Japoneando Anime: Dororo (2019)

Dororo (どろろ) es uno de los títulos con mayor reconocimiento del conocido como «dios del manga» Osamu Tezuka, si bien es uno de los más cortos y con un abrupto final. Tras pasar por varias adaptaciones de anime, videojuegos e incluso una película de acción real, el estudio Mappa llevó a cabo la última versión de Dororo (con permiso del manga de Satoshi Shiki, aún en publicación), aportando una visión algo más realista y cruda dirigida por Kazuhiro Furuhashi, quien ya había estado al cargo del anime y OVAs de Rurouni Kenshin.

La historia (que a grandes rasgos ocurre en todas las adaptaciones) nos presenta a Hyakkimaru, un joven que ha crecido sin extremidades, piel, vista, oídos o habla debido a que su padre, un daimio (大名, señor feudal) hizo un pacto con los demonios justo antes de su nacimiento, según el cual entregaría a su primogénito a cambio de prosperidad y riquezas para sus tierras. Hyakkimaru por suerte sobrevive y es criado por Jukai, quien le construye prótesis. Al alcanzar 16 años, se embarca en un viaje para derrotar a los demonios y recuperar así su cuerpo, conociendo a un niño llamado Dororo.

Dororo. Estudios MAPPA y Tezuka Productions.

Ayakashi, oni y otros demonios

Hace poco hablamos de los yôkai (妖怪), criaturas del folclore japonés que observan y en muchos casos imitan a los humanos, no siempre con carácter maligno. Hay yôkai de prácticamente todo tipo, incluso en objetos inanimados o en elementos de la naturaleza.

Dentro de los yôkai podemos encontrar especies como los ayakashi (アヤカシ), que suele hacer referencia a espíritus que habitan en el agua o que provienen de la otra orilla. En anime como Dororo o Noragami, el término ayakashi es generalmente utilizado para referirse a seres vinculados con el Más Allá, provenientes de la Orilla Lejana. En estos casos están más asociados a la corrupción del espíritu.

Otro conjunto de seres relacionados con los yôkai son los oni (鬼), que hacen mayor referencia a los demonios, ogros o diablos como tal. Los oni poseen por lo tanto un carácter algo más hostil hacia el ser humano y su forma es generalmente antropomorfa. Un anime reciente y popular que se apoya bastante en el mito del oni es Darling in the FranXX.

Si bien en Dororo Hyakkimaru persigue y derrota a los demonios, traducido así en nuestra lengua, no es que sean exactamente oni, pues su forma puede variar de una especie de escorpión/araña gigante a unos tiburones. En algunos episodios, como el 19, el enemigo a batir sí es más claramente un oni.

El budismo en Japón

Dororo posee muchas características del folclore japonés y también de su historia, a pesar de los evidentes elementos fantásticos. Por ejemplo su esfuerzo por mostrar una cara del Japón histórico que no está basada en la idealización del samurai (más bien al contrario) ni es la demostración de grandes castillos y templos. El arroz, tan característico y asociado a las teorías de la japonesidad o nihonjinron (日本人論) es aquí mostrado casi como la última y desesperada apuesta de un pueblo empobrecido y apartado del camino y de los anales de la historia por su falta de glamour.

El budismo (仏教) es otro de los rasgos clave de Japón, concretamente de su sincretismo religioso (pues convive pacíficamente con otras religiones como la natural del país, el sintoísmo). Introducido desde Corea en el año 552 según el Nihon Shoki (日本書紀), el budismo pronto se fue conformando en varias escuelas como la de la Tierra Pura (Jodo-Shu) o sobre todo la Zen, que sirvió de puente entre sectas viejas y nuevas y que ha supuesto una enorme influencia en la sociedad y cultura niponas.

El zen (禅) sostiene básicamente que la iluminación o satori (悟り) se alcanza mediante la meditación o zazen (坐禅). Se basa en alcanzar la visión de la verdadera naturaleza de las cosas y en aplicarlo a nuestra vida diaria y especialmente para con los demás.

Evidentemente, el budismo y el zen son mucho más complejos (máxime en Japón, donde puede percibirse el zen en prácticamente todo); no obstante este anime de Dororo es una buena ventana a lo que sería el budismo zen, pues lo hallamos en obviedades como la estatua bodhisattva de Guan Yin a la que reza la madre de Hyakkimaru y que impide que los demonios consuman su plan de devorar al niño; o en la historia del escultor Okaka.

Pero el budismo zen se encuentra asimismo en las principales tramas de la serie: quiénes somos realmente (cómo Hyakkimaru o Biwamaru, ambos ciegos, son capaces de percibir la esencia de los seres a su alrededor) y en el dilema de sacrificar una vida individual por el bienestar común.

Al final la propia madre de Hyakkimary y Tahomaru se asemeja a la figura de Guan Yin que reza. Dororo de estudios de MAPPA y Tezuka Productions.

«Aniki» y otras formas de dirigirse a otros

A lo largo de la historia Dororo se dirige a Hyakkimaru con la palabra «aniki» (兄貴), ocasionalmente mal traducida como «hermano». Al menos en inglés usan el término «bro», que aunque tampoco esté bien, le otorga ese rasgo de argot de pandilla callejera que puede asemejarse ligeramente a los yakuza, que es la idea prevaleciente por la actitud de Dororo y el haber sido criada entre bandoleros.

Aniki sí es un honorífico japonés (como «san», «sama», «chan», etc.) para dirigirse a un hermano mayor o a alguien de rango superior, que actualmente está desfasado y es utilizado principalmente por miembros de la yakuza o mafia japonesa para dirigirse a un camarada.

De todos modos, hay que tener en consideración (seguro que los que ven anime en versión original se han percatado de esto) la costumbre cultural y social japonesa de dirigirse a otra persona por honoríficos vinculados a la familia como onee san (hermana), oji san (tío) u obaa san (abuela), dependiendo del rango de edad y sexo del receptor y del emisor (si éste última fuera un niño, sería común que usase por ejemplo onee chan).

Así, que un niño u otra persona que no esté relacionado contigo se dirija a ti como «tío/a» (si estás alrededor de la treintena) no es de extrañar ni tampoco una rareza. Tampoco significa que te incluya dentro de su familia.

Esta costumbre puede pensarse como una derivación lógica de la división social que se tenía antiguamente en Japón basada en el ie (家, literalmente hogar), donde se arremolinaban en un sistema heteropatriarcal los abuelos, sus hijos, las esposas de éstos y toda su prole. El primer vástago terminaría ocupando el lugar del padre tras haberlo cuidado hasta su muerte, y así sucesivamente.

Dororo se dirige desde el principio a Hyakkimaru como «aniki». Dororo de estudios MAPPA y Tezuka Productions.

Por lo tanto, que Dororo se dirija a Hyakkimaru como «aniki» nos habla de su crianza, de su personalidad y también, por supuesto, de cómo percibe a Hyakkimaru como un camarada (es curioso que no lo llame por ejemplo «onii chan«, que es lo que suele escucharse en otros anime); más que de un vínculo sanguíneo o simbólico.

En conclusión…

Como ya hemos comentado con anterioridad, a nosotros Dororo nos ha gustado mucho, a pesar de sus evidentes defectos (esos altibajos en la animación…). Sobre todo por sus personajes, su vínculo y por lo «japonés» que es, por brindarnos una visión del Japón antiguo que no se limita a samuráis, castillos y arrozales (si bien están presentes), de forma similar a lo que hace Hayao Miyazaki en La princesa Mononoke.

De hecho, nos hemos tenido que dejar cosas como los biwa hôshi (琵琶法師), que es a lo que se dedica Biwamaru; el denominado «problema de Astro Boy« que arrastran las obras de Tezuka (incluida Dororo); el período Sengoku en el que se ambienta; o la profunda jerarquía dentro de los sistemas feudales y que se vislumbra en el hogar de Tahomaru; por problemas de espacio.

Para saber más…

Toiyama, Sekien (2014): Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón. Quaterni.

Suzuki, Daisetz T. (2020): El zen y la cultura japonesa. Satori Ediciones.

Landeras, Javier (2014): Cómo hacen los japoneses: Un enfoque cultural para negociar con Japón. Satori Ediciones.

Portada de la edición blu-ray. MAPPA y Tezuka Productions.

Japoneando Anime: InuYasha

Rumiko Takahashi es una de las autoras de manga con mayor reconocimiento a nivel mundial, no sin mérito, pues suyas son Urusei Yatsura (más conocida en estos lares como Lamu), Ranma 1/2 y la que nos toca, InuYasha, entre otros como la reciente Mao.

InuYasha (título completo Sengoku Otogizōshi InuYasha, 戦国御伽草子 犬夜叉) se sitúa en un Japón imaginario del Período Sengoku (1467-1603), donde habitan multitud de seres propios del folclore japonés llamados yôkai. Sin embargo, la protagonista, Kagome Higurashi (voz original de Satsuki Yukino), procede del Japón actual, desde donde se ve arrastrada accidentalmente por un túnel que comunica su hogar (vive en un templo sintoísta) con el de la Era Sengoku. Allí se encuentra con un hanyô (medio yôkai) conocido como Inuyasha (Kappei Yamaguchi).

Los yôkai, monstruos del folclore japonés

Como se puede imaginar, siendo el mismo protagonista masculino un medio yôkai, el mundo de InuYasha está repleto de estos seres.

Yôkai inugami según el «Hyakkai Zukan» (Sawaki Suuchi)

Los yôkai (妖怪) son seres sobrenaturales, como espíritus, monstruos o demonios, que forman parte intrínseca del folclore japonés y que proceden de la tradición animista del sintoísmo (la religión natural de Japón, 神道). Pueden adoptar prácticamente cualquier tipo de forma y algunos, como los kappa (河童) poseen rasgos humanos mezclados con animales; pero pueden llegar a habitar incluso en objetos inanimados.

Los yôkai son generalmente más poderosos que los humanos y por ello arrogantes; sin embargo algunos tienden a imitar su estilo de vida y por ello se transforman en personas, se disfrazan o similares.

Hay diversos tipos de yôkai y se considera que entre ellos se encuentran los mononoke (espíritus vengativos o que poseen, 物の怪) o ayakashi (あやかし), entre otros. No siempre tienen carácter maligno o díscolo, sino que la mayoría de las veces se mantienen neutros e incluso pueden llegar a traer buena fortuna.

En InuYasha abundan los yôkai de todo tipo, desde el propio protagonista hasta su hermano, el yôkai completo y popular Sesshômaru (Ken Narita); ambos siendo del clan de los demonios-perro (犬妖怪) y por ello de carácter obstinado y muy poderosos.

Sesshômaru en su verdadera forma frente a Inuyasha y Kagome. InuYasha. Sunrise Studio.

Inugami e inumochi

Dentro de los yôkai encontramos la figura mitológica del inugami (犬神), un espíritu de origen animal (normalmente canino) que es invocado por una persona usando cierto tipo de magia negra o Kojyutsu (蠱術), prohibida desde el Período Heian (794-1185), para llevar a cabo una venganza.

En ocasiones, si el inugami es macho y es alimentado por una mujer, ésta pasa a convertirse en su inumochi o inugami-mochi (literalmente, el que posee un inugami, 犬神持ち), la cual tiene cierto control sobre el espíritu canino y éste en cambio la protege ferozmente. Si el poder del inugami llega a descontrolarse, las inumochi tendrán que llevar a cabo un exorcismo, ya que pueden llegar a asesinar a los novios o parejas potenciales de éstas por celos.

Tanto las parejas formadas por Inuyasha y Kagome (o Kikyô) como la de Sesshômaru y Rin tienen estos rasgos del inugami y la inumochi.

Por otro lado, el inugami-mochi también puede ser interpretado (más frecuentemente) como el invocador del inugami y por lo tanto quien quiere llevar a cabo la venganza. Ambas figuras como tal están presentes por ejemplo en otro manga/anime, Noragami.

Rin se encuentra a un Sesshômaru malherido y lo alimenta. InuYasha. Sunrise Studio.

El género isekai

InuYasha entra dentro de un subgénero muy popular y representado dentro del manga y del anime (así como de las novelas ligeras), el isekai (異世界).

Éste a su vez puede verse dividido en otros dos subgéneros: isekai ten’i (異世界転移), que hace referencia a cuando el personaje se ve trasladado a un mundo distinto al suyo; o  isekai tensei (異世界転生), que es cuando se reencarna en otra dimensión. 

InuYasha juega en parte con estos dos conceptos, ya que Kagome es principalmente una estudiante de instituto en el Japón actual; pero a su vez se trata de la reencarnación de Kikyô.

Es habitual que en los isekai el personaje transportado/reencarnado sea una especie de «inadaptado» en su mundo real/vida actual, resultando que en verdad es alguien con habilidades por encima de la media (o una especie de «elegido») en la realidad alternativa, transmitiendo con ello una sensación de empatía y optimismo al espectador o lector. No es ciertamente el caso de Kagome; pero sí por ejemplo el de Subaru en la franquicia Re: Zero, Mikasa en Fushigi Yûgi o el de Naofumi en Tate no Yūsha no Nariagari, por mencionar unos pocos ejemplos.

Kagome se ve trasladada al Período Sengoku, donde convive con el típico uniforme colegial del Japón contemporáneo. InuYasha. Sunrise Studio.

Período Sengoku (1467-1603)

El período en el que transcurre InuYasha, conocido como Sengoku, es uno de los más convulsos de la historia de Japón, inundado por guerras civiles, enfrentamientos entre clanes e inestabilidad política.

Si bien el mayor líder en Japón era oficialmente el emperador, ya se encontraba instaurado el shôgunato (liderazgo militar, 幕府), cuyo puesto era heredado dentro de ciertos linajes poderosos de señores feudales o daimiô (大名).

Las peleas por el poder dentro de estos clanes era lo que a menudo originaba varias confrontaciones. De hecho, se estima que el Período Sengoku dio inicio con la Guerra Onin (1467-1477), la cual dejó prácticamente destruida la ciudad de Kioto.

Entre los clanes más poderosos que se disputaban el puesto del shôgun estaban los Oda, los Takeda o los Mori. En InuYasha aparece por ejemplo el personaje de Kuranosuke Takeda.

El Período Sengoku es de los más beligerantes de la historia japonesa.

Para saber más…

Pérez Riobó, Andrés y Chida, Chiyo (2014): Yôkai. Monstruos y fantasmas en Japón. Satori Ediciones.

Toiyama, Sekien (2014): Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón. Quaterni.

Seco Serra, Irene (2010): Historia breve de Japón. Sílex Ediciones.

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Japoneando Anime: El viaje de Chihiro

Japoneando Anime: El viaje de Chihiro

El viaje de Chihiro es una de las películas de anime con mayor reconocimiento a nivel mundial, lo que ha sido respaldado por premios tales como el Oso de Oro del Festival de Cine de Berlín o el Oscar a Mejor Película de Animación, entre otros. Su director, Hayao Miyazaki, no era ningún desconocido en el campo, pero este trabajo lo catapultó definitivamente en el panorama internacional. Fue asimismo la cinta más taquillera en la historia de Japón hasta la llegada de Your Name en 2016.

El viaje de Chihiro cuenta la historia de una preadolescente (con voz en el original de Rumi Hiiragi) que se muda a otra prefectura con sus padres (voces de Takashi Naito y Yasuko Sawaguchi). Poco antes de llegar a su nuevo hogar, su progenitor decide tomar un atajo que los lleva ante un misterioso túnel. Movidos por la curiosidad, lo atraviesan sin tener la menor idea de lo que encontrarán al otro lado.

La premisa puede sonar muy a lo Alicia en el País de las Maravillas (Miyazaki siempre se ha inspirado en buena parte en autores occidentales, siendo Lewis Carroll uno de ellos); sin embargo bebe a su vez bastante de Krabat y el molino del diablo, de Otfried Preussler; y de El tren nocturno de la Vía Láctea, de Miyazawa Kenji. Y es uno de los trabajos de este autor que más refleja la realidad japonesa, como veremos.

La crisis identitaria de Japón

Japón es un país que ha estado aislado durante más de dos siglos, concretamente desde el año 1639 hasta la llegada del comodoro Matthew Perry y los buques de Estados Unidos en 1853, bajo la política exterior denominada sakoku (鎖国, «país en cadenas») promovido por el shôgun (将軍, líder militar) Tokugawa con el pretexto de expulsar a los misioneros católicos y poder llevar un mayor control de la población. Únicamente se permitía la entrada puntual a comerciantes chinos y holandeses, poco más.

Los buques causaron cierta conmoción…

No es de extrañar que la llegada de los buques de guerra, que evidentemente se presentaron con la idea de ejercer presión para la apertura del comercio, causaran una enorme conmoción entre los japoneses de la época, aún anclados en un sistema básicamente feudal y en el bakufu. Tras la llegada de Perry siguió una guerra civil en Japón que terminó con la caída del shôgun, el auge del emperador como líder indiscutible y simbólico y el Período Meiji, que supuso una modernización y revolución industrial, a semejanza de Occidente, en tiempo récord.

A Meiji lo acompañó una política militarista y colonial de Japón hacia sus vecinos de Asia, lo que muy en resumidas cuentas llevó a la ocupación de Corea y de zonas de China como Manchuria (rebautizada como Manchukuo), entre otros. A grandes rasgos, esto generó confrontaciones con chinos (guerras sino-japonesas de 1894-95 y de 1937-45) y con rusos (guerra ruso-japonesa de 1904-05), además de la Primera Guerra Mundial de 1914-19 y finalmente la derrota en la Segunda Guerra Mundial en 1945 y la posterior ocupación del ejército estadounidense, que a su vez participó en la redacción de la Constitución japonesa en 1947.

Todo esto, para Japón, ocurrió en menos de dos siglos; es decir, el aislamiento había sido más duradero que su modernización, revolución industrial, colonizaciones, guerras y derrota por una potencia de Occidente con la que guardaba poca relación histórica y cultural. No es de extrañar que se sumiera en una profunda crisis identitaria en la que todavía se ve inmerso.

El viaje de Chihiro. Studio Ghibli.

El viaje de Chihiro muestra este profundo choque cultural: la película da inicio con Chihiro y sus padres en un Audi Quattro (que se conduce por la derecha), cargando con varias bolsas (entre ellas de Adidas), que se van adentrando en un camino en el bosque con un torii (鳥居) a la entrada y vigilado por dôsojin (道祖神), los cuales Chihiro ni reconoce y hasta teme. Es la imagen de la juventud que desconoce sus propios orígenes.

Cuando atraviesan el túnel (que da lugar a una estación de tren, otro de los símbolos por excelencia del Japón actual y que evidentemente trajeron desde Occidente; el tren está muy presente en el resto de la cinta), pasado un parque temático abandonado (símbolo del Japón de la burbuja de las décadas de 1970-80 y que algunos sirven como representación de países occidentales, tipo Holanda o España), llegan a una localidad habitada por deidades del sintoísmo o kami (神). Finalmente, Chihiro se ve abocada a trabajar en una casa de baños para estos mismos seres.

Una vez adentrada en el «otro» mundo, desaparecen casi por completo los elementos occidentales, incluso Chihiro debe cambiarse de ropa y los diseños de los trabajadores que son humanoides se asemejan a los cortesanos de los períodos Heian o anteriores. Aquéllos solo permanecen en el vestuario de Yubaba/Zeniba (más sobre esto a continuación) y en parte de la decoración de su despacho, que por otro lado tiene reminiscencias chinas.

El viaje de Chihiro. Studio Ghibli.

El Japón que mira (y teme) al oeste

Los personajes también son reflejos de la crisis identitaria que atraviesa Japón. Chihiro pasa a ser Sen una vez comienza a trabajar para Yubaba y casi olvida su verdadero ser; en una representación a su vez de la importancia de las palabras y su significado en el japonés o kotodama (言霊).

Haku (Miyu Irino) ha olvidado quién es: kami de un río que fue tapado por la construcción de nuevos edificios (el «Japón de hormigón» que trajo la burbuja) y que salvó a Chihiro de ahogarse cuando era niña (lo que la atrae inconscientemente a ella), busca sin rumbo a Yubaba con la intención de que le enseñe magia, finalmente cae presa de sus propias ambiciones y vuela siguiendo sus órdenes (de forma muy similar al vínculo que se establece entre Japón y Occidente). La protagonista llega a preguntar en determinado momento de la película si hay «más de un Haku».

La propia Yubaba (Mari Natsuki) tiene una hermana gemela, Zeniba, que representa su lado humilde y austero de vida en el campo, no por nada Zeniba describe a su pariente como «ambiciosa». No obstante, ninguna es buena ni mala, simplemente son «problemáticas».

Los demás personajes, como Lin (Yumi Tamai), Sin Rostro o (Ryûnosuke Kamiki) también dan muestras de esta dualidad; ya sea para mostrar una cara diferente cuando se está en el plano laboral del personal; porque nos dejamos consumir por nuestros deseos o materialismo; o por cegarnos el temor a lo desconocido basado en la sobreprotección materna (Bô sirve además de reflejo del hikikomori -引き篭り-, el joven que se aísla en su cuarto por temor o frustración hacia las expectativas de la sociedad).

El viaje de Chihiro. Studio Ghibli.

El corporativismo japonés

Si hay algo que se refleje del Japón actual (frente al tradicional del sintoísmo y los onsen) en El viaje de Chihiro, aparte del tren, es su relación con el mundo laboral.

Absorbiendo totalmente el capitalismo, mezclado con su propia conciencia de trabajo en colmena y el modelo del ie (家), en el Japón contemporáneo es todavía común la idea de permanecer toda una vida en la misma empresa, a la cual debes mayor fidelidad aún que a tu propia familia. De este modo, no es extraño que los japoneses echen horas extra»porque sí» y que incluso se llegue a la muerte por exceso de carga laboral o karoshi (過労死).

Así, Chihiro le entrega su propia identidad a Yubaba cuando empieza a trabajar para ella, del mismo modo a como hiciera Haku. Es la entrega devota que se le hace a la empresa con la firma del contrato, que se queda con una parte de tu ser. Una vez ambos recuperan su verdadero yo, dejan de trabajar para ella.

No obstante, Miyazaki, que no pretende hacer moraleja, refleja asimismo el trabajo como algo que dignifica, que es lo que te separa de convertirte en un animal (como un cerdo), ya seas un niño como Chihiro o un anciano como Kamaji (Bunta Sugawara). La propia Yubaba cita un juramento que hizo de no negarle trabajo a quien se lo pidiera.

Otro elemento muy característico del corporativismo japonés es la pronunciada jerarquía, que se simboliza hasta en los asientos que tiene asignado cada trabajador en las reuniones, entre otros. En la torre de baños, que es marcadamente vertical, los despachos de Yubaba se encuentran en el piso superior de todo, denominado como «cielo» con el kanji de 天.

Asimismo, el sello que Haku le roba a Zeniba por orden de Yubaba es un hanko (判子), que contiene su inkan (印鑑), un objeto que la mayor parte de japoneses adultos usan como firma personal. Ergo, otro elemento vinculado tanto al corporativismo como a la identidad.

El viaje de Chihiro. Studio Ghibli.

Al otro lado del túnel…

Vamos terminando este extenso Japoneando Anime dedicado a El viaje de Chihiro. Y sí, soy muy consciente de que no hemos tocado el sintoísmo, muy presente en toda la película a través de los kami, el concepto de purificación a través de los baños u onsen (温泉), los citados dôsojin, el mito de Izanami e Izanagi saliendo de la cueva o el hecho de que el mundo espiritual y material sean un contínuum. Dejaremos al menos una recomendación bibliográfica para quien quiera saber más sobre el tema.

Para saber más…

García Villar, Marta (2017): Biblioteca Studio Ghibli: El viaje de Chihiro. Héroes de Papel.

López Martín, Javier (2017): El viaje de Chihiro. Nada de lo que sucede se olvida jamás. Diábolo Ediciones.

Seco Serra, Irene (2010): Historia breve de Japón. Sílex Ediciones.

Landeras, Javier (2014): Cómo hacen los japoneses: Un enfoque cultural para negociar con Japón. Satori Ediciones.

Ono, Sokyo (2014): Sintoísmo: La vía de los kami. Satori Ediciones.

Cartel promocional chino de El viaje de Chihiro. Studio Ghibli.

Japoneando Anime: El tiempo contigo (Tenki no Ko)

Makoto Shinkai (Your Name) ha estrenado nueva película el pasado verano en Japón, la cual llega finalmente a España de la mano de Selecta Visión. Estamos hablando de El tiempo contigo (Weathering With You en inglés y Tenki no Ko en el original japonés), la cual ha cosechado éxitos de taquilla y crítica allí por donde ha pasado. Hemos sido unos de los afortunados de haberla visionado durante el preestreno de ayer en los cines Yelmo de Madrid, por lo que hemos podido pensar y enumerar varios aspectos que presenta relacionados con la cultura y sociedad niponas.

Teru teru bozu («brilla, brilla, monje»)

Seguro que los aficionados a la cultura japonesa lo han visto alguna vez: ese muñeco con forma parecida a la de un fantasma de trapo que cuelgan de algunos sitios. En El tiempo contigo también hacen acto de presencia de forma prominente, enganchados a un paraguas y con el hermano menor de Hina, Nagi, disfrazándose de uno. No podía ser menos, pues estos muñecos son en realidad amuletos contra la lluvia y reciben el nombre de «teru teru bozu» (てるてるぼうず), que vendría a significar «brilla, brilla, monje».

Evidentemente, hacen referencia a un monje budista y son especialmente populares entre los niños, ya que son muy fáciles de hacer. De hecho, hay una canción infantil que es muy conocida en Japón que se usa a modo de invocación para que el teru teru bozu haga que cese la lluvia:

Es fácil entender su presencia en una película con la temática de El tiempo contigo, ya que Hina viene a ser básicamente una teru teru bozu en carne y hueso. Lo que nos lleva a…

Hare onna y Ame otoko

Vamos a detenernos un momento en el término por el que se dirigen a Hina varias veces a lo largo de la película (al menos en el audio original japonés): «hare onna» (晴れ女), literalmente mujer que despeja el cielo.

Por lo que he encontrado, en inglés se ha traducido como «sunshine girl» y en los subtítulos que vimos nosotros como «la chica que detiene la lluvia» (o similar, que lo cito de memoria). En realidad, este término es bastante común en Japón y hace referencia a la gente que parece traer el buen tiempo, siendo su versión masculina «hare otoko» (晴れ男).

Para denominar todo lo contrario, a las personas que parecen atraer el mal clima, se los llama «ame otoko» (雨男) o «ame onna» (雨女, hombre o mujer de la lluvia, respectivamente).

«Tenki no Ko». CoMix Wave Films.

Senpai y kôhai

Un chiste recurrente a lo largo de la cinta es la forma en la que Hodaka, de 16 años, aborda a Nagi, claramente menor que él. Quizás se pierda con la traducción (en nuestros subtítulos casi nunca se le hacía referencia), pero en el original Hodaka se dirige a Nagi desde más o menos la mitad de la película como «senpai», lo que resulta inusual y muy chocante en alguien que es menor que el interlocutor.

En Japón, el sistema social, muy arraigado en el confucionismo, se basa en el respeto de la mujer al hombre y de los menores a los mayores (por ejemplo del hijo al padre). Esto en la lengua japonesa ha derivado en los honoríficos «senpai» (先輩) y «kôhai» (後輩), siendo el primero la forma en la que alguien de menor edad o inferior rango se dirige a otro, y el segundo todo lo contrario (el mayor al menor). Esto es bastante estricto y se utiliza tanto en la escuela (por ejemplo alguien de un curso inferior) como en la empresa (aquí juega un papel el rango o puesto).

Por eso, que alguien claramente mayor, como Hodaka, se dirija a Nagi como «senpai» es un recurso humorístico y algo chocante, especialmente para los japoneses. Este rasgo también se utiliza, de manera mucho más dramática, entre Hodaka y Hina, ya que se juega con las edades de ambos a lo largo de la historia, lo que causa que el muchacho se dirija a ella con el honorífico de «san» mientras que la joven simplemente lo llama «Hodaka».

Nagi, Hina y Hodaka en «Tenki no Ko». CoMix Wave Films.

El bien grupal contra el beneficio individual

Uno de los conflictos que presenta El tiempo contigo es un dilema que podría decirse universal, pero que tiene mayor presencia en los países de Asia Oriental y aún más en Japón, por confrontar sus enseñanzas tradicionales locales (de nuevo, muy basadas en el confucionismo, pero también en los orígenes tribales y en una larga duración de un sistema feudal) con las influencias de Occidente desde la segunda mitad del siglo XIX.

En Japón, como bien se sabe, se da especial importancia a la armonía grupal y a la ausencia de rasgos individualistas, lo que choca con el ser occidental, que tiende mucho más hacia lo contrario. A raíz de la occidentalización de Asia y con la ocupación de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, el pueblo japonés ha ido hacia dos vertientes: o bien la asimilación de lo que algunos consideran como más positivo del lado occidental; mientras que otros se han reforzado en su tradicionalismo, endureciendo la creencia del bien grupal y asimilándolo como una de las características propias del pueblo japonés o «japonesidad» y que lo diferencia del resto (desde su perspectiva, para bien, claro está).

«Tenki no Ko». CoMix Wave Films.

Hacia el final, todos los personajes principales se enfrentan a este tipo de dilema y toman sus decisiones, lo que conlleva consecuencias que marcan el epílogo de la cinta. Al parecer, el propio Shinkai contó en una conferencia en el Animation Film Festival del pasado octubre que este fue uno de los motivos por los que a algunos de los críticos más mayores en Japón no les gustó El tiempo contigo.

El mundo empieza en las profundidades del océano

Seguro que este concepto les suena a quienes hayan visto la cinta de animación china Big Fish and Begonia (estáis tardando en verla), pues su argumento parte de esta premisa, con raíces chinas, sobre nuestro mundo unido por cielo y océano, es decir, empieza donde termina el otro, originándose un círculo vicioso.

El tiempo contigo, si bien no se centra tanto en este concepto, juega bastante con él, con peces cayendo del cielo; los dragones celestes con forma de anguila gigante (muy a lo dragón chino); la isla a donde va a caer Hina, que está depositada sobre una nube; o la información que aporta el personaje de Natsumi de una determinada nube conteniendo tanta agua como un lago.

«Tenki no Ko». CoMix Wave Films.

Torii, la entrada al mundo de los dioses

Para ir finalizando, que la entrada nos está quedando larga, si hay un elemento importante en la última cinta de Shinkai es esta puerta roja situada sobre un edificio abandonado. La misma sirve, como todas las torii (鳥居) situadas a la entrada de santuarios y templos (jinja 神社), de ingreso al mundo de los dioses.

Elemento característico de la religión animista de origen japonés, el shinto o sintoísmo, se asemeja a una puerta con forma rectangular, alargada y normalmente de color rojo (es especialmente famoso el conjunto de torii que hay a la entrada del santuario Fushimi Inari en Kioto). Su presencia casi omnipresente en la película sirve para avisarnos de que, en medio de tanta actualidad, modernismo y costumbrismo tokiotas (pues uno de los rasgos de Shinkai es la fidelidad de sus paisajes dibujados a los reales), siguen estando presentes los dioses. Al fin y al cabo, el ser humano no deja de ser insignificante en el conjunto de las cosas (otro de los mensajes de la cinta).

Podríamos escribir largo y tendido sobre la película y aspectos varios que muestra sobre la cultura y sociedad niponas, como la creencia de estar unidos por el destino a través de los paraguas o esa sátira a la pasividad del pueblo japonés a través de los policías o cierta escena con Hodaka corriendo. Pero creemos haber comentado lo más importante. Ahora solo queda disfrutar de esta maravillosa película y la multitud de matices que ofrece.

«Tenki no Ko». CoMix Wave Films.

Japoneando Anime: Bungou Stray Dogs

Bungou Stray Dogs (文豪ストレイドッグス), que significaría «escritores de ficción perros vagabundos» es uno de los últimos anime del estudio Bones (Wolf´s Rain, Boku no Hero Academia, Noragami), adaptación del manga de Kafka Asagiri y Sango Harukawa, lanzado por la revista Young Ace y todavía en publicación (lleva actualmente 15 tomos y la tercera temporada se estrenará el próximo abril).

Bungou Stray Dogs ha sido bastante bien recibida por crítica y público (especialmente en Japón, veremos por qué) debido a su bonito dibujo; su adictiva trama que mezcla acción, thriller y comedia; sus carismáticos y variopintos personajes que recogen nombres y características de reconocidos autores literarios. La adaptación al anime le suma una pegadiza banda sonora (especialmente los ending, «Namae Wo Yobu Yo» y «Kaze ga Fuku Machi», ambos de Luck Life) y una cuidada y equilibrada animación.

Tras ella se encuentra Takuya Igarashi (Ouran High School Host Club, Soul Eater) como director, Yôji Enokido (Revolutionary Girl Utena, FLCL) como guionista y Taku Iwasaki (Tengen Toppa Gurren-Lagann) al cargo de la citada banda sonora. Como veis, un equipo de calidad.

La historia nos sitúa en la Yokohama actual, siguiendo los pasos de un joven llamado Atsushi Nakajima, el cual ha sido expulsado del orfanato donde lo han maltratado siempre. A punto de morir de inanición, Atsushi se topa accidentalmente con un hombre que está intentando suicidarse y que responde al nombre de Osamu Dazai. Éste lo termina introduciendo en la agencia de detectives donde trabaja, cuyos miembros poseen poderes sobrenaturales.

Para los duchos en literatura japonesa del siglo XX, los nombres de Atsushi Nakajima y Osamu Dazai resultarán familiares: ambos son reconocidos autores del país del sol naciente. Porque una de las principales características de Bungou Stray Dogs es que casi todos sus personajes representan a algún autor literario, así como sus poderes a sus principales obras. De eso mismo trataremos en este «Japoneando Anime», la literatura japonesa a través de este recomendadísimo anime.

Osamu Dazai, Sakunosuke Oda y Ango Sakaguchi: los buraiha

Probablemente el personaje más popular (o de los que más, sin duda) de Bungou Stray Dogs sea Osamu Dazai, basado en el autor de mismo nombre que nació en 1909 y murió en 1948 (avisamos que casi todos murieron jóvenes) y que en realidad respondía a Shûji Tsushima (太宰 治); se trata de uno de los escritores más conocidos en el Japón actual, especialmente por parte del público joven. No es de extrañar teniendo en cuenta su estilo claramente inconformista, su vida disoluta y sus posturas cercanas al Partido Comunista. La obra de Dazai más celebrada es Indigno de ser humano («Ningen Shikkaku»), precisamente el poder que guarda el personaje de la ficción, y que consiste en anular los poderes de los demás, por muy fuertes que sean. Quizás como reflejo del nihilismo que exponía el Dazai real. Uno de los aspectos más llamativos de este autor es que intentó suicidarse varias veces a lo largo de su corta vida, sin lograrlo en ninguna de ellas (salvo en la última, claro, muriendo junto a su amante Tomie Yamazaki). El Dazai ficticio también busca cómo suicidarse a lo largo de toda la serie (de hecho, Atsushi lo conoce mientras se estaba ahogando tras tirarse al río, justo como murió en la vida real).

Aparte de Dazai, se considera que los autores Sakunosuke Oda (織田 作之助, «Odasaku», como lo conocían los amigos) y Ango Sakaguchi conformaban el grupo conocido como «buraiha» (無頼派, también conocida como «la escuela de la irresponsabilidad y decadencia»), un grupo de literatos descontentos con el rumbo de Japón tras la Segunda Guerra Mundial, lo que se reflejaba en unas vidas y estilos libertinos, con falta de objetivos y crisis de identidad, abundando en sus obras los «antihéroes». Tanto Odasaku como Ango son introducidos en la novela ligera Dazai Osamu y la Era Oscura, la cual sirve de precuela a la historia principal y que en el anime es adaptada como arco de inicio de la segunda temporada.

Sakunosuke Oda (1913-1947) fue un escritor de Osaka que reflejaba en sus obras (siendo entre las más conocidas Roppakukinsei (六白金星) o Kaette kita otoko (還って来た男), adaptada al cine por Yūzō Kawashima) a protagonistas con un fuerte sentido de la individualidad en medio de un Japón ocupado tras la guerra. Murió repentinamente por un supuesto ataque de tuberculosis; aunque su amigo Osamu Dazai publicó en un encomio emocional tras su fallecimiento que la culpa fue de los críticos literarios.

Ango Sakaguchi (坂口 安吾, 1906-1955, el más longevo de los tres) fue un polémico (al menos durante su etapa de estudiante, ya que se fugó a Tokio tras haber golpeado a uno de sus maestros) escritor y ensayista, alcanzando la fama especialmente a través de sus obras Discurso en decadencia («Darakuron», un ensayo sobre la decadencia de Japón tras la derrota en la guerra y el bushido o «camino del guerrero») y Visión de la Cultura JaponesaMurió por aneurisma cerebral. El poder del personaje ficticio se denomina justamente «Discurso en decadencia» y le permite obtener información de las cosas que toca.

Dazai, Odasaku y Ango son amigos cercanos durante los acontecimientos anteriores a Bungou Stray Dogs, mostrándolos normalmente en ambientes oscuros y algo decadentes (muy al estilo «cine negro»), pero la tragedia los lleva a tomar caminos por separado (no queremos hacer spoilers), en claro reflejo de los autores reales.

Sobre Atsushi Nakajima, Kyouka Izumi y Ryûnosuke Akutagawa

Atsushi Nakajima es el protagonista de Bungou Stray Dogs y el que más sirve de puente de unión con el espectador o lector. Basado en el escritor de mismo nombre (中島 敦, 1909-1942), hijo de una familia erudita «Kangaku» (intelectuales de la cultura china, lo que se reflejó en sus obras), el verdadero Nakajima ejerció además de profesor en países como Corea o Micronesia (ambos bajo ocupación japonesa). Nunca estuvo interesado en la política, centrándose más en escribir relatos juveniles y en cuestiones más universales como la existencia o el origen de uno mismo, muy al estilo de Franz Kafka. De hecho, su título más conocido, Sangetsuki, se considera una versión japonesa de La Metamorfosis, donde el protagonista es un poeta que acaba enloqueciendo y transformándose en tigre. Al contrario que en la novela de Kafka, en la de Nakajima el protagonista posee una consideración hacia sí mismo y moralidad superiores, con capacidad de redención, de ahí que la transformación sea en tigre y no en insecto. Nakajima murió por neumonía y, al contrario que otros autores contemporáneos como Dazai, no es considerado un escritor de la posguerra, sino uno con un estilo más cercano al de Natsume Sôseki o Mori Ôgai (de los cuales hablaremos), ambos del período Meiji. El Atsushi ficticio se muestra como un joven algo ingenuo y de buen fondo, profundamente traumatizado por su pasado, agradable con los demás y cuyo poder, «Bestia bajo la luz lunar» (月下獣, «Gekka-jū»), consiste en la transformación de un tigre blanco que poco a poco va dominando.

Atsushi establece una relación especialmente cercana con Kyouka Izumi, a quien salva de la Port Mafia y con quien vive desde entonces; y también otra (mucho más centrada en la rivalidad) con Ryûnosuke Akutagawa, uno de los altos cargos del susodicho grupo de mafiosos. Los tres son personajes principales en la película Bungou Stray Dogs: Dead Apple, estrenada el pasado marzo en cines de Japón (aquí se puede ver, junto a la serie, en Crunchyroll).

El verdadero Kyouka Izumi (nombre real Kyôtarô Izumi, 泉 鏡太郎, 1873-1939) fue de hecho un hombre, escritor de novelas, relatos cortos y obras de teatro «kabuki», cuyo estilo, que se asemejaba más al de los autores del período Edo que al de sus contemporáneos, constaba de un uso del lenguaje muy lírico y difícil de seguir por su estilismo. En las temáticas abundaban la crítica surrealista a la sociedad japonesa de su época y lo sobrenatural. Entre sus títulos más reconocidos se encuentran Yasha ga Ike, considerada una adaptación de La campana sumergida (Gerhart Hauptmann) al estilo folclórico japonés con «yôkai». La Kyouka ficticia posee la habilidad «Demonio de nieve» (夜叉白雪 «Yasha Shirayuki»), el cual consiste en el espíritu de un demonio con katana que puede ser invocado a través de un teléfono móvil, en clara alusión tanto a lo sobrenatural como a la crítica de la sociedad actual (uso del móvil) que poblaban los relatos del Izumi real. El personaje ficticio además suele ir vestido con kimono, muy al estilo de los japoneses del período Edo.

Ryûnosuke Akutagawa (芥川 龍之介, 1892-1927) es, como Dazai, uno de los autores más reconocidos en el Japón actual, y de hecho uno de los principales premios literarios lleva su nombre. Más perteneciente a la generación de escritores neorrealistas que surgieron tras la Primera Guerra Mundial, Akutagawa escribía sobre todo relatos cortos (destacando Rashomon 羅生門, la cual fue posteriormente adaptada al cine por Akira Kurosawa), centrado sobre todo en aspectos del Japón feudal. Ávido lector desde muy joven (lo utilizaba como forma de huir del temor a haber heredado la locura de su madre y de sus propios ataques nerviosos), creía que la literatura debía ser universal y reunir lo mejor de Occidente y Japón. En sus últimos años tuvo una disputa con el también escritor Jun´ichiro Tanizaki (asimismo personaje de Bungou Stray Dogs, justamente el primero que vemos ser atacado por Akutagawa) por la importancia del contenido sobre el estilo. Akutagawa se suicidó huyendo de la locura con una sobredosis de barbital. El personaje ficticio muestra bastante de este «alma torturada» de la persona real, su aspecto frágil y enfermizo y su inestabilidad (mucho más dramatizada en el anime, claro). Su poder se llama «Rashomon» y consiste en una especie de sombra casi omnipresente que puede invocar y que sirve de fuerza ofensiva o defensiva según sus deseos.

Demás miembros de la agencia y de la Port Mafia

Como esto nos está quedando más largo que un día sin pan y hay todo un rico elenco de personajes en Bungou Stray Dogs basados en autores, vamos a centrarnos brevemente en los más importantes dentro de la agencia armada de detectives y la Port Mafia.

En la agencia destaca desde el inicio del anime y manga Doppo Kunikida (國木田 獨歩, 1871-1908), escritor y periodista del período Meiji que es considerado a su vez como uno de los pioneros del naturalismo en Japón, aunque en algunas de sus obras se percibe un estilo más propio del romanticismo. Uno de sus títulos más conocidos es Musashino, donde mezcla novela, poesía y situaciones reales. El poder de Kunikida en la serie es «Poeta solitario» (独歩吟客 «Doppo Ginkaku»), con el que trae a la existencia objetos que escribe en un papel, en referencia a la capacidad de observación y realismo del escritor. En el anime además hay un breve arco en torno a la «mujer ideal» de Kunikida, algo a su vez vinculado con el autor de carne y hueso, ya que tras perder a su primera esposa, Nobuko Sasaki, escribió otra de sus obras: Azamukazaru no Ki.

En la agencia nos encontramos también con Jun´ichiro Tanizaki (谷崎潤一郎, 1886-1965), a quien ya hemos hecho referencia, autor de novelas, ensayos, relatos cortos, poemas… un poco de todo, vaya. Contrario al naturalismo, Tanizaki prefería la evocación de ambientes y estados de ánimo, además de mostrar una sexualidad bastante liberada (curiosamente, estuvo casado hasta en tres ocasiones y su hermana en la serie, Naomi, está basada en uno de estos personajes de sus obras). Por ello, la habilidad del personaje ficticio se denomina «Nieve luminosa» (細雪, «Sasame Yuki»), que construye ambientes imaginarios de la nada en base a copos de nieve. 

Kenji Miyazawa (宮沢 賢治 1896-1933) fue escritor de libros infantiles, además de profesor de ciencias agrícolas, budista, violonchelista y activista social. A pesar de toda esta actividad y de que escribió varias obras conocidas, como el poema Imbatible por la lluvia (雨ニモマケズ, «Ame ni mo Makezu»), cuyo nombre recoge el poder del personaje del anime, la fama le llego sobre todo póstumamente, ya que murió joven por una neumonía. También conocía algo de esperanto y en torno a este idioma creó el pueblo ficticio de «Ihatov», basado en Iwate y al cual se hace mención en la serie.

Ranpo Edogawa (verdadero nombre Tarô Hirai 平井 太郎, 1894-1965) fue un prolífico escritor de novelas de suspense. Ávido seguidor de Arthur Conan Doyle y de Edgar Allan Poe (de hecho, su nombre artístico es la «japonización» de éste), fue el creador del personaje conocido como Kogorô Akechi, detective que protagonizó varias de sus novelas y líder del «grupo de los jóvenes detectives» (少年探偵団 «Shōnen tantei dan»). Su versión en este anime posee el poder (aunque en realidad no sería tal) de la «Ultradeducción», con el que puede averiguar culpable, motivos y modus operandi de un crimen. A partir del capítulo 66 del manga de Bungou Stray Dogs, creemos que el Edogawa ficticio también recoge características de Tekkan Yosano (与謝野 鉄幹, 1873-1935), marido de Akiko Yosano (hablaremos de ella más adelante) en la realidad, a saber: fundador de una revista literaria titulada Estrella Brillante («Myôjô»), donde congregó a un grupo de poetas famosos; una de las primeras colaboradoras fue una joven que respondía al nombre de Hô Shô, más conocida como Akiko Yosano.

Yukichi Fukuzawa es el presidente de la agencia armada de detectives y está basado en el reconocido (al menos en Japón) filósofo y escritor de mismo nombre (福澤 諭吉, 1835-1901) del período Meiji. Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, Fukuzawa se educó en la escuela holandesa y por lo tanto fue empleado por el gobierno de la época para hacer trabajos con los extranjeros tras la apertura de Japón al mundo. Su obra Gakumon no Susume consta de 17 volúmenes, donde destaca la importancia de la igualdad de condiciones, del estudio y de la independencia individual para alcanzar la nacional. Fukuzawa creía que debía enseñar nuevas formas de pensar a la sociedad nipona para fortalecer a su país. En el anime, se trata de un hombre de mediana edad que va siempre vestido de samurái y que se muestra como un serio y equilibrado jefe/mentor.

Por otro lado, tenemos a Chuuya Nakahara (中原 中也, 1907-1937) en el bando de la Port Mafia, basado en el poeta y escritor de más de 350 versos en el momento de su temprana muerte. Su estilo pasaría de la poesía tradicional japonesa «waka» a versos libres, más propio de los dadaístas o incluso de Arthur Rimbaud y Paul Verlaine. Se hizo amigo de por vida del crítico literario Hideo Kobayashi (quien ayudó a promover sus obras póstumamente) y su estilo de vida empezó a ser considerado como bohemio. Murió por una encefalitis, tras haber sufrido varias desgracias en su vida, como los fallecimientos de su hermano menor y de su hijo. El Chuuya ficticio es un mafioso con una curiosa relación de «tira y afloja» con Dazai. Su poder es «Por el dolor corrompido» (汚れっちまった悲しみに, «Yogorecchimatta Kanashimi»), que le permite controlar la gravedad. Entre las obras más conocidas de Nakahara se encuentra la antología poética Yagi no Uta

El feminismo: Akiko Yosano e Ichiyô Higuchi

Dentro de la agencia de detectives nos encontramos asimismo con la doctora Akiko Yosano, quien está inspirada en la escritora, precursora del feminismo, pacifista y poeta de mismo nombre (与謝野 晶子 1878-1942). Akiko se casó con el editor Tekkan Yosano, quien la introdujo en la poesía «tanka». Uno de sus títulos más conocidos es Midare-gami, pero también escribió ensayos en contra de la opresión y a favor de los derechos de la mujer en su país. Falleció de una apoplejía, ganando mayor notoriedad tras su muerte. La Akiko animada se muestra como una mujer fuerte e independiente, que vive una sexualidad (al menos aparentemente) sin prejuicios. Su poder es «Tú no debes morir» (君死給勿, «Kimi Shinitamō Koto Nakare»), con el cual puede curar a cualquier persona siempre que se encuentre medio moribunda (no sirve contra heridas leves).

En la Port Mafia nos encontramos otro ejemplo de personaje basado en una escritora japonesa: Ichiyô Higuchi (verdadero nombre Natsuko Higuchi 樋口 夏子, 1872-1896), autora de cuentos durante el periodo Meiji y considerada la primera mujer escritora del Japón contemporáneo. Su estilo seguía las pautas del japonés clásico en lugar de las influencias occidentales. Higuchi al parecer estuvo enamorada de su maestro, Tosui Nakarai, un mujeriego interesado más en la literatura masiva que complace al gran público en lugar de cosas más serias; de forma similar a la admiración /¿amor? que la Ichiyô ficticia siente por su superior Akutagawa, siendo no correspondida. Debido a una situación precaria, la Higuchi real se vio obligada a mudarse junto a su madre y hermana a la zona roja de Yoshiwara (Tokio). Su cercanía a seres excluidos de la sociedad le hizo simpatizar cada vez más con personas provenientes de los bajos fondos (de nuevo, Akutagawa en el anime es mostrado como alguien de origen muy humilde) y con las mujeres, algo que aparece reflejado en sus títulos Jūsan’ya y Takekurabe, considerados sus mejores trabajos. Higuchi murió muy joven debido a la tuberculosis.

Los «maestros»: Natsume Sôseki y Mori Ôgai

Para ir finalizando, no podemos dejar pasar a dos de las figuras literarias consideradas más importantes y de renombre en el Japón actual: Natsume Sôseki (nombre de nacimiento Natsume Kinnosuke 夏目 金之助, 1867-1916) y Mori Ôgai (森 鴎外, 1862-1922), ambos presentes (en mayor o menor medida) en Bungou Stray Dogs. Contar más sobre ello considero que sería entrar en terreno de spoilers, por lo que nos limitaremos a contar que el Sôseki real fue un profesor de inglés, novelista y autor de «haikus» cuyas mayores obras: Kokoro (ésta especialmente), Soy un gato o Botchan son de obligado estudio en la escuela secundaria de Japón. Su narrativa se caracteriza por la mezcla de componentes culturales japoneses y occidentales y los efectos que ello tenía en la sociedad, además de hacer un gran uso de la sátira y de la introspección; en contraste con Ôgai, de un estilo más austero y menos recargado. Mientras Sôseki se formó en Inglaterra, Ôgai (médico militar de profesión) lo hizo en Alemania, convirtiéndose posteriormente en escritor y traductor de numerosas obras, como La torre del silencio, donde defiende la libertad de pensamiento; o Vita sexualis, en la que une sus conocimientos de medicina a una visión literaria libre. Como curiosidad, el verdadero Akutagawa se vio bastante inspirado por estos dos autores, llegando a considerar a Sôseki como maestro.

Ya que esta entrada nos ha quedado bastante larga, a modo de cierre nos queda decir que hay bastantes autores más pululando por el anime y manga de Bungou Stray Dogs (y no hablemos de las referencias, que las hay hasta a El Quijote), de los cuales no podremos hablar por falta de espacio. Eso sin contar a los escritores no japoneses, como F. Scott Fitzgerald, Lucy M. Montgomery, H.P. LovecraftFiódor Dostoyevski, por citar a solo unos pocos.

Japoneando Anime: Made in Abyss (メイドインアビス)

Made in Abyss (メイドインアビス, literalmente «Meido in Abisu»), ya lo adelantábamos en nuestra crítica, es un manga realizado por Akihito Tsukushi (Star Strings Yori, la cual es descrita como «precuela» de la obra que nos ocupa), cuya excelente adaptación al anime corre a cargo del estudio Kinema Citrus. El manga, por cierto, acaba de salir en España de la mano de Ivrea, así que ya no hay excusas para no hacerse con él.

La historia nos sitúa en la ciudad de Orth, ubicada en una isla en cuyo centro se encuentra un misterioso agujero de cinco kilómetros de diámetro y profundidad desconocida denominado «el abismo». Los «Cave Riders» o exploradores de cuevas se amontonan y entrenan a su alrededor, siendo distinguidos y calificados según su habilidad y experiencia por unos silbatos de colores que llevan al cuello (siendo el de mayor categoría el blanco). En el orfanato de Orth conocemos a Riko, hija de Liza, una exploradora legendaria, quien un día se topa fortuitamente con un misterioso ¿robot? amnésico y con forma de muchacho al que bautiza como Reg, en memoria de un perro que tuvo. Por varios sucesos, Riko y Reg deciden adentrarse solos en el abismo, donde se toparán con montones de peligros y nuevos personajes (a cada cuál más carismático y curioso) para ir en busca de la madre de ésta.

Izanagi, Izanami y el mito del inframundo

En todas las culturas existentes, pasadas y presentes, ha existido siempre el mito del inframundo, del infierno, el centro de la tierra o como se le haya querido llamar. El argumento de Made in Abyss parte de este aspecto, así que no es algo baladí. Otro elemento coincidente en todas las culturas es que intentar descender a este inframundo suele ser algo exclusivo de los muertos, prohibido para los vivos, o casi imposible de lograr (y que salgas de una pieza).

Evidentemente, Japón también tiene su propia versión del inframundo, y según su mitología el conjunto de islas (el mundo conocido) fue creado por los dioses Izanagi (伊弉諾) e Izanami ( 伊弉冉尊 o 伊邪那美命), a su vez marido y mujer, quienes engendraron otras deidades o kamis (神). El nacimiento de una de éstas, Kagutsuchi (軻遇突智 dios del fuego) mató a Izanami, siendo enterrada en el monte Hiba. Izanagi, desesperado, mató a su hijo y se adentró en el Yomi (黄泉, denominación para su inframundo o tierra de los muertos) para recuperar a su mujer. Al dar con ella, ésta le dijo que no podía volver, ya que había probado el alimento del inframundo, pero que le diera tiempo para encontrar una solución. Mientras tanto, le prohibió a Izanagi que volviera. Éste no hizo caso y retornó al Yomi, solo para toparse con el cuerpo putrefacto de Izanami. Enfurecida, la mujer persiguió a Izanagi invocando a los ejércitos del reino de los muertos. Izanagi pudo escapar, pero Izanami lanzó una maldición: cada día, mataría a mil seres de su mundo (el de los vivos), a lo que él respondió que a su vez haría nacer a mil quinientos, surgiendo así el ciclo de la vida y la muerte.

Huida de Izanagi del Yomi

El mito de Izanagi e Izanami, que conserva elementos del de Cronos, Orfeo y Eurídice e incluso algo del de Adán y Eva, sirve para presentarnos el Yomi japonés, el lugar a donde van a parar a los muertos, que no se asemeja ni al paraíso ni al infierno cristianos, sino como una prolongación de la existencia misma, más gris y de la que no se puede escapar, independientemente de los actos que se hayan cometido en vida.

Todavía no se sabe qué es el abismo en Made in Abyss, lo que ha generado toda serie de hipótesis entre el fandom, desde el inframundo mismo hasta una metáfora de dios. Lo que sí está claro es que las similitudes con el Yomi están ahí, partiendo de la base de que a medida que te adentras en él, menos posibilidades tienen de regresar (y de morir) y de que (((((SPOILER))))) Riko nació muerta en el abismo, volviendo a la vida asimismo en él (((((FIN DE SPOILER))))).

La independencia de los niños en Japón

La desenvoltura con la que se desempeñan Riko, Natt o Shiggy (no incluimos a Reg o a Nanachi por ser algo confuso el término «niño» en ambos casos) al principio de la historia, tres huérfanos, es uno de los aspectos más frescos de este manga, ya que a posteriori se agradece la decisión del autor de haber hecho menores a sus protagonistas (si fuesen adolescentes o jóvenes, ni tendría el mismo impacto emocional ni algunas de las decisiones tomadas serían creíbles).

No es poco habitual ver mangas o animes protagonizados por niños, con mayor o menor credibilidad. En realidad, tampoco es poco probable ver a niños de 6 o 7 años yendo solos por las calles de Tokio o de cualquier urbe japonesa. Este concepto de independencia de los menores, que en el país nipón se transmite desde muy temprana edad, se basa en la adquisición de la dependencia social, de ser conscientes de que podemos confiar e interactuar con el grupo, desarrollando a su vez la empatía. De hecho, existe un programa titulado Hajimete no Otsukai (Mi primer recado), que en Japón lleva más de 25 años en antena y que se centra en seguir a los niños mientras desempeñan su primera tarea solos y fuera de casa.

Los psicólogos, sociólogos y antropólogos consideran que este tipo de enseñanza aporta asimismo mayor sentido de la responsabilidad y autoestima a los menores, que se sienten formar parte de los lugares a los que acuden, y estrecha el vínculo de confianza con sus padres.

El lolicon (ロリコン)

El término «lolicon» viene de la construcción «Lolita Complex» (complejo de Lolita), en referencia a la famosa novela Lolita de Vladimir Nabokov, y en el país del sol naciente abarca todo un género de manga y anime donde el argumento (o parte de él) gira en torno a la atracción sexual hacia menores de edad o figuras claramente aniñadas. Del lolicon pueden salir derivados como el shotacon (ショタコン), más centrado en prepúberes masculinos, entre otros.

Evidentemente, el lolicon es un tema controvertido tanto dentro como fuera de Japón, donde varias asociaciones lo censuran y promueven el desarrollo de leyes más restrictivas para el mismo. Mientras que muchos lo asocian con impulsos pedófilos o que incita a la pedofilia, otros defienden que no hay ningún estudio que lo haya demostrado y lo vinculan más a una atracción por lo tierno o kawaii (可愛い, «mono»).

En Made in Abyss (desde la perspectiva de quien esto escribe), no todo es positivo, y los fragmentos o guiños lolicon pueden resultar fácilmente perturbadores. Ya en los primeros capítulos muestran, en cierto tono humorístico, que uno de los castigos que les dan a los niños del orfanato de Belchero es colgarlos desnudos de una soga; y posteriormente se hacen varias bromas con el pene de Reg o de las tendencias de éste último a acariciar de manera «obscena» a Nanachi.

En cualquier caso, las partes lolicon de Made in Abyss pueden achacarse a su vez a una forma del autor de «naturalizar» el despertar sexual en jóvenes de 12 años (o similar), ya que, al menos hasta la fecha, ningún adulto ha formado parte de estas bromas o escenas (de nuevo, remarcando que en Nanachi y Reg estos límites son difusos).

Japoneando Anime: Totsukuni no Shoujo (La pequeña forastera)

La pequeña forastera (Totsukuni no Shoujo とつくにの少女) es en realidad un manga (no tiene adaptación al anime, al menos por ahora) escrito y dibujado por Nagabe, un «mangaka» (漫画家 dibujante de cómics) no muy conocido fuera de las fronteras niponas, pero con un estilo y sensibilidad únicos, que se exponen perfectamente en la obra que nos ocupa.  Para los más interesados, comentaros además que recientemente ECC Ediciones ha lanzado el primer tomo a la venta en España, el cual realmente os recomendamos porque es una delicia.

El argumento de partida es simple: el mundo se encuentra dividido por una frontera o muro que separa a los del interior de los del exterior en base a una maldición antigua que torna a las personas en monstruos al ser tocados por uno de ellos. Los malditos no sienten dolor, ni frío ni calor, tampoco está claro actualmente si son inmortales (desde luego es lo que parece) ni cuál es exactamente su naturaleza. En medio de este panorama, la niña Shiva vive con el Doctor, una de estas criaturas malditas.

Cuando Japón se interesó por la mitología celta

Probablemente varios de los que están leyendo esta entrada conocen ya La esposa del hechicero (Mahô Tsukai no Yome 魔法使いの嫁), un manga y ahora también anime realizado por Wit Studio que, a simple vista, abarca una temática muy similar a la de La pequeña forastera. Decimos «a simple vista» porque en realidad son más las diferencias que las similitudes entre ambos títulos, sobre todo a medida que se va avanzando en la historia (no queremos destripar nada, pero el giro que ha tomado el manga de La esposa del hechicero en los últimos capítulos no acaba de agradarnos, aunque hay que esperar a ver cómo se desenvuelven los acontecimientos).

Lo que parece confirmar la existencia de ambas obras es el creciente interés que parece tener al menos un sector de la sociedad japonesa por la mitología celta, la cual, esta vez sí, es el elemento base en las dos historias.

Por ejemplo, y al contrario que con La esposa del hechicero, en La pequeña forastera no tenemos a nuestra protagonista rodeándose de todo un catálogo de criaturas sacadas de la saga Harry Potter (de hecho, los personajes en este manga son mínimos, siendo precisamente una obra centrada en esta característica), siendo la ambientación lo que resulta más europeo-medieval. Incluso el estilo de dibujo llegados a este punto parece sacado de un cómic de algún artista europeo.

Sin embargo, el acercamiento que hacen a esta mitología parece cuanto menos cuidadoso y respetuoso, pero es que además en el caso de La pequeña forastera se le suman una sensibilidad y una mirada muy «nipona», muy del estilo de autores literarios como Hiromi Kawakami (El cielo es azul, la tierra blanca), con su percepción reflexiva y neutral.

Hacemos especial hincapié en lo de neutral porque, en capítulos más avanzados, aparecen nuevos personajes en esta obra que al lector probablemente le darán ganas de tirar a un río con una piedra atada, pero que sin embargo el autor los deja pulular libremente por sus páginas. No juzga, como decíamos, un elemento muy característico de la literatura japonesa, lejos de influencias de religiones que tienden a dividir el mundo entre el bien y el mal, justamente, el blanco y el negro.

Influencias de otras culturas

Sí hay, sin embargo, una clara división entre «el mundo bueno» (del interior) y «el mundo malo» (del exterior) en la narrativa, pero ésta forma parte de la historia, no del juicio del autor (ni tampoco del lector, que probablemente simpatizará más con «los malditos»). Quizás este aspecto de la historia sí está más influenciado por religiones occidentales, existiendo una división clara e infranqueable entre la sociedad de dentro y la de fuera.

En un punto incluso dos soldados llegan a hablar de la posible culpa de los inmigrantes a la hora de la nueva ola de contagios, algo que lamentablemente se encuentra muy en boga en la sociedad actual a nivel mundial. El caso japonés en particular tiene cierto sector de su población que puede ser considerada como xenófoba, teniendo también vocablos despectivos para dirigirse a los extranjeros (siendo el término más conocido el de «gaijin » 外人, aunque no siempre es utilizado de forma despectiva).  En cualquier caso, como decíamos, por desgracia este aspecto se encuentra actualmente presente (más de lo deseado) en todas las sociedades.

Cambiando de tercio, el nombre de la niña protagonista, Shiva, hace referencia a la diosa hindú que forma parte de su trimurti, trinidad divina, en la cual es la figura destructora del universo. Casualidad o no, el personaje de La pequeña forastera es el detonante (en principio, o eso creen…) de la nueva ola de contagios que asolan al mundo interior. Hasta la fecha, es una constante en la obra que la sociedad crea que Shiva está contagiada por el mundo exterior.

Como curiosidad, Shiva es el único personaje en toda la obra (también hasta la fecha) que tiene nombre propio, siendo su acompañante simplemente conocido como «el Doctor» (en la versión japonesa «sensei», 先生, que puede ser traducido como maestro o doctor en el sentido de alguien muy conocedor de cierta materia) y su pariente como «la tía» en la traducción española y «abuela» en otras versiones. El pueblo del interior de momento ni tan siquiera tiene nombre, ni a nivel local ni los que en él habitan.

En conclusión

Nos encontramos ante una obra algo atípica, aunque no deja de resultar familiar para los que sean seguidores de mangas o animes que no se limiten al shônen/shôjo de turno y/o cierta literatura proveniente de Japón. Si crees solo al ver la portada que vas a encontrarte con una copia de La esposa del hechicero, piénsatelo de nuevo, porque en lo personal creo que lo que vas a encontrar es una mirada, a medio camino entre Oriente y Occidente, de ciertos aspectos de la mitología celta envueltos por una historia acogedora y repleta de sensibilidad. Por nuestra parte resulta imperdible.

Japoneando Anime: Koe no Katachi (A Silent Voice)

Retomamos Japoneando Anime con una película muy especial, no solo por su calidad, sino por lo que nos toca a nivel personal. Aunque Koe no Katachi (聲の形, inspirado en el manga de mismo nombre de Yoshitoki Ôima, traducido al inglés como A Silent Voice) se estrenó el 17 de septiembre de 2016 en cines nipones, aún faltan algunos meses para que llegue a España (gracias a Selecta Visión), mientras que países como Colombia ya pueden disfrutar de ella.

La adaptación cinematográfica contó con el estudio Kyoto Animation (Clannad, Hyôka) y está dirigida por Naoko Yamada (K-ON!), con guión de Reiko Yoshida (Angelic Layer, Digimon: La película) y música compuesta por Kensuke Ushio (Space Dandy). De ella, podemos destacar sobre todo su cuidadísima animación, con escenarios que reflejan paisajes que podrían pasar por los de una fotografía y colores vivos, a pesar de la dureza de la historia. ¿Y de qué trata ésta?

Shôya Ishida es un estudiante de primaria con una vida de lo más normal, acostumbrado a jugar a la videoconsola con sus amigos, ir a clases y deambular por la calle tras el horario escolar. Un día reciben a una nueva compañera en el colegio, Shôko Nishimiya, una niña que tiene una particularidad: es sorda de nacimiento. Al principio es bien recibida por (casi todos) sus compañeros, pero pronto empezará a recibir el acoso de Ishida y sus colegas… obligándola a abandonar la escuela. Tras la partida de Nishimiya, el director del colegio comienza una inspección debido a lo ocurrido (y a las quejas de la madre de la niña), por lo que los amigos de Ishida lo delatan y comienzan a dejarlo de lado, siendo él ahora la víctima de bullying. Pasan los años e Ishida, ya totalmente solitario, llega a pensar en el suicidio… Sin embargo, a última hora recapacita y se le ocurre algo mejor para intentar enmendar su error: volver a contactar con Nishimiya y disculparse, dando inicio a una profunda e inesperada amistad.

Aunque parezca que os hemos contando la película entera, en realidad esto sucede en la primera parte, por lo que no queremos destriparos más. Simplemente, haceros un favor y ved esta maravilla. Eso sí, ahora pasaremos a comentar algo más a fondo algunos aspectos que aparecen reflejados en Koe no Katachi y cómo son percibidos en Japón (y en el mundo occidental).

La discapacidad y la inclusión

Si bien Koe no Katachi no es la única obra procedente del país del sol naciente que aborda la discapacidad (la también muy recomendable Real, de Takehiko Inoue, se nos viene a la mente), sí es la primera que ha alcanzado un éxito considerable tanto de crítica como de público (un 94% en Rottentomatoes y más de 2 mil millones de yenes recaudados en Japón, aguantando tres semanas en la cartelera argentina y entrando en el Top 5 de la taquilla mexicana).

Lamentablemente, la discapacidad no es un tema muy abordado en grandes medios audiovisuales, lo que no significa que no exista. En Japón, se promulgó en 1960 la Ley de Fomento de la Contratación de las Personas con Discapacidad, pero hasta el año 1987 no se incluyó dentro de la misma a personas con discapacidad intelectual. Según los datos de abril de 2012 lanzados por el Ministerio de Sanidad, Trabajo y Bienestar japonés, solo el 24% de personas que se graduaban en una escuela adaptada a necesidades especiales conseguía trabajo en una empresa común. También en el mismo año, la contratación de este tipo de personas había aumentado un 4,4% en relación con 2011; aunque aparecía reflejado que el total de compañías que cumplían con la normativa de contratación de personas con diversidad funcional era del 46,8%, menos de la mitad, según recoge el medio Nippon. Dentro del colectivo, solo en 2016, hasta 972 personas con discapacidad dijeron haber sufrido algún tipo de acoso en su lugar de trabajo, según resultados de una encuesta del Gobierno.

Si bien Japón sigue avanzando a nivel legislativo hacia una mayor inclusión de las personas con funcionalidad diversa, con la ratificación en enero de 2014 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, lo cierto es que a nivel práctico y sobre todo de concientización social todavía le queda mucho que abordar (y no es el único).

Aunque cada vez son más los padres que deciden matricular a sus hijos en una escuela común, no son pocos los inconvenientes que no tardan en surgir. Entre ellos, claro está, el bullying recibido por otros compañeros. A este se le suele añadir el desconocimiento y/o falta de preparación por parte del profesorado, que o hacen la vista gorda o simplemente desconocen el protocolo de actuación con un niño con discapacidad en su clase. Algo que aparece muy reflejado en Koe no Katachi, ya que no son solo Ishida y sus colegas los que martirizan a Nishimiya, sino el propio profesor parece en ocasiones exasperado o desconcertado por la presencia de la muchacha (algo que se acentúa más en el manga).

El suicidio juvenil en Japón

Japón es lamentablemente conocido por su número alarmante de suicidios, alcanzando la cifra récord de 34.437 muertes por esta causa en 2003, siendo además el primer motivo de fallecimiento de jóvenes entre 19 y 34 años en el país (datos de la OCDE). Por suerte, a partir de 2012 parece que esta tendencia está bajando, aunque las cifras sigan siendo altas (más de 27.000 casos en 2013). El hecho de que tantos jóvenes nipones decidan quitarse la vida continua siendo un tema de estudio, valorándose el empeoramiento de las condiciones laborales y de las relaciones con los compañeros de trabajo como las principales causas. Algunos optan por encerrarse «de por vida» ante la presión social y laboral para que consigan ingresar en una buena universidad y la obtención de un trabajo bien considerado (los hikikomori).

El suicidio infantil también es alarmante en Japón, ya que, desde 2014, se ha situado como principal causa de muerte en niños de entre 10 y 19 años, según informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con una tendencia que parece seguir al alza. Entre los motivos que los llevan a esta fatal decisión, se encuentran precisamente el acoso escolar o demasiada exigencia en el colegio, lo que conduce a la depresión. Según analistas, las fechas en las que casualmente se dan más casos de suicidio infantil se dan en septiembre y abril, meses en los que hay que regresar a la vida escolar en Japón.

En Koe no Katachi (SPOILERS para los que no hayan visto la cinta) se observan varios intentos de suicidio por parte de los protagonistas (de hecho, la cinta comienza justo con Ishida planificando su muerte), que por suerte no acaban en tragedia. El principal motivo detrás de todos los casos es siempre el mismo: el acoso y la no pertenencia a un grupo dentro de un país en el que se valora fuertemente la integración social.

Camino hacia la madurez y la vida adulta

Una de las principales diferencias entre el manga de Koe no Katachi y su adaptación animada se da en el tercer acto, con la película finalizando antes y de forma algo más abrupta que su contrapartida en papel (quizás donde más falla la cinta, si bien su última escena resulta de lo más emotiva y hasta hace un breve guiño al último panel del manga). En la obra de Ôima (avisamos de SPOILERS para quienes no lo hayan leído), los capítulos finales muestran qué van a hacer con sus vidas los personajes principales, en el sentido de qué quieren estudiar o hacer.

Nishimiya, por ejemplo, decide irse a vivir a Tokio para aprender bien el oficio de peluquera (¿guiño a la madre de Ishida?), mientras que Ishida refleja a ese joven indeciso que todavía no sabe muy bien qué hacer con su vida, incluso si acompañar a Shôko a la capital nipona. Al final, mostrando otra de las características de los jóvenes con discapacidad, la familia y amigos de Nishimiya dejan que ésta vaya a Tokio tranquila e independiente, pues el hecho de que tenga funcionalidad diversa no significa que no pueda valerse por sí misma (dejando atrás la comprensible, pero a veces insana, sobreprotección familiar). A diferencia de la película, el manga sí ofrece un cierre al arco argumental de Nishimiya (la cinta se centra más en Ishida), algo que se agradece especialmente por el enfoque hacia la discapacidad y la inclusión que mencionábamos antes y porque la pobre muchacha se lo merece. Por cierto, sí, en el manga se deja entrever más que ella e Ishida acaban juntos (o potencialmente juntos).

Conclusión

Nos encontramos ante una película de temática bastante dura, a pesar de los dibujos y colores vivos y bonitos. Temas como el suicidio, la discapacidad, el acoso o la inclusión son abordados en Koe no Katachi. No obstante, la cinta también ofrece momentos de humor (sobre todo a través del personaje de Tomohiro Nagatsuka) y un acertado equilibrio entre el drama y el romanticismo, sin llegar a resultar éste último ofensivo (conmueve ver a Ishida intentando interactuar lo mejor posible con Nishimiya). Un relato sobre madurez, inclusión y redención muy bien hecho y 100% recomendado. Entre esta y Kimi no na wa, el cine de animación japonés estuvo de enhorabuena en 2016.

No queremos cerrar esta entrega sin dejar por aquí unas palabras que consideramos importantes, y es que una parte de Fantasy Cloud tiene una discapacidad motriz de nacimiento, que no le ha impedido llevar una vida perfectamente funcional:

«Si bien mi discapacidad no es la misma que la de Nishimiya, me toca bastante de cerca, ya que mi paso por el colegio tuvo ciertos altibajos parecidos a los descritos en la película.  En la mayoría de estos casos, la gente que molesta a otra no lo hace por una cuestión de maldad genuina, sino porque simplemente no entiende o no se molesta en entender. Yo me siento muy afortunado, porque desde mi más tierna infancia, tuve muy buenos amigos que siempre me integraron en todo aquello que podía hacer y participar.

Habiendo crecido, me doy cuenta de cuán importante son los amigos y en este más importante aún la familia para enseñarle a uno, que más allá de todo impedimento, si uno pone voluntad de verdad, todo es posible.

Otro punto fuerte de la película, es el perdón y más importante aún, la capacidad de perdonar. La moraleja de la película, para mí, es justamente que el tiempo sana las heridas, y en el mejor de los casos, lima las asperezas. Por eso Ishida, necesita de cierta redención por parte de Nishimiya, y al pedirle perdón, obtiene cierta paz consigo mismo. Por eso, creo que la película tiene un mensaje positivo y de esperanza, que nos enseña que si ponemos voluntad, nunca es tarde para pedir perdón.»

https://www.youtube.com/watch?v=yAKvdayFnew

Japoneando Anime: Shingeki no Kyojin (Attack on Titan)

Esta vez en Japoneando Anime vamos a tratar una de las series más populares de los últimos años: Shingeki no Kyojin (進撃の巨人, también traducida como Attack on Titan o Ataque a los titanes), de Hajime Isayama y publicada desde Bessatsu Shônen Magazine desde septiembre del 2009. Actualmente, lleva 22 volúmenes recopilados y más de 20 millones de copias vendidas, además de anime y películas en imagen real.

El anime está al cargo de los estudios Production I.G. y Wit, llevando ya dos temporadas en curso. Como el manga aún está serializándose, es altamente probable (también visto el éxito cosechado) que terminen siendo alguna que otra más. De la banda sonora se encarga Hiroyuki Sawano (Nanatsu no Taizai, Blue Exorcist, etc.). Si bien el anime captura bastante la esencia del dibujo de Isayama, lo cierto es que lo «mejora» bastante, volviéndolo más bonito a la vista a través de una animación fluida y, por lo general, cuidada.

Shingeki no Kyojin nos sitúa en un mundo post apocalíptico dominado por titanes, unos misteriosos seres de gran envergadura (unos más que otros), sin genitales y que se alimentan solo de humanos. Por ello, los supervivientes se han refugiado en ciudades entre muros, siendo los sectores más humildes los que habitan las áreas más pegadas al exterior y los más favorecidos los que habitan en el centro y más hacia el interior. Eren Jäeger es un niño que vive con su familia y con su amiga/hermana adoptiva Mikasa en una de estas zonas más pegadas al exterior. Un día, de forma repentina y totalmente inesperada, el único muro que los protege de lo que hay afuera se ve atacado por «el titán colosal», un titán nunca visto de proporciones increíblemente gigantescas. La ciudad se ve atacada entonces por multitud de estos seres y solo unos pocos consiguen evacuar, entre ellos Eren, Mikasa y su amigo Armin. Debido al rencor y a la sed de venganza, Eren jura entonces unirse a la milicia contra los titanes.

Entre el shônen y el seinen

En Shingeki no Kyojin encontramos un shônen (少年漫画, manga para chicos adolescentes) realmente entretenido, pero no por ello libre de varios clichés típicos de este género. Sin embargo, lo que quizás hace que esta serie destaque sobre el resto de otros shônen de éxito es su crudeza, que causa que a veces parezca más cercano al seinen (青年, manga dirigido a adultos). Este es, probablemente, uno de los grandes aciertos de Shingeki no Kyojin: se palpan la desesperación y el sentido de «emergencia» en sus páginas, apareciendo también bien reflejado en el anime. De hecho, Isayama no tiene ningún reparo en asesinar personajes que solo unos capítulos atrás parecía que iban a ser importantes para la trama. Esto causa la sensación de que, a la postre, cualquiera será prescindible y que nadie está a salvo. Ni tan siquiera su protagonista (que se las ha visto canutas en más de una ocasión).

Unido este punto al de que este manga y anime trata temas aparentemente algo más serios como la política y la corrupción, alejan a Shingeki no Kyojin de ser el shônen convencional y lo acercan más, quizás, a historias tipo Juego de Tronos (o Canción de Hielo y Fuego, para los fanáticos de los libros). No obstante, Shingeki no Kyojin no deja de ser un shônen con todos sus ingredientes típicos: protagonistas adolescentes con aires cool y, por qué no decirlo, bastante estereotipados (algo que trataremos a continuación), acción fluida y a raudales, pequeños toques de romance (sobre todo de la o las fémina/s que beben los vientos por el prota) y, en definitiva, un mundo al que salvar.

Tsundere, kûdere, yandere o ninguna de ellas

Comentábamos que los personajes de Shingeki no Kyojin se encuentran bastante estereotipados, algo que, no lo negaremos, sucede en el 90% de mangas, animes y videojuegos procedentes de Japón. De hecho, cada estereotipo tiene su propia denominación nipona, según los rasgos de personalidad que destaquen en él.

Así y por ejemplo, tenemos por un lado a los tsundere (ツンデレ), kûdere (クーデレ) o dandere (ダンデレ”), en donde entrarían las personalidades más introvertidas, siendo el primero el ejemplo de alguien que es frío (incluso hostil) con su entorno hasta cierto punto (y que en el fondo esconde una faceta más tierna y cariñosa); el segundo sería el más apático e inexpresivo; y el tercero el que se muestra tímido o asocial con los demás, salvo con su interés amoroso o con las personas de más confianza. Se pueden encontrar varios debates por la red sobre dentro de qué estereotipo se encontraría Mikasa (en mi modesta opinión, tsundere o kûdere), mientras que Historia Reiss suele estar catalogada dentro de los dandere (aunque en la primera parte pueda parecer mucho más yangire, como veremos) y otros como Levi en los kûdere.

El contrapunto a este bloque de estereotipos sería el yandere (ヤンデレ) y el yangire (ヤンギレ), que son personajes aparentemente dulces y cariñosos, que en el fondo tienen un lado sádico y violento. El caso de yangire suele aplicarse a personajes femeninos que van enloqueciendo paulatinamente y debido a algún trauma; mientras que los yandere muestran los cambios de manera brusca y repentina. En realidad, varios personajes de Shingeki no Kyojin son susceptibles de entrar en este grupo, destacando probablemente Bertolt, Reiner o Armin. No es de extrañar, como punto y aparte,  encontrarse en las series yaoi o shônen ai que uno de los chicos cumple el papel de tsundere y el otro el de yandere.

Desastres que asolan Japón

Ya hemos hablado en otros Japoneando Anime cómo las bombas de Hiroshima y Nagasaki, junto con otras terribles consecuencias de la II Guerra Mundial, afectaron al imaginario colectivo nipón, reflejándose esto en algunos de sus manga y anime. Hay otro factor que siempre ha sobrevolado al grupo de islas y que es incluso más relevante que lo acontecido en la II Guerra Mundial: los desastres naturales.

Como muchos sabemos, Japón se encuentra en medio del conocido como Cinturón de Fuego del Pacífico, convirtiéndolo en una de las zonas más sísmicas del planeta. A lo largo de su historia, el país nipón ha sufrido terremotos realmente terribles, como el de Kantô el 1 de septiembre de 1923 o el de Sendai el 11 de marzo del 2011. El primero dejó la ciudad de Yokohama y alrededores destruidos, más de 105.000 fallecidos y otros 37.000 desaparecidos (además aparece reflejado en la película El viento se levanta, de Hayao Miyazaki). El segundo, probablemente el más conocido en nuestra generación, fue seguido de un terrible tsunami y dejó cerca de 9.000 muertos y 13.000 desaparecidos, además de la amenaza nuclear de Fukushima.

Los terremotos (y tsunamis que a veces siguen) son imprevisibles, de ahí su poder devastador. No es de extrañar que en tantos manga y anime surjan seres gigantescos y completamente destructivos (ya hablamos también de Godzilla y el género kaiju). Como hemos mencionado, uno de los grandes logros de Shingeki no Kyojin es su sensación de amenaza constante, de que nadie está a salvo. Ya en el primer capítulo, los titanes colosal y acorazado surgen de la nada y arrasan con el muro y con la ciudad. Este tipo de episodio se repetirá más veces posteriormente y a lo largo de la serie. Y es que nadie está a salvo, ni tan siquiera Eren Jäeger.

P.D.: Queremos aprovechar esta entrada y que estamos en plena emisión de la segunda temporada para avisar que Selecta Visión está lanzando los capítulos de Shingeki no Kyojin casi a la vez que en Japón y subtitulados al castellano. Es GRATIS y LEGAL. A partir de aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=uJQ6kbDgARM

Japoneando Anime: Code Geass (Code Geass: Hangyaku no Lelouch)

Hace varios meses que no estrenamos entrada de Japoneando Anime, lo que no significa que no le demos vueltas al tema de vez en cuando. Justo como le sucede al anime que aquí nos ocupa, que parece terminar un año… para seguir volviendo. Hablamos de Code Geass y sus dos temporadas (dentro de poco serán tres), más OVAs, más mangas, más merchandising a tutiplén…

Y es que Code Geass resultó ser altamente popular entre los japoneses y los occidentales. ¿Cuáles son los secretos de su éxito? En Japoneando Anime vamos a ver algunos de los aspectos que abarca y que, además, se encuentran estrechamente vinculados con la sociedad y cultura niponas.

code geass 5

 

Un anime de mechas

Code Geass (nombre completo: Code Geass: Hangyaku no Lelouch, コードギアス 反逆のルルーシュ, La rebelión de Lelouch) está realizada por los estudios Sunrise, concretamente bajo el mando de Goro Taniguchi(quien también trabajó en la serie Gundam, uno de los clásicos de los mechas) e Ichirô Ôkouchi (aparte de en Gundam, también coincidió con Taniguchi en Planetes, una seriaza, por cierto). El característico diseño de personajes fue realizado por las archi famosas CLAMP (Tokyo Babylon, X-1999, Card Captor Sakura, etc.). En definitiva, la serie se estrenó en octubre del 2006 en Japón, lanzándose a partir del 2007 en el resto del mundo. Se convirtió en una obra de culto entre los fanáticos del anime casi al instante. Personajes atractivos y carismáticos (es pensar en Lelouch y C.C. y no puedo evitar que se me venga a la mente una especie de House of Cards con adolescentes -aunque C.C. diste de serlo-…), una narrativa trepidante y un apartado técnico muy cuidado lo pusieron fácil. Pronto siguió una segunda temporada (Code Geass: Hangyaku no Lelouch R2, コードギアス 反逆のルルーシュ R2), una tercera a punto de estrenarse (Code Geass: Fukkatsu no Lelouch, que vendría a significar El regreso/La resurrección de Lelouch), además de todo el arsenal que ya mencionábamos de OVAs, mangas, películas y merchandising.

¿De qué trata Code Geass? Nos situamos en un ficticio año 2010 del calendario imperial (adelantado 55 años al gregoriano, el que tenemos nosotros), fecha en la que el Sacro Imperio de Britannia ganó la guerra contra Japón y la sometió, pasando a llamarse Área 11, y sus habitantes, Elevens (al español vendría a ser «Onces»). Éstos sobreviven entre fuerzas armadas, guetos y grupos rebeldes que buscan de nuevo la independencia y la libertad. En medio de esta situación vive nuestro protagonista, Lelouch,uno de los numerosos hijos del emperador Charles de Britannia, junto con su hermana (paralítica y ciega debido a un atentado que también acabó con la vida de la madre de ambos). Un día como otro cualquiera Lelocuh se topa con C.C., una misteriosa joven (o no tanto), con quien realiza un pacto por el que le concede un extraño poder: el Geass, con el que podrá someter a todo aquel que lo mire directamente a los ojos para que cumpla cualquiera de sus órdenes. A cambio, el Geass lo condenará a llevar una vida de soledad…

Además de por el trasfondo político (aparte del Sacro Imperio de Britannia, en el mundo también gobiernan la Unión Europea y la Federación China) y por sus carismáticos personajes, Code Geass resulta llamativo por algo muy característico de un amplio porcentaje de manganimes: las peleas de mechas (de la abreviatura Meka, de «Mechanical», メカ). Éstos vendrían a ser como robots gigantes, siempre controlados por un piloto y normalmente empleados como armas. Varios ejemplos de reconocidos animes de mechas serían el mencionado Gundam, Neon Génesis Evangelion o Macross Plus, pero en realidad el que es, quizás, más nostálgico para los fans y que asentó las bases es Mazinger Z (マジンガ, de Gô Nagai). La lista podría seguir durante varias entradas más (que Escaflowne y Tengen Toppa Gurren Lagann también se encuentran entre nuestros animes favoritos). Los mechas pueden ser mecánicos o biológicos (la propia palabra señala la diferencia) e incluso llegar a tener en algunos casos (no mayoritarios) algo así como conciencia propia. En cualquier caso, sirven como un buen instrumento para lucimiento de los protagonistas durante épicas batallas.

El protagonista y su harem

Otra característica que solemos hallar en algunos animes es la de la figura del protagonista, normalmente bastante atractivo, y todo un corrillo de posibles intereses amorosos (normalmente del sexo opuesto) que suspiran por él/ella. En el caso de los shônen (mangas y animes dirigidos a chicos adolescentes), el objeto de deseo suele ser un hombre; mientras que en los shôjos (mangas y animes dirigidos a un público femenino y juvenil) es una mujer (Fushigi Yûgi, por ejemplo). Code Geass no se queda atrás en este aspecto.

Y es que prácticamente casi todas las féminas (no vinculadas con él por lazos de sangre) suspiran o han suspirado en algún momento por Lelouch. Desde Shirley, hasta Kallen, pasando por C.C. (y Euphemia si contamos su historial de cuando eran niños). Por supuesto, todas ellas son además atractivas (aunque en lo personal C.C. pasa ya de eso para situarse en el nivel DIOSA). Al menos Lelouch también está de buen ver y justifica su magnetismo con una portentosa inteligencia y oratoria, porque hay casos de harem como el de Love Hina (o, nuevamente, el de Fushigi Yûgi) que son dignos de un estudio sociológico.

En cualquier caso, este rasgo de algunos animes suele estar más dirigido hacia un público mayoritariamente adolescente, por los triángulos (o pentágonos) amorosos, lo atractivo de todos sus personajes y por el abundante fan service, esto es, enseñar más chicha de la cuenta sin que venga a cuento a nivel argumental. Personalmente, hubiese preferido que Code Geass se volcase algo más en el plano político y menos en el del fan service (siendo Kallen la reina en este aspecto), pero bueno, no se puede tener todo en esta vida.

code geass

Japón y sus traumas recientes

Ya hemos hablado en algún Japoneando Anime anterior de las bombas de Hiroshima y Nagasaki y algunos acontecimientos bastante turbios de la II Guerra Mundial. Lo cierto es que Japón ha sido, hasta la fecha, el único país donde se han lazado bombas masivas de energía nuclear contra población civil, algo que no es un tema baladí. Además, como una de las grandes perdedoras de la guerra, sufrió la ocupación de Estados Unidos hasta el año 1972, cuando el ejército yankee dejó Okinawa. En realidad, la ocupación más efectiva como tal, se dio durante siete años (hasta la firma del Tratado de San Francisco). Durante ésta, unos 150.000 soldados estadounidenses se repartieron a lo largo del país nipón durante dicho tiempo. Lo que se buscaba, en realidad, era una transformación cultural profunda (una forma de sometimiento típica de las colonizaciones), algo que se logró con bastante éxito. No fue meramente labor de los norteamericanos: la disciplina social y la nueva actitud grupal afrontada por los japoneses ante la crisis de la posguerra tuvo mucho que ver. Sobre todo, la caída de la figura del Emperador (a quien la sociedad nipona nunca había oído hablar hasta el día de la derrota, por la radio), quien tomó una postura de rendición y cooperación con el gobierno de Estados Unidos. La nueva Constitución, aprobada en mayo de 1947, lo dejaba prácticamente fuera del poder, como una figura simbólica. A pesar de todo, el pueblo japonés siguió rindiendo tributo al emperador y su familia (lo siguen haciendo hasta la fecha, aunque probablemente de manera mucho menos reverencial), lo que a su vez ayudó a la colaboración con los yankees. Si el emperador los seguía, ellos también lo harían.

No obstante, Japón también entró en una coyuntura que sigue percibiéndose hasta nuestros días: por un lado, las tradiciones, el Japón más «enraizado» y propio, sin influencias occidentales (representado especialmente a través de los mayores); por el otro, el Japón del aperturismo a Occidente, con sus nuevas costumbres, películas, vestidos y tecnología. También con su capitalismo, movimientos políticos como el socialismo y cada vez mayor participación de las mujeres en ámbitos políticos y sociales. Algo de esto se halla bastante presente en Code Geass, fundamentalmente a través del emperador Charles y del Sacro Imperio de Britannia (el nombre no es coincidencia, los ingleses también colaboraron en la ocupación estadounidense de Japón). Ellos son los invasores, los que ultrajan, los de fuera. Los japoneses bajo su dominio poco a poco van perdiendo su identidad y hasta dejan de denominarse japoneses por una palabra propiamente inglesa (elevens). La figura (SPOILER) de Lelouch convertido en el nuevo emperador que ha derrocado a Charles trae, sin embargo, consecuencias de inestabilidad y cambio que no gusta a todo el mundo (ni tan siquiera a los japoneses más radicales). Japón y sus traumas recientes…

https://www.youtube.com/watch?v=ZCiK5BK-Lzs