Cambio de perspectivas a medida que creces con Final Fantasy VII

Final Fantasy VII, un clásico en el sector de los videojuegos, salió al mercado allá por 1997. A la espera actual de la llegada de su Remake, cuya vuelta todavía sigue causando sensación (y se espera mucho más para el próximo E3), se asume que los que lo jugaron en el momento de su salida (quizás de niños o adolescentes) ahora ya son evidentemente adultos. Puede que incluso tengan a su vez hijos que disfrutan de este título.

En el caso que nos ocupa, Final Fantasy VII es una de esas obras que marcan, que consideras (con sus imperfecciones) de una calidad superior a otros productos audiovisuales por lo hondo que ha calado. Esta sensación no ha cambiado, pero hemos ido observando con el paso de los años que otros aspectos que lo rodean sí lo han hecho, quizás por ser capaces (con la madurez y la repetición de la historia) de percibir más matices, quizás por el cambio propio que experimenta uno al crecer e ir acumulando experiencias. Enumeremos algunas. Avisamos de que habrá SPOILERS de Final Fantasy VII.

Final Fantasy VII hubiese sido (aún) mejor con otro final

La conclusión de Final Fantasy VII es bastante abierta y puede dejar a los jugadores confusos la primera vez que lo experimentan. ¿Mueren o viven todos? ¿Qué pasa con el planeta? ¿Qué son las risas de esos niños y de dónde vienen? ¿Cómo ha tenido descendencia Red XIII?

Red XIII y su descendencia frente a Midgar. Final Fantasy VII: Advent Children

Aunque la Compilación, años más tarde, se ha encargado de responder con más o menos éxito algunas de estas preguntas, son varias las que siguen en el aire. Es más, algunas de las respuestas de la Compilación casi que mejor no se hubieran dado.

El equipo de desarrollo ya admitió que tuvieron la idea de que todo el elenco moría originalmente en el juego (inicialmente, durante la caída sobre Midgar para detener a Arma). No es descabellado pensar que este fuese el planteamiento inicial con un final tan abierto.

Personalmente pensaba que una conclusión trágica iba más acorde con Final Fantasy VII, y la Compilación en principio no me hizo cambiar de opinión. Sin embargo, parece que con la edad nos sensibilizamos más con estos temas y actualmente disfruto más de finales agridulces e incluso felices, siempre que vaya al compás de la historia y no se muera de diabetes en el proceso. Además, sintiendo un mundo y a unos personajes tan cercanos como estos, con los que llegas a identificarte tanto, al final no vas a desear que sigan pasando penurias.

Cloud y Tifa durante el final de Final Fantasy VII

Un mundo muy como el nuestro

La fecha de lanzamiento de Final Fantasy VII es relativamente cercana y muchos de los temas que aborda ya nos afectaban en la vida real. Lo cierto es que esto se ha acentuado con el paso del tiempo: el cambio climático, la supremacía mundial de las multinacionales (el Ibex35 en el plano nacional), la manipulación de los medios, el desarrollo tecnológico imparable que busca (supuestamente) acomodarnos a cambio de taparnos los ojos sobre determinados asuntos incómodos. Así como en lo visual Final Fantasy VII no ha envejecido tan bien como otras entregas, en el aspecto de historia sí lo ha hecho excepcionalmente.

El elenco de este título, gran culpable en parte de su éxito, también es lo suficientemente mundano. Diseños repletos de colores apagados y grises, personajes complejos con crisis existenciales con los que es fácil que nuestras generaciones se identifiquen.

Hay un miembro del grupo que destaca, Aeris. Esto me lleva al siguiente punto, uno sobre los que mi perspectiva más se ha ido modificando con el paso de los años.

Las guerras de parejas

Ya hemos hablado más detalladamente sobre este punto hace bastante tiempo (lo cuál prueba la intención de esta entrada sobre el cambio de perspectiva con los años), por lo que no voy a expandirme mucho más. Sí lo voy a hacer respecto a mi perspectiva en la relación de Cloud y Tifa y la de Cloud y Aeris, y cómo ambas son igualmente bellas e importantes respecto al personaje (ante todo me declaro fan del rubio y esto sí que no ha cambiado nunca).

Es evidente con el diseño de Aeris que este personaje ya fue concebido para ser especial. Colores excesivamente vivos en un entorno oscuro, flores por todos lados (cuando no crecen en ningún otro sitio en todo Midgar), una personalidad optimista y que mira hacia el futuro… Todo en Aeris rezuma vida y creación. Lo que evidentemente causa que su muerte tenga un mayor impacto sobre el jugador y que, posteriormente, se note su vacío.

Es una estrategia narrativa muy eficaz que Square Enix repetiría posteriormente con Zack (salvo el diseño, por motivos obvios) en Crisis Core con similares resultados, y que no nos extrañaría nada que lo hicieran de forma aumentada y exagerada en el Remake.

La relación que Aeris establece con Cloud sigue esta misma estrategia. La suya es la tragedia griega, la que busca hacer llorar a moco tendido a los espectadores. De nuevo, repitieron fórmula con Zack y la propia Aeris en la precuela. Y de nuevo la gente lloró.

Cloud y Aeris en el último tráiler de Final Fantasy VII: Remake

Frente a esto, Cloud y Tifa pasan como algo mucho más mundano, pero esto es para mí lo más hermoso de su vínculo. Tifa es en este aspecto mucho más realista que Aeris, que resulta casi celestial. Es fácil identificarse con ella, al igual que lo es con Cloud, pues ambos son tímidos, inseguros (a pesar de poseer habilidades que no tendrían personas normales) y, cuando Kazushige Nojima (guionista) lo hace bien, vamos viendo cómo van logrando salir adelante a pesar de los obstáculos externos y de los demonios internos.

Lamentablemente, así como en varios casos Aeris es recordada meramente por su muerte, Tifa lo es por el tamaño de su «corazón», simplificando a estos personajes hasta el extremo y entrando en batallas sobre cuál es más o menos importante o sobre cuál pinta mejor o peor con Cloud (en un juego que de forma evidente dejaba que el jugador fuera eligiendo según simpatías y hasta como recurso humorístico, a pesar de las estrategias narrativas que hemos mencionado).

Aeris es en definitiva el romance pasajero que te marca, Tifa es la persona que siempre va a estar ahí. Las dos importantes no solo por separado, sino además de forma complementaria.

Cloud y Tifa en la cita de Gold Saucer. Final Fantasy VII

Red XIII, ese gran compañero

Cuando jugué a Final Fantasy VII por primera vez contaba con 13 años. Me alucinaron enseguida los aspectos cyberpunk aderezados de rabiosa actualidad del juego, un tono muy melancólico y personajes arrebatadoramente carismáticos. Sin embargo, poca atención le presté a Red XIII, también conocido como Nanaki.

Con el paso de los años, Red XIII ha sido el arquetipo de personaje que ha ido creciendo en mí hasta convertirse en uno de mis favoritos. Similar a Tifa, en él conjugan una personalidad insegura con arrebatos de falsa confianza (véase cuando lo encontramos en el laboratorio de Hojo frente a la confrontación de su pasado en Cañón Cosmo) bajo una apariencia feroz. No por nada, es la morena quien más «confronta» al animal, intentando a la vez reconfortarlo, cuando todos están sumidos en la tristeza y el temor tras los acontecimientos protagonizados por Cait Sith en Gold Saucer.

Es otro de esos personajes con lo que es increíblemente fácil identificarse (máxime si estás en edad de crecer), ¡pero es que además tiene forma de león/lobo parlante con cola de fuego! ¿Qué puede haber más molón que eso?

Episode Ardyn, la tragedia de un sino inevitable

El pasado día 26 salió a la venta el que es último contenido descargable de Final Fantasy XV: Episode Ardyn, por 9,99€ en PlayStation y Xbox One. Como muchos sabréis, con este capítulo la entrega número quince de la saga llega a su punto final, a la espera únicamente de un libro recopilatorio de historias que narrarán lo que iba a suceder en el resto del contenido descargable que fue cancelado.

Pero estamos aquí para hablar de Ardyn. Mucho hemos especulado con el pasado del que es, para nosotros, personaje más interesante de Final Fantasy XV y uno de los mejores (sino el mejor) villanos de la franquicia. Para regocijo nuestro, casi todo lo que habíamos teorizado se ha ido cumpliendo. Y es que las pistas estaban ahí, pero había que hacer un ejercicio de observación llamativo (y lamentablemente el desarrollo de este videojuego de Square Enix sí debió de resultar bastante accidentado). Primero avisamos de que habrá SPOILERS de Final Fantasy XV y de Episode Ardyn. Segundo, de que somos conscientes de ciertas incongruencias en los distintos guiones de Final Fantasy XV y lo que lo rodea, siendo (para nosotros) lo más complicado todo lo concerniente a Ifrit (que no vamos a tratar aquí).

Para el caso, se ha reforzado aún más la idea de que Ardyn se equipara a una especie de «Jesucristo oscuro» en la historia de Eos. No solo el propio diseño y su pasado (más el hecho de resultar al final inmortal): Ardyn tiene además 33 años en el momento de «morir» y es asignado como chivo expiatorio de los pecados de la humanidad por el dios Bahamut.

Ardyn «Jesucristo» Lucis Caelum en Episode Ardyn: Prologue

También hemos acertado en la existencia de una primera oráculo que guarda un especial vínculo con Ardyn, la figura clave del hermano usurpador y Bahamut como villano en las sombras. De ello hablaremos a continuación.

Aera, la primera oráculo

Empezamos por uno de los personajes a los que al fin podemos poner rostro y que es definitivo para el «lore» de Eos, similar al papel que tenía Lucrecia en Final Fantasy VII.

La familia de oráculos Nox Fleuret es básica para mantener el equilibrio en Eos, ya que se comunican con los sidéreos y transmiten al pueblo sus designios, ocupando la parte religiosa de esta historia.

La primera oráculo fue Aera Mils Fleuret, quien además era prometida de Ardyn y estaban enamorados, en claro reflejo de Noctis y Luna años más tarde. Gracias a lo que podemos ver en Episode Ardyn y en Episode Ardyn: Prologue, la relación entre Ardyn y Aera está más desarrollada que la de los protagonistas (algo que sinceramente no era difícil). Por un lado, ambos tienen una base de amistad y entendimiento mutuo y están en claro y estrecho contacto desde hace tiempo (como se percibe por el hecho de que Aera se lamente de llevar días sin ver a su prometido y salga por ello a su encuentro); frente a la mera relación epistolar (idealización de la infancia además) de aquéllos.

Por eso es comprensible el lamento y frustración que produce la cancelación del episodio dedicado a Luna, que ya había sido anunciado junto al que nos ocupa, al de Aranea y el de Noctis. Sin embargo, si nos ponemos escépticos, el equipo de desarrollo ya había añadido un par de escenas nuevas en actualizaciones posteriores y en la Royal Edition que tampoco habían podido arreglar al personaje y mostrar su potencial.

Ardyn y Aera en Episode Ardyn

Volviendo a Aera, su papel es clave también en quien es la que recibe el mensaje de Bahamut, el cual cambia totalmente el sentido de esta historia, y el hecho de haber tenido que ocultárselo a Ardyn la llena de culpa. Esto quizás puede parecer algo confuso al principio, por ello vamos a resumirlo aquí:

  • Ardyn es asignado por los sidéreos para ser el salvador de la humanidad ante la «plaga de las estrellas», otorgándole para ello el arma Raksasha, similar a la espada del Místico que porta Somnus. A su vez, Aera es nombrada oráculo.
  • Aera recibe en Episode Ardyn: Prologue el verdadero designio de Bahamut, que es que Ardyn, contaminado por la plaga que él mismo está intentando curar (tal como el propio sidéreo buscaba para erradicar así la «plaga de las estrellas» de una vez), sirva de chivo expiatorio de la humanidad corrompida. Aera queda consternada ante este descubrimiento y se lo cuenta a Somnus, ya que Ardyn no está presente y se intuía que sería el primer rey de Lucis al haber sido asignado inicialmente como salvador.
  • Somnus (hablaremos con más detalle de él), que se ha visto es ante todo un tipo pragmático y severo que piensa que el fin justifica los medios, entiende con este mensaje que debe deshacerse de Ardyn y coronarse él como rey «por el bien mayor».
  • Vuelve Ardyn y Aera no se ve capaz de confesarle la verdad. Somnus lo ataca y la muchacha defiende a su prometido, muriendo en el procedo. Ardyn empieza a ser consumido por la corrupción y cae ante Somnus y sus hombres, quienes lo encarcelan de por vida en una isla y pasa a ser conocido para la posteridad simplemente como «Adagium» (saben que Ardyn no puede morir hasta que no lo mate un «recipiente de luz», el Elegido, acabando así con este desequilibrio, según Bahamut).
  • Aera muere reconcomida por la culpa y Somnus, más entero y frío, se vuelve primer rey de Lucis. Dos mil años más tarde, uno de sus descendientes, Noctis, será quien acabe con Ardyn.

Hay diversas opiniones sobre si la oráculo siguiente a Aera sería la que aparece reflejada en «Cosmogonía» al lado de Ardyn o de si se trata de otros personajes. También existen teorías sobre si Aera en realidad sobrevive al episodio fatídico (y que incluso de a luz a un hipotético descendiente de ella y Ardyn, de ahí que los poderes de Luna sean parecidos a los de éste y al vínculo extraño que el pelirrojo busca con ella y con Ravus, que por otro lado también puede ser explicado desde una perspectiva de venganza y resquemor hacia lo existente). Debido a que Final Fantasy XV se ha terminado oficialmente, y a no ser que algún miembro de Square Enix diga lo contrario, lo que se deja más claro es que Aera fallece víctima del ataque de Somnus.

El asombroso parecido de Aera con Luna (parentesco aparte) y el que Ardyn acabe herido y enloquecido (más aún) tras la revelación de Bahamut aportan explicación al ataque a la muchacha en Altissia y la mirada que Ardyn le dirige momentos antes.

Tanto Aera como Ardyn y Somnus son así peones de los dioses, algo que detallaremos más adelante.

Somnus, un villano… pero no tanto como parece

Tanto Episode Ardyn: Prologue como Episode Ardyn retratan a Somnus el 98% del tiempo básicamente como a un capullo… Hasta la pelea final con Ardyn en su episodio, donde muestra más culpa y desasosiego por lo ocurrido con su hermano. ¿Por qué es esto?

Por un lado, como decíamos, Somnus es retratado como un joven pragmático para quien el fin justifica los medios. Sorprendentemente, parece haber pasado a la posteridad como un buen monarca y fundador. Por otro, Somnus es un tipo joven durante los acontecimientos de Prologue, seguramente mucho más impulsivo que su versión fallecida hace milenios y ahora protector de Insomnia.

Es desde la perspectiva de Ardyn cuando vemos al Somnus más sádico y retorcido, algo lógico teniendo en cuenta que es el causante principal de su situación actual. Lo sencillo para la dolida mente de Ardyn, quien además es descrito como idealista y soñador (antes de volverse loco), es ver a su hermano como un usurpador celoso y cruel, que no se detiene a pensar en los demás cuando se trata de lograr sus objetivos. Por eso mismo, Ardyn es el más desconcertado ante la actitud de Somnus para con él tras la batalla. Viéndose derrotado, es cuando se muestra más vulnerable y su verdadera cara.

Con la revelación de Somnus hay todavía un misterio que queda aparentemente sin resolver: ¿Quién es Izunia?

Tal como se ha anunciado en el último número de «Famitsu», Izunia, cuyo significado en japonés es comadreja, no es más que un alias escogido arbitrariamente por Ardyn de entre todos los recuerdos que fue absorbiendo al corromper a sus víctimas. Tal como se indica en la narración de Episode Ardyn, estas vivencias llegan a confundirse con las suyas propias. Esta explicación entraría en conflicto con algunas traducciones de Final Fantasy XV. Por otro lado, podríamos verlo como una especie de «origen del Joker» (con quien Ardyn guarda no pocas similitudes), en el sentido de que éste está tan ido de la olla que ya ni recuerda cuál es su verdadero pasado, inventándose (o recordando) varios en el camino.

En cuanto a Adagium, resulta ser el nombre en clave para Ardyn durante el largo proceso de desarrollo, el cual rescataron para la ocasión.

¿Quién es entonces el verdadero villano y causante de las desdichas no solo de Ardyn, sino de todos los personajes?

El verdadero villano: Bahamut

Tras el cambio de actitud de Somnus aparece Bahamut y le revela la dura verdad a Ardyn, una que ni Aera se había atrevido a contarle: todo era un plan de los propios sidéreos para acabar con el enorme desequilibrio que originalmente había causado uno de los suyos, Ifrit.

Para ello, Bahamut, quien ve en los humanos a meros peones, había ideado convertir a Ardyn en el recipiente principal de toda esa oscuridad producida por la plaga y habría de ser finiquitado por otro ser que en contraposición irradiara luz, de ahí que Noctis fuera el elegido. Ambos son chivos expiatorios que acabarían junto a ellos mismos con toda esta desigualdad, generándose así una nueva era de armonía.

Que Ardyn estaba corrompido era algo sabido tanto por Aera como por Somnus, por lo que ambos intuirían que solo era cuestión de tiempo este final. Lamentablemente, los hechos no se dieron exactamente como preveían.

Que Bahamut se intuya como figura amenazante e incluso maligna no es algo nuevo en Final Fantasy XV. Ya se percibe al final de Omen, donde Regis aparece hablando con una voz (claramente la del draconiano), que en su momento llegó a teorizarse que fuera la del propio Ardyn por su carácter amenazante.

Bahamut le cuenta a Ardyn un secretito al final de Episode Ardyn

En el avance de Dawn también se prevé algo de esto (de hecho la ilustración de Regis con el niño Noctis en brazos se deja ver en Episode Ardyn). Las figuras que se yerguen sobre ellos son los reyes del pasado y guardianes de Lucis (se supone que por ahí debe de andar Somnus), en el momento que se intuye le ha sido revelado al monarca que su hijo es el Elegido, con tintes claramente dramáticos.

En definitiva, los verdaderos villanos de Final Fantasy XV son los sidéreos, más concretamente Bahamut, ya que son los que manipulan los acontecimientos (y a los personajes) con la búsqueda de un objetivo (por un mal que en cierto modo ellos mismos crearon). No es la primera vez en la saga que una fuera sobrenatural o ajena a este mundo se esconde detrás del que ha sido antagonista durante casi todo el juego, revelándose como jefe final (ahí tenemos a Jénova en Final Fantasy VII, Artemisa en Final Fantasy VIII, Tiniebla Eterna en Final Fantasy IX, etc.).

Los remanentes de Final Fantasy Versus XIII

Esto nos lleva al siguiente punto, y es que la base de la historia resulta entonces bastante similar a la de Final Fantasy XIII, pero con la diferencia de que en aquél los protagonistas se revelaban contra el designio de los dioses y peleaban contra ellos. Ardyn puede intentar también negarse a seguir los designios de Bahamut, pero en dicho caso el sidéreo lo castiga brutalmente.

Recordamos que inicialmente Final Fantasy XV iba a ser Final Fantasy Versus XIII, la otra cara de la moneda de Final Fantasy XIII que compartiría la misma mitología. Como sabemos, el proyecto no acabó viendo la luz, pero los remanentes pueden percibirse especialmente en estas bases argumentales.

Otro de los elementos que iban a caracterizar a Versus XIII, en palabras de Tetsuya Nomura (su director original), era su sentido de tragedia y cierta influencia de las obras de William Shakespeare, algo que asimismo continúa vislumbrándose con Noctis y Ardyn como víctimas inevitables de su destino ya predeterminado.

Finalmente, el otro rasgo que queda perfectamente perfilado a través de la historia de Ardyn es que, quitando quizás a Bahamut, no hay un villano real en la historia. Un tráiler de Versus XIII daba inicio precisamente con una cita de Shakespeare: «No existe el bien ni el mal en sí mismos, sino es la misma mente humana la cual los genera«.

Diez mujeres fascinantes de la ficción actual

Los cinco personajes femeninos por Otto Buendía

Con motivo de la huelga feminista de este 8M, mis amigos de Fantasy Cloud me propusieron hacer una colaboración en la que hablase de algunos mis personajes femeninos favoritos. Entre ellas se encuentran una madre que quiere volver a su trabajo, heroínas diversas y otras mujeres extraordinarias.

Os dejo con esta pequeña selección de películas y series y los personajes que han llamado especialmente mi atención.

Mirai, mi hermana pequeña – madre

Mirai, mi hermana pequeña, es una película que me cautivó y atrapó desde el primer fotograma. Cada vez que la recuerdo, una sonrisa de oreja a oreja inunda mi cara. La nueva película de Mamoru Hosoda, director de El niño y la bestia, trata sobre los celos de un niño caprichoso hacia su hermana recién nacida.

Este film es una obra de arte llena de virtudes que destaca por encima de todo por presentar de forma natural y directa el tema de la conciliación familiar. En esta película, la madre tuvo que abandonar su exitosa carrera como periodista para poder criar a su primogénito. Tras volver a dar a luz, el matrimonio decide que sea el padre el que se quede en casa cuidando de sus dos hijos para que ella pueda volver a su trabajo. Este tema que empieza a tomar relevancia en los tiempos en los que vivimos es desarrollado a lo largo de la película de forma magistral mostrando las preocupaciones del matrimonio a la hora de hacer frente al mundo laboral y a la vez formar una familia. Y sobre todo, por representar a una mujer real que desea retomar su vida anterior a sus hijos y a la vez vivir feliz con su familia con la ayuda y apoyo de su marido.

Los increíbles 2 – Elastigirl

He de reconocer que la primera parte de Los increíbles nunca me ha acabado de convencer. Siempre pensé que Elastigirl se merecía mucho más que quedarse en casa cuidando de sus hijos mientras su marido salvaba el mundo a sus espaldas. Por suerte, catorce años después, Brad Bird se redimió al traer de vuelta a la mítica familia de superhéroes y darle el protagonismo no solo a Elastigirl sino a una amplia variedad de personajes femeninos fuertes.

En Los increíbles 2, Elastigirl es reclutada para salvar al mundo, por lo que Mr. Increíble debe quedarse en casa cuidando de sus hijos. Esta situación creará un desequilibrio en la familia al volver a sentirse ella libre y fuerte, y él ver cómo su éxito y masculinidad han quedado anclados al pasado por la fama actual de su mujer.

A pesar de que en la película de Pixar el tema de la conciliación familiar es tratado de forma superficial al verse el hombre obligado a cuidar de sus hijos y no ser una decisión propia realizada por amor y compromiso hacia su esposa, se agradece que una superproducción de este calibre trate un tema tan importante como este.

Para saber más sobre Los increíbles 2 puedes leer mi crítica aquí.

El atlas de las nubes – Somni

El atlas de las nubes es una joya incomprendida de la ciencia ficción que lo tiene todo, y también una de mis películas favoritas. En sus casi tres horas de duración asistimos a uno de los mayores cantos a la libertad que nos ha dado el cine.

La penúltima película de las hermanas Wachowski cuenta con un mensaje incendiario y una amplia variedad de personajes de diversas razas y tendencias sexuales. Pero sobre todo posee uno de los personajes femeninos más fuertes y potentes que he visto en mi vida en el cine, Somni. Este personaje interpretado por Doona Bae es un cíborg que plantará cara al sistema en el que vive y hará todo lo posible por cambiar la lamentable situación en la que viven sus semejantes. Su destino final es de los que hacen que te levantes del asiento y aplaudas.

Mad Max: Furia en la carretera – Imperator Furiosa

Ya han pasado casi cuatro años del estreno de Mad Max: Furia en la carretera, película que cambió el paradigma del cine de ciencia ficción y que nos entregó uno de los personajes femeninos más poderosos de la historia del cine, Imperator Furiosa.

Esta película supuso el inicio de un movimiento a favor de una mejor representación y mayor protagonismo de las mujeres en el cine que se vio enturbiada por campañas machistas que trataron de boicotearla (algo que sucedió posteriormente con Las cazafantasmas o recientemente con Capitana Marvel). A pesar de ello, la película fue un absoluto éxito comercial y de crítica, por no hablar de los numerosos premios que recibió.

Mad Max: Furia en la carretera presenta la lucha de un grupo de mujeres contra un sistema patriarcal opresivo que las somete a todo tipo de vejaciones. La líder de este valiente grupo es Imperator Furiosa, una mujer que ha sufrido mucho y que está dispuesta a lo que sea para poder ser libre. Si esto es de por sí feminista más lo es el final en el que ella rechaza el amor de un hombre para liderar a las mujeres cerrando la película con una Charlize Theron espectacular que mira por encima del hombro a su compañero masculino.

Killing Eve – Eve Polastri y Villanelle

Killing Eve es una de las mejores series que he visto en mi vida, tanto que la he disfrutado dos veces entera en menos de una semana.

Esta serie llena de humor negro y suspense presenta la típica caza del gato y del ratón en clave feminista. En ella, Eve Polastri, una detective del MI5, interpretada por una magnífica Sandra Oh, sigue la pista de una astuta asesina en serie, Villanelle, la cual derrumbará su mundo y su forma de entenderlo.

Killing Eve es una serie que destaca principalmente por su representación de las mujeres. En ella, los personajes femeninos son los absolutos protagonistas de la función quedando relegados los hombres a roles interesantes pero siempre secundarios. La fuerza y la profundidad de todos los personajes femeninos pocas veces se ha visto en una serie o en una película como en esta.

Tanto Eve como Villanelle son personajes fascinantes y modelos a seguir. Mujeres inteligentes que luchan contra un mundo en el que mandan los hombres y en el que son por méritos propios mejores que ellos. Además, la serie muestra a un grupo de mujeres que disfruta de la compañía de los hombres pero que no los necesitan para ser personas plenas.

Por todos estos motivos, Killing Eve es una de las series más potentes del panorama actual y uno de los mejores ejemplos de serie feminista.

Los cinco personajes femeninos por Ana A.

En mi caso, como siempre tiendo a ver y disfrutar más de los productos audiovisuales procedentes de Japón, voy a inclinarme más por ese lado de la balanza, logrando un buen equilibrio entre la lista anterior y esta. Como ya me explayé sobre muchos de estos arcos femeninos en otras entradas, intentaré ser breve.

Final Fantasy IX – Garnet von Alexandros

Final Fantasy tiene en su haber varios títulos con una representación femenina más que correcta (y otros no tanto), destacando seguramente por ello las entregas sexta (con Terra y Celes), duodécima (Ashe era básicamente la trama principal) y trigésima (con Fang, Vanille y especialmente Lightning). Otras féminas emblemáticas son Aeris y Tifa (Final Fantasy VII) y Yuna (Final Fantasy X).

Sin embargo, queremos hacer un especial hueco a Final Fantasy IX porque, como explicamos más detalladamente en su momento, contiene uno de los arcos narrativos en torno a un personaje femenino (el de Garnet, claro) más logrados, habla del crecimiento y de la obtención de independencia sin traicionar por ello tus principios, tiene a un ejército compuesto por guerreras muy pro, una villana que (en principio) cumple muy bien su papel y por supuesto a Bellatrix.

NieR: Automata – 2B y A2

También hemos escrito en el pasado sobre la construcción de los roles de género en esta obra de Yoko Taro, donde por lo general las mujeres («fan service» aparte) salen muy bien paradas. Además, A2 y especialmente 2B son dos de los iconos recientes más representativos.

Dororo

Queremos hablar de algún título más actual (de hecho su última adaptación de anime se encuentra en emisión) a la par que uno clásico (la obra original de Osamu Tezuka comenzó a publicarse en 1967), por lo que hemos llegado a Dororo. Y habrá SPOILERS.

Dororo se caracteriza por, entre otros, narrar sin remilgos la crudeza del Japón feudal (con elementos de la fantasía y mitología niponas), casi constantemente en guerra entre distintos señores o «daimyo». En esta vorágine de crueldad surge la protagonista (sí, es una niña), Dororo, que sobrevive como puede, echándole bastantes agallas y encanto personal, hasta que se topa con Hyakkimaru, lo que cambiará sus destinos para siempre.

Tanto Tezuka como esta adaptación al anime del estudio MAPPA hacen especial hincapié en las dificultades añadidas que tienen que superar las mujeres por el simple hecho de serlo: abandono y ostracismo social por intentar salir adelante ellas solas, prostitución, abusos… De hecho, Dororo se hace pasar por varón por el simple hecho de querer sobrevivir. Al final, el agarre casi desesperado a la vida es lo que mueve tanto a ésta como a Hyakkimaru y ella es a su vez su principal vínculo con la humanidad.

Slayers – Lina Inverse

Bendita aquella época en la que los canales de televisión emitían anime. Televisión Española hacía lo propio con Slayers (aquí Reena y Gaudy), anime basado en una serie de novelas ligeras escritas por Hajime Tanzaka.

En un mundo fantástico de magos y demonios sobresale la protagonista indiscutible de esta historia, una joven llamada Lina Inverse. Su personalidad descarada y despreocupada junto a su carisma y su enorme potencial la tornan en icono indiscutible. Al finalizar la serie es sin duda uno de los seres humanos más poderosos, capaz de hacer frente a demonios del más alto nivel y ganándose el respeto (que en realidad no necesita, de hecho uno de los rasgos del personaje es que suele ir de sobrada) de personajes masculinos como Gourry, Zelgadiss o Xellos (y siendo quizás solamente superada por su hermana Luna).

En este rincón del mundo – Suzu Urano

Se me ocurren varias historias de personajes femeninos que me han impactado en cintas de animación japonesa. Por supuesto, ahí tenemos a Hayao Miyazaki y el Studio Ghibli (Nausicaa, Mononoke, Nicky, Chihiro, Fio, Sophie, Arrietty), a Satoshi Kon (Paprika, Chiyoko, Mima) o a Mamoru Hosoda (la citada Mirai, Makoto, Hana); pero ninguna me ha llegado tan a lo hondo como la de Suzu Urano en la cinta dirigida por Sunao Katabuchi.

Katabuchi, que ya venía de dirigir Princesa Arete y la adaptación al anime de Black Lagoon, no es ningún novato a la hora de narrar arcos argumentales femeninos fuertes y con mensaje. También hemos hablado con más detalle del caso de Suzu (y Lin) y lo mucho que hemos tendido a ignorar las historias de nuestras abuelas y antepasadas en épocas de guerra en pos de mensajes más heroicos y masculinos (no por ello ni menos ni más importantes) en las trincheras.

Ya está disponible Final Fantasy XV: Episode Ardyn Prologue

Square Enix ya ha subido a su canal oficial el capítulo completo de anime (de poco más de 15 minutos) dedicado al principal villano de Final Fantasy XV: Ardyn Izunia, titulado Episode Ardyn: Prologue.

Como su nombre indica, sirve de anticipo a los acontecimientos que sucederán en Episode Ardyn, el último contenido descargable que la compañía nipona lanzará al mercado el próximo 26 de marzo sobre Final Fantasy XV. De hecho, no cerréis la ventana en cuanto acabe el capítulo, ya que detrás vendrá un nuevo avance de este DLC con varias sorpresas incluidas.

Para los más despistados (o para los que no se hayan pasado el juego, avisamos de SPOILERS), Ardyn Izunia es en realidad Ardyn Lucis Caelum, aspirante original al trono de Lucis hace 2.000 años. Sin embargo, su hermano Somnus (antepasado lejano de Noctis) usurpó su puesto y lo condenó a una eternidad de sufrimiento y al olvido, ya que Ardyn a su vez había sido contaminado con la plaga de las estrellas mientras intentaba acabar con ella.

La historia nos presenta también por primera vez a Aera (¿guiño a Aeris de Final Fantasy VII?) Nox Fleuret, la primera oráculo y un antepasado lejano de Luna y Ravus.

Episode Ardyn: Prologue está dirigido por Takefumi Terada, mientras que Toru Osanai se encarga del guión y Yuji Shinoda de la producción.

Sin más dilación, a continuación os dejamos Episode Ardyn: Prologue:

Hablemos de Aeris (Final Fantasy VII)

Hacía tiempo que llevaba queriendo escribir de este personaje que, con el paso de los años, se ha confirmado como emblemático, y qué mejor que definitivamente hacerlo en su cumpleaños.

Empiezo diciendo que Aeris (Aerith, como la llaman los angloparlantes) ocupa un lugar especial en mi kokoro desde prácticamente el minuto uno de su aparición en la introducción de Final Fantasy VII (es el primer y último personaje que vemos en el juego, si exceptuamos a Red XIII y a su prole en el epílogo). No porque me gustase su diseño, que al contrario (el rosa nunca ha sido mi color favorito), pero su personalidad avasalladora, sobre todo para la época, y su historia, que recogía lo mejor de la de Terra (Final Fantasy VI), hicieron todo el trabajo.

Aeris fue el primer personaje, junto a Cloud y Barret, en ser diseñado para la séptima entrega, por lo que podríamos considerarla una de los primeras creaciones importantes de Tetsuya Nomura para la franquicia. La decisión de su muerte se tomó algo más tarde, pero si tenemos en cuenta que desde el primer momento el equipo quería asesinar a un personaje principal y que este acontecimiento fuese impactante, desde luego la elección les salió redonda.

Que el equipo de desarrollo tiene en alta consideración a Aeris no es algo que se molesten en disimular. Nomura la ha descrito como «especial» y se esforzó especialmente en sus apariciones para Advent Children y Crisis Core, mientras que Nobuo Uematsu (compositor) ha llegado a afirmar que su tema es su preferido de entre todos los que ha compuesto para los personajes. El hecho de que su muerte siga siendo recordada más de una década después, ganándose guiños hasta en cintas como Rompe Ralph, y que haya todavía jugadores buscando una forma de revivirla habla del impacto generado por Aeris.

¿Por qué nos gusta a nosotros? Para mí, Aeris fue el ejemplo de personaje femenino activo, independiente y fuerte en la década de 1990. Quizás no fuerte en plan repartir mamporros, sino anímica y emocionalmente fuerte. El hecho de que fuese ella la que tomara las riendas en su relación con Cloud solo le sumaba puntos (algunos llegaban a calificarla de «guarra» por aquello, lo que demuestra el punto que digo a favor de su caracterización).
Teniendo en cuenta las historias realmente jodidas que tienen todos los miembros del elenco de Final Fantasy VII, la de Aeris nos llama la atención por el contraste con su propia personalidad, desenfadada y alegre sin llegar al egoísmo o superficialidad de Yuffie.

Sin embargo, Aeris muestra en cierto momentos de la historia que es humana y sufre bajonazos, pero nunca llega a la melancolía que caracteriza por ejemplo a Cloud o Tifa. También puede llegar a ser borde en ocasiones, pero sin la rudeza de Barret o Cid. En definitiva, Aeris es un personaje increíblemente bien matizado y que hace asimismo gala de un misterio tal que no llegamos a descubrir varios retazos de su pasado si no es explorando a conciencia los recovecos que nos ofrece Final Fantasy VII.

Aeris también tiene fallos y puntos más oscuros, relacionados fundamentalmente con cómo se pretende abordar al personaje en la segunda mitad del juego. Las secuelas y spin offs, en nuestra opinión, no han hecho más que empeorarlo, volviendo algo inconsistente su caracterización. Es por ello que guardamos algo de temor hacia el Remake, si bien es cierto que tanto Nomura, como Yoshinori Kitase, como Kazushige Nojima, siempre se han mostrado muy respetuosos con la obra original y su significado en la cultura popular gamer.

El motor narrativo de Final Fantasy VII

Aeris es una joven florista que vive en los suburbios de Midgar con su madre adoptiva, Elmyra. Aunque ella lo oculte, en realidad se trata de la última heredera de los Cetra o Ancianos, una antigua especie humanoide que tenía la habilidad de comunicarse con el planeta. Como tal, Aeris siente una conexión especial con la Corriente Vital y con la Tierra Prometida, algo ansiado asimismo por Shinra, lo que causa que la muchacha no siempre se sienta afortunada con su herencia.

En realidad, parte del encanto de Aeris es su mundanidad. Es el elemento especial del grupo y de la narrativa, pero ni ella ni el guión en sí destacan mucho esto, y eso que podría haber supuesto una nueva entrada en crisis de Sefirot (quien se cree Cetra sin serlo). Aeris ha sido perseguida desde bebé, sus padres asesinados y ha crecido en un laboratorio, pero ninguno de estos elementos surgen nunca como faceta victimista (y eso que estaría en todo su derecho). Como decíamos, ella es generalmente alegre, sociable y curiosa. No arrastra traumas profundos, y eso le suma fortaleza sin caer en ser un robot o prototipo con piernas, como decíamos.

Otro rasgo destacable es que, de entre la pareja formada por ella y Cloud (como dúo protagonista), es ella la que lleva el timón, tanto a nivel micro como macro, sin caer en una relación desigual. Era el año 1997 y teníamos ya en Aeris a una heroína que, si bien queda claro bebe los vientos por el protagonista, no va (flirteos tontos aparte) detrás de él (¡sino al contrario!). Es por Aeris principalmente que vamos al Mercado Muro a rescatar a Tifa (a ella le debemos que Cloud se travista), a ella vamos a rescatar al edificio Shinra (donde descubriremos que Sefirot no estaba muerto), por ella es que vamos y podemos ingresar al Templo de los Ancianos y, por supuesto, ella sola se dirige a la Capital Olvidada para invocar a Sagrado y detener a Meteorito, lo que nos lleva a la famosa escena de su muerte. Incluso ya fuera de juego, Aeris sigue siendo increíblemente importante en la narrativa, pues es la que posteriormente controlará la Corriente Vital para fulminar al citado pedrusco y salvar a toda la humanidad… algo que se repetirá en Advent Children al aplicar su Gran Gospel sobre los infectados por el Geostigma.

Por ello, todos en Final Fantasy VII se involucran para derrotar a Sefirot y Jénova, pero es Aeris quien logra efectivamente salvar el planeta no una, sino dos veces tras su asesinato.

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Final Fantasy VII y el Remake en la exposición “Despedida”

Final Fantasy VII y el Remake en la exposición «Despedida»

Como muchos ya sabréis (y para los que no, lo resumiremos aquí mismo), Square Enix está llevando a cabo estos días una exposición de despedida (de hecho se llama así, «Farewell») por el treinta aniversario de la franquicia Final Fantasy, donde muestran bocetos de los videojuegos, historias y audio dramas, uno de ellos protagonizado por Aeris (con voz de Maaya Sakamoto) en medio de una representación a tamaño real de su iglesia.

Gracias a varios usuarios de Twitter y del foro CloudxAerith nos han llegado transcripciones y traducciones al inglés de lo referente a Final Fantasy VII y su futuro Remake, el cual se encuentra en desarrollo «en principio» para Play Station 4.

Primero, tenemos fotos (de momento, al menos, algo borrosas), gracias al usuario de Twitter @jsjunshen, del arte conceptual del Remake de Final Fantasy VII, donde podemos ver más espacios de Midgar, la casa de Elmyra y Aeris (¿con la susodicha de fondo?), la iglesia de ésta, el despacho del presidente Shinra y lo que parecen los suburbios del sector 6, además de los bocetos de Jesse, Wedge y Biggs:

El mismo usuario nos ha dejado una foto con el guión del audio drama narrado por Aeris (Maaya Sakamoto) en su iglesia, el cual ha sido traducido al inglés por las usuarias Jon Snow y Dreamstar en el foro de CloudxAerith, con aportaciones a su vez de @StarStrawberry4 en Twitter:

Ésta vendría a decir lo siguiente (traducción al español por servidora):

«Me disgusta el cielo. Se llevó a alguien importante».

«¡Estás pisoteándolas! ¡¿Pisoteándolas?! Ahora verás…» (en referencia a Reno pisando las flores de la iglesia de Aeris).

«Un nuevo amor puede ayudarnos a olvidar uno viejo. Eso es lo que he oído. ¿Es así? De algún modo, mi corazón sufre. ¿Esto estaría bien?».

«Es extraño que no tengamos estaciones… y aún así las flores no tienen inconveniente en florecer aquí en este misterioso lugar… Es un sentimiento extraño».

«En ocasiones veo a gente con tus mismos ojos, y eso me confunde. ¿Os conocéis? ¿Sabes dónde está? No sé si debería preguntar…».

«A pesar de que conozco el dolor de las despedidas, ¿por qué este encuentro… por qué este encuentro me hace tan feliz? Soy terrible, ¿no es así?».

«Al igual que este camino, algún día nuestra soledad también tendrá fin, así que vamos a decir este triste adiós con una sonrisa, ¿eh?» (parece que hace referencia a la despedida de Aeris a Cloud en los sueños de éste último, cuando la muchacha parte sola a la Capital Olvidada).

«Ya está, me rindo, estoy interesada en ti… ¡Ah, es frustrante!».

«¡Disculpa! Hola. ¿Vas a despertar? Ya es de día».

«No pises las flores».

«Estoy feliz y agradecida de que hayas venido, aún cuando estás…»

«He sido separada de ti, y tú has sido separado de mí. Ah… he ascendido al cielo y he desaparecido… Puedo verte… estás llorando… Por favor, no llores más, o parecerá que llueve».

El usuario de Twitter @midgarteam también ha tenido la enorme amabilidad de traducir al español estos paneles, a su vez aportados por @CloudxAerith:

@CloudxAerith en Twitter también ha traducido parte del texto al inglés que acompaña a las siguientes imágenes expuestas, aportadas a su vez por @pluvia_ca:

Traducción al español (hecha por mí) de la primera imagen: «Final Fantasy VII recibió aclamaciones por todo el mundo tras su lanzamiento gracias a sus fondos diseñados en CGI, personajes en 3D, una ambientación futurista y una narrativa que rompió con las convenciones de los RPG. La historia sigue al protagonista, Cloud, pero es la heroína, Aeris, quien abre los ojos del primero y lo acerca a comprender los misterios de su pasado. Es a través de ella que nos imbuimos en la verdad de la historia.

Lanzado en 1997, Final Fantasy VII fue la primera entrega de la saga desarrollada para Play Station. Esta escena, en la que perdemos a la heroína Aeris, es fácilmente la más sorprendente y trágica en la historia. Nadie se esperaba tener que decir adiós a un personaje tan importante en la mitad del juego. Se expandieron los rumores de una posible y secreta forma de resucitar a Aeris, lo que dejó claro que los jugadores también estaban pasando un mal trago a la hora de despedirse de ella. Incluso ahora, 20 años más tarde, todavía se siente como un evento realmente chocante.»

En la última imagen de la galería, al lado de las capturas de la muerte de Aeris, puede leerse: «Mientras abraza el cuerpo acuchillado por Sefirot de Aeris, Cloud murmura en un estado de consternación», junto al monólogo que hace éste último ante la muerte de su compañera.

No olvidéis visitar y agradecer a los usuarios y sitios que han aportado toda esta información, la cual siempre es y será bienvenida.

Final Fantasy VII cumple hoy 20 años en Europa

El hijo predilecto de Squaresoft (ahora Square Enix), Final Fantasy VII, cumple hoy 20 años de su salida al mercado en este continente, suponiendo por aquel entonces «el primer» juego de la saga en llegar a estas tierras (ya sabemos que no es exactamente así, pero sí fue la primera entrega de Squaresoft por impacto), convirtiéndose automáticamente en uno de los mayores exponentes del género RPG («Role-Playing Game»), algo casi desconocido por el público general europeo.

En mi caso, no descubrí Final Fantasy VII hasta unos años más tarde, concretamente en el año 2001, tras haber quedado maravillada con Final Fantasy IX y VIII, por ese orden. Un amigo del colegio de aquel entonces me dijo que su primo tenía la séptima entrega y había conseguido que le prestase el primer CD. Como aún era periodo vacacional, ipso facto nos fuimos a casa y comenzamos a jugarlo en la Play Station: al principio no me decía nada, los preciosos gráficos y colores del IX estaban aún grabados en mi retina, junto al mayor realismo del VIII. Pero la percepción no tardó en cambiar.

Derroté al primer Jefe Escorpión y conocí a Aeris… ¿quién era esa chica? Seguro que iba a ser importante. ¿Y por qué Cloud es tan borde? Ey, si a mí me gustan los personajes antipáticos (Vegeta y Logan son testigos). ¿Y esa música que suena? Sin haberme dado cuenta de ello, la historia ya me tenía totalmente atrapada y en los próximos seis meses no dejé de pensar en otra cosa que no fuese Final Fantasy VII.

Para una chica que empezaba a entrar en la adolescencia, el impacto que tuvo la historia de esta entrega (escrita en su mayor parte por Kazushige Nojima, con aportaciones aquí y allá de Yoshinori Kitase, además director; Tetsuya Nomura, diseñador de personajes; entre otros) no tuvo comparación por el grado de complejidad (para la edad y la época), los temas que abordaba y, sobre todo, los personajes. Porque vale, creo que la historia del noveno capítulo supera en profundidad la de este siete, pero los personajes… ay, amigo, eso es harina de otro costal.

Me enamoré de Cloud y Aeris, fundamentalmente, aunque también quise a Vincent, a Red XIII, a Bugenhagen, a Zack… Me quedé hipnotizada con Cañón Cosmo y su melodía y la historia del gran héroe Seto me conmovió. Es cierto que me dejo fuera a otros iconos de este juego, como Tifa y Sefirot, por los cuales admito que nunca sentí devoción (aunque aprendí a quererlos más con el paso del tiempo).

El sistema de batalla, basado en la adquisición y combinación de materias de distinto tipo, era sencillo, intuitivo y adictivo, por lo que nunca resultó mayor inconveniente para una preadolescente. Si hablásemos de dificultad, la verdad es que este juego no ofrece mucha (derroté a Sefirot por primera vez en medio de una comida familiar, dándole a pausa entre un plato y otro), pero el Demonio de la Puerta en el Templo de los Ancianos me supuso más de un quebradero de cabeza.

Y luego están los secretos. Final Fantasy VII, al igual que todas las entregas clásicas y de PSOne, está repleto de ellos, un elemento que suele caracterizar a los juegos de Hironobu Sakaguchi (creador de la saga y productor del VII). Ibas recorriendo el mundo de Gea y no sabías cuándo te encontrarías uno: así es como llegabas a conocer a Zack y su pasado, descubriendo lo devastadora que podría llegar a ser una secuencia de apenas 10 minutos, sin voces y con gráficos que representaban a muñecos tipo Lego.

Por supuesto, muchos llegamos a creer (ilusos) en la posibilidad de resucitar a Aeris, y «la teoría estrella» de la época hablaba de conseguir una Rosa del Desierto que (supuestamente) la traería de regreso. Horas y horas dediqué a la búsqueda de ese maldito objeto, exploré y derroté a las Armas, para que la realidad volviese a tocarme: Aeris ya no estaba y no iba a volver.

Ese es precisamente el tema principal de Final Fantasy VII: la vida. Dicen las malas lenguas que Sakaguchi perdió a su madre en medio del desarrollo de este juego y este fue su homenaje, la representación de la pérdida de un ser querido, sin avisos, cuando menos te lo esperas, la muerte. Sefirot mata a Aeris «como caído del cielo», ante la atónita mirada de Cloud. Y ya no está más en el equipo. Debido a que el equipo quiso asimismo transmitir esa sensación de pérdida, son pocas las veces que se la menta posteriormente, pero su presencia siempre está (ya se encargará Cloud de recordarlo, incluso en la secuencia final).

No son solo momentos tristes los que pululan por la séptima entrega de esta franquicia, que hace a su vez demostración de un sentido del humor en ocasiones surrealista (la famosa escena de Mercado Muro, Barret y Red XIII vestidos de marineros, Hojo en la playa), otras incluso algo más costumbrista (las conversaciones de Cloud y Aeris o las aportaciones de Yuffie) y, en definitiva, una demostración de que el equipo de desarrollo se lo pasó bien durante su realización, algo que asimismo exponen los numerosos minijuegos.

Han pasado 20 años y la legión de seguidores de Final Fantasy VII nunca ha parado de crecer, en buena parte debido a la «Compilation» y a los numerosos cameos que sus personajes (mayoritariamente Cloud y Sefirot) han ido haciendo en otros títulos de la compañía. Es cierto que actualmente muchos lo acusan de estar «sobrevalorado», la excusa perfecta para intentar ir a contracorriente en este mundillo dominado por las redes sociales, y sí, algunos fans demuestran un fanatismo DEMASIADO desmesurado (al fin y al cabo, hay más Final Fantasy y cada quien tiene su preferido), pero lo cierto es que esta séptima entrega se ha convertido, por méritos propios, en el punto y aparte de la vida de varios jugadores, y sigue puntuando alto en las listas de todo el mundo. Ni toda la «Compilation» junta ha podido destruirlo, y a la espera estamos del «Remake» (el cual esperamos que no suponga mucho destrozo).

P.D.: No voy a terminar sin mencionar la MARAVILLOSA banda sonora de Nobuo Uematsu. Que sí, que este hombre siempre compone delicias para los oídos, pero en esta ocasión estamos hablando del «Aerith´s Theme» o del «One Winged Angel», posiblemente los dos temas más aclamados, a nivel general, del compositor.

Héroes de Papel abre las reservas para «La leyenda de Final Fantasy IX», a la venta el 1 de diciembre

Pese a no ser inicialmente el episodio de la saga con mayor éxito de ventas, Final Fantasy IX se ha convertido con el paso de los años en una obra de culto con millones de seguidores en todo el mundo. El título supuso una vuelta a los orígenes de esta franquicia de videojuegos, una aventura inolvidable repleta de fantasía, épica y magia que invitaba al jugador a liberar Gaia del yugo de la reina Brahne y su secuaz Kuja.

Ahora, tras la reciente remasterización del título en su versión para la consola Playstation 4, el videojuego publicado por Squaresoft en el año 2000 vuelve a cobrar vida en las páginas de La Leyenda Final Fantasy IX, un libro que analiza con detalle todo el proceso de creación de este mítico videojuego, sus personajes, así como las fuentes de inspiración que sus creadores encontraron en la vida real para dar vida a un universo mágico, con una historia inolvidable.

Tras el éxito de La Leyenda Final Fantasy VII y La Leyenda Final VIII, ambos publicados por Héroes de Papel, llega ahora un nuevo volumen dedicado al episodio favorito de su creador, Hironobu Sakaguchi, que marcó el fin de una época dorada para esta saga de videojuegos en la primera Playstation. La Leyenda Final IX estará a la venta en librerías y grandes superficies a partir del próximo 1 de diciembre en edición de lujo, con tapa dura y más de 200 páginas.

Reserva ahora tu ejemplar en heroesdepapel.es y llévate de regalo 4 postales con la portada del libro e ilustraciones de tres de los personajes más icónicos de este título: Vivi, Yitán y Garnet. Y si te invade el espíritu coleccionista, no dudes en conseguir una de las tres ediciones especiales del libro, con sobrecubiertas exclusivas de los citados personajes, únicamente disponibles en la página web de la editorial. No tardes en hacerte con tu ejemplar… ¡Unidades limitadas! 

Cinco motivos por los que creemos que Final Fantasy IX es el mejor de la saga

Recientemente hemos vuelto a finalizar Final Fantasy IX, esta vez en su remasterización para Play Station 4, y el maravilloso recorrido nos ha servido para rememorar todos los buenos momentos, toda la magia y el encanto que desprenden esta entrega de la franquicia de Square Enix (antes Squaresoft) por todos sus píxeles.

Hay aspectos incluso en los que creemos (lo pensábamos antes, lo hemos verificado esta vez) que el noveno episodio es incluso superior al resto de videojuegos de la saga, por lo que vamos a ir enumerando y explicando los motivos de los cinco principales (como siempre, todo esto es subjetivo, y avisamos de SPOILERS).

La mejor estructura narrativa

Todos los Final Fantasy tienen una de sus principales virtudes (o deberían) en su historia. Los hay más o menos alegres, más o menos enreversados, pero el guión siempre ha de resultar atractivo para una parte mayoritaria del público si no quiere ser vapuleado sin piedad (todos conocemos el caso por el que está pasando Final Fantasy XV).

Final Fantasy IX no es solo dueño de una historia realmente atractiva, con varios giros sorprendentes y personajes carismáticos, sino que además posee la estructura narrativa mejor definida dentro de todos los juegos de la saga.

Escrito por Hironobu Sakaguchi y bajo la dirección de Hiroyuki Ito, el guión tiene un principio, un nudo y un desenlace bien definidos, dejando pocas cosas en el olvido o sin explicar. Atrás quedan los papeles poco demostrativos, para su importancia, de Sefirot (¿o Jénova?) y Aeris; o toda la segunda mitad de Final Fantasy VIII (¿el triángulo Squall-Rinoa-Seifer? ¿El propio Seifer? ¿Norg? ¿Artemisa?); Final Fantasy IX demuestra (salvo excepciones como Tiniebla Eterna o esa parte final psicodélica) que se puede seguir una (o varias) líneas narrativas con una trayectoria bien definida y una conclusión satisfactoria. Lo que nos lleva al siguiente punto.

El mejor final

Esta saga es famosa asimismo por sus finales, y es que una buena historia ha de tener una conclusión a la altura. Pues con la novena entrega Squaresoft fue y se sacó la chorra. Puede que peque de cursi en algunos apartados para varios, pero la emotividad y la cercanía que desprenden los últimos treinta minutos no los percibimos en ninguno de los otros episodios.

Además, para los que lo califican de «demasiado happy ending», tengamos en cuenta que esta conclusión da a entender que Kuja y sobre todo Vivi mueren. Sí, uno de los personajes más inocentes y queridos por el gran público la palma, dejando el legado de su recuerdo a través de sus amigos y de sus «hijos». Ni la séptima entrega se había atrevido a tanto. Y además tampoco queda muy claro por cuánto tiempo va a vivir Yitán, en un juego donde el tema principal es precisamente la muerte. Pero el conjunto de diálogos (sin voces), música y cinemáticas, concluyendo en esa escena de Garnet y Yitán abrazados, siempre SIEMPRE provoca que los vellos se pongan de punta.

Nosotros ya lo incluimos en la lista de nuestros mejores finales de la historia.

El mejor villano

Sí, soy consciente de que mucha gente estará ahora mismo pensando que el mejor es Sefirot (Final Fantasy VII), que para eso siempre gana en todas las encuestas de popularidad. En nuestro caso, ya hemos hablado del villano de la séptima entrega y hemos analizado por qué no nos parece el mejor desde una perspectiva «objetiva» (lo cual es imposible). Allí donde fallaba Sefirot, Kuja cumple con creces.

Vale, es verdad que el diseño de Kuja a simple vista puede ser causa de rechazo (aunque personalmente nunca lo he visto un inconveniente), pero es en su personalidad e historia donde el antagonista de Final Fantasy IX brilla con luz propia. Tiene una personalidad, interactua con varios de los personajes (no solo Yitán, de hecho es el creador de Vivi y el causante de la mayor parte de tragedias que le ocurren a Garnet) y al final muestra hasta profundidad.

Y es que Kuja, ahí donde se lo ve tan narcisista y tan seguro de sí mismo, es un compendio de inseguridades y rebeldías contra su creador (Garland). Para empezar, Kuja es un accidente: nacido como genómido en Terra, un recipiente más, de forma inesperada desarrolló una fuerza de voluntad arrolladora y personalidad propias, creándose una identidad. Garland intentó aprovechar este acontecimiento y lo mandó a Gaya para causar la guerra y muerte y allanar el terreno para la llegada de su verdadera creación definitiva, el genómido buscado: Yitán. Kuja, consciente de que iba a ser sustituido, no pudo soportarlo y raptó a Yitán cuando aún era un niño (infancia, un concepto que él mismo nunca tuvo al tratarse de un accidente) y lo abandonó en Gaya sin matarlo, como muestra de su propia existencia, tal como indica Garland.

El tiempo pasa y Yitán crece en Gaya ajeno a su pasado, origen y propósito con el que fue creado. Su camino termina cruzándose nuevamente con el de Kuja, de nuevo «accidentalmente». Al final, el villano descubre por boca de Garland que fue creado, al igual que el resto de genómidos normales, con una fecha de caducidad, lo que tampoco puede asimilar, enloqueciendo de la impotencia e intentando llevarse todo a su paso con él hacia la muerte para, a la postre, redimirse.

Kuja es de este modo Vivi, pero en adulto, unos pasos por delante; es Roy Batty (Blade Runner) y es en definitiva toda aquella persona que tan solo quiere llevar su propia vida y ser respetado como individuo. Por todo ello, Kuja posee una profundidad argumental de la que carecen otros villanos de la saga. Y su tema musical (Nobuo Uematsu inspirado como siempre) es cojonudo.

Incluso su diseño, tan extravagante para muchos, tiene su razón de ser en la personalidad de Kuja: muestra su narcisismo, su objetivo de destacar entre el resto (aborrece a los genómidos y a Terra, que al fin y al cabo son todos recipientes iguales), su oposición ante la idea de ser poco más que un robot (gesticula mucho, es sarcástico y dramatiza, algo que no es propio de las máquinas). Paradójicamente, al final Kuja sirve de inspiración para el resto de los suyos.

El mejor romance (o al menos el mejor construido)

Puede que Yitán y Garnet no sea nuestro romance favorito de la saga, ni tan siquiera dentro del grupo de los oficiales (tampoco nos molesta), pero nos parece sin duda el que está mejor elaborado.

Ambos se conocen fortuitamente con 16 años: él es un mujeriego y pendenciero de la banda Tantalus y ella la princesa heredera de Alexandría, que apenas ha salido de la vida en el castillo. Pronto, ambos van descubriendo nuevos mundos y experiencias, Yitán madura y se serena frente a los demás, aprende a apreciar lo que es realmente importante; mientras que Garnet descubre otros modos de vida y que uno tiene que ser dueño de su propio destino.

La relación amorosa entre ambos se prevé desde el minuto uno, pero no se siente forzada ni tampoco surgida de la nada. No es que un día Yitán despierta encontrándose enamorado pérdidamente de Daga (apodo de Garnet), ni que ella se meta en peligros solo para ser rescatada por su caballero en chocobo blanco (sí, miramos hacia Squall y Rinoa). Los dos van descubriendo más matices el uno del otro y van compartiendo momentos de cercanía que es lo que hace que toda la escena final sea de las más emotivas de la saga, tanto si eres su fan número uno como si no.

La mejor dirección artística

Final Fantasy IX es bonito. Bueno, no, es PRECIOSO. Es cierto que a muchos jugadores en su día le tiró para atrás su estética «super deformed», con personajes cabezones y variopintos en contraste con el realismo y homogeneidad de su antecesor, pero también lo es que sus escenarios, su detallismo bien dibujado y coloreado, todo en él destila belleza para los ojos. Y sino, basta con echar un mero vistazo a Alexandría, a Treno o a Burmecia, solo por poner unos ejemplos (agradecerle fundamentalmente a Hideo Minaba, director artístico del juego).

Las cinemáticas hechas enteramente con CGI, que abundan en este episodio, tampoco se quedan atrás, y son declaraciones de una dirección artística muy cuidada.

Si añadimos las partituras de Uematsu y los diseños de Yoshitaka Amano y de Toshiyuki Itahana en la combinación resultan en una gozada estética que se ha visto en poco juegos de la PSOne.

P.D.: Mención de honor merece, en la edición española del juego, la maravillosísima traducción.

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Habiendo avanzado por enésima vez en mi vida (siendo la última hace más de un lustro) por esta maravilla de Squaresoft, ha sido esta la primera vez que he caído REALMENTE en la cuenta de algo importante: Final Fantasy IX tiene una (buena y hasta cierto punto realista) representación de las minorías.

Sí, enseguida se nos vendrá a la mente que el grupo principal está conformado por todo tipo de especies (los humanos son los que menos… de hecho creo que los únicos realmente humanos son Steiner y Amarant, y éste último es ¿azul?), pero si miramos bien hay mucho más en la narrativa.

Como ya hemos tratado con anterioridad el papel que juegan las mujeres en esta entrega, vamos a centrarnos en las minorías étnicas. Vamos a poner pues el foco en Vivi (y en menor medida en Yitán). Advertimos que habrá SPOILERS para los que no hayan finalizado Final Fantasy IX.

Vivi y los magos negros

Vale, Vivi es literalmente negro (un mago negro), pero dejando de lado esa obviedad, que en sí no tendría por qué significar nada, es en el rol que cumple este personaje en la historia en donde hallamos toda la sustancia.

Vivi es, como decíanos, un mago negro, pero al principio del juego no lo sabe. Creados por Kuja para ser meros instrumentos de guerra, los magos negros son elaborados en masa, metidos y apilados en cajas y llevados en un carguero hasta la reina Brahne de Alexandría, que ha pagado previamente por ellos al villano.

De este modo, en una escena del juego, aún en las primeras horas, mientras estamos en la aldea de Dali, Vivi es secuestrado al creer que se trata de un mago negro que se ha escapado y lo meten en una caja, a punto de ser transportado en el carguero hacia Alexandría. Veamos ahora las imágenes aquí expuestas, ilustraciones del siglo XVII que muestran barcos negreros, esos que cargaban esclavos africanos hacia tierras americanas. Como se puede observar, los llevaban apilados pegados unos sobre otros, como las maletas en un avión. Por supuesto, eran varios los que fallecían en el trayecto ante estas condiciones, según un negrero inglés al menos un 25% de ellos nunca llegaron a destino.

Vivi y los magos negros, pues, son tratados igual que los esclavos: mercancías con las que se trafica para que realicen labores que los demás, los poderosos, no quieren hacer, como lo es el ir a la guerra. En algunos casos las consecuencias fueron realmente desastrosas, por ejemplo en las guerras civiles posteriores a la declaración de la independencia argentina se dice que se mandaron a muchos esclavos de origen africano, muriendo la mayor parte en la batalla. Actualmente, es extraño encontrarte a gente de estas etnias o descendientes de al recorrer la ciudad de Buenos Aires.

El caso de Vivi es asimismo llamativo porque es el ejemplo de un mago negro que «despierta» y que se revela contra su destino asignado de carecer de voluntad e ir a la guerra. En el proceso, adquiere una identidad propia y un significado por el que vivir.

Vivi extiende asimismo esta enseñanza al resto de magos negros y a sus «hijos» al final del juego. A la postre, ellos no pueden cambiar completamente el sistema (al fin y al cabo, siguen siendo fabricados con un periodo de caducidad/fin/muerte), pero sí pueden ganar una identidad y adquirir dignidad.

No solo eso, sino que Vivi enseguida se gana el respeto y afecto de sus compañeros, primero por su bondad y ternura, segundo por sus poderes mágicos, inusuales en el resto de mortales. Curiosamente, el miembro del equipo que más respeto muestra hacia Vivi desde el primer minuto es Steiner, el leal soldado de Alexandría que, en cambio, sí tiene problemas con la procedencia de Yitán y los miembros de Tántalus.

Para Steiner, al contrario que Brahne y tantos otros ciudadanos del reino de Alexandría (como los que habitan en Dali), Vivi y los magos negros son congéneres merecedores de tanto respeto como cualquier otro miembro de la nobleza, llegando incluso a espetarle al Vals Negro 3 que lo que ha hecho es detestable tras asesinar a los otros magos negros del carguero.

«No importa lo que pase, ¡tú eres un individuo, Vivi!»

Yitán y las diferencias de clase

Por detrás Vivi, otros personajes centrales sirven también de ejemplo de representación de minorías raciales y de clase. Es el caso de Yitán, que al final resulta ser un genómido creado, al igual que los magos negros, para destruir y matar. Yitán, que es creado desde el inicio con una inteligencia superior a la del resto de genómidos, es criado accidentalmente por Bakú y los miembros de la banda Tántalus, convirtiéndose en un joven de buenos sentimientos y gentil corazón, a pesar de la picaresca que caracteriza a los pillos.

Al final, esto demuestra que lo importante es quién te cría y las decisiones que toma uno (nuestro protagonista revela que durante al menos buena parte de su pasado estuvo inquieto por su desconocida procedencia). Puede que Tántalus sea una banda de canallas de dudosa clase de Lindblum, frente a los aires de aristócrata perturbado de Garland (y Kuja), pero es gracias a ellos que Yitán llegó a ser quién es.

Tal como señalábamos al principio, casi todos los personajes principales forman parte de razas no humanas, y todos ellos podrían servir de menor exposición, como Quina (quien en cierto momento afirma con absoluta naturalidad que, al contrario que ella, Vivi parece un niño de lo más normal), pero la historia y recorrido de Yitán y, sobre todo, Vivi y los magos negros hace que inevitablemente nos preguntemos si Hironobu Sakaguchi (creador de la saga y productor y guionista de la entrega que nos ocupa) no tenía en mente a Martin Luther King durante su creación.

Yitán, Vivi y Tántalus. Ilustración que NO es nuestra 😉