Norihiro Naganuma, director de The Ancient Magus Bride: «Estoy trabajando en algo muy interesante, pero no puedo decir el qué»

El director de la adaptación a anime de The Ancient Magus Bride (Mahou Tsukai no Yome), Norihiro Naganuma, ha pasado por la última Japan Weekend en Madrid, donde ha participado en firmas de autógrafos, una conferencia tras la proyección de dos episodios de la serie y en entrevistas a los medios. Ha admitido encontrarse trabajando actualmente «en algo muy interesante, pero no puedo decir el qué». Preguntado además durante su intervención si está en mente la continuación del título de Kore Yamazaki, ha añadido que «lo vamos a pensar. Hay un capítulo especial (un cortometraje) sobre el arco de la academia. Si las cosas van bien, seguiremos».

El animador, que ha trabajado además dirigiendo la película Yowamushi Pedal Movie o en proyectos como La chica que saltaba a través del tiempo (Toki wo Kakeru Shōjo), Death Note o Shingeki no Kyojin, ha contado que dos de sus principales influencias a la hora de decidir dedicarse a la animación las encontramos en El castillo en el cielo (Estudio Ghibli) o Bambi (Disney), ya que en ambas «los dibujos eran muy bonitos».

Uno de los factores que más tiene en cuenta a la hora de decidir hacer un trabajo es que en él no mueran muchos personajes, por ello solo aceptó participar en la realización de episodios de Shingeki no Kyojin «donde nadie muriera».

Otra característica que Naganuma tiene en consideración a la hora de empezar a dirigir animación es «cómo hacer el proyecto interesante. No basta con copiar y pegar del manga original. También hay que fijarse en que el original sea acorde a uno mismo. En la animación tienes que abordar tanto a la fuente como al fan«.

Norihiro Naganuma, director de «The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome»), durante la entrevista en Japan Weekend Madrid 2019. Foto de Fantasy Cloud.

«No es necesariamente bueno ni malo preguntarle al autor de la obra (fuente), ya que el guión que se crea para el anime es original». En el caso de Kore Yamazaki, Naganuma ha asegurado que «estaba muy contenta con esta versión».

Lo más complicado para él a la hora de realizar una adaptación a anime es cómo traspasar lo que se cuenta en el manga, donde «tienes mucha información en solo una página. Lo difícil es hacer entender toda esa información». Por ello le otorga una gran importancia a los sonidos e imágenes, ya que «aunque no se puedan comprender las palabras, las imágenes traspasan barreras».

«En el manga, por ejemplo, no hay nada de color ni sonido, algo a tener muy en cuenta en el anime». Por ello, para la realización de The Ancient Magus Bride «buscamos mucho la imagen de fantasía, buscamos imágenes y sonidos que pudieran quedarse en la mente de la gente», ha añadido Naganuma durante la conferencia.

Con esa intención el equipo de desarrollo viajó a Reino Unido, a Londres y alrededores y al sur, ya que «lo mejor es ir al sitio en cuestión, más que quedarte en tu escritorio dibujando».

Otra de las fuentes de las que bebieron para la realización de The Ancient Magus Bride eran libros de ilustraciones en japonés, para lo que además iban a museos para verificar lo que habían visto en ellos y los detalles. «Era muy interesante desde la perspectiva de un extranjero estudiar estos libros, verlos desde el otro lado de la cámara», ha contado Naganuma.

Norihiro Naganuma, director de «The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome»), durante la entrevista en Japan Weekend Madrid 2019. Foto de Fantasy Cloud.

Naganuma tenía claro el final del anime de The Ancient Magus Bride desde el principio

El actual presidente de Wit Studio, Takeshi Wada, le preguntó a Naganuma si quería dirigir la adaptación a anime de The Ancient Magus Bride y le dio el manga, ha contado el director, ya que «el estudio suele hacer obras con mucha acción, pero lo que querían para esta serie era algo más visual«, por ello lo eligieron.

Inicialmente lanzaron los tres OVAs sobre la historia de Chise antes de la narración principal, pero «el público estuvo muy interesado en ellos y decidimos hacer una serie. Los productores dijeron que adelante».

Curiosamente, los 24 episodios de The Ancient Magus Bride se dividen en tres bloques y realizaron primero los capítulos 1, 12 y 24 (es decir, el primero, la mitad y el último).

«Primero nos preguntamos «¿qué está pasando?», luego «¿qué se ha decidido?» y por último «¿cuál es el final?». Por ello, primero decidimos que al final Chise y Elias estarían casados, pero para llegar hasta ahí tenían que subir y bajar. Tenían que crecer y Chise creció. Por eso, del episodio 1 al 12 es el punto de vista de Chise. Del 13 al 24 son los puntos de vista de Chise y Elias. El final de esta serie de 24 capítulos es que ellos están casados y quizás lo que vendrá después de que se hayan casado… o quizás no».

Una de las intenciones al narrar la historia de este título era mostrar a personajes con claroscuros. «Para crear a los personajes de esta obra nos dimos cuenta de que todos tenemos cosas negativas dentro, y al ir conociendo a más gente caemos en que aunque esas cosas negativas no se van a ir, vamos a poder compartirlas y superarlas», ha explicado Naganuma.

«Es lo que les pasa a Chise y Elias. Elias tiene en su propio corazón mucha oscuridad. La gente ve también que es un personaje fuerte, aunque yo creo que es más bien débil».

«The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome»), dirigida por Norihiro Naganuma. Wit Studio.

Naganuma: «Hay mucha cantidad de anime, lo que baja la calidad»

El animador ha trabajado en muchos otros proyectos antes de The Ancient Magus Bride. Uno de ellos fue La chica que saltaba a través del tiempo, del aclamado Mamoru Hosoda y estrenada en 2006. Naganuma lo recuerda como «muy buena experiencia. Era el animador más joven y Hosoda se fijaba mucho en los detalles. Si cometías un error, por pequeño que fuera, él te decía que tenías que arreglarlo, te explicaba detenida y técnicamente porqué. Era muy claro».

La situación en la industria del anime ha cambiado desde entonces y Naganuma ha afirmado que «la animación japonesa es aclamada en todo el mundo y Japón continúa promocionándola, lo que es genial. El problema es la cantidad, lo que baja la calidad. Muchas de estas series duran una sola temporada y se cancelan».

«Los salarios y las condiciones sin embargo han mejorado», ha comentado el animador respecto a épocas pasadas, como cuando él empezaba, ya que «si te ponías malo no tenías para pagar las medicinas, vivías en un pequeño cuarto y comías solo ramen y fideos instantáneos. Es importante hablar sobre salarios».

«También trabajo como productor e intento que los salarios suban. La parte mala es que a veces sacrificamos otros salarios más altos y los bajamos para igualar».

Finalmente, tanto en la conferencia como en la entrevista a la prensa Naganuma solo ha tenido palabras de agradecimiento hacia el público español y ha asegurado que su vista a España (la primera a Madrid, ya que estuvo hace años en Barcelona) le ha resultado «genial, divertida y cálida».

Norihiro Naganuma, director de «The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome») en Japan Weekend Madrid 2019. Foto de Fantasy Cloud.

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The Ancient Magus Bride, un cuento de hadas sobre crecimiento personal

No soy muy de empezar entradas contando experiencias personales, pero en este caso no se me ocurría otra forma de hacerlo, ya que lo experimentado con The Ancient Magus Bride (Mahô Tsukai no Yome en japonés y al español vendría a ser La esposa del hechicero) no me suele pasar.

Este es uno de esos casos donde conocí el manga cuando todavía no tenía adaptación a anime (ni tan siquiera lo había traído aún Norma Editorial a España), me enganchó, por supuesto esperé a la versión animada y llegó un punto, hacia el final de la trayectoria de ésta última, que la trama alcanzó al manga. Y me cabreé muchísimo. De pronto, viendo los capítulos semanales del anime y leyendo mensualmente los del manga, me pareció que todos los personajes se habían vuelto idiotas o quizás la autora (Kore Yamazaki) había perdido el juicio y control sobre su obra. Todo ello causó que, una vez terminado el anime y finalizado el arco de Cartaphilus, dejase de leer el manga (además el arco de la academia no me resultaba nada prometedor al traerme demasiadas reminiscencias de Hogwarts).

Sin embargo, he aquí que Netflix trajo hace unos días el anime completo de The Ancient Magus Bride (lo que hay hasta ahora, quiero decir, que a todas luces habrá más cuando el manga tenga más capítulos acumulados) y me entró una extraña sensación de morriña (será el temporal). Me encontré viéndomela entera en un fin de semana. Y gozándola. Se puede decir que me he reconciliado con la obra.

Por ello quiero iniciar este análisis con una conclusión: The Ancient Magus Bride se disfruta mucho más de tirón (e incluso en la versión animada que en la de papel, ya que su salida mensual es casi agonizante). Tiene un ritmo lento y pausado, eso se percibe desde sus inicios y conforma parte del encanto y personalidad de la obra, pero es que la evolución de Chise, otro de sus pilares, puede resultar inconexa, forzada y hasta surrealista a un ritmo de capítulo por mes. Admito que incluso había malinterpretado la relación entre la pelirroja y Elias durante los primeros episodios del manga porque, simplemente, se me habían olvidado los matices y detalles (y este título está repleto de ellos respecto a la psique de sus personajes).

The Ancient Magus Bride. Estudio Wit

The Ancient Magus Bride se yergue sobre una premisa complicada

La historia da comienzo con la subasta de una adolescente japonesa, Chise Hatori (voz de Atsumi Tanezaki), que ha perdido las ganas de vivir (de hecho estaba a punto de suicidarse antes del inicio). Un misterioso ser con cuerpo humano y cabeza en forma de calavera animal que responde al nombre de Elias Ainsworth (Ryôta Takeuchi, y los nombres ya juegan con las palabras en varios idiomas) la compra por un precio desorbitado para convertirla en su aprendiz… y esposa. Resulta que Chise es una «sleigh beggy», un extraño ser de extraordinario poder mágico que atrae, para bien o para mal, a todo tipo de criaturas del otro lado. Por eso, qué mejor que situar la narrativa en Reino Unido, país con amplia historia y folclore al respecto.

Como se puede apreciar, la premisa de la historia no es la que diríamos la ideal para un cuento de hadas (o sí, si tenemos en cuenta los de antaño). Sin embargo, Yamazaki le da la vuelta al tropo. No convierte a Elias en héroe ni en villano, no le da a la chica pero tampoco se la quita. Desde el primer momento, aunque Chise, por su nula autoestima, caiga en una absoluta relación de dependencia con Elias, se es advertido que eso no está bien: a los humanos no se los compra, no hay que volcarse exclusivamente en una persona y es necesario ir creando una relación de confianza y bienestar mutuos, así como ir construyendo la propia vida (que incluye, evidentemente, a un círculo más o menos amplio de experiencias y conocidos).

Si bien hay algún chiste de ligero (MUY ligero) innuendo sexual, tanto Chise como Elias se comportan emocionalmente como dos niños, pues ninguno ha tenido la oportunidad de crecer junto a sus congéneres (a Chise no la dejaron, Elias en parte no quiso) y por ello su vínculo va evolucionando y enredándose en el de maestro-aprendiz, padre-hija, madre-hijo, amigos y matrimonio. Por ello, tanto la evolución de Chise como la de Elias son troncales en esta obra.

The Ancient Magus Bride. Estudio Wit

Un envoltorio mágico

The Ancient Magus Bride nos recuerda ocasionalmente a Fruits Basket en relación a que ambas son obras que se adentran mucho en la psique de unos personajes dañados y traumatizados, donde el abuso (emocional y físico) está presente por doquier, donde la protagonista es una adolescente que se sobrepone y ofrece soporte emocional a (casi) todos, donde se dan vuelta a ciertos tropos (románticos) y donde la figura materna está MUY presente. Pero  tanto drama no es tal y la sangre no llega al río gracias en buena parte a dos puntos: los dos son títulos que, al fin y al cabo, pueden ser disfrutados por un público juvenil, por lo que los momentos dulces y románticos abundan a su vez; y a que las tramas tienen un trasfondo mágico (utilizado muchas veces como metáfora o hilo conductor), mucho más presente en The Ancient Magus Bride.

Magia es un vocablo que debería ir unido intrínsecamente a esta obra. Hay magia en el argumento, pero y sobre todo en el anime lo hay en todo el apartado audiovisual. Es un trabajo que se goza por los ojos y oídos durante sus 24 episodios de duración (y esto ya es un logro). Por ello debemos agradecer la enorme labor adaptativa que ha realizado Norihiro Naganuma (uno de los invitados a la próxima Japan Weekend, por cierto), pasando del papel a la pantalla unos escenarios, personajes y situaciones maravillosas (muy británicas, claro está); así como la excelente partitura de Junichi Matsumoto, donde podremos deleitarnos en el sonido de gaitas y flautas, entre otros.

El estudio Wit en definitiva pone aquí toda la carne en el asador y se marca un trabajo que, en cuanto a serie de anime se refiere, solo hemos visto superado en hermosura por Kyoto Animation y su Violet Evergarden (que tiene menos de la mitad de episodios, todo sea dicho). El anime de The Ancient Magus Bride es para verlo dejándose llevar, sin prisas, disfrutando de su paleta de colores y de los mundos en los que habitan Chise, Elias, Ruth, Shilky y los demás.

En conclusión, The Ancient Magus Bride es una título para ver de forma continuada para no perder detalle sobre la evolución de los personajes, pero deleitándose en sus momentos hermosos, mágicos y pausados. Es una obra en la que vale la pena sobreponerse a una premisa inicial que luego no es tal y así poder disfrutar de una historia que tiene más matices de los que parece y de unos personajes carismáticos y profundos (especialmente sus dos protagonistas).

En su décimo aniversario, la Japan Weekend saca sus mejores cartas

Tres días quedan para que la Japan Weekend Madrid cumpla diez años desde sus inicios. El fin de semana del 21 y 22 de septiembre tendremos las cita en IFEMA Madrid, donde se dará lugar, entre otros, una competición internacional, 11 países de todo el mundo, 33 participantes, invitados internacionales referentes en el mundo del cosplay… El International Cosplay League.

Enayla, una de las invitadas, es una «cosplayer» y «popmaker» de Estados Unidos que, inspirada por los disfraces llamativos de su evento más cercano, compró una máquina de coser en un mercadillo de garaje y aprendió lo básico. Hasta este momento, ha aparecido en una gran variedad de publicaciones, ha organizado paneles sobre cosplay y ha juzgado concursos tanto a nivel local como internacional.

Desde Roma, contaremos con la participación del camaleónico Manuel D’Andrea. El italiano sorprende con su virtud para calcar a cualquier personaje que se propone.

Hikarin se hizo conocida por su interpretación de Mikaela de Owari no seraph. Especializada en interpretar personajes masculinos con una historia trágica, su capacidad para interpretar personajes tanto masculinos como femeninos le ha conducido a convertirse en un referente.

La cosplayer Hikarin

Con motivo del aniversario y para estar a la altura de la circunstancia, en esta oportunidad hay varios invitados de renombre. Entre ellos:

RJ Palmer, el artista que ha dado vida a los pokémon de Detective Pikachu. El ilustrador se hizo viral en todo el mundo gracias a sus «fanarts» de estilo realista de estos seres de Nintendo. Años más tarde, su talento como artista conceptual le ha llevado hasta la película de imagen real.

En Japan Weekend ofrecerá una masterclass sobre su proceso creativo y una charla con preguntas y respuestas sobre Detective Pikachu. Además, se podrán conseguir sus ilustraciones firmadas.

Los directores de Bakemonogatari y The Ancient Magus Bride, entre los invitados

Quien también ha confirmado su presencia es Akio Watanabe, el diseñador de personajes y director de animación de la saga Monogatari, estará en el evento presentando, gracias a Front Wing, el anime de Grisaia: Phantom TriggerBakemonogatari, Nekomonogatari, Nisemonogatari, Kizumonogatari, Owarimonogatari… La implicación de Watanabe en el anime de Monogatari es total: es la piedra angular que da vida a sus personajes.

Akio Watanabe ofrecerá un show en directo donde realizará uno de sus dibujos en vivo. Asimismo, tanto sábado como domingo el dibujante asistirá a una sesión de firmas para todo aquel interesado en el diseñador.

También tenemos a Renji «Range» Murata, un artista y diseñador japonés, conocido en gran medida por su trabajo de diseño conceptual en las series Last Exile y Blue Submarine No. 6.  Comenzó su carrera haciendo trabajos de diseños de videojuegos y ha publicado más de una docena de libros de su trabajo, siendo algunos de los más notables Robot, Rule y Futurhythm. 

Murata celebrará un encuentro con sus seguidores y todo aquel interesado en su trayectoria profesional y asimismo asistirá a una sesión de firma de autógrafos.

El furor que causa The Ancient Magus Bride trae aparejado la visita del director de su versión animada, Norihiro Naganuma, quien también ha trabajado en La chica que saltaba a través del tiempo, El monstruo de al ladoDeath Note Welcome to the NHK. También ha dirigido la película de Yowamushi Pedal

Naganuma hará una sesión de preguntas y respuestas el sábado tras una proyección de The Ancient Magus Bride durante el evento.

Por último, pero no por ello menos importante este año contaremos con la presencia de:

  • Sunstroke Project (grupo eurovisivo):  El grupo que encandiló a todo internet tras pasar por Eurovisión gracias a Epic Sax Guy.
  • Gabriel Picolo (Ilustrador): El artista detrás de Icarus and the Sun y las obras de Teen Titans con Raven y Beast Boy para DC Comics.
  • Creators Expo (Youtubers): Andrea Compton, Hermoti, Keunam, Bleda y Vuldarde, El rincón de Ani… Conócelos en un nuevo espacio espacio creado para la ocasión
  • Salvador Espín (Dibujante): El dibujante de Deadpool y personajes de Marvel en series como X-Men o Hulk estará en nuestro 10º aniversario.
  • Maki Itoh (Luchadora): La que dicen es la luchadora más irreverente de Tokyo Joshi Pro llega a Madrid para ponerlo todo patas arriba.
  • Cyarin (Artista): Las ilustraciones de la artista, popularizadas en todo el mundo a través de redes sociales, en Madrid.
  • Masaaki Hasegawa (Artista):  El afamado artista nipón realizará una pintura de 36 metros cuadrados el sábado ante el público.
  • Elena Casagrande (Dibujante): La dibujante de los cómics de Doctor Who estará en Madrid gracias a la editorial Fandogamia.
  • Álvaro Arbonés (Autor): Conoce al autor de Tú (no) necesitas ser un héroe, el genial libro sobre Evangelion de la editorial Héroes de Papel.
  • Miyu Yamashita (Luchadora): ¡La profesional de Tokyo Joshi Pro Wrestling y ganadora del título Princess Of Princess Champion!
  • Hyemin 혜민 · K-POP (Cantante): La surcoreana se une al cartel musical y podremos escuchar sus nuevos temas en Madrid.
  • Valentín Lorén (Exboxeador): El representante de España en Tokio 1964 rescata sus vivencias como boxeador de los Juegos Olímpicos.
  • Kamidaiko y Kokeshi (Taiko y folk): El grupo de taiko, el tambor tradicional japonés, y el de folk completan la oferta musical de Japan Weekend.
  • Makiko Sese (Artista de danza): La japonesa interpretará el domingo la obra de danza y pintura «Dance & Ink» junto a Kumiko Fujimura.

Algo característico de este tipo de eventos que nunca pueden faltar  son los concursos, las actividades de diversa índole y exposiciones, entre los que encontraremos algunos clásicos y otros nuevos:

  • Asian Cover Dance
  • International Cosplay League
  •  China Cosplay Super Show
  • Pop Culture Hiroshima
  • Japan Weekend Cosplay Show
  • Pasarela Cosplay
  • X Japan Weekend Idol Festival
  • Concurso de CMV (Cosplay Music Video)
  • Concurso de Cosplay Infantil
  • Espacio Umami, dedicado a la gastronomía japonesa.
  • Madrid Weekend Live
  • Exposición: El Olimpismo en Tokyo 1964
  • Espacio Umami
  • Creators Expo
  • Paneles de Cosplay
  • Firmas de Cosplayers

Japan Weekend Madrid ya tiene disponible la venta de entradas a través de su página web.

Japoneando Anime: Totsukuni no Shoujo (La pequeña forastera)

La pequeña forastera (Totsukuni no Shoujo とつくにの少女) es en realidad un manga (no tiene adaptación al anime, al menos por ahora) escrito y dibujado por Nagabe, una «mangaka» (漫画家 dibujante de cómics) no muy conocida fuera de las fronteras niponas, pero con un estilo y sensibilidad únicos, que se exponen perfectamente en la obra que nos ocupa.  Para los más interesados, comentaros además que recientemente ECC Ediciones ha lanzado el primer tomo a la venta en España, el cual realmente os recomendamos porque es una delicia.

El argumento de partida es simple: el mundo se encuentra dividido por una frontera o muro que separa a los del interior de los del exterior en base a una maldición antigua que torna a las personas en monstruos al ser tocados por uno de ellos. Los malditos no sienten dolor, ni frío ni calor, tampoco está claro actualmente si son inmortales (desde luego es lo que parece) ni cuál es exactamente su naturaleza. En medio de este panorama, la niña Shiva vive con el Doctor, una de estas criaturas malditas.

Cuando Japón se interesó por la mitología celta

Probablemente varios de los que están leyendo esta entrada conocen ya La esposa del hechicero (Mahô Tsukai no Yome 魔法使いの嫁), un manga y ahora también anime realizado por Wit Studio que, a simple vista, abarca una temática muy similar a la de La pequeña forastera. Decimos «a simple vista» porque en realidad son más las diferencias que las similitudes entre ambos títulos, sobre todo a medida que se va avanzando en la historia (no queremos destripar nada, pero el giro que ha tomado el manga de La esposa del hechicero en los últimos capítulos no acaba de agradarnos, aunque hay que esperar a ver cómo se desenvuelven los acontecimientos).

Lo que parece confirmar la existencia de ambas obras es el creciente interés que parece tener al menos un sector de la sociedad japonesa por la mitología celta, la cual, esta vez sí, es el elemento base en las dos historias.

Por ejemplo, y al contrario que con La esposa del hechicero, en La pequeña forastera no tenemos a nuestra protagonista rodeándose de todo un catálogo de criaturas sacadas de la saga Harry Potter (de hecho, los personajes en este manga son mínimos, siendo precisamente una obra centrada en esta característica), siendo la ambientación lo que resulta más europeo-medieval. Incluso el estilo de dibujo llegados a este punto parece sacado de un cómic de algún artista europeo.

Sin embargo, el acercamiento que hacen a esta mitología parece cuanto menos cuidadoso y respetuoso, pero es que además en el caso de La pequeña forastera se le suman una sensibilidad y una mirada muy «nipona», muy del estilo de autores literarios como Hiromi Kawakami (El cielo es azul, la tierra blanca), con su percepción reflexiva y neutral.

Hacemos especial hincapié en lo de neutral porque, en capítulos más avanzados, aparecen nuevos personajes en esta obra que al lector probablemente le darán ganas de tirar a un río con una piedra atada, pero que sin embargo la autora los deja pulular libremente por sus páginas. No juzga, como decíamos, un elemento muy característico de la literatura japonesa, lejos de influencias de religiones que tienden a dividir el mundo entre el bien y el mal, justamente, el blanco y el negro.

Influencias de otras culturas

Sí hay, sin embargo, una clara división entre «el mundo bueno» (del interior) y «el mundo malo» (del exterior) en la narrativa, pero ésta forma parte de la historia, no del juicio de la autora (ni tampoco del lector, que probablemente simpatizará más con «los malditos»). Quizás este aspecto de la historia sí está más influenciado por religiones occidentales, existiendo una división clara e infranqueable entre la sociedad de dentro y la de fuera.

En un punto incluso dos soldados llegan a hablar de la posible culpa de los inmigrantes a la hora de la nueva ola de contagios, algo que lamentablemente se encuentra muy en boga en la sociedad actual a nivel mundial. El caso japonés en particular tiene cierto sector de su población que puede ser considerada como xenófoba, teniendo también vocablos despectivos para dirigirse a los extranjeros (siendo el término más conocido el de «gaijin » 外人, aunque no siempre es utilizado de forma despectiva).  En cualquier caso, como decíamos, por desgracia este aspecto se encuentra actualmente presente (más de lo deseado) en todas las sociedades.

Cambiando de tercio, el nombre de la niña protagonista, Shiva, hace referencia a la diosa hindú que forma parte de su trimurti, trinidad divina, en la cual es la figura destructora del universo. Casualidad o no, el personaje de La pequeña forastera es el detonante (en principio, o eso creen…) de la nueva ola de contagios que asolan al mundo interior. Hasta la fecha, es una constante en la obra que la sociedad crea que Shiva está contagiada por el mundo exterior.

Como curiosidad, Shiva es el único personaje en toda la obra (también hasta la fecha) que tiene nombre propio, siendo su acompañante simplemente conocido como «el Doctor» (en la versión japonesa «sensei», 先生, que puede ser traducido como maestro o doctor en el sentido de alguien muy conocedor de cierta materia) y su pariente como «la tía» en la traducción española y «abuela» en otras versiones. El pueblo del interior de momento ni tan siquiera tiene nombre, ni a nivel local ni los que en él habitan.

En conclusión

Nos encontramos ante una obra algo atípica, aunque no deja de resultar familiar para los que sean seguidores de mangas o animes que no se limiten al shônen/shôjo de turno y/o cierta literatura proveniente de Japón. Si crees solo al ver la portada que vas a encontrarte con una copia de La esposa del hechicero, piénsatelo de nuevo, porque en lo personal creo que lo que vas a encontrar es una mirada, a medio camino entre Oriente y Occidente, de ciertos aspectos de la mitología celta envueltos por una historia acogedora y repleta de sensibilidad. Por nuestra parte resulta imperdible.

Japoneando Anime: Mahou Tsukai No Yome

Esta quincena trataremos un manga (también con adaptación al anime en formato OVAs) que es para nosotros muy especial: Mahou Tsukai No Yome (魔法使いの嫁 The Ancient Magus Bride). Lo es porque nos encontramos ante un manga japonés con protagonista japonesa, pero que versa sobre el folclore de origen celta (al menos en su mayoría) y se ambienta, claro está, en Inglaterra.

Su autora es Kore Yamazaki y este es su primer trabajo conocido fuera de Japón. El manga tiene una periodicidad mensual y en España está siendo publicada por Norma Editorial. Con lo bonito que es, no sé a qué estáis esperando para haceros con él (o darle una oportunidad, al menos). Como adelantábamos, tiene una adaptación al anime en formato OVAs, que serán un total de tres, de los cuales ha salido en la actualidad solamente el primero. La animación corre a cargo del Estudio Wit (Shingeki no Kyojin) y parece que será tan bonito como su versión en papel.

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¿De qué trata Mahou Tsukai No Yome? Chise Hatori es una joven pelirroja y con ojos verdes de origen japonés que lleva una vida bastante complicada: su padre las abandonó a ella y a su madre, por lo que ésta última optó por suicidarse. Chise ha tenido poderes mágicos desde muy pequeña: es capaz de ver y percibir cosas que nadie más puede notar. Sin embargo, esta capacidad no ha hecho más que traerle problemas, ya que entre eso y su aspecto (ser pelirrojo en Japón no es algo muy común, aunque en el mundo del manga y el anime pudiera parecer lo contrario), los demás han tendido a marginarla. Hasta que un día aparece un misterioso hombre y le dice que va a ser vendida a unos señores muy importantes, que se encuentran más allá del mundo que ella ha conocido hasta la fecha. Chise, entre desesperada y deprimida, accede. Y así es como aparece en su vida Elias Ainsworth, un ser antropoforme con cabeza en forma de cráneo de una bestia. Elias decide llevársela a su hogar y enseñarle todo lo que un mago necesita saber, puesto que Chise es en realidad una Slay Vega, un ser de enorme capacidad mágica, pero a cambio de poder costarle la vida…

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Así da inicio esta serie, donde se nos irá desvelando un mágico mundo repleto de seres propios de las creencias de origen celta.

Mitología celta… y no tan celta

En este rico universo que Chise (y el espectador) irá descubriendo hallaremos multitud de criaturas (y las que quedan): desde los típicos dragones y hadas, hasta las banshees, pasando por los populares perros negros o Padfoot, entre otras muchísimas criaturas. Lo emocionante de cada capítulo de Mahou Tsukai No Yome es descubrir con qué nuevo ser se encontrará Chise, y cómo reaccionarán unos y otros. Como en todo, hay criaturas benignas y malignas; aunque una de las virtudes de este manga es que su autora no se dedica mucho tiempo a juzgar. Por ejemplo, aquí el Padfoot, que suele ser considerado una señal de mal augurio, acaba siendo un familiar y uno de los seres más cercanos a Chise.

Asimismo, a medida que va avanzando el manga y vamos conociendo a más y más criaturas, nos surge la eterna duda: ¿Qué diablos es Elias? ¿Una quimera (sí, también hay quimeras)? ¿Un ser benigno que acabó usando magia oscura? O la que cuadra más (hasta el momento, al menos) de todas: un wendigo. El wendigo, para los pueblos originarios de algunas zonas de Canadá, es un ser mitad hombre, mitad bestia. Normalmente suele habitar en lugares fríos y en lo profundo de los bosques y, en algunas cosmologías, se alimenta de personas. De hecho, el wendigo es visto como un castigo para aquéllos que, presas de la hambruna propia de lugares tan inhóspitos, se ven obligados a comer carne humana. No es de extrañar, puesto que los primeros colonos ingleses que pisaron suelo en lo que hoy es conocido como Canadá acababan por lo general muriendo de inanición. También pueden ser asociados con la codicia. Además, el wendigo es visto como un ser bastante más alto que un humano, ya que crece en proporción a la carne que haya comido. Si nos fijamos en lo poco que sabemos del pasado de Elias, cuadra bastante con la definición del wendigo: fue encontrado por Lindenbaum en medio de un bosque cubierto de nieve, agotado y amnésico perdido. Lo único que murmuraba era que tenía hambre. Lo único que recordaba era el color rojo (¿sangre?). Y no podemos olvidar que casi se come a Chise en pleno arrebato… Así que, salvo sorpresas de última hora, apostaríamos por que es un wendigo.

La Bella y la Bestia

Versión japonesa. Porque el otro principal componente de esta obra, aparte de todo lo folclórico y anglosajón que la inunda, es la creciente relación entre Elias y Chise (de ahí el título The Ancient Magus Bride). No son pocos los que han corrido a clamar a los cuatro vientos su paralelismo con la Bella y la Bestia. Si bien es cierto que la base es la misma (chica joven se enamora de hombre con apariencia de bestia), lo cierto es que todo el resto que la compone es totalmente distinto. Tampoco podemos olvidar que el mismo concepto de enamorarse más allá de las apariencias ha sido repetido hasta la saciedad (El fantasma de la ópera, la adaptación fílmica de V de Vendetta, etc.). Pero lo fundamental de la relación que se establece entre Chise y Elias no es el enamoramiento, sino la evolución y el descubrimiento de la identidad que uno va descubriendo junto al otro. Chise porque aprende cada vez más sobre un mundo totalmente mágico y nuevo para ella, y de paso va queriéndose un poqito. Elias porque va comprendiendo poco a poco el significado de su humanidad (la cual también había olvidado por completo). En cierta forma, son como dos niños que van creciendo juntos. Y sobre todo, Chise por una vez empieza a ser consciente de su propia existencia y del valor irreemplazable que ésta posee, tras haber pasado una infancia y adolescencia totalmente desdichadas y que la habían sumido en un estado de depresión absoluto.

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Por lo tanto (y sí, a pesar de las apariencias), el lector va queriendo descubrir cada vez más sobre la relación entre estos dos protagonistas. Porque es una que implica la evolución y el crecimiento de ellos como personajes.

Conclusión

Si bien esta vez no hemos hablado de aspectos centrado en la sociedad y cultura propiamente japonesas, resulta curioso observar cómo es el acercamiento de una autora nipona a una cultura y mitología que no son suyas (lo que hacemos nosotros con ellos). En este caso, la anglosajona (no diremos exclusivamente celta, hay elementos en Mahou Tsukai No Yome que no lo son). Y más si el resultado tiene forma de una obra tan bonita y encantadora como esta. A pesar de su periodicidad mensual (se va leyendo muy poco a poco), la espera va mereciendo la pena. Con cada nuevo capítulo nos sentimos como Chise cuando acaba de llegar por primera vez a la casa de Elias: entre cautos y encandilados, es un nuevo mundo que se abre ante nosotros.

https://www.youtube.com/watch?v=g7Lsrfdbfe8