Quiero comerme tu páncreas, emotividad con buen gusto y melancolía

Selecta Visión está trayendo cada vez más licencias de películas de anime que se salen de lo que es masivamente conocido. De hecho, durante la última Japan Weekend de Madrid aseguraron que gracias a éxitos como el de Dragon Ball Super: Broly podrían seguir trayendo títulos menos famosos, como es el caso de Quiero comerme tu páncreas (Kimi No Suizô Wo Tabetai, 君の膵臓をたべたい).

Es una suerte poder llegar a disfrutar de una cinta de este calibre en una sala de cine, y no lo decimos únicamente por su destacado apartado técnico. Quiero comerme tu páncreas es melodrama del bueno, del que sabe cuándo contenerse y cuándo dejarse llevar, el que te roba un hueco de tu “kokoro” por la cercanía que logra establecer con el espectador.

Admito que iba con las expectativas bajas a ver esta película, lo cual puede haber influenciado (o no) en su resultado. Tras cierta saturación de melodramas en la animación japonesa, y con cintas de reciente visionado como El himno del corazón o Maquia que no me acababan de cuajar, Quiero comerme tu páncreas se me anticipaba como más de lo mismo.

Quiero comerme tu páncreas. Estudio VOLN

No nos engañemos: es más de lo mismo, pero está muy bien ejecutado (en la mayoría de las situaciones). Para ponernos en antecendentes y que el título no nos engañe (aunque guarda relación con la historia), la cinta cuenta cómo un estudiante de preparatoria asocial y refugiado en los libros se topa accidentalmente con un cuaderno tirado en el hospital. Al recogerlo y echar un vistazo a lo que contiene, se da cuenta de que se trata del diario de una chica moribunda. La susodicha resulta ser Sakura Yamauchi (con voz de una inspirada Lynn en la versión japonesa), una compañera de clase aparentemente opuesta a él en todo y que aparece para solicitarle que se lo devuelva. Al ver la apatía con la que aborda su caso, ella decide seguirlo y pasar una buena parte del tiempo de vida que le queda con él, pues aparte de su familia y médicos es el único que conoce su enfermedad.

Este es el inicio de un guión bastante previsible, salvo quizás algún giro hacia el final que por otro lado no termina de funcionar. Como decíamos, en lo que destaca Quiero comerme tu páncreas es en su ejecución, en cómo aborda los temas que trata y en la química y desarrollo de la relación (que pasa por varias fases y facetas de forma sorprendentemente creíble y tierna) entre los dos protagonistas, verdadero epicentro de la historia.

El hecho de que el director, Shinichirô Ushijima, haya estado al cargo de algunos capítulos de la serie Death Parade es notorio en este abordaje y en el buen gusto con el que suele manejar temas tan melodramáticos y con los que es excesivamente fácil caer en la pornografía emocional. En su caso, los mezcla brillantemente con situaciones absolutamente cotidianas, guiños a la cultura pop (Death Note y Mario Kart entre ellos) incluidos, lo que la vuelve más cercana al espectador y te transfiere una sensación de nostalgia y melancolía propias de los años estudiantiles. Algunos asuntos como la aceptación e inevitabilidad de la muerte o la relación entre ambos protagonistas nos pueden recordar fácilmente a su obra anterior (o en la que participó activamente), alcanzando aquí un resultado más satisfactorio.

Quiero comerme tu páncreas. Estudio VOLN

El tratarse del primer título importante desarrollado por el estudio VOLN lo convierte aún en algo más sobresaliente, pues se trata de un producto casi redondo asimismo en su apartado técnico. El estilo de dibujo y especialmente la paleta de colores nos recordará inevitablemente a las obras de Makoto Shinkai, lo cual no es malo en absoluto. La animación puede pecar de algo simple en determinados momentos, pero la expresividad y los movimientos fluidos de los personajes (especialmente Sakura, lo cual dice mucho del personaje) son excelentes.

La banda sonora, compuesta por Hiroko Sebu, es también destacable por su emotividad a veces contenida, a veces más explosiva, así como acompañamiento en los momentos más pausados.

Curiosamente, esta adaptación de Quiero comerme tu páncreas proviene de una novela publicada en internet por Yoru Sumino y que ha sido galardonada con varios premios. Hay versiones anteriores a esta cinta, como una película en imagen real y un manga publicado en España por ECC Ediciones. No hemos leído ni visto ninguno de ellos, pero lo cierto es que esta adaptación de anime funciona por sí misma a la perfección, aunque tenemos entendido que cierto giro algo brusco del final cobra más sentido en la novela.

En definitiva, Quiero comerme tu páncreas se acerca más a ser una versión anime de la película occidental Yo, él y Raquel (Me, Earl and the Dying Girl) que con la mucho más comparada (y cargante) Shigatsu Wa Kimi No Uso (Your Lie in April), lo cual personalmente agradecemos por la delicadeza con la que aborda ciertos temas difíciles o melodramáticos y la brillante mezcla que hace con la cotidianidad de dos jóvenes en el Japón actual. Esto es gracias en buena parte a la entrañable relación que se va estableciendo entre unos protagonistas no carentes de estereotipos ni de lugares comunes, pero no por ello menos cercanos.

P.D.: A pesar de los buenos esfuerzos de Selecta Visión y del equipo de doblaje, creemos que esta es una de esas películas que se disfrutan más y se perciben más matices viéndolas en versión original. Lamentablemente, llega a muy pocos cines en este formato.

El himno del corazón, buena premisa y pobre ejecución

El himno del corazón (心が叫びたがってるんだ) se estrenó allá por 2015 bajo la presión y expectativa de tratarse del último trabajo del equipo que había estado detrás de AnoHana y de la guionista Mari Okada (Maquia), quien había sido la escritora asimismo de historias como las de Fate/stay night o True Tears.

De este modo, y con la dirección de Tatsuyuki Nagai (Toradora!), El himno del corazón prometía un relato juvenil repleto de sensibilidad y con emociones a flor de piel, similar a los títulos anteriormente mencionados.

Cuál ha sido nuestra desilusión al ver en realidad una narración más bien torpe y atropellada, con una premisa interesante sobre los traumas infantiles que acaba empañada por clichés románticos de adolescentes.

Jun Naruse (voz de Inori Minase) es una vivaz y parlanchina niña que un día descubre accidentalmente un secreto que, al comunicárselo a su madre, romperá a su familia y la dejará dañada para siempre. Sintiéndose responsable de la situación, Naruse promete junto a un príncipe con forma de huevo que no volverá a hablar nunca más. Pasan los años y la adolescente es seleccionada en su instituto junto a otros tres compañeros (a cada cual más distinto) para organizar el evento comunitario anual, lo que poco a poco hará que vaya logrando mayores dotes comunicativas.

El himno del corazón. A-1 Pictures.

Lo que empieza así como el trauma infantil de una muchacha y cómo va superándolo desencadena en una serie de subtramas, a cada cuál más típica y tópica, sobre los problemas comunicativos de los otros adolescentes, lo que hace que el guión al final no resulte tan efectivo y sí bastante forzado en su afán por intentar sorprender al espectador a base de triángulos amorosos resueltos de manera atropellada y superficial.

No es que el romance esté mal en un relato sobre adolescentes, es que enturbia el objetivo principal de la historia. Por ejemplo, la relación que la película se encarga de desarrollar durante más de la mitad de su duración entre Sakagami (Kouki Uchiyama) y Naruse queda empañada por repentinos sentimientos amorosos de unos y otros. Personajes que apenas tienen desarrollo de pronto parecen tener casi más importancia que Naruse hacia el final. Y así el relato va cayendo de más a menos.

Lo peor de todo, para nosotros, es que la premisa queda tan opacada por estas historietas de amor juvenil que a la postre Naruse no queda más que como instrumento narrativo para que el resto de personajes puedan expresar lo que sienten, en un giro de guión también forzado y hasta un pelín absurdo (SPOILERS, si Sakagami se acerca a Naruse porque se siente identificado con ella al no poder expresar lo que siente y nada más… ¿no es eso lo que nos pasa al 99% de la humanidad (no decir lo que realmente sentimos)? ¿Por qué acercarse entonces a Naruse, a quien no conoce casi de nada, y no al muchacho del segundo pupitre por la izquierda en la tercera fila? FIN DE SPOILERS).

El himno del corazón. A-1 Pictures.

En el apartado técnico es sin duda donde la película alcanza notas sobresalientes, con diseños de personajes muy enternecedores que corren de la mano de Masayoshi Tanaka (Darling in the FranXX) y una animación fluida y dinámica tanto en sus expresiones como en las escenas musicales. No se puede esperar menos en este aspecto de parte del estudio A-1 Pictures.

Hablando de la música, compuesta por Masaru Yokoyama, también es de lo más llamativo. Repleta de referencias a clásicos musicales como El mago de Oz o El fantasma de la ópera, logra transmitir un deje nostálgico y buenrollista que por un momento hace que el espectador se olvide de la forzada trama que hay de fondo. Por supuesto, la música es clave en el desenlace y queda expuesta como referente comunicativo, allí donde no podemos llegar con el mero diálogo (o monólogo, según se vea).

En definitiva, El himno del corazón no es a pesar de todo una mala película. Sin duda la salvan su apartado técnico y musical, y en ese sentido hace pasar un rato al menos agradable. No obstante, si has quedado encantado con AnoHana o Toradora!, o buscas un romance del nivel de Kimi No Na Wa, o simplemente una historia narrada con coherencia de principio a fin, la cinta probablemente te decepcionará.

Yakusoku No Neverland (The Promised Neverland), infancia truncada

La primera temporada de Yakusoku No Neverland (The Promised Neverland) ha llegado a su fin tras 12 episodios (que adaptan más de 30 del manga creado por Kaiu Shirai y Posuka Demizu) que nos han ido dejando sin respiro y que, en realidad, tienen un arranque inmejorable para ir luego de menos a más.

El estudio Cloverworks (Darling in the Franxx) están al cargo de esta adaptación animada, dirigida por Mamoru Kanbe (Baccano!, Elfen Lied) y con guión de Toshiya Oono (Ao no Exorcist: Kyoto Fujouou-hen). Sin duda alguna, podríamos decir que estos dos elementos son clave en The Promised Neverland, ya que el guión te mantiene enganchado y la dirección se encarga de añadirle tensión y suspense. Lamentablemente, y más aún en comparación con el manga, el anime no siempre llega al sobresaliente en estos apartados.

De hecho, el guión es quizás su punto fuerte y a la vez débil. Por un lado, llega a alcanzar un ritmo endiablado que culmina en dos últimos capítulos brillantes; pero por el otro tiene un intermedio al que en ocasiones le cuesta despegar. El hecho de que adapte tantos capítulos del manga en solo 12 episodios de anime hace que además varias cuestiones se queden en lo superficial y que no lleguemos a empatizar tanto con los personajes como se debiera (la hermana Krone es el caso que más se me viene a la mente).

En cuanto a la dirección, de nuevo valorándola como adaptación, lamentablemente se queda asimismo a medio gas a pesar de algunos momentos muy logrados (el péndulo del reloj, los pasillos) y del último espectacular episodio. Desde luego, no alcanza el nivel de tensión que impregna la atmósfera en el manga. Quizás parte de esto haya sido la decisión, por algún motivo (¿para darle mayor suspense?), de prescindir de los monólogos internos de los protagonistas, una de las características esenciales de la versión en papel y que aportan mayor profundidad a los personajes, lo cual será importante también en tramas futuras.

En cambio, en la adaptación al anime han optado por expresarse a través de conversaciones en voz más alta de lo deseado (recordamos que son niños planificando una huida en una casa no demasiado grande), lo que puede llegar a causar estupor ocasional en el espectador (me sigo preguntando cómo ni “mamá” ni  ninguno de los otros niños pudieron no percatarse de algunas situaciones).

El argumento, que mezcla perfectamente el suspense y momentos de terror, especialmente del psicológico, nos cuenta la vida aparentemente idílica de unos huérfanos en una casa en medio del campo con la mujer a la que llaman “mamá” como única presencia adulta. Sin embargo, la partida de uno de los menores destapa un gran misterio que cambiará sus vidas para siempre.

Entre los protagonistas destacan Norman (voz de Maaya Uchida), Emma (Sumire Morohoshi) y Ray (Mariya Ise), cuya química es esencial para la narrativa, especialmente entre los dos últimos de cara a las tramas inmediatas (como representantes más claros del idealismo y el pragmatismo, respectivamente). Sin embargo, y aparte de Norman, yo me quedo con “mamá” (Yuuko Kaida), la villana que hace que le desees la peor de las muertes para que al final te acabe llegando (un poquito) al corazón.

Por lo demás, Yakusoku No Neverland destaca por su apartado técnico, con una animación muy lograda y con calidad constante en todos los episodios. Los diseños de los personajes, que corren a cargo de la propia Posuka Demizu y de Kazuaki Shimada, y el estilo de dibujo recuerdan a algunos de los anime de la década de 1990, lo que puede llegar a ser nostálgico.

La música, compuesta por Takahiro Obata, es clave en algunos momentos como en el último episodio, pero en otros puede resultar algo desincronizada. Lo mejor en este apartado sin duda es el opening, “Touch Off” de UVERworld; aunque los ending, “Zettai Zetsumei” y”Lamp” de Cö shu Nie, tampoco se le quedan muy atrás.

En definitiva, esta primera temporada de Yakusoku No Neverland es una adaptación muy correcta que en algunos momentos alcanza la perfección, pero lamentablemente en otros se queda a medio gas, especialmente en lo referido a la atmósfera y a la profundidad que se percibe en algunos personajes en el manga. Sin embargo, es fácil verse los 12 episodios en un suspiro y quedarse con ganas de más. Para eso tendremos que esperar a la llegada de la segunda temporada en 2020.

Dororo o la esencia del relato japonés

Osamu Tezuka, conocido popularmente como el “dios del manga” debido a su prolífica carrera en el género cuando todavía no atraía a las masas (especialmente en su país de origen, donde actualmente se calcula que acapara más del 40% del mercado editorial), comenzó a publicar en 1967 Dororo, sobre el periplo de Hyakkimaru, un joven que había nacido sin extremidades ni ninguno de los sentidos y del ladronzuelo que da nombre a la obra, ambientada en el Japón del período Sengoku.

Han pasado los años (Dororo terminó de publicarse, abruptamente, en 1968) y el título de Tezuka sigue generando distintas versiones en formato de largometraje, videojuego o el anime que nos ocupa, desarrollado por el estudio MAPPA (Zankyou No Terror, Yuri!!! on Ice) junto a Tezuka Productions.

Dirigida por Kazuhiro Furuhashi (anime y OVAs de Rurouni Kenshin y HunterxHunter), con guión de Yasuko Kobayashi (Death Note, Shingeki No Kyojin, Claymore), como adelantábamos, la historia sigue los pasos de un misterioso joven llamado Hyakkimaru (voz de Hiroki Suzuki), quien carece de extremidades, nariz, habla, vista, oído y sentido del tacto, en su recorrido por recuperar todo lo perdido mediante la derrota de monstruos o demonios. En su camino se topa con Dororo (Rio Suzuki), un vivaz niño acostumbrado a sobrevivir en la adversidad gracias a su astucia, carisma y audacia.

Portada de la edición blu-ray. MAPPA y Tezuka Productions.

Uno de los grandes aciertos, tanto de la obra original como de esta adaptación, es el vínculo que se va estableciendo entre Hyakkimaru y Dororo. Niños ambos (pues Hyakkimaru no cuenta con más de 16 años y por su experiencia vital sabe del mundo incluso menos que su acompañante), se enfrentan a situaciones límite que únicamente los hace madurar y volverse más fuertes, especialmente en el plano emocional. En este sentido, Hyakkimaru, que es claramente el más aventajado físicamente de los dos, empieza siendo un guerrero bastante peculiar y muy diestro en la pelea debido a su portentosa habilidad nacida del puro deseo de vivir. Sin embargo, y al contrario de lo que pueda pensarse inicialmente, el ir recuperando los sentidos y extremidades no lo vuelve más fuerte. Incluso algunos de ellos (como el del oído) lo confunden en un principio enormemente, “como a una bestia herida que únicamente se refugia”. Es, como decíamos, un recorrido hacia la madurez emocional más que la física, en un descubrimiento del mundo en su versión más cruda y más vivaz, lo que lleva inevitablemente a la conclusión de en qué clase de ser humano se convertirá Hyakkimaru, un ser que vivía inocente y “puro” en su mundo que va despertándose en una realidad cruel, pero cuyo vínculo con la humanidad se mantiene en Dororo.

Aparte de Hyakkimaru y Dororo, los claros protagonistas, en la narrativa aparece de forma recurrente el monje ciego Biwamaru (Mutsumi Sasaki), que hace las veces de unión con el espectador y voz de la razón; el “daimyo” y padre de Hyakkimaru, Daigo (Naoya Uchida); el hermano del protagonista, Tahomaru (Shoya Chiba); y de forma mucho más esporádica el médico en busca de redención Jukai (Akio Ootsuka); la joven Mio (Nana Mizuki); o los distintos individuos que se van encontrando los personajes principales en su camino (muchos de los capítulos son autoconclusivos); todos ellos forman un elenco bastante entrañable y repleto de tonalidades de grises, alejándose (generalmente) del maniqueísmo.

Dororo (2019). MAPPA y Tezuka Productions.

Porque Dororo es una obra que muestra la crudeza de la guerra y un Japón alejado de la prosperidad actual, con señores feudales enfrentados entre sí, hambruna e individuos desamparados e incluso fuera del sistema. La otra gran virtud radica, precisamente, en mostrar toda esta crudeza (con pequeños momentos de calma para darnos un respiro) y ahondar en las bases del relato clásico japonés.

Al menos en esta adaptación están presentes de forma preeminente elementos característicos de la cultura e historia del país del Sol Naciente, a saber: del budismo la figura de los dioses, especialmente la diosa de la misericordia o “Guanyin”en su versión china, y la percepción de distintas realidades; del sintoísmo y folclore algunos monstruos o “youkai” propios de las leyendas populares; del confucionismo y taoísmo la figura del mal gobernante con la consecuente pérdida de armonía y la aparente búsqueda de equilibro “yin y yang” o masculino/femenino; entre otros. Por no hablar, claro, de los samuráis, bandidos, monjes y demás figuras tan característicos del imaginario cultural nipón.

Este reflejo del “Japón clásico” se vislumbra asimismo en el estilo artístico, con fondos pintados a mano y acuarelas, así como diseños de personajes de Hiroyuki Asada y Satoshi Iwataki que, más que al estilo de Tezuka, nos recuerda al de los OVAs de Rurouni Kenshin, mucho más realistas.

Dororo (2019). MAPPA y Tezuka Productions.

Sin embargo, esta primera mitad de Dororo (que tendrá un total de 24 episodios) se mantiene algo irregular en la calidad de la animación; aunque nunca es mala. Dicho de otro modo, hay capítulos cuya animación es más soberbia que en otros, y esto es bastante apreciable.

La banda sonora, compuesta por Yoshihiro Ike, también nos ayuda a sumergirnos en Japón y sus sonidos característicos, como lo es la austeridad en sonidos rimbombantes, eclécticos y tecnológicos, y sí con la abundancia de tonos melódicos e instrumentales, sobre todo de elementos provenientes del país nipón como el koto o el shamisen. El opening (“Kaen”) y ending (“Sayonara Gokko”) de esta primera mitad, a cargo de Ziyoou-vachi y Amazarashii, respectivamente, son prácticamente insuperables (difícil legado tienen para la segunda tanda Asian Kung-Fu Generation y Eve). Curiosamente, el estilo de dibujo del opening sí se asemeja más al de Tezuka.

En definitiva, nos encontramos ante el que es, para nosotros, anime de la temporada (y eso que The Promised Neverland y Mob Psycho 100 son a su vez productos a la altura). Principalmente por su capacidad para sumergirnos en el Japón feudal y fantástico, por sus personajes tan absolutamente entrañables (teniendo en cuenta que esta versión de Hyakkimaru es mucho más callada y reservada que la original, mayor mérito tiene) y por su ritmo pausado y cargado de emoción contenida (aunque el episodio 12 se nota algo apresurado). No podemos esperar a una segunda y última mitad que, esperamos, sea al menos tan redonda como la primera. A todo esto, se estrenará el próximo 8 de abril y recordamos que puede verse por Amazon Prime. 

Dororo (2019). MAPPA y Tezuka Productions.

Nueva película de Boku No Hero Academia y secuela de Re: Zero, entre las novedades del AnimeJapan

La convención de este año de AnimeJapan, del 23 al 26 de marzo, que reúne toda la actualidad de la industria del anime en Japón, ya ha dado comienzo con varias y jugosas novedades, de entre las que destacan una nueva película de Boku No Hero Academia (My Hero Academia) para el próximo invierno y una secuela de la adaptación a anime de Re: Zero (título completo de las novelas Re:Zero kara Hajimeru Isekai Seikatsu). Se ha confirmado que regresará el casting de voces original para los personajes principales (Subaru Natsuki, Emilia, Pack, Rem, Ram, Beatrice y Roswaal L. Mathers). Pero hay más.

Del nuevo largometraje de Boku No Hero Academia se ha anunciado además que narrará una historia original y que su mangaka, Kouhei Horikoshi, supervisará y diseñará a los nuevos personajes.

Toei Animation ha anunciado a su vez nueva película para conmemorar el 20º aniversario de la franquicia Ojamajo Doremi (más conocida como Doremi a secas en España), cuyo estreno en Japón está previsto para 2020. Se celebrarán además varios eventos en torno a la serie, como una nueva “web-serie” bajo el título Ojamajo Doremi: Owarai Gekijou, que se podrá ver a través del canal oficial de Toei en Youtube; y nuevas novelas ligeras.

El anime sobre el funcionamiento de nuestro cuerpo protagonizado por glóbulos rojos y blancos (entre otros), Hataraku Saibou (Cells at Work!), tendrá segunda temporada. Aún se desconoce fecha de estreno, pero es una GRAN noticia.

El estudio DMM Pictures ha anunciado a su vez una adaptación a anime del videojuego de simulación RPG online Soukou Musume (algo así como Chicas en armadura), bajo el título completo Soukou Musume Senki, que acompañará al manga de Hiroshi Kawamoto, actualmente en publicación. La historia del anime será complementaria a la del juego.

La novela más conocida de Osamu Dazai, Indigno de ser humano (Ningen Shikkaku) tendrá adaptación al anime en formato largometraje este año en Japón. Se espera su estreno también en Occidente. Su título completo es HUMAN LOST Ningen Shikkaku. La historia se situará en Tokio en el año 2036 (111 de la Era Showa), con nanomáquinas internas en los seres humanos y controladas por “S.H.E.L.L.”. Bajo su control, se les concede a las personas una vida de 120 años libre de enfermedades y heridas. Sin embargo, esto afecta al sistema en Japón a nivel económico, social y ético, hasta el punto de que algunos humanos se desconectan de “S.H.E.L.L.”, transformándose en demonios… o descubriendo su verdadera humanidad. Mamoru Miyano está confirmado como voz del protagonista, Youzou Oba.

Este seiyuu, por cierto, ha sido anunciado asimismo como voz de un nuevo personaje en la película de anime de Ni No Kuni, llamado Yoki, así como Yuki Kaji hará de Danpa. La cinta se estrenará este próximo verano en Japón.

Por otro lado, la novela de detectives Kitsutsuki Tantei-Dokoro, escrita por Kei Ii, tendrá adaptación a anime dentro del proyecto KimiKoe, que busca a los mejores aspirantes a seiyuu en Japón.

La franquicia de novelas ligeras de Goblin Slayer tendrá otro de sus episodios adaptado a anime, que se estrenará en cines japoneses próximamente. El título completo es Goblin Slayer: Goblin’s Crown y se ha confirmado el regreso de las voces de los personajes principales.

Seguimos con las novedades del domingo. Para empezar, Netflix ha anunciado una nueva adaptación a anime del manga de Shuiichi Asou,  Saiki Kusuo no Ψ-nan (también conocida como Saiki Kusuo no Psi-nan). Vuelve a dirigir Hiroaki Sakurai (el título ya dispone de una serie anterior) y realizarán el trabajo los estudios J.C. Staff y Egg Firm. La historia sigue a un estudiante de secundaria, Kusuo Saiki, que hace todo lo posible por ocultar sus habilidades psíquicas y llevar una vida normal.

La última serie de Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop), Carole & Tuesday, cuyo estreno es inminente (el próximo 10 de abril) también ha mostrado a dos nuevos miembros de reparto durante la convención. Alysa será la voz cantante del personaje Angela (cuya voz al natural será de la seiyuu Sumire Uesaka); mientras que Maaya Sakamoto (Aeris o Lightning en la saga Final Fantasy) hará lo propio con Crystal e Hiroki Yasumoto (Sado/Chad en Bleach) con Skip.

Aniplex ha mostrado asimismo una nueva imagen promocional y novedades de la próxima película de la franquicia Fate, titulada Fate/Grand Order: Shinsei Entaku Ryouiki Camelot, que se dividirá en dos partes. La primera de ellas, Wandering; Agateram, se estrenará en cines de Japón en 2020 y será dirigida por Kei Suezawa bajo el estudio de animación Signal.MD. La segunda, Paladin; Agateram, será desarrollada por Production I.G.

Continuando con esta franquicia, además se ha revelado que su próximo título en formato serie,  Fate/Grand Order: Zettai Majuu Sensen Babyloniase estrenará el próximo octubre. En su elenco de voces destacan los nombres de Nobunaga Shimazaki (Yuno en Black Clover) como Ritsuka Fujimaru; Rie Takahashi (Emilia en Re: Zero) como Mash Kyrielight; o de nuevo Maaya Sakamoto y Takahiro Sakurai (Aeris y Cloud en Final Fantasy VII) como Leonardo Da Vinci y Merlín, respectivamente.

El estudio de animación AIC han revelado a su vez un “reboot” del título Megazone 23, el cual ha sido financiado principalmente a través de campañas de “crowdfunding” desde 2017. Megazone 23 fue inicialmente una serie dividida en cuatro partes del mismo estudio lanzado al mercado en 1985 y se encuentra dentro del género cyberpunk. Habría influenciado a películas como Dark City o Matrix. El reinicio se hará en dos partes, Megazone 23 Sin y Megazone 23 Xi y contará con la voz de Moe Toyota como la nueva protagonista, Sakura.

Esto ha sido por ahora lo más destacado en novedades principales de la industria del anime. ¡Seguiremos informando y actualizando esta entrada!

Siete títulos de anime y manga de samuráis para ver y leer

Los samuráis (侍) son una de esas figuras provenientes del país del Sol Naciente que tan fascinantes y atractivas nos resultan desde la perspectiva occidental, mezcla de exotismo, dura disciplina, habilidades prodigiosas y cierta perdurabilidad y cercanía en el tiempo.

El anime y el manga no han sido ajenos a este atractivo, y son varios los títulos que han versado sobre el “bushidô” (武士道) o camino del guerrero, o que han tenido como protagonista a un samurái. Vamos a hacer nuestro listado de cuáles son nuestros preferidos y los motivos, tarea que no ha sido sencilla por la cantidad, calidad o simplemente lo adictivo de varios de ellos (sí, somos conscientes de Gintama).

Rurôni Kenshin (るろうに剣心)

El clásico por excelencia, al menos dentro de los títulos de manga y anime surgidos en la década de 1990. A partir del manga de mismo título creado por Nobuhiro Watsuki, la adaptación al anime de Rurôni Kenshin, llevada a cabo por los estudios Gallop y Deen nos cuenta las vivencias de un “ronin” o samurái vagabundo llamado Kenshin Himura tras encontrarse accidentalmente con la dueña del “dôjô” del estilo Kamiya, Kaoru.

Animación de calidad, personajes carismáticos, acción trepidante (Watsuki es un declarado fan de los cómics norteamericanos) y una banda sonora insuperable  (compuesta por Noriyuki Asakura) logran en conjunto una obra que ha quedado en el recuerdo de muchos de los que crecimos viéndola (en España con el título de El guerrero samurái y en América Latina con Samurai X).

Los OVAs de esta serie (sobre todo los primeros, Tsuiokuhen 追憶編) son además de una sensibilidad y apartado técnico exquisitos, de lo mejor que servidora ha visto en anime y en general en todo el ámbito de lo audiovisual.

Samurai Champloo (サムライチャンプル)

El nombre de Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop, Zenkyou No Terror) es sinónimo de calidad para cualquier seguidor de anime. Su segunda obra como director es la que nos ocupa, siguiendo la estela dorada dejada por su predecesora, el considerado ya clásico Cowboy Bebop. Al igual que ésta, Samurai Champloo se encarga de mezclar géneros tan dispares como la música hip-hop con el cine de samuráis “chanbara” (チャンバラ).

Animada por el estudio Manglobe, que lleva a cabo un trabajo excepcional durante los 26 episodios que la componen, la serie nos cuenta el fortuito encuentro entre la joven Fuu, que busca al samurái que huele como los girasoles, el impulsivo Mugen y el sensato Jin, generándose así una “road movie” con dinámicas muy curiosas, especialidad de Watanabe.

Samurai Deeper Kyo (サムライ ディーパー キョウ)

Volviendo al shônen puro y duro, en 1999 comenzó a publicarse esta obra de Akimine Kamijô, que pronto tendría su adaptación a anime al cargo otra vez del estudio Deen (que abarcaría únicamente una parte de la historia del manga).

La historia parte del vendedor de medicina Kiyoshiro Mibu, quien se encuentra con la cazarrecompensas Yuya Shiina, que desconoce que en realidad dentro del aparentemente inofensivo Kyoshiro vive el alma de Kyo “Ojos de ogro”, un samurái famoso por haber matado a más de 1.000 rivales en una sola batalla. El resto de la narrativa se centra en la búsqueda del verdadero cuerpo de Kyo y, de forma muy similar a Rurôni Kenshin, mezcla fantasía y acción a raudales con acontecimientos y personajes históricos verídicos, esta vez ambientados en el período Sengoku (Kenshin lo hacía en el Meiji).

Peace Maker Kurogane (PEACE MAKER 鐵)

Peace Maker Kurogane, manga de Nanae Chrono que empezó a publicarse en 1999, podría tratarse (casi) perfectamente de un “spin off” de Rurôni Kenshin, ya que comparten episodios históricos y hasta personajes que fueron reales como Sanosuke Sanada, Hajime Saito o Souji Okita (retratados aquí de forma muy distinta).

El manga de Chrono tuvo una adaptación al anime por Gonzo Digimation que abarcaba la primera parte argumental y que, si bien se mantiene bastante fiel, ofrece una animación algo más regulera (el dibujo y expresividad de la mangaka simplemente nos parecen espectaculares). Se estrenó además una película, con el sobretítulo Yûmei, en cines japoneses el pasado noviembre.

La narrativa cuenta los últimos días del Shinsengumi (新選組), una especie de cuerpo de policía samurái durante el período final del shogunato en Japón, a través de la llegada de su nuevo miembro, Tetsunosuke Ichimaru, a medida que va topándose con personajes históricos reconocidos en el país nipón como Hijikata Toshizô o los citados Okita y Saito.

La espada del inmortal (無限の住人)

Manga de Hiroaki Samura que se publicó entre los años 1993  y 2012, cuenta con una adaptación al anime de 13 episodios desarrollada por Production I.G. y con una película de imagen real dirigida por Takashi Miike que puede verse en Netflix.

La historia, ambientada esta vez en la era Edo, cuenta las desdichas (porque esta obra está repleta de ellas) de la joven Rin Asano, que busca vengar el asesinato de sus padres. Por suerte para ella, se topa con el samurái Manji, en realidad inmortal debido al hechizo de una monja/bruja, sin importar la cantidad de heridas que reciba. Para librarse de esta “maldición”, Manji debe asesinar a otros mil hombres malvados.

Este título es de corte más maduro que los anteriores (salvando quizás los OVAs de Rurôni Kenshin), por lo que es habitual ver en él vísceras y sangre por doquier (la película de Miike también es buen ejemplo de ello). Sin embargo, y a pesar de un final bastante precipitado y edulcorado a mi juicio, ofrece momentos muy de la sensibilidad nipona, y los antagonistas Anotsu y Makie merecen todo tipo de reconocimientos.

Dororo (どろろ)

La última adaptación al anime de Dororo, publicada originalmente por el “dios del manga” Osamu Tezuka entre 1967 y 1968, está siendo (para nosotros, al menos) la revelación de esta temporada. Elaborada por el estudio Mappa, este título, considerado un clásico en Japón, no deja de sorprendernos, a pesar de su historia archi conocida (pero con un final algo inconcluso, ya que Tezuka la terminó precipitadamente y bajo presión).

La narrativa, de nuevo en el período Sengoku, nos cuenta cómo un “daimyo” o señor feudal decide hacer un pacto con los demonios: ofrece a su primogénito a cambio de paz y prosperidad en sus dominios. Así se hace y los entes demoníacos se quedan con las extremidades, piel, nariz, boca, ojos, oídos y sentido del tacto de Hyakkimaru (que así se llamará el recién nacido). Pasan los años y Hyakkimaru, que había sido dado por muerto, crece y busca recuperar todo lo que le han robado a la par que asesina a estos demonios. En su camino se encuentra con Dororo, un joven ladronzuelo muy vivaz.

Aunque la animación está siendo un pelín inconstante, los diseños de monstruos y los personajes, el ritmo y nuevamente sensibilidad de la historia, el reflejo de un Japón feudal con elementos de su mitología y religión y, sobre todo, la dinámica entre Hyakkimaru y Dororo, hacen de este título un imperdible.

Vagabond (バガボンド)

Llegamos a Vagabond, la obra magna de Takehiko Inoue (que todo lo que dibuja, lo dibuja MUY bien), que empezó a editarse en 1998 y todavía se encuentra en publicación.

Vagabond es una obra compleja (de hecho, Inoue siempre se ha negado por ello a que tenga adaptación a anime), por lo que cuenta y por cómo lo narra. Sigue los pasos de Musashi Miyamoto, “el Cid Campeador” de los japoneses, en su periplo por el “bushidô” y su encuentro con personajes asimismo emblemáticos como Kojiro Sasaki.

Nos quedaríamos cortos buscando adjetivos que halaguen este título, partiendo de su dibujo lleno de vida y repleto de detalles, la introspección que hace en la psique de los personajes (Rindo y Baiken…) y la representación (aparentemente bastante fiel) del Japón de los períodos Azuhi-Momoyama y Edo. No por nada, ha sido galardonado con varios premios, como la Condecoración Cultural Tezuka Osamu y la Condecoración Kodansha por Mejor Manga.

Enlaces de interés:

Seis animes de mechas que DEBERÍAS ver

Diez mujeres fascinantes de la ficción actual

Los cinco personajes femeninos por Otto Buendía

Con motivo de la huelga feminista de este 8M, mis amigos de Fantasy Cloud me propusieron hacer una colaboración en la que hablase de algunos mis personajes femeninos favoritos. Entre ellas se encuentran una madre que quiere volver a su trabajo, heroínas diversas y otras mujeres extraordinarias.

Os dejo con esta pequeña selección de películas y series y los personajes que han llamado especialmente mi atención.

Mirai, mi hermana pequeña – madre

Mirai, mi hermana pequeña, es una película que me cautivó y atrapó desde el primer fotograma. Cada vez que la recuerdo, una sonrisa de oreja a oreja inunda mi cara. La nueva película de Mamoru Hosoda, director de El niño y la bestia, trata sobre los celos de un niño caprichoso hacia su hermana recién nacida.

Este film es una obra de arte llena de virtudes que destaca por encima de todo por presentar de forma natural y directa el tema de la conciliación familiar. En esta película, la madre tuvo que abandonar su exitosa carrera como periodista para poder criar a su primogénito. Tras volver a dar a luz, el matrimonio decide que sea el padre el que se quede en casa cuidando de sus dos hijos para que ella pueda volver a su trabajo. Este tema que empieza a tomar relevancia en los tiempos en los que vivimos es desarrollado a lo largo de la película de forma magistral mostrando las preocupaciones del matrimonio a la hora de hacer frente al mundo laboral y a la vez formar una familia. Y sobre todo, por representar a una mujer real que desea retomar su vida anterior a sus hijos y a la vez vivir feliz con su familia con la ayuda y apoyo de su marido.

Los increíbles 2 – Elastigirl

He de reconocer que la primera parte de Los increíbles nunca me ha acabado de convencer. Siempre pensé que Elastigirl se merecía mucho más que quedarse en casa cuidando de sus hijos mientras su marido salvaba el mundo a sus espaldas. Por suerte, catorce años después, Brad Bird se redimió al traer de vuelta a la mítica familia de superhéroes y darle el protagonismo no solo a Elastigirl sino a una amplia variedad de personajes femeninos fuertes.

En Los increíbles 2, Elastigirl es reclutada para salvar al mundo, por lo que Mr. Increíble debe quedarse en casa cuidando de sus hijos. Esta situación creará un desequilibrio en la familia al volver a sentirse ella libre y fuerte, y él ver cómo su éxito y masculinidad han quedado anclados al pasado por la fama actual de su mujer.

A pesar de que en la película de Pixar el tema de la conciliación familiar es tratado de forma superficial al verse el hombre obligado a cuidar de sus hijos y no ser una decisión propia realizada por amor y compromiso hacia su esposa, se agradece que una superproducción de este calibre trate un tema tan importante como este.

Para saber más sobre Los increíbles 2 puedes leer mi crítica aquí.

El atlas de las nubes – Somni

El atlas de las nubes es una joya incomprendida de la ciencia ficción que lo tiene todo, y también una de mis películas favoritas. En sus casi tres horas de duración asistimos a uno de los mayores cantos a la libertad que nos ha dado el cine.

La penúltima película de las hermanas Wachowski cuenta con un mensaje incendiario y una amplia variedad de personajes de diversas razas y tendencias sexuales. Pero sobre todo posee uno de los personajes femeninos más fuertes y potentes que he visto en mi vida en el cine, Somni. Este personaje interpretado por Doona Bae es un cíborg que plantará cara al sistema en el que vive y hará todo lo posible por cambiar la lamentable situación en la que viven sus semejantes. Su destino final es de los que hacen que te levantes del asiento y aplaudas.

Mad Max: Furia en la carretera – Imperator Furiosa

Ya han pasado casi cuatro años del estreno de Mad Max: Furia en la carretera, película que cambió el paradigma del cine de ciencia ficción y que nos entregó uno de los personajes femeninos más poderosos de la historia del cine, Imperator Furiosa.

Esta película supuso el inicio de un movimiento a favor de una mejor representación y mayor protagonismo de las mujeres en el cine que se vio enturbiada por campañas machistas que trataron de boicotearla (algo que sucedió posteriormente con Las cazafantasmas o recientemente con Capitana Marvel). A pesar de ello, la película fue un absoluto éxito comercial y de crítica, por no hablar de los numerosos premios que recibió.

Mad Max: Furia en la carretera presenta la lucha de un grupo de mujeres contra un sistema patriarcal opresivo que las somete a todo tipo de vejaciones. La líder de este valiente grupo es Imperator Furiosa, una mujer que ha sufrido mucho y que está dispuesta a lo que sea para poder ser libre. Si esto es de por sí feminista más lo es el final en el que ella rechaza el amor de un hombre para liderar a las mujeres cerrando la película con una Charlize Theron espectacular que mira por encima del hombro a su compañero masculino.

Killing Eve – Eve Polastri y Villanelle

Killing Eve es una de las mejores series que he visto en mi vida, tanto que la he disfrutado dos veces entera en menos de una semana.

Esta serie llena de humor negro y suspense presenta la típica caza del gato y del ratón en clave feminista. En ella, Eve Polastri, una detective del MI5, interpretada por una magnífica Sandra Oh, sigue la pista de una astuta asesina en serie, Villanelle, la cual derrumbará su mundo y su forma de entenderlo.

Killing Eve es una serie que destaca principalmente por su representación de las mujeres. En ella, los personajes femeninos son los absolutos protagonistas de la función quedando relegados los hombres a roles interesantes pero siempre secundarios. La fuerza y la profundidad de todos los personajes femeninos pocas veces se ha visto en una serie o en una película como en esta.

Tanto Eve como Villanelle son personajes fascinantes y modelos a seguir. Mujeres inteligentes que luchan contra un mundo en el que mandan los hombres y en el que son por méritos propios mejores que ellos. Además, la serie muestra a un grupo de mujeres que disfruta de la compañía de los hombres pero que no los necesitan para ser personas plenas.

Por todos estos motivos, Killing Eve es una de las series más potentes del panorama actual y uno de los mejores ejemplos de serie feminista.

Los cinco personajes femeninos por Ana A.

En mi caso, como siempre tiendo a ver y disfrutar más de los productos audiovisuales procedentes de Japón, voy a inclinarme más por ese lado de la balanza, logrando un buen equilibrio entre la lista anterior y esta. Como ya me explayé sobre muchos de estos arcos femeninos en otras entradas, intentaré ser breve.

Final Fantasy IX – Garnet von Alexandros

Final Fantasy tiene en su haber varios títulos con una representación femenina más que correcta (y otros no tanto), destacando seguramente por ello las entregas sexta (con Terra y Celes), duodécima (Ashe era básicamente la trama principal) y trigésima (con Fang, Vanille y especialmente Lightning). Otras féminas emblemáticas son Aeris y Tifa (Final Fantasy VII) y Yuna (Final Fantasy X).

Sin embargo, queremos hacer un especial hueco a Final Fantasy IX porque, como explicamos más detalladamente en su momento, contiene uno de los arcos narrativos en torno a un personaje femenino (el de Garnet, claro) más logrados, habla del crecimiento y de la obtención de independencia sin traicionar por ello tus principios, tiene a un ejército compuesto por guerreras muy pro, una villana que (en principio) cumple muy bien su papel y por supuesto a Bellatrix.

NieR: Automata – 2B y A2

También hemos escrito en el pasado sobre la construcción de los roles de género en esta obra de Yoko Taro, donde por lo general las mujeres (“fan service” aparte) salen muy bien paradas. Además, A2 y especialmente 2B son dos de los iconos recientes más representativos.

Dororo

Queremos hablar de algún título más actual (de hecho su última adaptación de anime se encuentra en emisión) a la par que uno clásico (la obra original de Osamu Tezuka comenzó a publicarse en 1967), por lo que hemos llegado a Dororo. Y habrá SPOILERS.

Dororo se caracteriza por, entre otros, narrar sin remilgos la crudeza del Japón feudal (con elementos de la fantasía y mitología niponas), casi constantemente en guerra entre distintos señores o “daimyo”. En esta vorágine de crueldad surge la protagonista (sí, es una niña), Dororo, que sobrevive como puede, echándole bastantes agallas y encanto personal, hasta que se topa con Hyakkimaru, lo que cambiará sus destinos para siempre.

Tanto Tezuka como esta adaptación al anime del estudio MAPPA hacen especial hincapié en las dificultades añadidas que tienen que superar las mujeres por el simple hecho de serlo: abandono y ostracismo social por intentar salir adelante ellas solas, prostitución, abusos… De hecho, Dororo se hace pasar por varón por el simple hecho de querer sobrevivir. Al final, el agarre casi desesperado a la vida es lo que mueve tanto a ésta como a Hyakkimaru y ella es a su vez su principal vínculo con la humanidad.

Slayers – Lina Inverse

Bendita aquella época en la que los canales de televisión emitían anime. Televisión Española hacía lo propio con Slayers (aquí Reena y Gaudy), anime basado en una serie de novelas ligeras escritas por Hajime Tanzaka.

En un mundo fantástico de magos y demonios sobresale la protagonista indiscutible de esta historia, una joven llamada Lina Inverse. Su personalidad descarada y despreocupada junto a su carisma y su enorme potencial la tornan en icono indiscutible. Al finalizar la serie es sin duda uno de los seres humanos más poderosos, capaz de hacer frente a demonios del más alto nivel y ganándose el respeto (que en realidad no necesita, de hecho uno de los rasgos del personaje es que suele ir de sobrada) de personajes masculinos como Gourry, Zelgadiss o Xellos (y siendo quizás solamente superada por su hermana Luna).

En este rincón del mundo – Suzu Urano

Se me ocurren varias historias de personajes femeninos que me han impactado en cintas de animación japonesa. Por supuesto, ahí tenemos a Hayao Miyazaki y el Studio Ghibli (Nausicaa, Mononoke, Nicky, Chihiro, Fio, Sophie, Arrietty), a Satoshi Kon (Paprika, Chiyoko, Mima) o a Mamoru Hosoda (la citada Mirai, Makoto, Hana); pero ninguna me ha llegado tan a lo hondo como la de Suzu Urano en la cinta dirigida por Sunao Katabuchi.

Katabuchi, que ya venía de dirigir Princesa Arete y la adaptación al anime de Black Lagoon, no es ningún novato a la hora de narrar arcos argumentales femeninos fuertes y con mensaje. También hemos hablado con más detalle del caso de Suzu (y Lin) y lo mucho que hemos tendido a ignorar las historias de nuestras abuelas y antepasadas en épocas de guerra en pos de mensajes más heroicos y masculinos (no por ello ni menos ni más importantes) en las trincheras.

La importancia de Nana Shimura o la ausencia de mentoras

La figura del mentor ha sido siempre esencial en el camino del héroe, ya que partimos de la base de que uno no nace héroe, sino que se hace. Casos conocidísimos son los de Luke Skywalker en Star Wars (Anakin antes que él y Obi-Wan precedente a ambos); Harry Potter en la saga de mismo nombre; Batman y Superman en DC o SpiderMan en Marvel. Disney también tiene su puñado de héroes, viniéndonos su particular versión de Hércules a la cabeza. En el manga y anime, tenemos por supuesto a Son Goku, a Naruto, a Ichigo y prácticamente a cualquier protagonista de “shônen” que se precie.

Todos ellos, en su recorrido por el camino del héroe tienen (al menos) una figura mentora que los enseña y guía. Y todos estos mentores son masculinos. Así es, nos quedamos atónitos al pensar en la (casi) absoluta ausencia de féminas como maestras del protagonista.

Maestro Yoda y Luke Skyalker en Star Wars: El imperio contraataca

Mentoras… de otras mujeres

Es cierto que hay excepciones, como Tsunade en Naruto… pero estas mentoras tienen a su vez como aprendices a otras mujeres que en ningún caso son la protagonista. Así, Sakura, el miembro menos relevante de todo el Equipo 7 y la única chica de éste, es la elegida para ser la alumna de Tsunade. En ningún caso Naruto, el personaje principal, que se va con un señor, Jiraiya; ni mucho menos Sasuke. Cuando los tres forman un equipo, el principal tutor es nuevamente un hombre, Kakashi. Por supuesto, la labor de Sakura (y por ende Tsunade) en el campo de batalla se centra en la sanación, quedándose así en la retaguardia.

Algo similar ocurre con Hippolyta y Diana en Wonder Woman. Otra vez la mentora femenina tiene como alumna a una mujer, no a un hombre. Al menos en este caso sí se trata del personaje principal.

Otras heroínas destacables tienen como maestros a hombres. Así, Rey es la aprendiz de Luke Skywalker (no de Leia, que asume ese rol de forma muchísimo más desdibujada con Poe Dameron); Capitana Marvel (la de los cómics, al menos, además de novia) lo es de Mar-vell; Lara Croft de Werner Von Croy; y Beatrix Kiddo en Kill Bill de Pai Mei.

Diana e Hippolyta en Wonder Woman

De este modo, hallamos estupefactos un vacío enorme de mujeres mentoras, especialmente de los protagonistas y más aún si éstos últimos son hombres.

La anciana sabia y las maestras

Como en todo, hay (poquísimas) excepciones. Por un lado, tenemos la figura, algo más presente en la ficción, de la “anciana sabia”, que tampoco es que se trate de una mentora. De hecho, muchas veces su papel va intercalado con el de la bruja (por goleada, el rol femenino más asumido aparte del de interés amoroso, princesa o madre).

Así, tenemos dentro de esta construcción literaria a personajes como  Zeniba y Yubaba en El viaje de Chihiro, la abuela-sauce en Pocahontas, Baba en Dragon Ball, Galadriel (que con lo que ha vivido, como si fuera una anciana) en El señor de los anillos, Gentiana en Final Fantasy XV (ídem que la anterior) o la tortuga Morla en La historia interminable, entre unos pocos ejemplos.

Yubaba en El viaje de Chihiro

Luego tenemos, un poco más cerca, a la figura de la maestra, pero que lo es a modo general de grupo, como las profesoras de clase, sin llegar a ser figura mentora propiamente dicha del héroe. Son ejemplo de esto Minerva McGonagall en Harry Potter, donde a pesar de ser jefa de la casa Gryffindor y la que se mantiene al frente de la defensa de Hogwarts cuando todo parece perdido, no logra un lugar especial en el recuerdo de Harry. Sí lo hace Severus Snape, profesor que le hizo la vida imposible durante toda su estadía escolar (se redime en el último momento), pero no McGonagall.

Otro ejemplo similar es Mavis en Fairy Tail, que como lleva muerta décadas antes de que empiece la historia, se la honra como fundadora del gremio, pero poco más. Reaparece posteriormente, pero en lugar de asumir un papel de mentora para Natsu o los demás, se centran más en su trágico romance con el villano, Zeref.

Minerva McGonagall y Harry Potter

Ahora sí: mentoras del héroe

Entonces llegamos a las pocas mentoras que hay, y resulta que la mayor parte tienen “peros”. Es el caso de la Anciana en la película de Doctor Strange, que resulta que en realidad es un personaje masculino en los cómics (el cambio de sexo fue además criticado por una parte del público). O el de Marín el Águila en Saint Seiya, que se ve obligada a “ocultar su feminidad”.

Estamos ya más cerca, nos topamos con uno de los personajes femeninos más emblemáticos de la ficción: Sarah Connor de la franquicia Terminator. Madre del líder de la resistencia contra las máquinas, John Connor, ejerce a su vez (especialmente en los inicios de la vida del muchacho) de maestra. A pesar de todo, no se le puede quitar el rasgo de “madre”, y al final es más conocida en el imaginario colectivo con esta faceta que con la de mentora.

Es otra obra considerado de culto en la ciencia ficción, Neon Genesis Evangelion, la que nos presenta a Misato Katsuragi, mujer que hace de tutora y luego amiga del protagonista, Shinji Ikari, con quien no guarda ningún tipo de parentesco. Misato es además coordinadora de los EVAs, capitana y posteriormente mayor dentro de NERV.

Sarah y John Connor en Terminator II: El juicio final

Llegamos finalmente a Nana Shimura de Boku No Hero Academia (de la cual comentaremos SPOILERS). Ahora sí. AL FIN nos encontramos a una mentora del héroe por antonomasia que es All Might/Toshinori Yagi, que es claramente mujer y nadie lo oculta (tampoco es que deba hacerse hincapié en ello). Además, su legado es esencial en la historia actual del manga y anime y Toshinori Yagi se encarga de protegerlo como un mantra, exponiéndolo orgulloso.

Nana es asimismo el referente original (al menos hasta la fecha, ya que sabemos que hubo 6 portadores antes que ella) del poder “One For All”, es antepasada de uno de los principales antagonistas, Tomura Shigaraki, sin embargo su rol no está definido por una maternidad (si acaso, la que simboliza con Toshinori a través de su relación mentor-alumno).

La naturalidad con la que Nana es introducida en la historia, lo “cool” que resulta su diseño y escenas como la de su muerte y la profunda impronta que deja en personajes de la historia y en el lector a pesar de lo poco que ha aparecido demuestran que es posible la existencia de mentoras tan inolvidables como Yoda, Miyagi, Mutenroshi o Gandalf. 

Lástima que no se aplique más y que se dé por hecho este vacío literario en el mundo de la ficción, que sigue recordándonos que, a pesar de todo, sigue molestando (aunque sea en el subconsciente o imaginario colectivo) la presencia y acción de mujeres de cierta edad y que incluso (cómo osan) puedan llegar a ser modelo de aprendizaje y referente de un hombre sin necesidad de que sea su madre.

Nana Shimura en Boku No Hero Academia

Taniguchi asegura que habrá más Code Geass en el futuro

El director de Code Geass, Goro Taniguchi, ha asegurado en unas entrevistas recientes (traducidas al inglés gracias a Kusaja en Reddit y a Mononoke No Ko en Tumblr), celebrando el estreno el pasado 9 de febrero en cines de Japón de la última película de la franquicia: Fukkatsu No Lelouch, que la idea es que haya Code Geass para rato.

De hecho, ese fue uno de los motivos por los que decidieron continuar con la historia de Lelouch y C.C. El argumento narrado en las dos temporadas originales de Code Geass, cerrado con uno de los mejores finales que se recuerdan en el anime, parecía completo. Sin embargo, ha asegurado, les ponía en una complicada situación tanto a él como al resto de figuras creativas que quisieran abordar el proyecto nuevamente.

“Cuando eso ocurra, qué ocurre con el mundo tras “R2″, cómo viven su vida los personajes, cómo ha evaluado la historia al hombre llamado Lelouch… La serie de televisión finalizaba con casi ninguna de estas preguntas en mente, así que era necesario crear algún tipo de camino con cierta lógica desde este punto”.

Suzaku en Code Geass: Fukkatsu No Lelouch. Estudio Sunrise.

Será el comité de producción el que se encargue de decidir cómo continuará la franquicia (ya sea en forma de anime, manga, novelas, etc.), mientras que a Taniguchi le gustaría que fuesen distintos directores los que abordasen la historia desde varias perspectivas, ya sea siguiendo la narrativa actual o en unos hipotéticos 10.000 años en el futuro, entre otros.

Aunque le pidieron a él que continuase con la historia de Code Geass, se ha encargado de rehacer el argumento del anime en tres películas recopilatorias y “ponerle límite a la historia de Lelouch”. Ha puesto como ejemplo las franquicias de Star Wars y Gundam en cuanto a su ideal de abordaje para con esta serie. A partir de aquí, avisamos de SPOILERS de la serie y de Fukkatsu No Lelouch.

Bases de la narrativa en Fukkatsu No Lelouch

Taniguchi ha contado además que tanto él, como el guionista Ichiro Okocuhi y el resto del equipo debatieron bastante sobre cuál sería la mejor forma de traer a la vida a Lelouch; aunque le importaba más cómo y por quién alcanzaría el protagonista el perdón tras su resurrección, algo que cuenta asimismo Fukkatsu No Lelouch.

Preguntado sobre si les preocupaba que los fans hubieran ido percibiendo pistas sobre una posible supervivencia (o no) de Lelouch, el director ha respondido que es algo que ya no les preocupa y ha puesto como ejemplo la última trilogía de Star Wars. Aunque los episodios VII y VIII puedan ofrecer pistas sobre el final del IX, no sería motivo para cambiarlo. Aún así, para él el final del anime original sigue siendo de libre interpretación por parte de los espectadores.

La evolución y los cambios que sufren Lelouch y el resto de personajes son una constante en Code Geass, algo que su director considera esencial para que no sean considerados como meros “personajes” y sí “personas”. Por eso, el protagonista ya no muestra su faceta rebelde, no hay necesidad para ello (ya había conseguido su objetivo al final de la serie/anteriores películas); Taniguchi incluso le dio instrucciones al “seiyuu” de Lelouch, Jun Fukuyama, para que sonara más relajado.

El director también ha aclarado que Lelouch sabía desde el principio de su rebelión que no podría vivir tranquilamente con Nunnally. Fukkatsu No Lelouch pretende mostrar esta otra cara de él donde puede tomar decisiones pensando en su vida, no en la resistencia ni en su plan contra Britannia.

Otra consideración importante para él era que aparecieran a su vez personajes secundarios; aunque fuera por poco tiempo.

A la hora de crear al nuevo reino de Zilkistan, Taniguchi había pensado antes en explorar los restos del Sacro Imperio de Britannia, los Caballeros de la Mesa Redonda o los supervivientes del culto al “Geass”; sin embargo quisieron crear finalmente nuevos personajes que dejaran presencia, algo que lograron gracias a los nuevos “seiyuus” Toda Keiko (Chamna), Ayumu Murase (Shario) y Takagi Wataru (Bitu). Okouchi fue quien tuvo la idea del nuevo poder “geass”de la enemiga.

Chamna en Code Geass: Fukkatsu No Lelouch. Estudio Sunrise.

Aunque quisieron hacer más uso de la a animación tradicional en los combates, al final fue inevitable (por cuestiones de tiempo y contextualización en la película, fundamentalmente) echar mano al 3D, más de lo que Taniguchi hubiera deseado. Al igual que ocurriera con los OVAs de Code Geass: Akito The Exiled, parece que esta tendencia irá a más en un futuro.

Sin embargo, sí se preocuparon especialmente en mostrar con más detalles la expresividad y lenguaje corporal de los personajes, como en los casos de Suzaku y C.C., ya que el cine sí permite realizar esto con mayor capacidad que el medio televisivo.

Por ello, y porque la perspectiva de la narrativa ya no parte solo de Lelouch (como sí ocurre en el anime y en las películas anteriores), sino además de los personajes femeninos y especialmente de C.C., el ritmo se ha ralentizado en comparación con la serie/cintas. Por ejemplo, Taniguchi ha señalado que fue consciente de que C.C. evitase mirar directamente hacia Lelouch y Kallen cuando se reencuentran, por lo que las emociones expresadas por éstos últimos en ese momento los deja a la imaginación del espectador. Sin embargo, ha indicado que la relación entre el protagonista y la pelirroja se acerca a la amistad.

Para el director de Code Geass: Fukkatsu No Lelouch, ésta podría ser interpretada como una historia de amor entre Lelouch y C.C., ya que había una intencionalidad ahí. Por eso, el tema de apertura “Kono Sekai De” de Leo Leiri habla de los sentimientos de C.C. y el de cierre, “Revive” de UNIONE, es la respuesta de Lelouch hacia el mundo y la peliverde. No exclusivamente en el sentido de amor entre un hombre y una mujer, sino en el de amor por el mundo, el cual Taniguchi considera que es “la historia de amor más verdadera dentro de mis trabajos”.

C.C. en Code Geass: Fukkatsu No Lelouch. Estudio Sunrise.

Ya está disponible Final Fantasy XV: Episode Ardyn Prologue

Square Enix ya ha subido a su canal oficial el capítulo completo de anime (de poco más de 15 minutos) dedicado al principal villano de Final Fantasy XV: Ardyn Izunia, titulado Episode Ardyn: Prologue.

Como su nombre indica, sirve de anticipo a los acontecimientos que sucederán en Episode Ardyn, el último contenido descargable que la compañía nipona lanzará al mercado el próximo 26 de marzo sobre Final Fantasy XV. De hecho, no cerréis la ventana en cuanto acabe el capítulo, ya que detrás vendrá un nuevo avance de este DLC con varias sorpresas incluidas.

Para los más despistados (o para los que no se hayan pasado el juego, avisamos de SPOILERS), Ardyn Izunia es en realidad Ardyn Lucis Caelum, aspirante original al trono de Lucis hace 2.000 años. Sin embargo, su hermano Somnus (antepasado lejano de Noctis) usurpó su puesto y lo condenó a una eternidad de sufrimiento y al olvido, ya que Ardyn a su vez había sido contaminado con la plaga de las estrellas mientras intentaba acabar con ella.

La historia nos presenta también por primera vez a Aera (¿guiño a Aeris de Final Fantasy VII?) Nox Fleuret, la primera oráculo y un antepasado lejano de Luna y Ravus.

Episode Ardyn: Prologue está dirigido por Takefumi Terada, mientras que Toru Osanai se encarga del guión y Yuji Shinoda de la producción.

Sin más dilación, a continuación os dejamos Episode Ardyn: Prologue: