Quiero comerme tu páncreas, emotividad con buen gusto y melancolía

Selecta Visión está trayendo cada vez más licencias de películas de anime que se salen de lo que es masivamente conocido. De hecho, durante la última Japan Weekend de Madrid aseguraron que gracias a éxitos como el de Dragon Ball Super: Broly podrían seguir trayendo títulos menos famosos, como es el caso de Quiero comerme tu páncreas (Kimi No Suizô Wo Tabetai, 君の膵臓をたべたい).

Es una suerte poder llegar a disfrutar de una cinta de este calibre en una sala de cine, y no lo decimos únicamente por su destacado apartado técnico. Quiero comerme tu páncreas es melodrama del bueno, del que sabe cuándo contenerse y cuándo dejarse llevar, el que te roba un hueco de tu “kokoro” por la cercanía que logra establecer con el espectador.

Admito que iba con las expectativas bajas a ver esta película, lo cual puede haber influenciado (o no) en su resultado. Tras cierta saturación de melodramas en la animación japonesa, y con cintas de reciente visionado como El himno del corazón o Maquia que no me acababan de cuajar, Quiero comerme tu páncreas se me anticipaba como más de lo mismo.

Quiero comerme tu páncreas. Estudio VOLN

No nos engañemos: es más de lo mismo, pero está muy bien ejecutado (en la mayoría de las situaciones). Para ponernos en antecendentes y que el título no nos engañe (aunque guarda relación con la historia), la cinta cuenta cómo un estudiante de preparatoria asocial y refugiado en los libros se topa accidentalmente con un cuaderno tirado en el hospital. Al recogerlo y echar un vistazo a lo que contiene, se da cuenta de que se trata del diario de una chica moribunda. La susodicha resulta ser Sakura Yamauchi (con voz de una inspirada Lynn en la versión japonesa), una compañera de clase aparentemente opuesta a él en todo y que aparece para solicitarle que se lo devuelva. Al ver la apatía con la que aborda su caso, ella decide seguirlo y pasar una buena parte del tiempo de vida que le queda con él, pues aparte de su familia y médicos es el único que conoce su enfermedad.

Este es el inicio de un guión bastante previsible, salvo quizás algún giro hacia el final que por otro lado no termina de funcionar. Como decíamos, en lo que destaca Quiero comerme tu páncreas es en su ejecución, en cómo aborda los temas que trata y en la química y desarrollo de la relación (que pasa por varias fases y facetas de forma sorprendentemente creíble y tierna) entre los dos protagonistas, verdadero epicentro de la historia.

El hecho de que el director, Shinichirô Ushijima, haya estado al cargo de algunos capítulos de la serie Death Parade es notorio en este abordaje y en el buen gusto con el que suele manejar temas tan melodramáticos y con los que es excesivamente fácil caer en la pornografía emocional. En su caso, los mezcla brillantemente con situaciones absolutamente cotidianas, guiños a la cultura pop (Death Note y Mario Kart entre ellos) incluidos, lo que la vuelve más cercana al espectador y te transfiere una sensación de nostalgia y melancolía propias de los años estudiantiles. Algunos asuntos como la aceptación e inevitabilidad de la muerte o la relación entre ambos protagonistas nos pueden recordar fácilmente a su obra anterior (o en la que participó activamente), alcanzando aquí un resultado más satisfactorio.

Quiero comerme tu páncreas. Estudio VOLN

El tratarse del primer título importante desarrollado por el estudio VOLN lo convierte aún en algo más sobresaliente, pues se trata de un producto casi redondo asimismo en su apartado técnico. El estilo de dibujo y especialmente la paleta de colores nos recordará inevitablemente a las obras de Makoto Shinkai, lo cual no es malo en absoluto. La animación puede pecar de algo simple en determinados momentos, pero la expresividad y los movimientos fluidos de los personajes (especialmente Sakura, lo cual dice mucho del personaje) son excelentes.

La banda sonora, compuesta por Hiroko Sebu, es también destacable por su emotividad a veces contenida, a veces más explosiva, así como acompañamiento en los momentos más pausados.

Curiosamente, esta adaptación de Quiero comerme tu páncreas proviene de una novela publicada en internet por Yoru Sumino y que ha sido galardonada con varios premios. Hay versiones anteriores a esta cinta, como una película en imagen real y un manga publicado en España por ECC Ediciones. No hemos leído ni visto ninguno de ellos, pero lo cierto es que esta adaptación de anime funciona por sí misma a la perfección, aunque tenemos entendido que cierto giro algo brusco del final cobra más sentido en la novela.

En definitiva, Quiero comerme tu páncreas se acerca más a ser una versión anime de la película occidental Yo, él y Raquel (Me, Earl and the Dying Girl) que con la mucho más comparada (y cargante) Shigatsu Wa Kimi No Uso (Your Lie in April), lo cual personalmente agradecemos por la delicadeza con la que aborda ciertos temas difíciles o melodramáticos y la brillante mezcla que hace con la cotidianidad de dos jóvenes en el Japón actual. Esto es gracias en buena parte a la entrañable relación que se va estableciendo entre unos protagonistas no carentes de estereotipos ni de lugares comunes, pero no por ello menos cercanos.

P.D.: A pesar de los buenos esfuerzos de Selecta Visión y del equipo de doblaje, creemos que esta es una de esas películas que se disfrutan más y se perciben más matices viéndolas en versión original. Lamentablemente, llega a muy pocos cines en este formato.

Información y primer e impresionante avance de Star Wars: The Rise of Skywalker

La convención Star Wars Celebration ya ha abierto nuevamente sus puertas, esta vez en Chicago, y prometía traernos las primeras novedades sustanciales del noveno (y por ahora último) episodio de Star Wars. Y vaya si lo ha hecho.

En el panel dedicado a esta entrega, con Stephen Colbert presidiendo, acompañado por el director, J.J. Abrams; la productora, Kathleen Kennedy; R2D2 y el actor que encarna a C3PO, Anthony Daniels; Daisy Ridley (Rey); John Boyega (Finn); Oscar Isaac (Poe Dameron); Kelly Marie Tran (Rose Tico); Billy Dee Williams (Lando Calrissian); Joonas Suotamo (Chewbacca); Naomi Ackie (Jannah); y… sorpresa final, el regreso de Ian McDiarmid (Palpatine), lo que terminó por enloquecer a los asistentes y a reproducir por segunda vez el primer avance.

A lo largo del panel se mencionó, como información sobre lo que viene con Star Wars: The Rise of Skywalker (que traducido de forma literal sería El alzamiento de Skywalker), el director y la productora mencionaron que toda esta trilogía gira en torno a la nueva generación. Abrams en concreto ha asegurado estar ilusionado con las dinámicas entre los personajes.

Hablando de éstas, han bromeado sobre un triángulo entre Rose, Finn y Rey que John Boyega ha corregido que en realidad sería un pentágono con Poe, a quien según él sin duda deberían añadir. Daisy Ridely ha definido el vínculo entre el trío protagonista como “es amistad. Es familia (…). Una colección preciosa de gente”.

Sobre lo que veremos entre Kylo y Rey, Daisy Ridley ha señalado que tendremos que esperar a la película. Según ha informado el periodista Clayton Sandell, Ridley le habría dado su opinión sobre esta relación a Abrams, en la que se profundiza mucho más en el noveno episodio. También han comentado divertidos sobre la famosa escena de Ben semi-desnudo en Los últimos jedi.

Por su parte, Billy Dee Williams parecía estar encantado con Abrams y ha defendido las decisiones que tomó Lando en El imperio contraataca.

Aparte de esto, bromas entre los actores y realizadores aparte, se ha confirmado que el personaje interpretado por Naomi Ackie se llama Jannah y que BB8 tendría un nuevo “amigo droide” llamado Dio.

Por lo demás, el primer avance (realmente impresionante, sorpresa final incluida) nos intuye la aparición (o mejor dicho, regreso) de una amenaza mayor que seguramente pondrá contra las cuerdas a todo el equipo, incluyendo seguramente a Kylo Ren (interpretado por Adam Driver, quien no pudo asistir por problemas de agenda). Este enemigo entre las sombras ataría asimismo las tres trilogías y cierto legado que se referencia de forma directa y explícita en el título.

Filtraciones hechas por usuarios “de fiar” con anterioridad en Reddit y en el portal MakingStarWars hablaban de que C3PO tendría mayor protagonismo (lo que podría confirmarse en una de las imágenes mostradas durante el panel) y un papel más activo esta vez, que los llevaría a él y a los protagonistas a algún tipo de artefacto vinculado a Anakin.

El usuario de Reddit habló a su vez de un incipiente posible romance entre Kylo Ren y Rey (o al menos de sentimientos románticos de éste hacia la muchacha, que lo tendrían confundido) y que el ahora Líder Supremo estaría buscando (o invocaría) a un nuevo personaje denominado “Oráculo”, una especie de parásito enorme sobre la cabeza gigantesca de un bebé.

The Rise of… ¿Skywalker?

Por otro lado, hemos tenido la revelación del título de esta última entrega, el cual suena a la par épico (por todo lo que conlleva de cierre de tramas y uniones) y misterioso. Porque, claro, lo de Skywalker es cuanto menos ambiguo.

El único Skywalker que oficialmente queda pululando con vida es el mismo Kylo Ren (descartamos a Leia por el trágico fallecimiento de Carrie Fisher, a pesar de que el personaje continúe con vida mediante escenas rodadas de capítulos anteriores), quien en dicho caso daría a entender una redención, ya que al final de Los últimos jedi claramente se había quedado más en el Lado Oscuro. El hecho de que se pueda escuchar brevemente el tema de Kylo durante la revelación del título en el tráiler y de que quizás una cinta de algo menos de 3 horas  de duración(con varias cosas que contar y arcos para cerrar) no daría para tantos giros apoyan esta teoría.

La aparición de Palpatine (confirmada con la presencia sorpresa de McDiarmid en el panel y posteriormente por el propio Abrams) también hace pensar en la posibilidad de la redención de Ben Solo, ya que se vería obligado a unir fuerzas con el otro bando para acabar con la verdadera y temible amenaza, al igual que ya hiciera su abuelo. Por otro lado, las palabras de Kylo Ren en El despertar de la Fuerza sobre terminar lo que Darth Vader empezó cobrarían aquí un mayor significado.

Otra posibilidad que se baraja (y que no excluye a la anterior) es un regreso (¿físico? ¿espiritual?) de Luke (que sabemos será interpretado aquí por Mark Hamill, ya sea en forma de fantasma con la Fuerza, flashback, etc.), lo cual sumaría peso al título.

Finalmente, otra teoría que lleva circulando por la red desde el inicio de esta trilogía es que sea Rey esta Skywalker, como una especie de hija secreta de Luke o similar. En Los últimos jedi Kylo le decía a la muchacha que no era más que la hija de un par de borrachos de Jakku, algo que, en palabras del director Rian Johnson, era cierto desde la perspectiva de Solo. Abrams ha declarado en esta Star Wars Celebration que, si bien el noveno episodio “honrará al octavo”, también “hay algo más” a explorar en los orígenes de Rey.

Hay otra idea que sobresale entre los espectadores: ¿y si Rey en realidad estuviera de alguna forma vinculada con Palpatine? Esta es otra teoría que lleva años circulando y que, con el regreso del ex emperador, no hace más que ganar posiciones.

El significado del título puede ser asimismo simbólico, máxime con el archienemigo que es Palpatine de vuelta. Tanto éste como los Skywalker han sido los que han impulsado la narrativa de la historia desde la primera trilogía y (por lo que se ve) hasta la última. Que Ben (solo o probablemente acompañado) acabe de una vez por todas con ese desequilibrio mayor en la Fuerza y en la historia de la galaxia que es Sidious y establezca(n) la victoria final y definitiva de los Skywalker (de nuevo, acabando lo que Vader empezó) los asentaría a su vez como linaje y legado.

Sea como sea, aún queda mucho para el estreno el próximo 19 de diciembre de Star Wars: The Rise of Skywalker, y todos sabemos lo habitual que es para J.J. Abrams jugar a confundir al espectador.

Por cierto, todas las imágenes corresponden a fotos sacadas por asistentes al evento y subidas a Twitter. No son nuestras. Mostramos las que nos han parecido más relevantes.

Enlaces de interés:

Star Wars IX presenta posible poster y diseños de los personajes

Glass, una efectiva y arriesgada vuelta de tuerca al género de superhéroes

M. Night Shyamalan ya tenía pensado hacer una trilogía mientras rodaba El Protegido (Unbreakable, 2000), ya que se dio cuenta de que no podía meter a Kevin Wendell Crumb (quien posteriormente será interpretado magistralmente por James McAvoy) en una historia donde ya brillaban los personajes interpretados por Samuel L. Jackson (Elijah Prince) y Bruce Willis (David Dunn). Además, su productora de aquél entonces, Touchstone (actualmente perteneciente a Disney), se negó a financiar una secuela, a pesar de que a la cinta le fue bastante bien en taquilla. Fue así como, 16 años más tarde, surge la muy notable Múltiple (Split) y, en 2019, Glass.

Glass es de este modo el culmen de la historia ideada por Shyamalan allá por el 2000, una efectiva y arriesgada vuelta de tuerca al género de superhéroes que plantea cuestiones bastante interesantes y universales, como “¿es mi mente la que limita mis capacidades físicas?” o “¿hasta dónde puedo/quiero llegar?”. Advertimos que al ser una secuela de ambas, El protegido y Múltiple, habrá SPOILERS de aquéllas.

Han pasado tres semanas desde la desaparición de Kevin Wendell Crumb (James McAvoy), más conocido por una de sus 24 personalidades La Bestia, o el conjunto de algunas de ellas, La Horda; a la par que encontraban con vida a una de las chicas que había secuestrado, Casey Cooke (Anya Taylor-Joy). Mientras, David Dunn (Bruce Willis) le sigue la pista junto a la ayuda de su hijo, el ya adulto Joseph (Spencer Treat Clark), a la vez que se ha ido granjeando el nombre de misterioso justiciero, el Centinela. Una serie de catastróficas desdichas lleva a que la policía encuentre a la vez a La Horda y a Dunn y sean llevados al hospital psiquiátrico Raven Hill, donde se encuentra interno desde hace años Elijah Prince (Samuel L. Jackson) y en donde los tratará a todos ellos la doctora Ellie Staple (Sarah Paulson).

Glass. Universal Pictures y Buena Vista International.

Este es sólo el punto de partida de una cinta que contiene elementos del cine de suspense, del de superhéroes y que suma características de títulos de internamientos (en algunos puntos puede incluso llegar a recordar a Alguien voló sobre el nido del cuco) y una última media hora repleta de giros sorprendentes, especialidad de Shyamalan.

Una de las cosas que más destacan en Glass es cómo ha ido hilando todo su director, también guionista y productor, hasta los más pequeños detalles, y cómo ha ido evolucionando en la trilogía desde una cinta más intimista como El Protegido hasta el thriller psicológico que te mantiene de principio a fin en tensión que es Múltiple, para volver al desarrollo de planteamientos que ya se iniciaban con la primera y que culminan aquí en Glass.

Otra virtud es cómo llega a lograr que todos los personajes brillen por igual, al menos los principales, labor que no debemos agradecer únicamente al guión sino al inmenso trabajo de sus actores. Desde un James McAvoy que se come la pantalla hasta un carismático Samuel L. Jackson, pasando por un Bruce Willis que encarna a la perfección la imagen del héroe ya entrado en una edad y que aún así se mantiene en movimiento por un estricto código de justicia. Lo mejor es que, a pesar de que la división entre el bien y el mal queda meridianamente clara, ninguno de ellos te cae mal y hasta sufres por su destino. La que sí logra ser centro de las iras también con bastante solvencia es el personaje que interpreta Sarah Paulson.

Glass. Universal Pictures y Buena Vista International.

Los secundarios Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark y Charlayne Woodard se mantienen evidentemente en un tercer plano, pero su papel e influencia son a la postre esenciales en uno de los mejores finales que recuerdo y que Shyamalan de nuevo sabe unir a los orígenes de tan conocidos superhéroes como Superman.

La labor de dirección de Shyamalan y el trabajo de fotografía de Mike Gioulakis son asimismo notorios, manipulando juegos de luces y colores (por ejemplo, a David lo representa el verde, a Elijah el morado y a Kevin los ocres, y esto a su vez compone un significado en torno a sus psiques y roles). También se puede percibir cómo varía la intensidad de los tonos según las circunstancias emocionales de los protagonistas y algunos manejos de cámara van vinculados al argumento.

La banda sonora, compuesta por West Dylan Thordson (quien ya hizo lo propio en Múltiple), tras el legado de James Newton Howard en El Protegido, de quien de hecho ha recuperado algunas piezas para la ocasión, cumple en cuanto a la creación de una atmósfera a veces inquietante, otrora armoniosa, pero siempre envolvente.

Glass. Universal Pictures y Buena Vista International.

Algo positivo y negativo tanto de Glass en particular como de Shyamalan en general es que arriesga, lo que ha dado lugar a algún que otro bodrio frente a resultados magistrales. Para nosotros, esta cinta pertenece a éste último grupo, aunque la conclusión de alguno de los personajes y los giros de tuerca puedan dejar ojipláticos a más de un espectador (y no necesariamente para bien).

Esto a su vez conlleva que algunas decisiones o situaciones en el guión puedan verse un poco forzadas (¿no trabaja más gente en un psiquiátrico?), pero que al fin y al cabo siempre pueden justificarse en la manida y válida para todo “magia del cine”.

En definitiva, si quieres ver una cinta de superhéroes más al uso, sin grandes sorpresas (positivas y negativas), pero que te va a hacer pasar un buen rato y ya, continua con las de Marvel o DC habituales. Pero si quieres algo más original dentro del género, que te puede dejar pensando y con unos personajes cuya psicología es algo más compleja y profunda (a pesar de que la división entre el bien y el mal sigue estando ahí), sin duda dale una oportunidad a Glass y (si no lo has hecho ya) a El Protegido y Múltiple.

El himno del corazón, buena premisa y pobre ejecución

El himno del corazón (心が叫びたがってるんだ) se estrenó allá por 2015 bajo la presión y expectativa de tratarse del último trabajo del equipo que había estado detrás de AnoHana y de la guionista Mari Okada (Maquia), quien había sido la escritora asimismo de historias como las de Fate/stay night o True Tears.

De este modo, y con la dirección de Tatsuyuki Nagai (Toradora!), El himno del corazón prometía un relato juvenil repleto de sensibilidad y con emociones a flor de piel, similar a los títulos anteriormente mencionados.

Cuál ha sido nuestra desilusión al ver en realidad una narración más bien torpe y atropellada, con una premisa interesante sobre los traumas infantiles que acaba empañada por clichés románticos de adolescentes.

Jun Naruse (voz de Inori Minase) es una vivaz y parlanchina niña que un día descubre accidentalmente un secreto que, al comunicárselo a su madre, romperá a su familia y la dejará dañada para siempre. Sintiéndose responsable de la situación, Naruse promete junto a un príncipe con forma de huevo que no volverá a hablar nunca más. Pasan los años y la adolescente es seleccionada en su instituto junto a otros tres compañeros (a cada cual más distinto) para organizar el evento comunitario anual, lo que poco a poco hará que vaya logrando mayores dotes comunicativas.

El himno del corazón. A-1 Pictures.

Lo que empieza así como el trauma infantil de una muchacha y cómo va superándolo desencadena en una serie de subtramas, a cada cuál más típica y tópica, sobre los problemas comunicativos de los otros adolescentes, lo que hace que el guión al final no resulte tan efectivo y sí bastante forzado en su afán por intentar sorprender al espectador a base de triángulos amorosos resueltos de manera atropellada y superficial.

No es que el romance esté mal en un relato sobre adolescentes, es que enturbia el objetivo principal de la historia. Por ejemplo, la relación que la película se encarga de desarrollar durante más de la mitad de su duración entre Sakagami (Kouki Uchiyama) y Naruse queda empañada por repentinos sentimientos amorosos de unos y otros. Personajes que apenas tienen desarrollo de pronto parecen tener casi más importancia que Naruse hacia el final. Y así el relato va cayendo de más a menos.

Lo peor de todo, para nosotros, es que la premisa queda tan opacada por estas historietas de amor juvenil que a la postre Naruse no queda más que como instrumento narrativo para que el resto de personajes puedan expresar lo que sienten, en un giro de guión también forzado y hasta un pelín absurdo (SPOILERS, si Sakagami se acerca a Naruse porque se siente identificado con ella al no poder expresar lo que siente y nada más… ¿no es eso lo que nos pasa al 99% de la humanidad (no decir lo que realmente sentimos)? ¿Por qué acercarse entonces a Naruse, a quien no conoce casi de nada, y no al muchacho del segundo pupitre por la izquierda en la tercera fila? FIN DE SPOILERS).

El himno del corazón. A-1 Pictures.

En el apartado técnico es sin duda donde la película alcanza notas sobresalientes, con diseños de personajes muy enternecedores que corren de la mano de Masayoshi Tanaka (Darling in the FranXX) y una animación fluida y dinámica tanto en sus expresiones como en las escenas musicales. No se puede esperar menos en este aspecto de parte del estudio A-1 Pictures.

Hablando de la música, compuesta por Masaru Yokoyama, también es de lo más llamativo. Repleta de referencias a clásicos musicales como El mago de Oz o El fantasma de la ópera, logra transmitir un deje nostálgico y buenrollista que por un momento hace que el espectador se olvide de la forzada trama que hay de fondo. Por supuesto, la música es clave en el desenlace y queda expuesta como referente comunicativo, allí donde no podemos llegar con el mero diálogo (o monólogo, según se vea).

En definitiva, El himno del corazón no es a pesar de todo una mala película. Sin duda la salvan su apartado técnico y musical, y en ese sentido hace pasar un rato al menos agradable. No obstante, si has quedado encantado con AnoHana o Toradora!, o buscas un romance del nivel de Kimi No Na Wa, o simplemente una historia narrada con coherencia de principio a fin, la cinta probablemente te decepcionará.

Yakusoku No Neverland (The Promised Neverland), infancia truncada

La primera temporada de Yakusoku No Neverland (The Promised Neverland) ha llegado a su fin tras 12 episodios (que adaptan más de 30 del manga creado por Kaiu Shirai y Posuka Demizu) que nos han ido dejando sin respiro y que, en realidad, tienen un arranque inmejorable para ir luego de menos a más.

El estudio Cloverworks (Darling in the Franxx) están al cargo de esta adaptación animada, dirigida por Mamoru Kanbe (Baccano!, Elfen Lied) y con guión de Toshiya Oono (Ao no Exorcist: Kyoto Fujouou-hen). Sin duda alguna, podríamos decir que estos dos elementos son clave en The Promised Neverland, ya que el guión te mantiene enganchado y la dirección se encarga de añadirle tensión y suspense. Lamentablemente, y más aún en comparación con el manga, el anime no siempre llega al sobresaliente en estos apartados.

De hecho, el guión es quizás su punto fuerte y a la vez débil. Por un lado, llega a alcanzar un ritmo endiablado que culmina en dos últimos capítulos brillantes; pero por el otro tiene un intermedio al que en ocasiones le cuesta despegar. El hecho de que adapte tantos capítulos del manga en solo 12 episodios de anime hace que además varias cuestiones se queden en lo superficial y que no lleguemos a empatizar tanto con los personajes como se debiera (la hermana Krone es el caso que más se me viene a la mente).

En cuanto a la dirección, de nuevo valorándola como adaptación, lamentablemente se queda asimismo a medio gas a pesar de algunos momentos muy logrados (el péndulo del reloj, los pasillos) y del último espectacular episodio. Desde luego, no alcanza el nivel de tensión que impregna la atmósfera en el manga. Quizás parte de esto haya sido la decisión, por algún motivo (¿para darle mayor suspense?), de prescindir de los monólogos internos de los protagonistas, una de las características esenciales de la versión en papel y que aportan mayor profundidad a los personajes, lo cual será importante también en tramas futuras.

En cambio, en la adaptación al anime han optado por expresarse a través de conversaciones en voz más alta de lo deseado (recordamos que son niños planificando una huida en una casa no demasiado grande), lo que puede llegar a causar estupor ocasional en el espectador (me sigo preguntando cómo ni “mamá” ni  ninguno de los otros niños pudieron no percatarse de algunas situaciones).

El argumento, que mezcla perfectamente el suspense y momentos de terror, especialmente del psicológico, nos cuenta la vida aparentemente idílica de unos huérfanos en una casa en medio del campo con la mujer a la que llaman “mamá” como única presencia adulta. Sin embargo, la partida de uno de los menores destapa un gran misterio que cambiará sus vidas para siempre.

Entre los protagonistas destacan Norman (voz de Maaya Uchida), Emma (Sumire Morohoshi) y Ray (Mariya Ise), cuya química es esencial para la narrativa, especialmente entre los dos últimos de cara a las tramas inmediatas (como representantes más claros del idealismo y el pragmatismo, respectivamente). Sin embargo, y aparte de Norman, yo me quedo con “mamá” (Yuuko Kaida), la villana que hace que le desees la peor de las muertes para que al final te acabe llegando (un poquito) al corazón.

Por lo demás, Yakusoku No Neverland destaca por su apartado técnico, con una animación muy lograda y con calidad constante en todos los episodios. Los diseños de los personajes, que corren a cargo de la propia Posuka Demizu y de Kazuaki Shimada, y el estilo de dibujo recuerdan a algunos de los anime de la década de 1990, lo que puede llegar a ser nostálgico.

La música, compuesta por Takahiro Obata, es clave en algunos momentos como en el último episodio, pero en otros puede resultar algo desincronizada. Lo mejor en este apartado sin duda es el opening, “Touch Off” de UVERworld; aunque los ending, “Zettai Zetsumei” y”Lamp” de Cö shu Nie, tampoco se le quedan muy atrás.

En definitiva, esta primera temporada de Yakusoku No Neverland es una adaptación muy correcta que en algunos momentos alcanza la perfección, pero lamentablemente en otros se queda a medio gas, especialmente en lo referido a la atmósfera y a la profundidad que se percibe en algunos personajes en el manga. Sin embargo, es fácil verse los 12 episodios en un suspiro y quedarse con ganas de más. Para eso tendremos que esperar a la llegada de la segunda temporada en 2020.

Episode Ardyn, la tragedia de un sino inevitable

El pasado día 26 salió a la venta el que es último contenido descargable de Final Fantasy XV: Episode Ardyn, por 9,99€ en PlayStation y Xbox One. Como muchos sabréis, con este capítulo la entrega número quince de la saga llega a su punto final, a la espera únicamente de un libro recopilatorio de historias que narrarán lo que iba a suceder en el resto del contenido descargable que fue cancelado.

Pero estamos aquí para hablar de Ardyn. Mucho hemos especulado con el pasado del que es, para nosotros, personaje más interesante de Final Fantasy XV y uno de los mejores (sino el mejor) villanos de la franquicia. Para regocijo nuestro, casi todo lo que habíamos teorizado se ha ido cumpliendo. Y es que las pistas estaban ahí, pero había que hacer un ejercicio de observación llamativo (y lamentablemente el desarrollo de este videojuego de Square Enix sí debió de resultar bastante accidentado). Primero avisamos de que habrá SPOILERS de Final Fantasy XV y de Episode Ardyn. Segundo, de que somos conscientes de ciertas incongruencias en los distintos guiones de Final Fantasy XV y lo que lo rodea, siendo (para nosotros) lo más complicado todo lo concerniente a Ifrit (que no vamos a tratar aquí).

Para el caso, se ha reforzado aún más la idea de que Ardyn se equipara a una especie de “Jesucristo oscuro” en la historia de Eos. No solo el propio diseño y su pasado (más el hecho de resultar al final inmortal): Ardyn tiene además 33 años en el momento de “morir” y es asignado como chivo expiatorio de los pecados de la humanidad por el dios Bahamut.

Ardyn “Jesucristo” Lucis Caelum en Episode Ardyn: Prologue

También hemos acertado en la existencia de una primera oráculo que guarda un especial vínculo con Ardyn, la figura clave del hermano usurpador y Bahamut como villano en las sombras. De ello hablaremos a continuación.

Aera, la primera oráculo

Empezamos por uno de los personajes a los que al fin podemos poner rostro y que es definitivo para el “lore” de Eos, similar al papel que tenía Lucrecia en Final Fantasy VII.

La familia de oráculos Nox Fleuret es básica para mantener el equilibrio en Eos, ya que se comunican con los sidéreos y transmiten al pueblo sus designios, ocupando la parte religiosa de esta historia.

La primera oráculo fue Aera Mils Fleuret, quien además era prometida de Ardyn y estaban enamorados, en claro reflejo de Noctis y Luna años más tarde. Gracias a lo que podemos ver en Episode Ardyn y en Episode Ardyn: Prologue, la relación entre Ardyn y Aera está más desarrollada que la de los protagonistas (algo que sinceramente no era difícil). Por un lado, ambos tienen una base de amistad y entendimiento mutuo y están en claro y estrecho contacto desde hace tiempo (como se percibe por el hecho de que Aera se lamente de llevar días sin ver a su prometido y salga por ello a su encuentro); frente a la mera relación epistolar (idealización de la infancia además) de aquéllos.

Por eso es comprensible el lamento y frustración que produce la cancelación del episodio dedicado a Luna, que ya había sido anunciado junto al que nos ocupa, al de Aranea y el de Noctis. Sin embargo, si nos ponemos escépticos, el equipo de desarrollo ya había añadido un par de escenas nuevas en actualizaciones posteriores y en la Royal Edition que tampoco habían podido arreglar al personaje y mostrar su potencial.

Ardyn y Aera en Episode Ardyn

Volviendo a Aera, su papel es clave también en quien es la que recibe el mensaje de Bahamut, el cual cambia totalmente el sentido de esta historia, y el hecho de haber tenido que ocultárselo a Ardyn la llena de culpa. Esto quizás puede parecer algo confuso al principio, por ello vamos a resumirlo aquí:

  • Ardyn es asignado por los sidéreos para ser el salvador de la humanidad ante la “plaga de las estrellas”, otorgándole para ello el arma Raksasha, similar a la espada del Místico que porta Somnus. A su vez, Aera es nombrada oráculo.
  • Aera recibe en Episode Ardyn: Prologue el verdadero designio de Bahamut, que es que Ardyn, contaminado por la plaga que él mismo está intentando curar (tal como el propio sidéreo buscaba para erradicar así la “plaga de las estrellas” de una vez), sirva de chivo expiatorio de la humanidad corrompida. Aera queda consternada ante este descubrimiento y se lo cuenta a Somnus, ya que Ardyn no está presente y se intuía que sería el primer rey de Lucis al haber sido asignado inicialmente como salvador.
  • Somnus (hablaremos con más detalle de él), que se ha visto es ante todo un tipo pragmático y severo que piensa que el fin justifica los medios, entiende con este mensaje que debe deshacerse de Ardyn y coronarse él como rey “por el bien mayor”.
  • Vuelve Ardyn y Aera no se ve capaz de confesarle la verdad. Somnus lo ataca y la muchacha defiende a su prometido, muriendo en el procedo. Ardyn empieza a ser consumido por la corrupción y cae ante Somnus y sus hombres, quienes lo encarcelan de por vida en una isla y pasa a ser conocido para la posteridad simplemente como “Adagium” (saben que Ardyn no puede morir hasta que no lo mate un “recipiente de luz”, el Elegido, acabando así con este desequilibrio, según Bahamut).
  • Aera muere reconcomida por la culpa y Somnus, más entero y frío, se vuelve primer rey de Lucis. Dos mil años más tarde, uno de sus descendientes, Noctis, será quien acabe con Ardyn.

Hay diversas opiniones sobre si la oráculo siguiente a Aera sería la que aparece reflejada en “Cosmogonía” al lado de Ardyn o de si se trata de otros personajes. También existen teorías sobre si Aera en realidad sobrevive al episodio fatídico (y que incluso de a luz a un hipotético descendiente de ella y Ardyn, de ahí que los poderes de Luna sean parecidos a los de éste y al vínculo extraño que el pelirrojo busca con ella y con Ravus, que por otro lado también puede ser explicado desde una perspectiva de venganza y resquemor hacia lo existente). Debido a que Final Fantasy XV se ha terminado oficialmente, y a no ser que algún miembro de Square Enix diga lo contrario, lo que se deja más claro es que Aera fallece víctima del ataque de Somnus.

El asombroso parecido de Aera con Luna (parentesco aparte) y el que Ardyn acabe herido y enloquecido (más aún) tras la revelación de Bahamut aportan explicación al ataque a la muchacha en Altissia y la mirada que Ardyn le dirige momentos antes.

Tanto Aera como Ardyn y Somnus son así peones de los dioses, algo que detallaremos más adelante.

Somnus, un villano… pero no tanto como parece

Tanto Episode Ardyn: Prologue como Episode Ardyn retratan a Somnus el 98% del tiempo básicamente como a un capullo… Hasta la pelea final con Ardyn en su episodio, donde muestra más culpa y desasosiego por lo ocurrido con su hermano. ¿Por qué es esto?

Por un lado, como decíamos, Somnus es retratado como un joven pragmático para quien el fin justifica los medios. Sorprendentemente, parece haber pasado a la posteridad como un buen monarca y fundador. Por otro, Somnus es un tipo joven durante los acontecimientos de Prologue, seguramente mucho más impulsivo que su versión fallecida hace milenios y ahora protector de Insomnia.

Es desde la perspectiva de Ardyn cuando vemos al Somnus más sádico y retorcido, algo lógico teniendo en cuenta que es el causante principal de su situación actual. Lo sencillo para la dolida mente de Ardyn, quien además es descrito como idealista y soñador (antes de volverse loco), es ver a su hermano como un usurpador celoso y cruel, que no se detiene a pensar en los demás cuando se trata de lograr sus objetivos. Por eso mismo, Ardyn es el más desconcertado ante la actitud de Somnus para con él tras la batalla. Viéndose derrotado, es cuando se muestra más vulnerable y su verdadera cara.

Con la revelación de Somnus hay todavía un misterio que queda aparentemente sin resolver: ¿Quién es Izunia?

Tal como se ha anunciado en el último número de “Famitsu”, Izunia, cuyo significado en japonés es comadreja, no es más que un alias escogido arbitrariamente por Ardyn de entre todos los recuerdos que fue absorbiendo al corromper a sus víctimas. Tal como se indica en la narración de Episode Ardyn, estas vivencias llegan a confundirse con las suyas propias. Esta explicación entraría en conflicto con algunas traducciones de Final Fantasy XV. Por otro lado, podríamos verlo como una especie de “origen del Joker” (con quien Ardyn guarda no pocas similitudes), en el sentido de que éste está tan ido de la olla que ya ni recuerda cuál es su verdadero pasado, inventándose (o recordando) varios en el camino.

En cuanto a Adagium, resulta ser el nombre en clave para Ardyn durante el largo proceso de desarrollo, el cual rescataron para la ocasión.

¿Quién es entonces el verdadero villano y causante de las desdichas no solo de Ardyn, sino de todos los personajes?

El verdadero villano: Bahamut

Tras el cambio de actitud de Somnus aparece Bahamut y le revela la dura verdad a Ardyn, una que ni Aera se había atrevido a contarle: todo era un plan de los propios sidéreos para acabar con el enorme desequilibrio que originalmente había causado uno de los suyos, Ifrit.

Para ello, Bahamut, quien ve en los humanos a meros peones, había ideado convertir a Ardyn en el recipiente principal de toda esa oscuridad producida por la plaga y habría de ser finiquitado por otro ser que en contraposición irradiara luz, de ahí que Noctis fuera el elegido. Ambos son chivos expiatorios que acabarían junto a ellos mismos con toda esta desigualdad, generándose así una nueva era de armonía.

Que Ardyn estaba corrompido era algo sabido tanto por Aera como por Somnus, por lo que ambos intuirían que solo era cuestión de tiempo este final. Lamentablemente, los hechos no se dieron exactamente como preveían.

Que Bahamut se intuya como figura amenazante e incluso maligna no es algo nuevo en Final Fantasy XV. Ya se percibe al final de Omen, donde Regis aparece hablando con una voz (claramente la del draconiano), que en su momento llegó a teorizarse que fuera la del propio Ardyn por su carácter amenazante.

Bahamut le cuenta a Ardyn un secretito al final de Episode Ardyn

En el avance de Dawn también se prevé algo de esto (de hecho la ilustración de Regis con el niño Noctis en brazos se deja ver en Episode Ardyn). Las figuras que se yerguen sobre ellos son los reyes del pasado y guardianes de Lucis (se supone que por ahí debe de andar Somnus), en el momento que se intuye le ha sido revelado al monarca que su hijo es el Elegido, con tintes claramente dramáticos.

En definitiva, los verdaderos villanos de Final Fantasy XV son los sidéreos, más concretamente Bahamut, ya que son los que manipulan los acontecimientos (y a los personajes) con la búsqueda de un objetivo (por un mal que en cierto modo ellos mismos crearon). No es la primera vez en la saga que una fuera sobrenatural o ajena a este mundo se esconde detrás del que ha sido antagonista durante casi todo el juego, revelándose como jefe final (ahí tenemos a Jénova en Final Fantasy VII, Artemisa en Final Fantasy VIII, Tiniebla Eterna en Final Fantasy IX, etc.).

Los remanentes de Final Fantasy Versus XIII

Esto nos lleva al siguiente punto, y es que la base de la historia resulta entonces bastante similar a la de Final Fantasy XIII, pero con la diferencia de que en aquél los protagonistas se revelaban contra el designio de los dioses y peleaban contra ellos. Ardyn puede intentar también negarse a seguir los designios de Bahamut, pero en dicho caso el sidéreo lo castiga brutalmente.

Recordamos que inicialmente Final Fantasy XV iba a ser Final Fantasy Versus XIII, la otra cara de la moneda de Final Fantasy XIII que compartiría la misma mitología. Como sabemos, el proyecto no acabó viendo la luz, pero los remanentes pueden percibirse especialmente en estas bases argumentales.

Otro de los elementos que iban a caracterizar a Versus XIII, en palabras de Tetsuya Nomura (su director original), era su sentido de tragedia y cierta influencia de las obras de William Shakespeare, algo que asimismo continúa vislumbrándose con Noctis y Ardyn como víctimas inevitables de su destino ya predeterminado.

Finalmente, el otro rasgo que queda perfectamente perfilado a través de la historia de Ardyn es que, quitando quizás a Bahamut, no hay un villano real en la historia. Un tráiler de Versus XIII daba inicio precisamente con una cita de Shakespeare: “No existe el bien ni el mal en sí mismos, sino es la misma mente humana la cual los genera“.

Star Wars IX presenta posible poster y diseños de los personajes

La próxima Star Wars Celebration dará comienzo el 11 de abril en Chicago, donde se prevé que el director de la última película de la franquicia ideada por George Lucas, J.J. Abrams, junto a la productora Kathleen Kennedy y una parte del elenco, revelen el título oficial y el primer tráiler de este noveno episodio.

Sin embargo, ya han empezado a surgir las primeras filtraciones, a todas luces oficiales, como el que podría ser primer cartel de Star Wars IX, según el portal web The Geekiverse.

Del póster destacan los “nuevos” atuendos de Kylo Ren y Rey, que parecen un claro regreso a sus versiones de El despertar de la Fuerza, pero con notorias diferencias: Rey lleva tapada la cicatriz que se hizo durante la batalla junto a Ben contra la guardia de Snoke; y Kylo por su parte parece llevar una túnica con capucha similar a la del Emperador Palpatine.

Más allá de esto, por supuesto no podemos dejar de fijarnos en los Caballeros Ren y en los soldados de asalto rojos. C3PO figura asimismo en una posición predominante (sobre todo respecto a las dos anteriores entregas de esta trilogía), lo que coincide con últimas filtraciones sobre el argumento, que hablan de que el droide sería determinante en el hallazgo de un holograma/recuerdos grabados por Anakin Skywalker que hablan de un viejo artefacto jedi.

Un usuario de Reddit además ha compartido esta nueva imagen donde podemos ver de forma más nítida (en comparación con filtraciones anteriores) a los protagonistas de la última trilogía y a nuevos personajes, así como al esperado Lando Calrissian (a quien vuelve a encarnar Billy Dee Williams).

De entre los nuevos rostros, destaca aquí el personaje de Jannah, que es interpretada por Naomi Ackie; y la misteriosa Zorii, también presentes en el póster.

Star Wars IX, aún sin título oficial, se estrenará el próximo 19 de diciembre. Repiten en el reparto Daisy Ridley (Rey), John Boyega (Finn), Oscar Isaac (Poe Dameron), Adam Driver (Kylo Ren), Mark Hamill (Luke Skywalker), Billy Dee Williams (Lando Calrissian), Joonas Suotamo (Chewbacca), Domhnall Gleeson (General Hux), Kelly Marie Tran (Rose), Anthony Daniels (C3PO), Jimmy Vee (R2D2), Lupita Niong´o (Maz Kanata), Billie Lourd (Connix) y grabaciones de Carrie Fisher en anteriores episodios para Leia. De caras nuevas, a la mencionada Naomi Ackie se unen Richard E. Grant, Keri Russell y Dominic Monaghan.

Dororo o la esencia del relato japonés

Osamu Tezuka, conocido popularmente como el “dios del manga” debido a su prolífica carrera en el género cuando todavía no atraía a las masas (especialmente en su país de origen, donde actualmente se calcula que acapara más del 40% del mercado editorial), comenzó a publicar en 1967 Dororo, sobre el periplo de Hyakkimaru, un joven que había nacido sin extremidades ni ninguno de los sentidos y del ladronzuelo que da nombre a la obra, ambientada en el Japón del período Sengoku.

Han pasado los años (Dororo terminó de publicarse, abruptamente, en 1968) y el título de Tezuka sigue generando distintas versiones en formato de largometraje, videojuego o el anime que nos ocupa, desarrollado por el estudio MAPPA (Zankyou No Terror, Yuri!!! on Ice) junto a Tezuka Productions.

Dirigida por Kazuhiro Furuhashi (anime y OVAs de Rurouni Kenshin y HunterxHunter), con guión de Yasuko Kobayashi (Death Note, Shingeki No Kyojin, Claymore), como adelantábamos, la historia sigue los pasos de un misterioso joven llamado Hyakkimaru (voz de Hiroki Suzuki), quien carece de extremidades, nariz, habla, vista, oído y sentido del tacto, en su recorrido por recuperar todo lo perdido mediante la derrota de monstruos o demonios. En su camino se topa con Dororo (Rio Suzuki), un vivaz niño acostumbrado a sobrevivir en la adversidad gracias a su astucia, carisma y audacia.

Portada de la edición blu-ray. MAPPA y Tezuka Productions.

Uno de los grandes aciertos, tanto de la obra original como de esta adaptación, es el vínculo que se va estableciendo entre Hyakkimaru y Dororo. Niños ambos (pues Hyakkimaru no cuenta con más de 16 años y por su experiencia vital sabe del mundo incluso menos que su acompañante), se enfrentan a situaciones límite que únicamente los hace madurar y volverse más fuertes, especialmente en el plano emocional. En este sentido, Hyakkimaru, que es claramente el más aventajado físicamente de los dos, empieza siendo un guerrero bastante peculiar y muy diestro en la pelea debido a su portentosa habilidad nacida del puro deseo de vivir. Sin embargo, y al contrario de lo que pueda pensarse inicialmente, el ir recuperando los sentidos y extremidades no lo vuelve más fuerte. Incluso algunos de ellos (como el del oído) lo confunden en un principio enormemente, “como a una bestia herida que únicamente se refugia”. Es, como decíamos, un recorrido hacia la madurez emocional más que la física, en un descubrimiento del mundo en su versión más cruda y más vivaz, lo que lleva inevitablemente a la conclusión de en qué clase de ser humano se convertirá Hyakkimaru, un ser que vivía inocente y “puro” en su mundo que va despertándose en una realidad cruel, pero cuyo vínculo con la humanidad se mantiene en Dororo.

Aparte de Hyakkimaru y Dororo, los claros protagonistas, en la narrativa aparece de forma recurrente el monje ciego Biwamaru (Mutsumi Sasaki), que hace las veces de unión con el espectador y voz de la razón; el “daimyo” y padre de Hyakkimaru, Daigo (Naoya Uchida); el hermano del protagonista, Tahomaru (Shoya Chiba); y de forma mucho más esporádica el médico en busca de redención Jukai (Akio Ootsuka); la joven Mio (Nana Mizuki); o los distintos individuos que se van encontrando los personajes principales en su camino (muchos de los capítulos son autoconclusivos); todos ellos forman un elenco bastante entrañable y repleto de tonalidades de grises, alejándose (generalmente) del maniqueísmo.

Dororo (2019). MAPPA y Tezuka Productions.

Porque Dororo es una obra que muestra la crudeza de la guerra y un Japón alejado de la prosperidad actual, con señores feudales enfrentados entre sí, hambruna e individuos desamparados e incluso fuera del sistema. La otra gran virtud radica, precisamente, en mostrar toda esta crudeza (con pequeños momentos de calma para darnos un respiro) y ahondar en las bases del relato clásico japonés.

Al menos en esta adaptación están presentes de forma preeminente elementos característicos de la cultura e historia del país del Sol Naciente, a saber: del budismo la figura de los dioses, especialmente la diosa de la misericordia o “Guanyin”en su versión china, y la percepción de distintas realidades; del sintoísmo y folclore algunos monstruos o “youkai” propios de las leyendas populares; del confucionismo y taoísmo la figura del mal gobernante con la consecuente pérdida de armonía y la aparente búsqueda de equilibro “yin y yang” o masculino/femenino; entre otros. Por no hablar, claro, de los samuráis, bandidos, monjes y demás figuras tan característicos del imaginario cultural nipón.

Este reflejo del “Japón clásico” se vislumbra asimismo en el estilo artístico, con fondos pintados a mano y acuarelas, así como diseños de personajes de Hiroyuki Asada y Satoshi Iwataki que, más que al estilo de Tezuka, nos recuerda al de los OVAs de Rurouni Kenshin, mucho más realistas.

Dororo (2019). MAPPA y Tezuka Productions.

Sin embargo, esta primera mitad de Dororo (que tendrá un total de 24 episodios) se mantiene algo irregular en la calidad de la animación; aunque nunca es mala. Dicho de otro modo, hay capítulos cuya animación es más soberbia que en otros, y esto es bastante apreciable.

La banda sonora, compuesta por Yoshihiro Ike, también nos ayuda a sumergirnos en Japón y sus sonidos característicos, como lo es la austeridad en sonidos rimbombantes, eclécticos y tecnológicos, y sí con la abundancia de tonos melódicos e instrumentales, sobre todo de elementos provenientes del país nipón como el koto o el shamisen. El opening (“Kaen”) y ending (“Sayonara Gokko”) de esta primera mitad, a cargo de Ziyoou-vachi y Amazarashii, respectivamente, son prácticamente insuperables (difícil legado tienen para la segunda tanda Asian Kung-Fu Generation y Eve). Curiosamente, el estilo de dibujo del opening sí se asemeja más al de Tezuka.

En definitiva, nos encontramos ante el que es, para nosotros, anime de la temporada (y eso que The Promised Neverland y Mob Psycho 100 son a su vez productos a la altura). Principalmente por su capacidad para sumergirnos en el Japón feudal y fantástico, por sus personajes tan absolutamente entrañables (teniendo en cuenta que esta versión de Hyakkimaru es mucho más callada y reservada que la original, mayor mérito tiene) y por su ritmo pausado y cargado de emoción contenida (aunque el episodio 12 se nota algo apresurado). No podemos esperar a una segunda y última mitad que, esperamos, sea al menos tan redonda como la primera. A todo esto, se estrenará el próximo 8 de abril y recordamos que puede verse por Amazon Prime. 

Dororo (2019). MAPPA y Tezuka Productions.

Nueva película de Boku No Hero Academia y secuela de Re: Zero, entre las novedades del AnimeJapan

La convención de este año de AnimeJapan, del 23 al 26 de marzo, que reúne toda la actualidad de la industria del anime en Japón, ya ha dado comienzo con varias y jugosas novedades, de entre las que destacan una nueva película de Boku No Hero Academia (My Hero Academia) para el próximo invierno y una secuela de la adaptación a anime de Re: Zero (título completo de las novelas Re:Zero kara Hajimeru Isekai Seikatsu). Se ha confirmado que regresará el casting de voces original para los personajes principales (Subaru Natsuki, Emilia, Pack, Rem, Ram, Beatrice y Roswaal L. Mathers). Pero hay más.

Del nuevo largometraje de Boku No Hero Academia se ha anunciado además que narrará una historia original y que su mangaka, Kouhei Horikoshi, supervisará y diseñará a los nuevos personajes.

Toei Animation ha anunciado a su vez nueva película para conmemorar el 20º aniversario de la franquicia Ojamajo Doremi (más conocida como Doremi a secas en España), cuyo estreno en Japón está previsto para 2020. Se celebrarán además varios eventos en torno a la serie, como una nueva “web-serie” bajo el título Ojamajo Doremi: Owarai Gekijou, que se podrá ver a través del canal oficial de Toei en Youtube; y nuevas novelas ligeras.

El anime sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo protagonizado por glóbulos rojos y blancos (entre otros), Hataraku Saibou (Cells at Work!), tendrá segunda temporada. Aún se desconoce fecha de estreno, pero es una GRAN noticia.

El estudio DMM Pictures ha anunciado a su vez una adaptación a anime del videojuego de simulación RPG online Soukou Musume (algo así como Chicas en armadura), bajo el título completo Soukou Musume Senki, que acompañará al manga de Hiroshi Kawamoto, actualmente en publicación. La historia del anime será complementaria a la del juego.

La novela más conocida de Osamu Dazai, Indigno de ser humano (Ningen Shikkaku) tendrá adaptación al anime en formato largometraje este año en Japón. Se espera su estreno también en Occidente. Su título completo es HUMAN LOST Ningen Shikkaku. La historia se situará en Tokio en el año 2036 (111 de la Era Showa), con nanomáquinas internas en los seres humanos y controladas por “S.H.E.L.L.”. Bajo su control, se les concede a las personas una vida de 120 años libre de enfermedades y heridas. Sin embargo, esto afecta al sistema en Japón a nivel económico, social y ético, hasta el punto de que algunos humanos se desconectan de “S.H.E.L.L.”, transformándose en demonios… o descubriendo su verdadera humanidad. Mamoru Miyano está confirmado como voz del protagonista, Youzou Oba.

Este seiyuu, por cierto, ha sido anunciado asimismo como voz de un nuevo personaje en la película de anime de Ni No Kuni, llamado Yoki, así como Yuki Kaji hará de Danpa. La cinta se estrenará este próximo verano en Japón.

Por otro lado, la novela de detectives Kitsutsuki Tantei-Dokoro, escrita por Kei Ii, tendrá adaptación a anime dentro del proyecto KimiKoe, que busca a los mejores aspirantes a seiyuu en Japón.

La franquicia de novelas ligeras de Goblin Slayer tendrá otro de sus episodios adaptado a anime, que se estrenará en cines japoneses próximamente. El título completo es Goblin Slayer: Goblin’s Crown y se ha confirmado el regreso de las voces de los personajes principales.

Seguimos con las novedades del domingo. Para empezar, Netflix ha anunciado una nueva adaptación a anime del manga de Shuiichi Asou,  Saiki Kusuo no Ψ-nan (también conocida como Saiki Kusuo no Psi-nan). Vuelve a dirigir Hiroaki Sakurai (el título ya dispone de una serie anterior) y realizarán el trabajo los estudios J.C. Staff y Egg Firm. La historia sigue a un estudiante de secundaria, Kusuo Saiki, que hace todo lo posible por ocultar sus habilidades psíquicas y llevar una vida normal.

La última serie de Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop), Carole & Tuesday, cuyo estreno es inminente (el próximo 10 de abril) también ha mostrado a dos nuevos miembros de reparto durante la convención. Alysa será la voz cantante del personaje Angela (cuya voz al natural será de la seiyuu Sumire Uesaka); mientras que Maaya Sakamoto (Aeris o Lightning en la saga Final Fantasy) hará lo propio con Crystal e Hiroki Yasumoto (Sado/Chad en Bleach) con Skip.

Aniplex ha mostrado asimismo una nueva imagen promocional y novedades de la próxima película de la franquicia Fate, titulada Fate/Grand Order: Shinsei Entaku Ryouiki Camelot, que se dividirá en dos partes. La primera de ellas, Wandering; Agateram, se estrenará en cines de Japón en 2020 y será dirigida por Kei Suezawa bajo el estudio de animación Signal.MD. La segunda, Paladin; Agateram, será desarrollada por Production I.G.

Continuando con esta franquicia, además se ha revelado que su próximo título en formato serie,  Fate/Grand Order: Zettai Majuu Sensen Babyloniase estrenará el próximo octubre. En su elenco de voces destacan los nombres de Nobunaga Shimazaki (Yuno en Black Clover) como Ritsuka Fujimaru; Rie Takahashi (Emilia en Re: Zero) como Mash Kyrielight; o de nuevo Maaya Sakamoto y Takahiro Sakurai (Aeris y Cloud en Final Fantasy VII) como Leonardo Da Vinci y Merlín, respectivamente.

El estudio de animación AIC han revelado a su vez un “reboot” del título Megazone 23, el cual ha sido financiado principalmente a través de campañas de “crowdfunding” desde 2017. Megazone 23 fue inicialmente una serie dividida en cuatro partes del mismo estudio lanzado al mercado en 1985 y se encuentra dentro del género cyberpunk. Habría influenciado a películas como Dark City o Matrix. El reinicio se hará en dos partes, Megazone 23 Sin y Megazone 23 Xi y contará con la voz de Moe Toyota como la nueva protagonista, Sakura.

Esto ha sido por ahora lo más destacado en novedades principales de la industria del anime. ¡Seguiremos informando y actualizando esta entrada!

Siete títulos de anime y manga de samuráis para ver y leer

Los samuráis (侍) son una de esas figuras provenientes del país del Sol Naciente que tan fascinantes y atractivas nos resultan desde la perspectiva occidental, mezcla de exotismo, dura disciplina, habilidades prodigiosas y cierta perdurabilidad y cercanía en el tiempo.

El anime y el manga no han sido ajenos a este atractivo, y son varios los títulos que han versado sobre el “bushidô” (武士道) o camino del guerrero, o que han tenido como protagonista a un samurái. Vamos a hacer nuestro listado de cuáles son nuestros preferidos y los motivos, tarea que no ha sido sencilla por la cantidad, calidad o simplemente lo adictivo de varios de ellos (sí, somos conscientes de Gintama).

Rurôni Kenshin (るろうに剣心)

El clásico por excelencia, al menos dentro de los títulos de manga y anime surgidos en la década de 1990. A partir del manga de mismo título creado por Nobuhiro Watsuki, la adaptación al anime de Rurôni Kenshin, llevada a cabo por los estudios Gallop y Deen nos cuenta las vivencias de un “ronin” o samurái vagabundo llamado Kenshin Himura tras encontrarse accidentalmente con la dueña del “dôjô” del estilo Kamiya, Kaoru.

Animación de calidad, personajes carismáticos, acción trepidante (Watsuki es un declarado fan de los cómics norteamericanos) y una banda sonora insuperable  (compuesta por Noriyuki Asakura) logran en conjunto una obra que ha quedado en el recuerdo de muchos de los que crecimos viéndola (en España con el título de El guerrero samurái y en América Latina con Samurai X).

Los OVAs de esta serie (sobre todo los primeros, Tsuiokuhen 追憶編) son además de una sensibilidad y apartado técnico exquisitos, de lo mejor que servidora ha visto en anime y en general en todo el ámbito de lo audiovisual.

Samurai Champloo (サムライチャンプル)

El nombre de Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop, Zenkyou No Terror) es sinónimo de calidad para cualquier seguidor de anime. Su segunda obra como director es la que nos ocupa, siguiendo la estela dorada dejada por su predecesora, el considerado ya clásico Cowboy Bebop. Al igual que ésta, Samurai Champloo se encarga de mezclar géneros tan dispares como la música hip-hop con el cine de samuráis “chanbara” (チャンバラ).

Animada por el estudio Manglobe, que lleva a cabo un trabajo excepcional durante los 26 episodios que la componen, la serie nos cuenta el fortuito encuentro entre la joven Fuu, que busca al samurái que huele como los girasoles, el impulsivo Mugen y el sensato Jin, generándose así una “road movie” con dinámicas muy curiosas, especialidad de Watanabe.

Samurai Deeper Kyo (サムライ ディーパー キョウ)

Volviendo al shônen puro y duro, en 1999 comenzó a publicarse esta obra de Akimine Kamijô, que pronto tendría su adaptación a anime al cargo otra vez del estudio Deen (que abarcaría únicamente una parte de la historia del manga).

La historia parte del vendedor de medicina Kiyoshiro Mibu, quien se encuentra con la cazarrecompensas Yuya Shiina, que desconoce que en realidad dentro del aparentemente inofensivo Kyoshiro vive el alma de Kyo “Ojos de ogro”, un samurái famoso por haber matado a más de 1.000 rivales en una sola batalla. El resto de la narrativa se centra en la búsqueda del verdadero cuerpo de Kyo y, de forma muy similar a Rurôni Kenshin, mezcla fantasía y acción a raudales con acontecimientos y personajes históricos verídicos, esta vez ambientados en el período Sengoku (Kenshin lo hacía en el Meiji).

Peace Maker Kurogane (PEACE MAKER 鐵)

Peace Maker Kurogane, manga de Nanae Chrono que empezó a publicarse en 1999, podría tratarse (casi) perfectamente de un “spin off” de Rurôni Kenshin, ya que comparten episodios históricos y hasta personajes que fueron reales como Sanosuke Sanada, Hajime Saito o Souji Okita (retratados aquí de forma muy distinta).

El manga de Chrono tuvo una adaptación al anime por Gonzo Digimation que abarcaba la primera parte argumental y que, si bien se mantiene bastante fiel, ofrece una animación algo más regulera (el dibujo y expresividad de la mangaka simplemente nos parecen espectaculares). Se estrenó además una película, con el sobretítulo Yûmei, en cines japoneses el pasado noviembre.

La narrativa cuenta los últimos días del Shinsengumi (新選組), una especie de cuerpo de policía samurái durante el período final del shogunato en Japón, a través de la llegada de su nuevo miembro, Tetsunosuke Ichimaru, a medida que va topándose con personajes históricos reconocidos en el país nipón como Hijikata Toshizô o los citados Okita y Saito.

La espada del inmortal (無限の住人)

Manga de Hiroaki Samura que se publicó entre los años 1993  y 2012, cuenta con una adaptación al anime de 13 episodios desarrollada por Production I.G. y con una película de imagen real dirigida por Takashi Miike que puede verse en Netflix.

La historia, ambientada esta vez en la era Edo, cuenta las desdichas (porque esta obra está repleta de ellas) de la joven Rin Asano, que busca vengar el asesinato de sus padres. Por suerte para ella, se topa con el samurái Manji, en realidad inmortal debido al hechizo de una monja/bruja, sin importar la cantidad de heridas que reciba. Para librarse de esta “maldición”, Manji debe asesinar a otros mil hombres malvados.

Este título es de corte más maduro que los anteriores (salvando quizás los OVAs de Rurôni Kenshin), por lo que es habitual ver en él vísceras y sangre por doquier (la película de Miike también es buen ejemplo de ello). Sin embargo, y a pesar de un final bastante precipitado y edulcorado a mi juicio, ofrece momentos muy de la sensibilidad nipona, y los antagonistas Anotsu y Makie merecen todo tipo de reconocimientos.

Dororo (どろろ)

La última adaptación al anime de Dororo, publicada originalmente por el “dios del manga” Osamu Tezuka entre 1967 y 1968, está siendo (para nosotros, al menos) la revelación de esta temporada. Elaborada por el estudio Mappa, este título, considerado un clásico en Japón, no deja de sorprendernos, a pesar de su historia archi conocida (pero con un final algo inconcluso, ya que Tezuka la terminó precipitadamente y bajo presión).

La narrativa, de nuevo en el período Sengoku, nos cuenta cómo un “daimyo” o señor feudal decide hacer un pacto con los demonios: ofrece a su primogénito a cambio de paz y prosperidad en sus dominios. Así se hace y los entes demoníacos se quedan con las extremidades, piel, nariz, boca, ojos, oídos y sentido del tacto de Hyakkimaru (que así se llamará el recién nacido). Pasan los años y Hyakkimaru, que había sido dado por muerto, crece y busca recuperar todo lo que le han robado a la par que asesina a estos demonios. En su camino se encuentra con Dororo, un joven ladronzuelo muy vivaz.

Aunque la animación está siendo un pelín inconstante, los diseños de monstruos y los personajes, el ritmo y nuevamente sensibilidad de la historia, el reflejo de un Japón feudal con elementos de su mitología y religión y, sobre todo, la dinámica entre Hyakkimaru y Dororo, hacen de este título un imperdible.

Vagabond (バガボンド)

Llegamos a Vagabond, la obra magna de Takehiko Inoue (que todo lo que dibuja, lo dibuja MUY bien), que empezó a editarse en 1998 y todavía se encuentra en publicación.

Vagabond es una obra compleja (de hecho, Inoue siempre se ha negado por ello a que tenga adaptación a anime), por lo que cuenta y por cómo lo narra. Sigue los pasos de Musashi Miyamoto, “el Cid Campeador” de los japoneses, en su periplo por el “bushidô” y su encuentro con personajes asimismo emblemáticos como Kojiro Sasaki.

Nos quedaríamos cortos buscando adjetivos que halaguen este título, partiendo de su dibujo lleno de vida y repleto de detalles, la introspección que hace en la psique de los personajes (Rindo y Baiken…) y la representación (aparentemente bastante fiel) del Japón de los períodos Azuhi-Momoyama y Edo. No por nada, ha sido galardonado con varios premios, como la Condecoración Cultural Tezuka Osamu y la Condecoración Kodansha por Mejor Manga.

Enlaces de interés:

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