La herencia de Final Fantasy VI en Final Fantasy IX

Final Fantasy VI fue lanzado al mercado en 1994 en Japón durante los últimos coletazos de la SNES; mientras que Final Fantasy IX hizo lo propio en 2000 en las (casi) postrimerías de la PSOne. Las similitudes no terminan aquí, pues en el desarrollo de los dos títulos participaron muy activamente varios pesos pesados de la Squaresoft de aquel entonces: Hironobu Sakaguchi fue productor y guionista en ambos; mientras que Hiroyuki Itô dirigió (en el caso de la sexta entrega junto a Yoshinori Kitase); Yoshitaka Amano diseñaba los personajes y Nobuo Uematsu compuso las bandas sonoras; entre otros.

Así, obtenemos dos videojuegos que son dos obras maestras, pero en el que claramente se perciben las influencias de una en la otra. Final Fantasy IX no existiría sin Final Fantasy VI (advertimos de que habrá SPOILERS de ambos).

Las tramas política y mágica

En realidad, que el argumento se divida en dos principales subtramas: una más enfocada al plano político y el otro en el puramente fantástico o mágico es muy propio de las películas de Star Wars y no son los únicos Final Fantasy que lo hacen (Final Fantasy VII en este aspecto también le debe mucho a la sexta entrega).

El caso de Final Fantasy IX lo acerca al VI debido a que todo parte de una muchacha, Terra y Garnet respectivamente, que son «ayudadas» por un joven, Locke y Yitán, a huir de un maligno imperio/reino para buscar ayuda. Terra y Garnet son ambas las últimas descendientes de una especie estrechamente vinculada con la magia o con seres mágicos (esper y eidolon); mientras que Locke y Yitán son dos ladrones/cazadores de tesoros que viajan por el mundo.

Mientras que la protagonista de Final Fantasy VI estaba retenida contra su voluntad, la del IX es pariente cercana de la actual monarca. Ambas tienen así un vínculo estrecho con la potencia opresora, pero de naturaleza muy distinta. Eso sí, las dos fueron adoptadas siendo niñas pequeñas y por lo tanto apenas recuerdan nada de su vida anterior (algo muy conveniente para el avance de la narrativa y el efecto sorpresa).

A media que el argumento avanza, la subtrama política se va diluyendo y queda opacada por la fantástica/mágica (tanto el emperador Gestahlt como la reina Brahne desaparecen hacia la mitad de la historia). En el caso de Final Fantasy VI son los espers, las estatuas y Kefka y su transformación en dios los que quedan como principal motor narrativo; mientras que en el IX son los eidolons/invocadores, los magos negros, los genómidos y, finalmente, otro dios (mucho más repentino que Kefka). Los jefes finales son siempre divinidades.

El sistema de batalla y los trabajos/habilidades

El otro gran aspecto a destacar de cualquier JRPG que se precie, aparte de la historia, es la jugabilidad. En aquel entonces todavía imperaba el sistema por turnos, algo que comparten Final Fantasy VI y IX; pero las semejanzas van más allá: la sexta entrega tiene un mecanismo basado en habilidades según sea el rol del personaje (monje, ladrón, caballero, mago, etc.); mientras que la novena se basa en los trabajos de cada personaje (monje, ladrón, caballero, mago negro o blanco, etc.). Como vemos, salvo la diferencia entre magos negros y blancos (y otros tipos de magia), resulta todo muy parecido.

Evidentemente, el paso de los años se percibe y el menú de Final Fantasy IX es bastante más variado y completo que el del VI, pero la influencia es incuestionable. Así, tenemos que hay personajes por rol y habilidad prácticamente iguales en ambas entregas: Cyan y Steiner (caballeros), de nuevo Locke y Yitán (ladrones), Relm y Eiko (ambas magas, pero aquí además se suma la cuestión de la edad, pues ambas son las benjaminas del grupo), Gau y Quina (ambos absorben habilidades del enemigo, si bien Gau siendo un niño extraño y huérfano lo acercaría más narrativamente a Vivi), etc. Además de homenajes por parte de personajes más secundarios (en el IX), como Beatrix a Celes (la guerrera que sirve al reino/imperio y que termina arrepintiéndose de sus actos y vinculándose románticamente a otro personaje principal).

Celes y Beatrix haciendo equipo en el crossover Dissidia Final Fantasy Opera Omnia. Square Enix

La importancia tanto a nivel argumental como en el combate de las invocaciones, espers y eidolons, ya fue tratada en otra entrada. Aunque en la novena entrega los eidolon te ayudan en la batalla de forma bastante más limitada que en la sexta.

La cuestión existencial

Terra es uno de los personajes más recordados y queridos de Final Fantasy VI; quizás por eso es la que más aparece en spin off posteriores y en merchandising de Squaresoft/Square Enix, teniendo en cuenta que la sexta entrega es una obra coral donde no hay un protagonista definitivo.

A su popularidad contribuyen su diseño, sus poderes como medio esper y sobre todo su historia: criada y manipulada por el imperio como arma de combate, escapa sin recuerdos y recién recuperada su voluntad. A partir de entonces, y teniendo en cuenta que todas las secciones políticas desean hacerse con su poder, debe aprender a vivir como un ser humano «normal», sea lo que sea eso. En la segunda mitad del juego, con el Mundo en Ruinas, Terra se dedica a cuidar de unos niños huérfanos y aquí descubre lo que es la humanidad y el amor, en una escena que, si bien ha podido quedar algo anticuada, no deja de resultar emotiva.

En Final Fantasy IX la cuestión existencial es troncal en la trama: la encontramos en Vivi, en Yitán y en Kuja. Más allá de las citadas similitudes entre Terra y Garnet como últimas de su mágica especie y su vinculación con el imperio/reino; a nivel narrativo Terra es mucho más cercana a estos otros tres personajes.

En el caso de Vivi, al igual que Terra, fue criado por otro ser ajeno a su especie (los magos negros) y por ello creció con desconocimiento de su verdadera naturaleza. A medida que avanzamos, el jugador descubre junto a Vivi qué son los magos negros y qué significa que te hayan creado con un fin determinado (ser arma de guerra) y si tienes la capacidad de libre albedrío y cómo usarla.

Vivi en Final Fantasy IX. Square Enix.

Posteriormente a Vivi, Yitán (protagonista) y Kuja (villano, que a su vez toma prestadas algunos rasgos de Kefka, como un aspecto llamativo y una personalidad narcisista y melodramática) pasan por el mismo arco argumental con conclusiones opuestas: mientras que al héroe lo ayudan a salir del pozo sus amigos, Kuja entra en crisis existencial total y opta por destruirlo todo (para al final arrepentirse y salvar al equipo).

Es curioso el caso de Kuja si lo miramos con perspectiva a Final Fantasy VI. Como decíamos, de punto de partida parece mucho más cercano a Kefka, pero a medida que su arco narrativo avanza se va acercando más y más a Terra: creado como arma de guerra y utilizado para tal fin por Garland, una vez adquiere voluntad e identidad propias se rebela contra su creador. Al descubrir que su único fin es la muerte (la de los demás y la propia), Kuja se rebela mediante el caos y la destrucción (en este punto, nos viene a la mente el momento en el que Terra descubre que es un esper y, sin poder controlar su poder, se transforma y sobrevuela desbocada medio planeta). Finalmente, el antagonista descubre lo que es la humanidad mediante la ayuda a los demás. Al igual que Terra (y esto los distancia de Yitán), no lo hacen a través «del poder de la amistad» (si bien a Terra le ayuda, claro), sino por sí mismos, con la capacidad de poder salvar al prójimo.

A la semejanza narrativa se suma la mucho más evidente de los diseños, pues los trances de Yitán y Kuja son prácticamente iguales a la forma esper de Terra. Al parecer, los equipos tras el desarrollo de Dissidia 012 Final Fantasy y Dissidia: Final Fantasy también se dieron cuenta de estos paralelismos.

En cuanto a Kefka, queda como un villano mucho más al uso, con un pasado desdibujado (solo se conocen datos si hablas de forma opcional con un personaje no controlable en Vector) según el cual habría enloquecido como producto de la experimentación con la magia de los espers, con la finalidad por parte del imperio de convertirlo en el «guerrero definitivo». En este aspecto, el antagonista que más bebe del VI es claramente Sefirot (Final Fantasy VII). Es verdad que hacia el final Kefka desarrolla una visión completamente nihilista y destructiva, similar a la que tiene Kuja cuando entra en crisis, de la que sin embargo nunca se recupera (ni creemos que le interese hacerlo).

Es indudable la influencia que ha ejercido Final Fantasy VI en juegos posteriores, especialmente dentro de la franquicia; pero el caso de Final Fantasy IX es especial, probablemente debido a que las mentes pensantes detrás eran básicamente las mismas. A nivel artístico, las posibilidades de la PSOne nos dejaron un precioso juego en la novena entrega, algo que lamentablemente no podemos decir igual de la sexta (mucho más limitado tecnológicamente). Por ello, sería de agradecer un remake a estas alturas. Sería el mejor homenaje posible a uno de los Final Fantasy que más le debemos.

Kefka por Yoshitaka Amano. Square Enix

Las invocaciones en Final Fantasy

Las invocaciones son uno de los factores que han ido marcando cada entrega de la franquicia Final Fantasy, tanto en sus juegos numerados principales como en spin off. Pero no siempre han tenido la misma importancia ni han desarrollado el mismo papel, yendo ocasionalmente desde personajes fundamentales para entender la narrativa hasta meros instrumentos para el combate (o a veces ni eso). Hagamos un recorrido por los Final Fantasy que han puesto más el foco sobre sus invocaciones y el porqué. Avisamos de que habrá SPOILERS de Final Fantasy IX y XV.

Previamente… hablemos un poco de mitología(s)

Las invocaciones en Final Fantasy guardan ciertos rasgos comunes en todas las entregas: suelen asistirnos en la batalla, están asociados a un elemento concreto (Ifrit siempre será la invocación de fuego y Shiva la de hielo, por ejemplo; pero también los hay que causan estados alterados o que sanan al equipo) y los hay que son recurrentes y ya extremadamente populares entre los seguidores de la saga (aparte de los citados, Bahamut es un imprescindible).

Sin embargo, ¿cuántos de los aquí presentes saben que Odín o Fenrir provienen de la mitología nórdica, pero no que Ifrit o Bahamut son de la musulmana? En las invocaciones hallamos todo un sincretismo folclórico de diversas culturas, probablemente con la intención de otorgarle un carácter exótico y hasta cierto punto ajeno (son seres que trascienden la humanidad). Así, tenemos que Leviatán proviene del hebrero, Fénix o Alejandro del griego, Shiva del hinduismo o los citados Bahamut e Ifrit de las culturas preislámicas.

Todos ellos tienen en común que son seres sobrenaturales (si bien los yinn árabes suelen vincularse más a los humanos) y ajenos al folclore japonés (salvo excepciones como Yojimbo en Final Fantasy X). Lo que sí está más relacionado con Japón es la vinculación con los elementos (taoísmo) o la percepción ocasional (sintoísta) de estos seres como especie de divinidad que influyen en el mundo natural que nos rodea, pero que no son necesariamente buenas ni malas ni tampoco exactamente dioses (véase el caso de Final Fantasy XV, que abordaremos).

Un ifrit seduciendo a una joven en una pintura de 1648

Otro elemento común a las invocaciones en casi todas las entregas son sus diseños: Shiva suele ser una mujer con piel azulada (de hielo), Ifrit una bestia leonada (curiosamente, la versión como bello joven de Final Fantasy XV es la más cercana a la del folclore árabe), Bahamut un dragón (aunque en su origen preislámico es más bien un gran pez, como Leviatán), etc. De vez en cuando surgen casos curiosos como Final Fantasy XII, donde las más conocidas son naves (usándose nombres y diseños nuevos para los esper); o los “mechas” de Final Fantasy XIII.

Final Fantasy VI y los espers

La sexta entrega tiene una gran presencia de las invocaciones, denominadas para la ocasión esper. Son las típicas de todas las entregas (Ifrit, Shiva o Bahamut no pueden faltar); pero aquí aumentaron tanto en cantidad (aparece hasta una ballena llamada Bismark, en lugar de la más conocida Leviatán) como en impacto.

Para empezar, la protagonista del juego (bueno, o uno de sus personajes principales, pues en Final Fantasy VI no hay UN protagonista definido completamente), Terra, es mitad esper, por lo que ya se intuye la relevancia que van a tener. Los espers aquí son seres que convivían antaño con los humanos, pero debido a la ambición de poder desmesurada de éstos, acabaron por autoexiliarse y refugiarse en una isla tras un muro mágico. Pasaron los años y esta barrera es franqueada por el imperio, quienes atrapan a varios de estos seres para extraer y consumir su alto poder mágico.

Terra en su transformación esper por Yoshitaka Amano. Squaresoft.

Hay hasta una escena de flashback dedicada al esper que es padre de Terra, Maduin, y cómo conoció a su madre humana. Mientras controlamos (por un breve período de tiempo) a éste, podemos recorrer el mundo esper y conversar con el resto de invocaciones que allí habitan como Ramuh (otro de los clásicos). Tras esto, la historia se centra en buena parte en una incipiente confrontación entre el imperio y los espers.

La importancia de estos seres no queda relegada al argumento en esta sexta entrega, pues gracias a los espers nuestros personajes (ya sean buenos en magia o no) pueden aprender hechizos de todo tipo, además de contar con la típica asistencia en el combate.

Final Fantasy VI fue la primera entrega numerada que destacó la importancia de las invocaciones no solo en su sistema de batalla, sino además a nivel metanarrativo. Dejaron de ser simples fuerzas adicionales en el combate, con ataques inspirados en los elementos, para saber aprovecharlos dramáticamente y para construir un lore, algo que ha influido sobre otros juegos posteriores, que procedemos a comentar.

Final Fantasy IX y los eidolons

Final Fantasy IX es una de las entregas que más bebe de Final Fantasy VI (Hironobu Sakaguchi y Hiroyuki Itô participaron bastante activamente en la realización de ambas), por lo que se inspira en varios de sus rasgos. Uno de ellos es la relevancia de las invocaciones a nivel argumental, siendo conocidas en este caso como eidolon. Aparecen de hecho muchas de las mismas, desde nuevamente los típicos Shiva, Ifrit, Ramuh o Bahamut hasta otras menos frecuentes como Fenrir o Madeen (en posible referencia a Maduin, si bien cambia de género y el nombre no es exactamente el mismo).

Nuevamente nos encontramos con que la protagonista, Garnet, es descendiente de una raza (prácticamente extinta) muy vinculada a estos seres (en esta ocasión, son los únicos que pueden invocarlos de forma consentida y armoniosa), los invocadores. De este modo, el juego nos ofrece varias e impactantes escenas que son fundamentales en el avance de la historia: la destrucción de Cleyra por parte de Odín, Bahamut asesinando a la reina Brahne o el enfrentamiento entre éste y Alejandro. Las invocaciones no estaban solo de paso y para ser cool, sino que tienen una impronta marcada. De hecho, a pesar de que los villanos (Kuja, Garland y en menor medida Brahne) no sean invocadores, están asimismo bastante vinculados con estas criaturas, de forma muy similar a como lo estaban el emperador Gestahlt y Kefka en Final Fantasy VI.

A nivel de combate, aquí los eidolons sí que no son tan prominentes como en la sexta, octava o décima entrega, pero no pueden faltar a la hora de ayudarnos, siempre que tengamos a Garnet o a Eiko en nuestro equipo.

Final Fantasy XV y los sidéreos

El director de Final Fantasy XV, Hajime Tabata, también declaró su amor por los Final Fantasy clásicos y por la sexta entrega, por lo que no es extraño que, nuevamente, las invocaciones hagan aquí acto de presencia con una gran impronta argumental. De hecho, el lore de esta quinceava parte no se entiende sin la intervención de los sidéreos (como son aquí nombrados); si bien lamentablemente una parte de este universo se halla en material añadido posteriormente (de forma gratuita) a la salida del juego (aunque algunas traducciones como la alemana se ve que se percataron, de alguna manera, de algunos de estos datos desde el principio).

Así, aquí tenemos a los sidéreos como una especie de divinidades y lo más parecido a creadores del mundo (Ifrit, por ejemplo, es quien cede el fuego a la humanidad, dándole un papel activo en semejante descubrimiento). Son ellos también quienes deciden quién debe ser el Entronado (rey de reyes, que en la historia actual vendría a ser Noctis) y para ello cuentan con un linaje de oráculos, vínculo comunicativo entre estos seres, el Entronado y los humanos. Efectivamente, lo que viene a ser un dios de toda la vida, con sus sacerdotes y todo.

Para legitimar su posición e incrementar su poder, el protagonista Noctis (previa ayuda de Luna) debe ir contactando y haciéndose con estos sidéreos; pero el imperio se le adelanta y los corrompe (nuevamente, el emperador Gestahlt y Kefka de Final Fantasy VI nos vienen a la mente). Si hay algo que Final Fantasy XV expande, eso sí, son los vínculos, filias y fobias que tienen las propias invocaciones, algo en lo que nos ilumina el libro (dentro del juego) Cosmogonía y los relatos de Gentiana. Por ejemplo, tenemos que Ifrit y Shiva eran amantes, que Bahamut al parecer es una especie de cabroncete que manipula a todos, o que Leviatán no quiere saber nada de los humanos (y que Ifrit llegó a detestarlos hasta tal punto de querer acabar con ellos).

Ifrit y Shiva en Final Fantasy XV. Square Enix.

Como curiosidad, sin saber si hay verdadera intencionalidad en esto, lo cierto es que este Ifrit parecería el más cercano al del folclore árabe: siendo de los yinn que más detestan a los humanos, los ifrit son controlados únicamente por el hijo del rey Daud, Sulaymán (nuestro Salomón), mediante poderes mágicos. Aún así, no dejan de ser díscolos y guardan cierta malicia. Lo que nos suena mucho a Ardyn y este Ifrit.

De forma similar a Final Fantasy VIII o Final Fantasy X, aquí tendremos que enfrentar a varios de estos sidéreos para que se nos unan y luego puedan asistirnos (aleatoriamente) en combate; hasta el punto de que Ifrit (corrompido por Ardyn) es uno de los principales enemigos finales. Las dimensiones que llegan a adquirir aquí las invocaciones, a nivel de poder y de tamaño, así como argumental, son aquí impresionantes.

¿Y Final Fantasy XVI?

Todavía sabemos poco de la que será próxima entrega principal de la franquicia, pero una cosa ya ha quedado clara solo con ver el primer tráiler: las invocaciones serán narrativamente esenciales. En esta ocasión se las conoce como eikon, que serán controladas por un humano denominado Dominante (al parecer, dicho humano podrá transformarse en la invocación); y cada reino o dominio tiene el suyo. De momento ya se han dejado ver Shiva, Ifrit, Titán o Fénix (de hecho, Fénix e Ifrit son los que ocupan esta vez el logo).

Al igual que en las entregas anteriormente mencionadas, Final Fantasy XVI tendrá escenas gráficamente impresionantes que marcarán el avance argumental del juego con los eikon como protagonistas (ya se ve en el tráiler la confrontación entre Ifrit y Fénix o el intento de derrotar a Shiva). Y esto es solo el inicio de todo lo que está por llegar.

Japoneando ¿Anime?: Final Fantasy VII Remake Intergrade: episodio de Yuffie

En esta ocasión vamos a hacer una excepción y dedicaremos esta edición de Japoneando Anime a… un videojuego. Es más, a un DLC (contenido adicional descargable). Pero es que el episodio de Yuffie, dentro de Final Fantasy VII Remake Intergrade, que ha salido hace unas pocas semanas para PlayStation 5, lo merece. Al fin y al cabo, este personaje y su ciudad de procedencia, Wutai, son los más similares a Japón dentro del universo de Final Fantasy VII, pero de lejos. Y en esta casa somos muy fans de Yuffie (Sonon también nos ha ido conquistando). Así que allé voy.

Ninja, shinobi y kunoichi

Hay muchísimo escrito sobre esta misteriosa figura que son los ninja (忍者), pero la mayoría entra dentro del terreno de la literatura y la leyenda. Si bien hay figuras como Stephen Turnbull que han dedicado gran parte de su trabajo a la figura histórica del shinobi (忍び), siguen estando rodeados de misterio. Algo lógico, si tenemos en cuenta que eran básicamente espías.

Hace unos meses Fundación Japón organizó unas conferencias con el doctor en historia y antropología Yûji Yamada, donde arrojó luz sobre estos personajes: se los conocía históricamente como shinobi o shinobimono (忍びもの) y se dedicaban al espionaje y a la recaudación de información, pudiendo causar incendios y hasta asesinatos con tal de conseguir su objetivo. Hay registros de ellos desde inicios del siglo XIV hasta finales del período Edo (1603-1868). Para ellos era importante evitar la confrontación, ya que no eran guerreros propiamente dicho (por lo que, si entraban en combate, lo más probable era que murieran).

El entrenamiento de un shinobi era muy importante y equilibrado, con especial mención a la resistencia mental. En los manuales históricos de ninjutsu (忍術, técnica del ninja) se establecía que no debían oler, ni hacerse oír, ni jactarse de sí mismos. Debían decidir rápidamente y hasta en circunstancias adversas cuál era la mejor forma de actuar y memorizaban información, por lo que reunían técnicas para ello. Tenían que contar asimismo con habilidades sociales para poder acercarse a sus objetivos sin que sospechasen. Por lo tanto, debían poseer inteligencia e ingenio. Entre otras técnicas típicas se encontraban la abstinencia (evitar el alcohol, la comida y el amor) o modos de comportarse (fingir ignorancia, no alardear de inteligencia, conocerse a sí mismo). Los tres males del ninjutsu serían: el miedo, el desprecio y pensar demasiado.

Es fácil observar todas estas cualidades en Sonon y, de forma más torpe, en Yuffie, quien no dudará en engañarte con tal de robarte y salir huyendo (escondiéndose por diversos rincones de Wutai). Curiosamente, mucho más cercana a la imagen del ninja histórico que la del lobo solitario. Algo que a su vez percibe Escarlata cuando los observa actuar infiltrados en el edificio Shinra, denominándolos «ninjas adolescentes» (¿qué edad tiene Sonon, a todo esto?).

Contrario a la creencia popular, no está demostrado que los shinobi usasen el shuriken como arma (手裏剣) ni tampoco que existiesen realmente las kunoichi (くノ一, ninja femenina), si bien las mujeres también podían realizar labores de espionaje, entrando por ejemplo en el servicio de un señor feudal y haciéndose pasar por cocineras. Estos dos rasgos sí son exponentes en Yuffie (es mujer y su arma característica es el shuriken); pero parece que son dos tropos provenientes de la cultura popular, como el teatro kabuki.

Yuffie Kisaragi en Final Fantasy VII Remake Intergrade. Square Enix

Japón, la derrota y la ocupación

Dentro del mapamundi de Final Fantasy VII, Wutai se encuentra en una isla de forma extrañamente similar a Japón en uno de los extremos. Para que uno vaya haciéndose ya a la idea. Yuffie se apellida Kisaragi y Sonon Kusakabe, en medio de un reparto repleto de apellidos al estilo Strife, Wallace o Lockhart. Pero si nos adentramos en la historia más o menos reciente del país del sol naciente la similitud es aún mayor (por no hablar de la arquitectura y costumbres del lugar…).

La historia de Japón está bastante dividida en períodos de aislamiento y apertura al mundo, siendo el último de cierre que impuso el shogun Tokugawa desde 1639 hasta 1868 justamente durante la era Edo, conocido como sakoku (鎖国). Una vez reabiertas las fronteras niponas a Occidente y finalizado el período Meiji (1868-1912), Japón fue acumulando en tiempo récord poder armamentístico e ingeniería industrial al estilo de la modernidad occidental, lo que derivó en sendas participaciones en conflictos globales y colonizaciones de regiones de Asia.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial en 1945 con el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, anunciada su derrota, el país pasó a estar ocupado por el ejército de Estados Unidos (1945-1952). Durante este último período, se redactó la nueva Constitución por parte del general Douglas MacArthur (fue posteriormente traducida al japonés), que es la que persiste en la actualidad, siguiendo las directrices idiosincrásicas norteamericanas, adaptadas hasta cierto punto a la realidad nipona (el emperador, por ejemplo, quedó como mero símbolo de unidad para el pueblo).

Japón se encuentra en medio de una profunda crisis identitaria no ya con la reapertura a Occidente en 1868 y lo que la siguió, sino con la influencia de los Estados Unidos, que todavía se siente. Si bien el país logró convertirse en segunda (y luego tercera) potencia económica mundial en pocas décadas, su dependencia del país norteamericano, sobre todo a nivel armamentístico (pues en el famoso Artículo 9 de la Constitución se establece la renuncia a la guerra y en el año 1951 se firmó un acuerdo de seguridad mutua entre ambos estados), sigue siendo notoria.

Yuffie Kisaragi recuperando «su» materia en Final Fantasy VII Remake Intergrade. Square Enix

En Final Fantasy VII Remake Intergrade, especialmente en el episodio de Yuffie, se ahonda en la situación en la que se encuentra sumergida Wutai: habiendo sido derrotada en la guerra unos pocos años atrás, dominada por Shinra (multinacional eléctrica todopoderosa con ejército incluido), se le arrebata la materia (que son las principales fuentes de poder en el mundo que nos ocupa). Yuffie, quien era una preadolescente cuando ocurrió el conflicto, ansía recuperar algo del esplendor del pasado (probablemente idealizado) para su lugar de procedencia. No obstante, nos topamos con que Sonon, asimismo con la venganza pendiente, pero más maduro, parece mucho más tranquilo al respecto. Al igual que el padre de Yuffie. Es el Wutai apaciguado y traumatizado por la guerra.

¡No soy tu hermana!: El ie y la familia

Tradicionalmente, antes de la ocupación norteamericana anteriormente mencionada, en Japón estaba profundamente establecido el ie (家) como unidad familiar principal. Ésta se basaba en varias generaciones residiendo bajo el mismo techo, pero en herencia solo a través de la línea del primer vástago varón. Es decir, el primogénito (hombre) debía hacerse cargo de los padres y del resto de la familia (hermanos y hermanas menores) hasta determinado punto y eran los que perpetuaban el negocio familiar.

Lo más habitual era que las mujeres, llegadas a una edad, entraban a otro ie mediante el matrimonio; y los hermanos menores se las arreglaban creando sus propios ie (con suerte) o, si se lo podían permitir, siendo mantenidos por el cabeza de familia/hermano mayor.

Es frecuente encontrarse en los anime, manga y videojuegos procedentes de Japón con vínculos fraternales quizás demasiado intensos (basado asimismo en el pensamiento confucianista del menor que debe rendir respeto al mayor y éste último a su vez otorgarle mentoría y protección). Yuffie no es solo que no quiera verse como una cría, sino tampoco como una carga para Sonon (quien inevitablemente recuerda a su hermana cuando la trata).

Esto contrasta, curiosamente, con la forma en la que el muchacho tiene de dirigirse a ella como senpai (先輩) o jefe, que es el superior en rango y, normalmente, también en edad. Algo que por supuesto complace (y sorprende) a Yuffie.

P.D.: Mención especial merecen la entrada de Yuffie tras deshacerse de su «disfraz», en homenaje a las magical girls a lo Sailor Moon; o al símbolo que representa la imagen del pompón del traje de moguri sobre el fondo blanco (en clara alusión a la bandera japonesa). O que Yuffie en su imagen promocional original, y posteriormente en la que aparece junto a Sonon, estén mirando hacia el amanecer (país del sol naciente).

Final Fantasy VII Remake Intergrade. Square Enix,

Para saber más…

HENDRY, Joy, Para entender la sociedad japonesa, Barcelona, Edicions Bellaterra, 2018.

PÉREZ RIOBÓ, Andrés y SAN EMETERIO CABAÑES, Gonzalo, Japón en su historia. De los primeros pobladores a la era Reiwa, Gijón, Satori Ediciones, 2020.

YÛJI, Yamada, ¡Anda ya! ¿Y qué es un ninja? en Fundación Japón el 06/04/2021 (conferencia).

Cinco aspectos geniales (y no tan geniales) de Attack on Titan

El manga de Attack on Titan (Shingeki no Kyojin 進撃の巨人, traducido como Ataque a los titanes) ha finalizado con el lanzamiento del último tomo a inicios de este mes en Japón, poniendo así punto y final a una de las historias shônen más populares de estos años. No obstante, allí donde hay luces, hay sombras, por lo que la obra de Hajime Isayama no está exenta de fallos (algunos más sangrantes que otros).

De hecho, casi todos los aspectos geniales podrían incluirse a su vez en los desastrosos, lo que en sí tiene algo de mérito. Advertimos de que habrá SPOILERS de Attack on Titan (tanto del manga como del anime).

Genial: Los giros argumentales

Attack on Titan comienza (y avanza más allá de su mitad) como un manga y anime más bien genérico sobre unos chicos cuya aldea se ve repentinamente destruida por la aparición de unos monstruosos y misteriosos titanes, a partir de lo cual uno de ellos jura venganza y por ello se unen al cuerpo de exploración.

En un Japoneando Anime que le dedicamos a esta serie hace años, de hecho, hablábamos de los estereotipos y cómo todos ellos estaban encarnados en los personajes. La situaciones, más allá de su epicidad, no dejan de ser las típicas de cualquier shônen (muy bien llevadas y animadas en la adaptación a anime, eso sí). Y llega EL giro.

Attack on Titan. Hajime Isayama y Wit Studio.

A partir de éste, Attack on Titan deja de ser una serie de acción con ciertas dosis de terror para convertirse en un drama bélico y político. Es verdad que hacia el final estas aspiraciones empiezan a cojear y algunas quedan en tierra de nadie; pero no se puede quitar que el momento del sótano y el flashback de Grisha junto al descubrimiento de Marley y su civilización ofrecen una visión innovadora (para lo que suelen ser los estándares) y, además, sale bien.

Desastroso: Algunas veces los giros están (demasiado) forzados

Pero no todo iba a ser el sótano de Grisha. Isayama tiene tendencia a los giros argumentales, por lo que tanto antes como después del susodicho ocurren otros tantos… que no siempre quedan bien. Ahí tenemos, por ejemplo, la huida de Ymir junto a Reiner y Bertholdt, el embarazo de Historia (que queda en nada), la ascendencia aristócrata de Mikasa (que no está ni mucho menos tan bien ejecutada como la de Christa/Historia, por mencionar otro buen giro), etc.

Isayama va acumulando giros, algunos no llegan a ningún lado o, simplemente, quedan en una especie de macguffin, lo que es fácil que irrite al lector. El personaje de Reiner en sí podría ser un perfecto ejemplo de giros bien y mal planteados (incluyendo su terrible conclusión).

Attack on Titan. Hajime Isayama y Mappa.

Genial: Shônen… para adultos

El giro y el cambio de registro que trae consigo Attack on Titan conlleva una serie de dobles lecturas que se asientan mucho mejor en el mundo del seinen (manga para adultos) que en el del shônen (para adolescentes… tengamos asimismo en cuenta que este tipo de etiquetas empiezan a percibirse como algo caducas para una parte importante de los lectores de manga).

Varias de estas lecturas son: la construcción y subjetividad de la historia, el papel de vencedores y vencidos, la eterna revancha (lo que lleva a un conflicto cíclico), el individualismo versus colectivismo (esta sí, esencia de cualquier shônen o, más bien, de producto salido de Japón), el sentido de pertenencia o de patria, la construcción de identidad nacional, el amor (ya sea romántico, familiar o amistoso) como motor espiritual y finalmente universal, etc.

Todos ellos fácilmente identificables con situaciones reales, como la equivalencia bastante clara entre marleyanos y nazis, eldianos y judíos, la renuncia a la guerra por parte del rey Fritz y el Artículo 9 de la Constitución japonesa, el retumbar y las armas nucleares, entre otros.

Attack on Titan. Hajime Isayama y Mappa.

Desastroso: Eren…

Vale, esta es especialmente polémica. Eren Jaeger levanta odios y pasiones desde el inicio de la serie, pero estas filias y fobias se intensifican especialmente a partir del citado gran giro de los acontecimientos, cuando este personaje parece dar un salto radical (remarcamos el «parece»). El final de la obra no hace más que confirmar esta bipolaridad.

Admito que nunca simpaticé especialmente con Eren, pero no es de lo que vengo a hablar. Su personaje es llevado de un lado a otro y al final queda en un nicho de inconsistencias bastante considerable. Cuando parece que va a despegar hacia una dirección, resulta que da una marcha atrás tremenda. Y así, hasta llegar nuevamente a su ¿conclusión?.

No es un rasgo exclusivo de Eren, pues en realidad son varios los personajes de Attack on Titan que adolecen de esta especie de «falta de identidad» (para ir acorde con la temática argumental, será). Mikasa, Historia, Ymir o Reiner pasan por esto. Al final, y me da tirria decirlo (pues le tengo aún mayor manía que a Eren), el personaje mejor desarrollado a lo largo de la historia es Gabi…

Attack on Titan. Hajime Isayama y Mappa.

Eso sí, no podemos dejar de mencionar que la serie tiene toda una plantilla de personajes increíble, y hasta el que parece muy secundario tiene algún momento para brillar. Nos resulta difícil olvidar a Erwin, Levi, Hanji, Sasha… Y eso por mencionar solo a algunos.

Genial: La adaptación a anime

Seamos sinceros, el anime fue lo que catapultó a Attack on Titan a la enorme popularidad de la que sigue gozando hoy en día. De hecho, el dibujo de Isayama no puede decirse que entre precisamente por los ojos (mejora mucho con el tiempo, eso sí; y tiene un estilo bastante único dentro del manga). El estudio Wit se marcó un increíble trabajo, no solo trasladando los dibujos, sino con la animación y, muy especialmente, las escenas de acción. La banda sonora tampoco la descuidaron en absoluto.

Esta consistente buena labor se mantuvo durante las tres primeras temporadas (luego llegó Mappa, que tampoco lo hace nada mal), lo que causó que su fama solo pudiese ascender. Actualmente, la tercera temporada está considerada una de las mejores de todos los tiempos.

Desastroso: La fundadora Ymir

El final ha levantado muchas ampollas entre los fanáticos de Attack on Titan por varias cuestiones más o menos defendibles. Pero lo que es indefendible es lo de Ymir (la fundadora, no la de las pecas). Entendemos que Isayama quisiera marcarse un Síndrome de Estocolmo, pero, más allá de lo polémico que tiene en sí el término, no debe asociarse nunca con amor o con un romance al uso. El problema no iría más allá de una frase suelta en el manga (que puede interpretarse como el pensamiento de Eren), pero es que en la guía oficial posterior vuelven a remarcar el amor de Ymir por Fritz…

Si al menos no hubiesen mostrado al monarca en todo momento anterior como un ser absolutamente repugnante todavía podría tener un (mínimo y diminuto) pase, pero ni por esas… El hecho de que se entienda que hay una especie de identificación por parte de la afectada con Mikasa no hace más que empeorar las cosas (no, por mucho que te disguste la relación entre Eren y Mikasa ni por asomo es comparable a la de Ymir con Karl Fritz, y no debe frivolizarse con esto).

Attack on Titan. Hajime Isayama y Kodansha.

Genial: Un final «realista» melancólico

De todos modos, dejando atrás los aspectos mencionados sobre Ymir y el vaivén de ciertos personajes, lo cierto es que el sentimiento que deja el manga al concluirse es el de melancolía. Como si se hubiese perdido algo que nunca termina de irse.

Esto tiene especial mérito porque es uno de los aspectos dentro de la propia narrativa: los personajes que mueren nunca se van del todo y permanecen viviendo a través de los seres amados (y no únicamente como titanes al ser devorados…). Son los casos de Ymir con Historia; de Erwin y Hanji con Levi; de Sasha con Connie, Jean o Niccolo (que Isayama hasta se acuerda de mostrarlo todavía junto a la familia de la susodicha); y por supuesto de Eren con Armin y Mikasa.

Es por eso que el final de Attack on Titan es deprimente, pero «realista» dentro de sus términos. El propio Isayama ha declarado que la conclusión no podía ser enteramente feliz, con parejas casándose y cosas del estilo, porque no va con lo que es la serie. Y sí, somos de los pocos (¿?) que apoyamos el sentido cíclico de la guerra sobre Paradis y en el mundo: la paz eterna nunca es real.

Attack on Titan. Hajime Isayama y Kodansha.

Desastroso: Las parejas o ships

Hay que decir que Attack on Titan ha creado en torno a sí un enorme fandom de lo más variopinto, enorme… y rabioso. No solo con el final, pero especialmente con el final. Y gran parte de culpa la tienen las parejas o ships (su término coloquial en inglés).

Si bien no se trata de un manga/anime romántico, las parejas se han ido formando desde sus inicios: el ErenxMikasa (Eremika), ArminxAnnie (Aruani), ErenxHistoria (Erehisu), YmirxHistoria (Yumihisu), LevixErwin (Eruri), SashaxConnie (Springles), SashaxNiccolo (Niccosasha), y así un interminable etcétera. El hecho de que Attack on Titan se haya rodeado de cantidades ingentes de material adicional y media mix (desde manga/anime en instituto hasta películas y videojuegos) no ha hecho más que aumentar este fanatismo.

No obstante, la conclusión del manga se ha visto fuertemente arrastrada por el fervor por las ships. Sorprendentemente (o no), Isayama ha colocado a algunas en el centro de la narrativa al final (pero con escaso desarrollo anterior, algo que no es en absoluto una rara avis en el shônen), por lo que encolerizados seguidores se han visto enfrentados a otros grupos. Lamentablemente, esto ha opacado otros aspectos igualmente o más importantes y ha agriado la experiencia del manga al completo en algunos.

Attack on Titan. Hajime Isayama y Wit Studio.

Genial: Y las parejas o ships…

Y sin embargo, no puede obviarse la importancia que las relaciones, como las de Eren y Armin o Eren y Mikasa, tienen sobre Attack on Titan. Sin ellos, directamente la obra no sería la misma. Y no son los únicos, pues el punto anteriormente mencionado sobre la melancolía y la permanencia de los personajes que se han ido a través de otros carecería de sentido si no hubiesen existido vínculos significativos previos.

Eso es, para nosotros, algo que no todos los manga logran con acierto. Menos aún los shônen, que no suelen manejar bien aspectos como el romance. Tampoco es que Isayama sea un genio en esto, pero es paradójicamente algo que puede llegar a jugara su favor si deja el suficiente margen para la imaginación del lector sin que pueda llegar a resultar una locura (siguiendo en ese sentido los pasos de Akira Toriyama con la muy popular pareja formada por Vegeta y Bulma). Y obviando totalmente lo de Ymir y Fritz, claro.

Attack on Titan. Hajime Isayama y Wit Studio.

Parásitos, la lucha de clases del siglo XXI

Parásitos (기생충), de Bong Joon-ho, fue la gran triunfadora del festival de Cannes y de los premios Oscar de 2019 y, como tal, ríos de tinta han corrido sobre ella. No es para menos, pues se trata ciertamente de una película que aborda temas universales, adaptados a un rabioso siglo XXI, con un montaje, fotografía y actuaciones que son, como mínimo, notables.

El cine surcoreano lleva ya unas décadas atrayendo la atención de los aficionados al séptimo arte. Como Kim Ki-duk y su Hierro 3, Park Chan-wook nos sorprendía a todos con relatos poéticos sobre la violencia como Oldboy o Symplathy for Lady/Mr. Vengeance y el propio Bong Joon-ho llegó a las carteleras españolas con Memories of Murder. Aunque todos estos títulos son muy distintos, todos ellos contienen cierto mensaje de denuncia social, mostrando las diferencias socioeconómicas de unos personajes que suelen ser llevados al límite.

Posteriormente, llegó Lee Chang-don (nos estamos refiriendo, claro, a las carteleras españolas, que todos ellos ya llevaban tiempo siendo conocidos por Corea) con la adaptación (bastante libre) de un libro escrito por Haruki Murakami, Burning; Yeon Sang-ho sorprendía con la brillante locura que es Tren a Busan; y, de nuevo, Bong dando la sonora campanada con la que sigue siendo su última obra hasta la fecha, Parásitos.

La familia Kim, compuesta por un matrimonio de mediana edad (interpretados por Song Kang-ho y Jang Hye-jin) y sus dos hijos que rondan la veintena (Choi Woo-shik y Park So-dam), viven en un semisótano en Seúl, todos ellos desempleados. Por avatares del destino, el amigo del hijo Ki-woo, Min, se va al extranjero y decide recomendarlo a la adinerada familia para la que trabaja como profesor de inglés, los Park (Lee Sun-kyun y Cho Yeo-jeong). Poco a poco, los Kim irán introduciéndose cada vez más en la vida y hogar de los Park.

Parásitos. Bong Joon-ho y CJ Entertainment

Tragicomedia de enredos (sociales)

Una de las enormes virtudes de Parásitos, que suele ser común en toda la obra de Bong, es su natural intercambio entre el drama y la comedia. Las situaciones que nos narra pueden llegar a ser de lo más duras; pero pronto algún elemento causará, sin que nos demos cuenta, dibujarnos la sonrisa en el rostro (cuando no expulsar una sonora carcajada). Incluso los últimos minutos de la película que nos ocupa dejan esto patente.

No obstante, no por ello se menosprecia la temática. El director (también guionista) es muy consciente de que nos está narrando una tragicomedia y la parte trágica no son temas baladí: la precariedad, pobreza, falta de oportunidades, desigualdades y desesperación que todo ello genera, de forma que hasta se torna intergeneracional.

Bong mismo ha comentado que era consciente de que la única forma que fuese realista en la que cruzarían sus caminos unos individuos como los Park con los Kim sería mediante un trabajo como profesor de inglés, y para eso tienen que acudir a las artimañas.

No obstante, aquí no hay buenos y malos y el título es un magnífico ejemplo de cómo se puede aplicar el término «parásitos» a cualquiera (sí, cualquiera) de los personajes que pululan por la cinta. Los Kim son unos caraduras, empezando por el hijo que le pisa el supuesto interés amoroso (menor de edad, por cierto, algo que no parece sorprenderle a absolutamente nadie en toda la película) al amigo; y luego por su hermana, que le falsifica de forma fidedigna los sellos y firmas de falsos títulos. Sin embargo, somos conscientes de que ambos son víctimas de haber nacido y crecido en un ambiente del que no pueden salir, no importa la labia o talento que posean.  Y este es solo un ejemplo.

Parásitos. Bong Joon-ho y CJ Entertainment

Esta inamovilidad social, no importa el empeño que se ponga, queda expuesto por todo el producto, desde su fotografía (cuestas y escaleras; los ricos, siempre arriba; los pobres, abajo), cámara (a ras del suelo frente a ese sótano…), hasta en la forma de hablar (especialmente en el original en coreano) de los personajes, con una «línea» que, tal como dice en cierto momento el señor Park, siempre está a punto de atravesar el otro padre de familia, Ki-taek. Otros personajes, como los hijos, hace tiempo que la atravesaron (fíjense en el montaje de escenas como en la que Ki-wook contempla melancólico por la ventana a los ricos disfrutando de una fiesta, mientras Da-hye intenta, sin conseguirlo totalmente, atravesar la línea divisoria entre ellos).

Las casas, personajes

La vistosa casa en la que residen los Park, de diseño, fue realizada exclusivamente para la película teniendo en consideración estas divisiones; al igual que el piso subterráneo de los Kim, expuestos a penurias diarias como plagas de bichos u orines de borrachos.

Los parásitos son seres que habitan los cuerpos de otros, beneficiándose de ellos sin aportar nada a cambio. Las casas son aquí cuerpos, especialmente la de los Park. Sus habitantes (todos), los parásitos.

Parásitos. Bong Joon-ho y CJ Entertainment

No son el único objeto inanimado cargado de simbología en la película. Algunos coreanos, al igual que en China y Japón, tienen la costumbre artística de coleccionar rocas con formas singulares, que no son manipuladas por el hombre y que son así halladas en la naturaleza, lo que en este caso recibe el nombre de suseok (수석). Una de estas piedras es entregada por el mucho más acomodado Min a la familia Kim antes de irse, pasando posteriormente por distintos trances hasta llegar a una brutal conclusión.

El interior del hogar de los Park tampoco está dispuesto de forma aleatoria: todo está pensado y tiene un propósito o significado, ya sea ese cubo de la basura extremadamente caro o la estantería ahí colocada.

En definitiva, Parásitos no es perfecta (pero porque nada lo es), pues tiene algún giro de guion que puede llegara resultar forzado y que es crítico para que la trama avance. Sus últimos minutos parecen asimismo acelerados y hasta oníricos (otro lugar común de varias películas surcoreanas); pero el resto de esta obra lo supera. Interpretaciones frescas (a ser posible, mucho mejor en versión original), montajes donde todo está pensado, fotografía llena de simbolismos y una trama con muchos vértices y aristas que, como sociedad del siglo XXI, es sumamente difícil que nos deje indiferentes.

Relato de NieR Replicant: El sabbath de las brujas

La guía oficial que salió (hasta la fecha, únicamente en Japón) sobre NieR Replicant, Grimoire NieR, incluía una serie de relatos que añadían a la historia ya contada en el videojuego, especialmente en lo referente al rico mundo y a los personajes creados por Yoko Taro. Traemos aquí el primero que hemos traducido al español de esta versión en inglés por Kho-dazat, el cual se adentra en un momento del turbio pasado de Kainé, ya poseída por la sombra Tyrann. El original está escrito por la guionista, junto a Taro, del juego, Natori Sawako.

Antes de empezar, advertimos por si acaso que contiene lenguaje soez (es Kainé, a ver…) y alguna escena explícita subida de tono. Pero sobre todo, puede llegar a resultar algo duro respecto a algunas cuestiones y situaciones. La vida de esta protagonista siempre ha estado lejos de ser un camino de rosas.

Siente temor y terror, pues la poseída por el demonio permanece. Reza y adora, el karma del superpuesto yin y yang.

Escuché hablar de ella por primera vez en una ciudad cuando estaba finalizando mi peregrinación.

Esta ciudad, amurallada del sol por un manto de blanca niebla, no era ajena a los ataques de las sombras. Los habitantes residían en viviendas fortificadas y metalizadas. La forma en la que estaba construida me recordaba a una enorme tela de araña, siendo las casas sus huevos.

Todo lo que hago en las ciudades que visito es reunir a los jóvenes en la plaza para dedicarles un sermón sobre las virtudes de la tolerancia y la paz. Justo cuando los estaba encomiando por su valentía a la hora de enfrentar cada día bajo la amenaza de las sombras, uno de los muchachos se puso en pie con el ceño fruncido.

“No entiendes nada. Escucha, no son las sombras de lo que tenemos miedo. Hay un monstruo peor acechando por aquí… esa maldita mujer poseía por una sombra”

Mientras las palabras salían por la boca del chico, todos los reunidos dejaron escapar suspiros y pronto el silencio opresivo descendió sobre nosotros. Cuando me sentí aturdido por aquello, el muchacho, llamado Dimo, se rio sarcásticamente, su tono volviéndose más burlón.

“¿Quieres pregonar el valor de la tolerancia a alguien así? ¿Eh, señor “hacer el bien”?

Estoy acostumbrado a las miradas de recelo debido a una mente educada y a una estampa atractiva. Me doy cuenta de que mis ideales de un mundo realmente tolerante quizás no signifiquen mucho a oídos de alguien sin educación y que vive una existencia precaria. He sido objeto de burlas y de menosprecios a través de mi viaje por gente poco iluminada, pero porque percibo su ignorancia soy capaz de perdonarlos. En situaciones así, me limito a sonreírles. Nunca cedo al odio y al miedo. Solo continúo e intento llegar a aquéllos menos afortunados que yo, como este Dimo.

“He escuchado que un mero roce con una sombra genera un dolor peor que la muerte. Nunca antes me he topado con alguien poseído por una sombra, pero su sufrimiento debe ser inimaginable. Me asaltan las lágrimas solo de pensarlo. Me cuesta entender cómo podéis tratar a alguien así con semejante desdén”.

Cuando terminé de hablar, me encontré con un montón de miradas vacías.

Habiendo aprendido sobre el prejuicio contra esta persona, viajé puerta a puerta, recolectando agresivamente información sobre ella. Algunos lugareños se negaban a hablar, como si ella estuviera maldita, pero la mayoría estaba contenta de discutir (y, en el proceso, calumniarla).

Aparentemente fue poseída en el mismo día en el que perdió a su único pariente, su abuela. Consumida por la culpa y la soledad, me dijeron que ella mantuvo relaciones con una sombra, que causó que la mitad de su cuerpo tomara una forma inhumana. Ahora asesina a sombras y a figuras antropomorfas para devorar sus cuerpos. Los días que no se dedica a matar, seduce a los hombres… Mientras escuchaba estos rumores obviamente inventados, sentí que mi simpatía por esta mujer crecía. Mi deseo de defenderla de la discriminación era sincero.

Cuando dije que deseaba hablar con ella, los lugareños se dirigieron a mí con suspicacia. Sin descorazonarme, sin embargo, terminé pagándole a Dimo para que me llevase a donde ella vivía.

“Pagando bastante dinero para ira mirar embobado a una media-sombra… Menudo pilar moral estás hecho, ¿eh? ¿No sería más fácil ir a ver un espectáculo de frikis?” Sin dejar que sus palabras me afectasen, llevé mi cabeza alta. Pronto tendría la oportunidad de llegar a esa pobre y lamentable alma.

En el momento en el que la niebla empezó a tapar mi vista de la ciudad en la distancia, llegamos a un claro abierto. En su interior, una de las viviendas metalizadas que había visto en la ciudad permanecía medio derruida. Sus paredes externas eran rojas con polvo y estaban agrietadas, repletas de enormes agujeros.

“Aquí es”, dijo Dimo, pero apenas podía creer que alguien pudiera vivir en semejante lugar.

Corrí hacia la puerta y llamé, pero no obtuve respuesta. No había nadie dentro. Echando una ojeada al interior, percibí una corona de bonitas flores y lo que parecía el dibujo de un niño garabateado con ceras de colores colgando del techo. Sintiéndome profundamente tranquilizado, me giré a Dimo lleno de confianza.

“Mira ahí. Su corazón es lo suficientemente humano para valorar la belleza. No tengo ninguna duda de que es tan humana como tú o como yo”.

En el momento en el que lo dije, se oyeron varias pisadas. La atmósfera se volvió incómoda, y vi la cara de Dimo palidecer mientras la esencia de algo putrefacto llegaba a nuestras fosas nasales.

“¡Mierda! Deben ser sombras…”

Antes de que pudiera terminar de hablar, ante mis ojos un chorro de sangre erupcionaba de uno de los lados de Dimo. Me cubrió como si fuera lluvia. Una sombra emergió de la espesura, su cuerpo cubierto por lo que parecían círculos dorados. El único motivo por el que no podía dejar escapar un grito al ver semejante forma fantasmal fue gracias a que la lluvia de sangre había anulado mis sentidos. Junto a tres o cuatro más, las sombras me cercaron, encerrándome gradualmente. Con cada pisada que hacían sus pies se emitía un líquido y odioso sonido sobre la hierba. La niebla, espesándose, me asfixiaba y a mi nariz le asaltó el aroma de la putrefacción.

¿Me matarán las sombras o me ahogaré antes? Mientras sopesaba mi destino en una sección lejana de mi vacilante consciencia, llamó mi atención una luz tenue a través de mi rabillo del ojo. Lo próximo que escuché fue un rugido de viento y los sonidos de carne fresca siendo cortada.

No había durado ni un segundo. Antes incluso de que pudiera pestañear las sombras, todavía chillando, habían sido cortadas en pedazos. Frotándome los ojos, vi una mujer de pie con dos largas espadas en cada mano. Llevaba un traje escandaloso que exponía su cuerpo bien proporcionado a los elementos. Dibujaba una sonrisa en el rostro que parecía extenderse de oreja a oreja.

“¿Cómo diablos os gustó eso, eh, malditos comemierdas? ¡No voy a parar de descuartizaros hasta que os haya cortado en cubitos y convertido en una jodida neblina!”

Apenas podía creer las palabras que salían alegremente de su boca. Sus penetrantes ojos parecían arder en rojo, y sus ropas, mojadas con sangre, brillaban mientras se aferraban sugestivamente a su cuerpo.

Esa era… ¿Esa era la pobre alma que había sido poseída por una sombra?

Olvidando el miedo que había tenido por mi vida, permanecí boquiabierto, contemplando a esa mujer que no podía haber estado más alejada de la imagen que me había formado.

No fue hasta que ella había cumplido con su palabra y había terminado hasta con la última sombra que registré los sufrientes lamentos de Dimo.

“¿E-estás bien?”, le pregunté acercándome.

“Lo has visto, ¿verdad?”, me espetó, “¡Es tan mala como esos monstruos! Mata a las sombras, aunque también sea una… ¡y además se divierte haciéndolo! ¡Se entrega a ello! ¡Seguro que pronto termina asesinando a un humano! ¡Hazme caso y sal pitando de aquí!”

Acunando su lado herido, Dimo se puso en pie y se dispuso a irse.

“¡Espera! ¿No nos ha salvado la vida? ¡Mató a esas sombras para protegernos! ¿Y aún así solo le muestras odio? Ella es buena persona… ¿por qué no puedes verlo?”

Dimo me miró inexpresivamente. El sarcasmo y la mezquindad habían abandonado sus ojos; en su lugar percibí un creciente vacío. Estrechando aquellos ojos, proclamó con voz realmente seca:

“Esa cosa no es humana. ¿No eres capaz de entenderlo, predicador? No estoy siendo prejuicioso, ¡es normal odiar a un monstruo!”

Dimo entonces se marchó con piernas inestables. A pesar de la profunda herida, se fue con sorprendente rapidez.

Ahora solos, me armé de valor y me dirigí a la mujer. Debía haber escuchado la conversación que tuve con Dimo, pero no había soltado ni una palabra.

“¿Estás herida?”, le pregunté. Permaneció en silencio. Ni tan siquiera me miraba. Vi sangre corriendo por su muslo interior y me quité la bufanda, pensando en usarla como venda. Salpicada con la sangre de Dimo, no es que fuera exactamente salubre, pero pensé que era mejor que nada.

“Permíteme vendártelo”. Pensé que quizás me detendría, pero en su lugar permaneció impasible. Tomándolo como un signo de aceptación, rápidamente empecé a girar la venda alrededor de su muslo. Noté que cada vez que mis dedos rozaban su muslo, daba un pequeño sobresalto, y aquello se me hizo tan humano… tan femenino… No pude evitar sonreír.

“¿Puedo hablar contigo un rato? Me gustaría ser tu amigo”

Diciéndolo, la seguí hasta su hogar. Me di cuenta de que estaba siendo molesto, pero al percibir que ella era obviamente torpe con las relaciones humanas, pensé que sería mejor actuar de forma un poco familiar. Tomando asiento de forma titubeante sobre las húmedas y semi-podridas tarimas, empecé a hablarle de las maravillas de la tolerancia y la buena voluntad hacia el hombre, como siempre había hecho al llegara un nuevo lugar. Esta vez, sin embargo, siendo consciente de su situación especial de víctima, mi discurso fue incluso más apasionado.

Antes de que me diera cuenta, para cuando había terminado ya hacía tiempo que había anochecido. Cuando miré hacia ella, comprobé que la mujer se había dormido con la espalda hacia mí. Atacada por sombras y obligada a dormir en esta choza… ¡oh, esta pobre, valiente mujer! ¿Se había detenido la hemorragia de su herida?, me pregunté mientras mis párpados pesaban.

No sé por cuánto tiempo estuve durmiendo, pero me desperté con el frío nocturno atravesándome la piel. Todavía estaba silencioso y oscuro ahí fuera, el sol todavía no había salido. Cuando miré hacia mi lado, la forma durmiente de la mujer ya no estaba allí. Tensando mis ojos, vi gotas de sangre en el suelo en dirección a la puerta.

Alarmado, salí corriendo. Abriéndome camino entre la niebla, pronto sentí la presencia de alguien un poco alejado entre los arbustos. Alcé la voz para llamarla, sin darme cuenta de que todavía no le había preguntado su nombre. En aquella noche mudada previamente por el silencio, el sonido repentino de jadeos sufrientes e irregulares atravesaron mis oídos. No había duda, aquella era su voz.

“Ugh….. hah…….. hah, hah, hah, hah…. Haaaaah…”

¿Se había reabierto su herida? ¿Se había ido hasta allí para soportar sola el dolor? Necesitando saberlo, avancé hacia allí.

“¿Estás bien? Puedo volver a vendarte la herida…”

La niebla se esfumó lo suficiente como para poder ver su forma. Emití un fuerte respingo al hacerlo.

Ella realmente estaba poseída. La parte izquierda de su cuerpo estaba hinchada con insondable oscuridad, bultos peculiares circulaban en su interior. Parecía otra criatura, con voluntad propia, separada del resto de ella.

Para entonces se había percatado de mi presencia, así que hice lo mejor que pude para no parecer perturbado. Repitiendo “todos los hombres son hermanos” en mi mente como un mantra, le mostré una sonrisa. Pero su mirada se giró hacia abajo. La seguí, mis ojos se depositaron en lo que ella agarraba con su demoníaca mano izquierda. En el instante en el que comprendí qué era aquello, todos los vellos de mi cuerpo se pusieron en punta.

Lo que tenía agarrado con la mano era… un largo, grueso miembro masculino… pero era de ella. Sobre el oscuro miembro sobresalían varias venas, que podía ver claramente palpitantes.

No es que solamente estuviera poseída. ¡Es que era de ambos sexos!

“Durante las noches después de haber matado sombras… No puedo evitarlo…”

Al alzar la cabeza para mirarme, la mujer había dirigido sus primeras palabras hacia mí. Sus ojos se habían achicado, sus finos labios se abrían como un fino papel en su rostro. Sus pupilas se trabaron en mí como si fuese su objetivo, su mano izquierda comenzó a moverse furiosamente de arriba a abajo. Su respiración se volvió aún más irregular y sus ojos volteados empezaron a perder su enfoque. Sabía lo que vendría a continuación.

“¡Para!”

Grité, apartando mis ojos del momento del clímax.

“¡No te me acerques, tú… monstruo!”

Mientras me alejaba frenéticamente, su chillante voz parecía perseguirme. Aquello era un gemido enloquecedor que parecía ser a la vez risa y llanto.

Asustado. Estoy asustado. Asqueroso. Repugnante. Odioso. Te odio. Asqueroso. Repugnante. No puedo entenderlo. No quiero entenderlo. Asqueroso. Estoy asustado.

Del interior de mi corazón surgen horribles sentimientos que hasta ese momento no habían existido. Me percaté de que también estaba llorando. Llorando profundamente. Después repentinamente expulsé el contenido de mi estómago.

Ese fue el total de mi experiencia con aquella mujer. En la noche que pasé con ella, como si una tuerca se hubiese soltado en mi interior, feos y odiosos sentimientos continuaban saliendo incontroladamente.

La odio por hacerme así. La detesto. La temo. Es asquerosa. Odiosa. Da miedo. Tengo miedo.

Oh, pero por favor no me malinterpretes. No estoy siendo prejuicioso; no es humana. Nadie con un cuerpo tan horrible y terrible como el suyo podría serlo. Es normal odiar a un monstruo, desearle la muerte. ¿No es así? ¿Puedes honestamente decirme que me equivoco?

No me equivoco… ¿no es así? ¿No es así? ¿No es así? No estoy siendo cruel. No soy el feo aquí. Soy una persona respetable. ¿Me equivoco? ¿Me equivoco? No me equivoco.

¿No es así? ¿No es así?

Artículos relacionados

Grimoire NieR y toda la maravillosa información adicional de NieR Replicant

NieR Replicant salió originalmente únicamente en el mercado japonés en 2010 (a nosotros nos llegó otra adaptación para Occidente y para Xbox titulada NieR Gestalt). Con él, lanzaron una guía repleta de información adicional sobre el mundo, la historia, diseños y personajes de este gran trabajo de Yoko Taro, incluyendo novelas oficiales y dramas CD con las voces originales de los personajes, bajo el título Grimoire NieR. Lamentablemente, nunca salió de Japón (actualmente está anunciado un relanzamiento y, con suerte, gracias al éxito de NieR Replicant ver. 1.22474487139, pueda llegarnos a Occidente), pero los seguidores de esta franquicia lo tradujeron prácticamente todo al inglés.

Aquí vamos a ir recopilando la información más importante y enriquecedora al respecto, avisando que en la mayor parte habrá SPOILERS de NieR Replicant. Iremos actualizando.

Hilo de Twitter sobre los significados de los nombres (OJO, que algunos son análisis nuestros, pero los de Yonah, los personajes secundarios y las vinculaciones con los cuentos provienen de Grimoire NieR).

Relato El sabbath de las brujas, sobre Kainé antes del juego.

Relato Una princesita, sobre Fyra y el rey de Fachada.

Relato Y entonces no quedó ninguno, sobre el pasado de Grimoire Weiss.

Relato Estrecha es la puerta, sobre un descanso de Kainé, Emil y Nier.

Drama CD Las palabras perdidas y el cielo rojo, sobre lo que aconteció antes de NieR Replicant (cuando todos eran humanos). Con subtítulos al inglés por Aiko, shirobooty y Rekka Alexiel:

Resumen de lo acontecido:

Tras el final de Drakengard en el que Angelus, Caim y el Gigante caen desde el cielo a Tokio. Devola y Popola hablan sobre lo que generó este episodio en el mundo: el síndrome de la cloronización blanca (que convierte a la gente en sal o los vuelve locos), el surgimiento de las legiones y Ojo rojo (Red Eye)… todo ello derivando a la creación del proyecto Gestalt (que separa el alma del cuerpo para poder volver los humanos a un receptáculo cuando la plaga haya terminado).

En Shinjuku, el ejército combate a una legión especialmente grande (3 metros). La organización Hamelin decide bombardearlo todo, matando también a gente en el proceso.  En 2005, las Naciones Unidas acuerdan crear el Proyecto Gestalt y obligan a la gente a formar parte de ello.

En el 2050, el Nier original y la Yonah original (como los que vemos en la introducción del videojuego) están enterrando a su madre, víctima del síndrome. Mientras tanto, la Kainé original (quien por cierto estaba prometida, aunque al parecer esto no viene aquí especificado) encuentra a una perrita y decide adoptarla, en contra de los deseos de su abuela Kali (pero su abuelo sí la apoya). Decide llamarla Shiro.

Kali y su marido (abuelos de Kainé) son héroes de guerra retirados que formaban parte de la 13ª cruzada, la cual derrotó a Ojo rojo. No obstante, Kali era la vice-capitana de dicho cuerpo, ya que el capitán murió durante la operación. A raíz de esto, desarrolló estrés postraumático.

Saltamos a una organización de investigación, concretamente la que crea a Emil y Halua. Esta, denominada en clave «Murasaki», fue creada en 2018 por el gobierno japonés para contrarrestar el poder de Hamelin (que también reclutaba niños). Aparece Emil (quien ya porta la venda sobre los ojos, ya es un arma que no envejece) entre los investigadores, quienes comentan si es un monstruo (ya que no choca contra nada a pesar de no poder ver).

De pronto, un Ojo rojo de unos 20 metros ataca en la región de Shinjuku, donde se encontraban Nier y Yonah, quienes son evacuados junto a la demás población. Yonah se ve separada de Nier, quien entra en pánico. Una señora le dice que la ha visto yendo en la dirección hacia la mansión donde viven Kainé y sus abuelos.

El humano que era Tyrann, Yura Masayoshi, irrumpe violentamente junto a su equipo en el laboratorio donde se encuentra Emil, asesinando a uno de los asistentes y amenazando al resto. Se trata del líder del equipo de defensa de Shinjuku y está a las órdenes de Kali, quien además los financia. Ésta les pide que acudan a su mansión para protegerla de la amenaza que acaba de aparecer.

Antes de partir a regañadientes a la casa de Kainé, Yura coge una de las últimas armas de Hamelin, conocida como Biblia o P22, un octógono con materia maso en su interior y que afecta a todos los seres que contengan el mismo material. Lo prueba con Emil, quien le ruega a Yura que deje de hacer daño a los asistentes del laboratorio.

Al llegar a la mansión, Yura le muestra a Kali los 62 hombres que ha traído con él y el arma P22, lo que impresiona a la señora (no tanto así a su marido, quien cuestiona la necesidad de tanto despliegue). Yura le pide a Kali si lo hará jefe de «la banda del dragón«, pero le responde que lo discutirán luego.

Mientras tanto, Kainé se encuentra a Yonah en el jardín, quien asustada pregunta por su hermano. Le responde que lo buscarán juntas luego, pero que ahora necesitan refugiarse dentro de la casa, donde (según Kainé) estarán seguras debido al despliegue militar. Nier por su parte va llegando a la mansión, pero al parecer es interceptado por Ojo rojo.

Los hombres de Yura están luchando con las legiones y el Ojo rojo, pero no dan a basto. Yura no lo acepta y prepara el arma P22 para atacar. Kali protesta debido a que están destruyendo su casa, pero el militar le responde que está cumpliendo las órdenes de protegerlos. Al usar P22, varios de sus hombres mueren durante el proceso (lo que tampoco parece importarle demasiado, dice que serán recordados como héroes) y el arma resulta finalmente dañada, sin acabar con Ojo rojo.

Nier finalmente llega a la mansión y se encuentra con Yonah, pero la casa ya está en llamas. El abuelo de Kainé les pide que huyan.

Al final parece que P22 va a derrotar a Ojo rojo, pero unos brazos adicionales salen del abdomen de éste y destruyen el arma. Además, del mismo lugar surgen más legiones. Yura no lo puede creer y comienza a desesperarse.

Kainé les dice a Nier y Yonah que escapen ellos, ya que ella debe quedarse con sus abuelos. Justo en ese momento un ataque de Ojo rojo va a matar a Kali, pero su marido se interpone, siendo él empalado ante los ojos de su nieta.

Yura decide entonces destruir a Ojo rojo y usar para ella al arma Número 7 (Emil), quien es traído ante él. Emil se niega, pero Yura le quita la venda sin previo aviso, ante lo que empieza a petrificar a soldados y legiones contra su voluntad. Emil se echa a llorar, negándose a continuar, ante lo que Yura le inyecta una droga. En ese momento Emil se descontrola y Yura huye de la escena (lo que derivaría a que luego fuese fichado como fugitivo y su replicante/receptáculo destruido; por ello vagará como una sombra errante, Tyrann).

Nier siente que debe volver a la mansión para ayudar a Kainé; mientras que Kali intenta confesarle algo a ésta, pero es devorada por Ojo rojo. Kainé se descontrola y Nier contempla cómo empieza a atacar por sí sola al enemigo, rajándolo en dos con la idea de recuperar a su abuela. Aunque lo mata, tanto Kainé como Emil siguen descontrolados y atacando a los humanos. Nier les pide que paren, pero los soldados le espetan que huya, ya que son monstruos. Nier responde que no son monstruos, sino humanos. Finalmente, Kainé y Emil logran detenerse.

En realidad, Kainé es fruto de un experimento de clonación del ADN de sus dos abuelos junto a los mejores especímenes de la legión. Sintiéndose culpable, Kali decidió adoptarla y criarla como si fuese su nieta.

El resto de la historia ya es conocido: Emil es preservado como arma de defensa frente a Halua/Número 6, Kainé es vigilada de cerca (pero la información concerniente a ella está altamente confiscada y guardada) y Nier hace un pacto con Grimoire Noir, siendo el gestalt perfecto. Yonah intenta lo mismo, pero fracasa.

Drama CD con historia en un mundo alternativo donde los personajes van al instituto. Subtítulos al inglés de Aiko y Rekka Alexiel:

https://www.youtube.com/watch?v=qLLuARCjTag&t=4s

Resumen de lo acontecido:

En esta ocasión, nos encontramos ante una serie de episodios paródicos sin mayor importancia con los personajes de NieR Replicant en un mundo alternativo, como si fuesen al instituto, ambientándose durante un festival deportivo y un baile. Ambos Nier (adolescente y adulto) son aquí personajes separados, los dos hermanos mayores de Yonah (a la que evidentemente sobreprotegen). Emil es compañero del Nier adolescente y tiene un enamoramiento muy notorio del adulto (menos perceptible del menor), al igual que Kainé (más metida en el papel de tsundere). Esta es a la vez hermana menor de Tyrann, quien es amigo de Nier adulto. Grimoire Weiss es el director de la escuela, pero debido a que no está presente lo sustituye en el festival el subdirector, Grimoire Noir. El rey de Fachada, Sechs, y su mujer, Fyra, son estudiantes de intercambio. Devola y Popola, finalmente, son profesoras en formación (al igual que Nier adulto) y, cómo no, son inseparables. 

Todo lo que sabemos hasta ahora de Tales of Arise

Tales of Arise estará ya a la venta desde el 9 de septiembre en Japón y el día posterior en el resto del mundo. Tras un parón importante de noticias al respecto, Bandai Namco ha anunciado de golpe la fecha de lanzamiento, las distintas ediciones de coleccionista (una pasada), avances con nuevos personajes, enemigos y gameplay y que habrá ediciones, además de para PlayStation 4, Xbox One y Steam, para PlayStation 5 y Xbox Series X.

El argumento parte de la rivalidad entre dos planetas, Rena y Dahna, subyugando el primero los recursos naturales del segundo y esclavizando a su población. Por ello, Rena está mucho más avanzada tecnológicamente que Dahna, y sus habitantes pueden usar armas más complejas y magia. El protagonista, Alphen (voz en japonés de Takuya Sato) es justamente un esclavo proveniente de Dahna que ha olvidado sus recuerdos. En su camino se cruza Shionne (Shimoji Shino), proveniente de Rena y dueña de una maldición: todo aquel quien la toca sufre dolor. No obstante, esto no ocurre con Alphen, quien obtiene de ella la Espada Llameante. Juntos se embarcan en un viaje para liberar a Dahna.

Aparte de estos dos protagonistas, el nuevo tráiler ha revelado a Rinwell, una joven acompañada por el búho Hootle y que es capaz de usar magia a pesar de ser natural de Dahna; y Law, un muchacho proveniente de Calaglia y perteneciente al cuerpo policial de Rena. Por otro lado, uno de los enemigos mostrados es Viezo, un general reniano que controla a los esclavos en Calaglia y que es descrito como impulsivo e impaciente.

Al menos en principio los personajes (que serán más de cuatro y habrá al menos alguno, aparte de Shionne, proveniente de Rena) viajarán por Dahna, que es descrito en la web oficial como un mundo que mezcla entornos naturales y únicos que van cambiando según el momento del día. Podremos cocinar, escalar y nadar por los escenarios.

En una entrevista reciente a IGN, el productor del juego, Yusuke Tomizawa, ha revelado que el mundo no será exactamente abierto, sino más lineal, pero que habrá «montones de misiones secundarias».

Atmospheric Shader y animaciones de Ufotable

Para crear este nuevo estilo artístico, que da un notable salto desde la última entrega en consolas (Tales of Berseria), el equipo de desarrollo ha contado con el sistema de iluminación Atmospheric Shader, el cual sigue inspirándose en la estética de anime típica de los Tales of, pero añadiendo un tono ligeramente más realista, especialmente a la hora de añadir más expresiones a los personajes. Además toma como referencia las ilustraciones a acuarela para el colorido.

Las cinemáticas seguirán siendo animadas por el estudio Ufotable (actualmente en boca de todos por Kimetsu no Yaiba) y serán más largas en duración que las de juegos anteriores.

La banda sonora, por cierto, estará de nuevo a cargo de Motoi Sakuraba. Según ha indicado Tomizawa, no han querido revelarlo antes debido a que para esta ocasión le han dejado componer con una orquesta a su cargo.

El sistema de batalla es otro de los aspectos que más se han modificado respecto a pasadas entregas. Se ha optado por un sistema algo más orientado a la acción, sin dejar de lado los comandos y el intercambio de un personaje a otro (en este caso, al menos en apariencia muy similar a lo experimentado en Final Fantasy VII: Remake).

Habrá asimismo golpes potenciados, distintas combinaciones entre los personajes y al final se podrán entrelazar las denominadas artes, ataques y estos golpes a través de uno de los miembros del equipo. Por lo que se ha podido ver en el menú, cada uno de ellos tendrá su propia evolución y estilo, un clásico de los JRPG.

Lamentablemente, el productor ya ha avanzado que en esta ocasión se ha optado por eliminar el modo multijugador, ya que quieren que la historia y el sistema sean lo más inmersivos posible.

Tomizawa ha añadido que están pensando en alguna forma de que los jugadores podamos experimentar el juego antes de su lanzamiento (¿una demo?); pero debido a la pandemia del coronavirus todavía no se ha decidido nada al respecto. Es el mismo motivo con el que ha argumentado los retrasos sufridos.

Las distintas ediciones de Tales of Arise

Finalmente, se han lanzado ya en reserva (a través de la web de Bandai Namco y algunas versiones en tiendas) distintas ediciones de Tales of Arise. Además de la principal, en Europa dispondremos de una edición coleccionista por 199€ que contendrá el juego y un estuche metálico, una figura de Alphen y Shionne de 18 cm., un libro de arte de 64 páginas, una banda sonora y distinto contenido descargable como distintos atuendos o recetas (si además se hace reserva).

Asimismo está disponible la Hootle Edition, que vendrá en una caja de coleccionista con el juego y el estuche metálico, un peluche del búho Hootle de 15 cm. con cuatro accesorios, pegatinas, tres ilustraciones, la banda sonora y el libro de arte de 64 páginas, así como contenido descargable relacionado con esta mascota. Todo ello por 119,99€.

Para los que prefieran el formato digital, se encuentra para reservar la Digital Ultimate Edition, que por 99,99€ incluirá paquetes de atuendos de colaboración, premium, vida académica, reinos combatientes y en la playa y paquetes de objetos y de viaje premium.

Shingeki no Kyojin, NieR y la retórica de la angustia

Shingeki no Kyojin (Attack on Titan o Ataque a los titanes) ha finalizado hace poco su manga y mañana (23 de abril) sale a la venta NieR Replicant ver.1.22474487139 para PlayStation 4, Xbox One y Steam. Por lo demás, ¿qué tienen en común las obras de Hajime Isayama y Yoko Taro?

La angustia y la desesperación han sido temas recurrentes en la ficción y literatura desde tiempos inmemoriales. La percibimos incluso en La Odisea en la lucha de Odiseo/Ulises por volver a su hogar o en La Ilíada con Aquiles tras la muerte de Patroclo. Genji se desespera durante su (según él, injusto) exilio en Suma, mientras que Nietzsche se adentraba en las profundidades del nihilismo. La angustia, bien lo sabemos, es intrínseca al ser humano.

No obstante, se está percibiendo en los últimos años (más bien, en las dos últimas décadas) un cada vez mayor número de obras que hacen de la angustia su columna vertebral. Es la desesperación de los personajes principales y el sentir que lo que va a traernos (si acaso) un breve rayo de esperanza es la ruptura (casi) total con el pasado.

El pasado es una lacra

Nietzsche ya hablaba de un pasado histórico y se remontaba a tiempos de la filosofía de Platón, haciendo un recorrido por la historia de Occidente. Éste queda finalmente caduco y nos encontramos ante un terreno inexplorado y, en principio, sombrío. Ese es el principal miedo a la hora de llevar a cabo una ruptura radical, el qué vendrá después.

Shingeki no Kyojin. Hajime Isayama y WIT/Mappa Studios

No obstante, la ficción está jugueteando cada vez más con esta posibilidad de la revolución y ruptura (que, si es violenta o no, cada vez nos está dando más igual), incluso en grandes superproducciones venidas de la cuna del capitalismo como Joker o la última trilogía de Star Wars (que es en sí misma una ruptura casi total con las dos anteriores, lo que ha enfurecido a no pocos seguidores).

Avisamos que a partir de aquí habrá SPOILERS de Shingeki no Kyojin y NieR.  

Shingeki no Kyojin es el ejemplo perfecto de shônen (con tintes seinen) de enorme popularidad y calado que aborda este nihilismo, angustia, desesperación y ruptura como eje principal. La obra incluso da un giro de 180 grados a su temática y género ya pasado su ecuador y nos presenta no ya un relato de terror con bestias antropomorfas que devoran a las personas, sino una distopía con muchísimas reminiscencias de la Alemania nazi, el Japón imperialista (y el posterior bajo el imparable crecimiento de China) y con las nuevas generaciones sopesando sus opciones.

El final es bastante más light de lo que podría parecer en la obra de Isayama; sin embargo las pérdidas son numerosas y no hay que olvidar que suceden varios genocidios. Hay, efectivamente, una ruptura bastante brusca con el pasado, pero no total, pues ahí siguen permaneciendo Historia (curioso nombre) o Armin como principales portaestandartes de lo que ocurrió y sobre lo que vendrá. Pero no es casualidad que, de entre los personajes con mayor edad, solo sobrevive Levi (y queda para el arrastre).

NieR Replicant y NieR Automata también abordan esta cuestión de ruptura trágica, radical y traumática con el pasado y supone un punto de inflexión entre los personajes principales. El mundo en el universo creado por Yoko Taro no para de ser arrasado: la sociedad anterior a NieR (que casi pareciera la nuestra, ahí con la Torre de Tokio de fondo, y eso sin contar a Drakengard), la del propio NieR Replicant y, ¿finalmente?, la de NieR Automata, una sociedad puramente conformada por androides (símiles humanos, presente asimismo en Replicant) y máquinas. El humano ya ha matado a Dios; la máquina ha asesinado al humano (su dios).

Shingeki no Kyojin. Hajime Isayama y WIT/Mappa Studios

El protagonista millennial

La ficción (y el relato histórico) tienden al mesianismo, algo que se percibe claramente asimismo en Shingeki no Kyojin. Eren (y antes lo intenta Zeke) se yergue como el «gran salvador» de esa humanidad estancada en el fracaso, aunque para ello tenga que cargarse a más de la mitad de la población.

Es curioso cómo es reflejado Eren en la obra de Isayama, pues desde sus primeras páginas es claramente el protagonista; mientras que personajes con objetivos similares en otros títulos, como Kylo Ren en Star Wars o Thanos en Avengers, son retratados como evidentes antagonistas. Las comparaciones con Code Geass y su protagonista, Lelouch, son inevitables (no es la única similitud entre ambos manga/anime); pero Lelouch es un personaje con mucho mayor autocontrol y más manipulador que Eren. Su contraparte, Suzaku, es el héroe claro desde el primer momento (si bien se invierten ocasionalmente los roles).

Eren es, de nuevo como Kylo Ren o como 9S en NieR Automata, un personaje sobrepasado por sus emociones. Al contrario que los protagonistas de antaño, que llevaban el estoicismo como bandera (incluso un joven e inseguro granjero como Luke Skywalker terminaba siendo un serio y cool guerrero en El retorno del jedi), en estos casos las emociones no solo se muestran, es que hay saturación de ellas. Por eso a veces parecen jugar con los límites de la cordura, ya que sus conductas pueden parecernos erráticas, al menos para lo que estamos acostumbrados y según lo que nos han enseñado que «es lo correcto». Evidentemente, la cuestión sobre guardarse los sentimientos para uno mismo hace tiempo que se relajó y, de hecho, es actualmente visto como algo perjudicial para la salud mental (curiosamente, de nuevo jugando con los límites de la locura, aún si se es estoico).

Aceptamos la humanidad como es. Reímos, lloramos, amamos, odiamos y gritamos (y esto último Eren lo hace mucho). Somos un manojo de contradicciones. Por eso, para los más adultos, este tipo de personajes son vistos como ejemplos de infantilismo perpetuo. Algunos incluso muestran un diseño infantil (9S); pero no significa que realmente lo sean. Etiquetas como qué es ser maduro o no forman parte asimismo de normas de conducta (en la mayor parte de los casos), son transformaciones culturales que parten de alteridades con nuestro yo niño.

Shingeki no Kyojin. Hajime Isayama

Curiosamente, y esto formaría mayor parte de las corrientes del feminismo, los personajes principales femeninos en estas obras sí son el mayor exponente de estoicismo y de lo que era «el héroe de antaño». Piénsese en Mikasa, Rey, Kainé o 2B (a pesar de que tienen momentos evidentes de expresividad emocional y dudas).

Eren y Nier (protagonista) son representación asimismo de un dilema que es muy propio de Japón, pero que todos en algún momento hemos vivido: perseguir nuestro propio bien o el de la sociedad/grupo (llámese familia, amigos, pareja, compañeros de trabajo, etc.). En Japón, como en Asia oriental, es muy habitual el preservar la armonía grupal, incluso si eso es perjudicial para uno mismo. Las influencias occidentales, que se llevan sintiendo desde el siglo XIX, han calado en un mayor espíritu individualista, especialmente entre los más jóvenes. No obstante, a grandes rasgos, el individualismo sigue percibiéndose como algo negativo. Los shônen siguen con el discurso sobre la bondad de los nakama como eje.

Tanto Eren como Nier (protagonista) mandan al carajo todo eso (recordemos el dilema de salvar a Erwin o a Armin), si bien Shingeki no Kyojin termina con una nota que se inclina, nuevamente, hacia el bien común sobre el individual. Vivimos una sociedad, que no funcionaría si todo el mundo fuese a sus propios intereses. Nier, no obstante, sí tiene la fijación casi obsesiva (que se comprende algo mejor en el caso de Gestalt con el padre y su hija, por suponerse el mayor vínculo de todos) de salvar a su hermana por encima de cualquier cosa, incluso por encima de la sociedad y de la humanidad. Aquí se produce una paradoja, pues esta pérdida de humanidad es justamente, en estos casos, algo muy humano (a la postre solo queremos que nuestros seres queridos estén bien).

En definitiva, nos encontramos ante dos (y más obras) que versan sobre la angustia del ser humano, ese nihilismo tan de Nietzsche. Argumentos que giran en torno a la ruptura con el pasado, la incertidumbre por lo que nos traerá el futuro y con personajes saturados por sus emociones abonan el terreno. Al final, eso sí, siempre se deja entrever algo de esperanza (como los finales E de ambos NieR), incluso si lo que nos depara nos resulta un terreno inexplorado.

NieR Replicant. Yoko Taro

Las mujeres en Shingeki no Kyojin (Ataque a los titanes)

Shingeki no Kyojin (進撃の巨人, Ataque a los titanes o Attack on Titan dependiendo de la traducción) está en su última temporada de anime y en la recta final del manga, por lo que está en mente y en boca de muchos y creemos que es buen momento para hablar de algo relacionado con la obra de Hajime Isayama. Siendo el Día Internacional de la Mujer, qué mejor que abordar, aunque sea de forma muy superficial (no pretendemos hacer spoilers) de su rico elenco de personajes femeninos (algunos de ellos realmente populares).

Mikasa Ackerman

La protagonista junto a Eren y Armin, es además uno de los personajes más poderosos y fuertes de la serie, incluso más (al menos en principio) que sus congéneres masculinos. Le rodea asimismo cierto aire de exclusividad (como superviviente étnica asiática, como Ackerman) y de que su personaje está destinado a realizar acciones clave dentro de la narrativa.

Como punto negativo, a Mikasa se le ha criticado desde sus inicios la dependencia emocional que desarrolla hacia Eren, a quien sigue con una fidelidad y fijación que en ocasiones parece más canina que humana. No obstante, psicológicamente esta pseudo-obsesión se ha visto algo justificada con su pasado y, lo más importante, su arco narrativo está en buena parte dirigido a superar a Eren y desarrollarse en su propio personaje.

Mikasa posee finalmente ciertos atributos o tropos considerados tradicionalmente masculinos, como una figura musculosa (ya era hora de que mujeres luchadoras en el anime, manga y videojuegos no fuesen mostradas como palillos con globos), estoicismo en todo momento y la capacidad de tomar decisiones por encima de sus emociones (especialmente más avanzada la trama).

Mikasa en Shingeki no Kyojin. WIT Studio y MAPPA. Hajime Isayama

Annie Leonheart

Annie es otro personaje de Shingeki no Kyojin con varios matices, lo que la hace un ser complejo y tridimensional (lamentablemente, se pasa una parte importante de la historia en hibernación). Empieza siendo una compañera rodeada de misterio y enseguida se convierte (SPOILER) en la primera antagonista seria como Titán Hembra, en uno de los arcos más tensos de Shingeki y que nos abre la puerta (y muros) a todo un mundo de posibilidades (FIN DE SPOILERS).

La actitud tridimensional de Annie la hace parecer asimismo como alguien de conducta extraña para los demás, pero que una vez nos adentramos en su psique, todo cobra especial sentido. Le enseña además algunas técnicas importantes de lucha a Eren y es un vínculo importante para Armin más allá del trío protagonista.

Annie en Shingeki no Kyojin. WIT Studio y MAPPA. Hajime Isayama

Sasha Blouse

Sasha es el encanto personificado sin necesidad de caer en tropos intrínsecamente vinculados a los personajes femeninos. Es junto a Connie el ejemplo de gente «de la calle», sin especiales mesianismos ni pretensiones (salvo algo tan común y mundano como el comer).

Alegre y emocionalmente fuerte (el mundo de Shingeki dista de ser fácil y cómodo), es uno de los personajes más queridos por lo seguidores de la serie y que, sin pretenderlo, llega al corazón de más de uno (que se lo digan a Niccolo).

Sasha en Shingeki no Kyojin. WIT Studio y MAPPA. Hajime Isayama

Historia/Krista

Historia o Krista es el ejemplo perfecto de subversividad de papeles. Inicialmente es fácil pasarla por alto o encasillarla en la chica moe (amable y dulce hasta el hartazgo) tan común de los anime. Pero eso es solo en el principio, pues Historia está llamada a grandes cosas y su rol es extremadamente importante en el mundo de Shingeki. Es la protagonista de una de las principales tramas políticas.

Su relación con Ymir es además una de las más conmovedoras de la serie (que, todo sea dicho, no se prodiga en romances felices).

Historia en Shingeki no Kyojin. WIT Studio y MAPPA. Hajime Isayama

Ymir

Y aquí llegamos a la susodicha. Ymir (que será un nombre recurrente en la serie de otros personajes femeninos clave) es, al igual que Krista, otro personaje al que es fácil pasar por alto inicialmente. En este caso por parecer la representación máxima del personaje femenino tsundere (en contraste con Historia, antipática y borde en apariencia).

Poco a poco, Ymir se va descubriendo como mucho más. Al principio de forma bastante confusa y desconcertante, pero luego todo cobra sentido. Es, por lo tanto, otro de los personajes clave a aspectos que agrandan el mundo y la trama de Shingeki.

Ymir en Shingeki no Kyojin. WIT Studio y MAPPA. Hajime Isayama

Hange Zoë

Primero conviene aclarar que Hange es un personaje marcadamente femenino en la adaptación a anime, ya que en el manga tanto Isayama como Kôdansha han dejado intencionalmente su género ambiguo y a decisión del lector.

No obstante, Hange es un gran personaje, que va de menos (como mero referente cómico a la sombra de Levi) a más (como uno de los soldados más fuertes y figura clave de líder). Es además el tropo del científico «loco» u obsesionado con su trabajo hecho mujer (en el anime) y de forma simpática para el lector y cooperativa para el resto de personajes.

Podríamos hablar de más personajes femeninos importantes e interesantes que se van introduciendo en la trama, pero supondría entrar en terreno peligroso de spoilers. La idea está clara: hay varios motivos por los que se debe ver o leer Shingeki no Kyojin (especialmente superados los clichés iniciales, que de hecho aparecen por algo), siendo su elenco de personajes femeninos (interesantes, complejos, importantes para la trama y no sexualizados) uno de ellos.

Hange en Shingeki no Kyojin. WIT Studio y MAPPA. Hajime Isayama

Enlaces relacionados: