La demo de Final Fantasy VII: Remake muestra un juego dinámico que mantiene la esencia del original

Este fin de semana, desde el jueves pasado, se está celebrando Madrid Games Week en el recinto ferial Ifema la que vendría a ser principal convención de videojuegos a nivel nacional. Entre los títulos que han traído para que podamos disfrutar antes de su salida se encuentra el ansiado Final Fantasy VII: Remake, cuyo lanzamiento está previsto para el 3 de marzo de 2020  en todo el mundo. Y hemos tenido la gran suerte (tras horas y horas de cola) de poder disfrutarla.

Lo primero que destaca de la demo, como ya se habrá podido apreciar en vídeos e imágenes promocionales y de otras ferias anteriores, es su cuidado apartado gráfico. Efectivamente, pueden verse todo tipo de detalles en los acabados de Cloud, Barret y Jessie (los únicos personajes en hacer acto de presencia en este adelanto, breve lapsus de Sefirot y mención a Tifa aparte), de los escenarios (aunque ocurra todo dentro del primer reactor) y de los enemigos, especialmente del jefe Escorpión, al que enfrentamos aquí.

Estos acabados no se perciben solo en las escenas de diálogo, sino también en las de movimiento y durante las peleas. A Cloud se le mueve el pelo y la ropa, y durante las conversaciones gesticula (como Barret) a un nivel superior al de una película como Advent Children. Y en el reactor de Midgar podemos ver la energía Mako que fluye.

Un sistema de batalla dinámico que mezcla turnos con acción

El sistema de batalla era lo que más curiosidad nos generaba (al fin y al cabo es una demo) y no nos ha defraudado. Éste se basa en ataques directos y cortos que se van combinando con comandos como habilidades, magia u objetos a medida que se van llenando las barras BTS.

Cuando las barras BTS se han llenado hasta determinado punto y hemos usado estos comandos, mientras vamos recibiendo daño por parte del enemigo, se llegará al estilo de «Superación», que es descrito como cuando el personaje hace un esfuerzo superando sus posibilidades. Efectivamente, estamos hablando de los límites. Por ahora, la demo ha mostrado los mismos que hemos visto en Cloud y Barret al inicio del juego original.

Además, podremos cambiar de personaje durante la batalla con solo apretar un botón (lo cierto es que todo nos ha resultado muy intuitivo y que sabe aprovechar casi al máximo cada palanca y pulsador del mando de la PlayStation 4), lo que nos será muy útil (prácticamente esencial) durante algunos momentos de las batallas o con determinados rivales. En el caso del jefe Escorpión, por ejemplo, es muy útil cambiar a Barret cuando salta a un punto alejado del escenario.

Este dinamismo entre los personajes no solo torna más variado el combate, sino que sirve asimismo para que detectemos las virtudes y defectos de cada uno de ellos. Por ejemplo, Barret puede llegar a distancias mucho más lejanas que Cloud, pero es más lento (especialmente en los esquives y en las guardias, las cuales por cierto también se pueden intercalar con los ataques directos).

El dinamismo se incluye además en relación al escenario que nos rodea, el cual tendremos que saber aprovechar para llevar el combate a nuestro favor. Es el caso de llegar a cubrirse tras los escombros cuando vemos que el jefe Escorpión está preparando su potente ataque láser con la cola.

Por lo demás (en cuanto al sistema de batalla), las magias ya estaban presentes en la demo (no así el sistema de materias, aunque éstas pueden percibirse en las armas de los personajes), así como el gasto de MP (puntos de magia).

Como la demo ocurre únicamente dentro del primer reactor, no es que hayamos podido apreciar en consideración el nivel de exploración, si bien había cofres más o menos ocultos y pasillos que se bifurcaban en más de una dirección.

En la parte negativa, hemos encontrado que la cámara era algo brusca, lo que se notaba especialmente en algunos momentos de la batalla, que con tanto brinco y movimiento del Escorpión lo perdías de vista en más de una ocasión (o directamente no sabías muy bien dónde golpeabas). Nada grave, en cualquier caso, y que suponemos podrán pulir de cara al lanzamiento en marzo.

Los personajes mantienen la misma esencia

Aunque no se ha podido escuchar (o leer, ya que la demo estaba con voces en inglés y subtitulada al español) muchos de los diálogos entre Cloud y Barret, la esencia de ambos es exactamente la misma que al inicio del juego original.

Barret es así un bruto que cree hacer lo correcto y que maldice bastante (para el caso nos hemos encontrado con la traducción «¿Qué cojones es eso?» cuando aparecía el jefe Escorpión); mientras que Cloud es un apático que tiende a ser borde e interesarse (aparentemente) solo por el dinero. Claro está, la relación entre ellos no es buena y se pasan todo el rato a la gresca y pinchándose, incluido cuando se enfrentan al enemigo (mientras lanzan información al jugador sobre lo que se debe hacer). El número de conversaciones se ha visto aumentado considerablemente ya en esta única porción del juego.

La música ayuda a mantener esta esencia del original, y lo cierto es que lo que hemos podido escuchar en la demo nos ha traído inevitablemente a la mente la maravillosa partitura de Nobuo Uematsu.

En definitiva, nos ha gustado mucho lo que hemos visto y probado en esta breve demostración de lo que nos está por llegar con Final Fantasy VII: Remake. A un sistema de batalla que, creemos, ha sabido mezclar acción con turnos, logrando diversión, distinción entre los personajes y dinamismo, se suma un profundo respeto (al menos en cuanto a lo que ocurre en el primer reactor de Midgar) al juego original. La espera hasta el 3 de marzo va a ser agonizante.

Siete datos que nos deja el nuevo tráiler de Final Fantasy VII: Remake

Final Fantasy VII: Remake ha vuelto a mostrarse por todo lo alto en el Tokyo Game Show, la convención de videojuegos más importante de Japón. Su director, Tetsuya Nomura, ya nos avanzaba que se iban a dejar ver los Turcos y Shinra en él, pero sus más de dos minutos y medio nos han dejado otros datos a destacar.

Sí, ahí están los Turcos y Shinra

Teniendo en cuenta que la primera parte de este remake (que estará dividido en varios videojuegos) va a acaparar todo Midgar, los que conocemos la historia ya intuimos que eso significa que los Turcos y Shinra van a tener una enorme relevancia en la historia (quiero decir, más aún).

En este avance es cuando los vemos por primera vez en los gloriosos nuevos gráficos y el resultado no ha podido ser más satisfactorio. Los diseños apenas han cambiado en Reno y Tseng (algunos detalles en el traje) y Rude se ve algo más estilizado respecto a su versión de la Compilación, más cercano al diseño del original. Por supuesto, todavía nos falta por ver a Elena.

También nos dejan ver más de Shinra, como al presidente (al padre de Rufus, ya que éste último seguramente no aparecerá hasta el final, puede que incluso como uno de los últimos jefes) y a Heiddeger y su peculiar risotada.

Parece que los Turcos serán aquí jefes a los que derrotar por separado, algo que no ocurría en el original y que previsiblemente lo habrán hecho para sumar más contenido y justificar la división en varias entregas. Veremos asimismo (SPOILERS de Final Fantasy VII) el secuestro de Aeris (¿Aerith?) por parte de Tseng, algo que en Final Fantasy VII ocurría entre bambalinas (Fin de SPOILERS de Final Fantasy VII).

Y las invocaciones

O al menos las de Ifrit y Shiva que vemos aquí, dos de las invocaciones más emblemáticas de la franquicia y que en el original no se conseguían hasta la salida de Midgar. ¿Llegará incluso Bahamut?

Cloud juega a todas las bandas

Mientras que aún desconocemos cómo van a hacer con el sistema de citas que tenía el original (ya que el momento en el Gold Saucer seguramente no sucederá hasta una o dos entregas más tarde, dependiendo de cuánto quieran alargarse), el tráiler nos va dejando pequeños momentos para cada una de las parejas principales (no, lamentablemente no es Cloud y Barret): Cloud y Tifa, por un lado (con escenas aparentemente nuevas de Tifa hablando con Cloud en su cuarto y dos momentos tensos de «dame la mano que te me caes»); y Cloud y Aeris, por el otro (con la salida de la muchacha vestida para acudir a la mansión de Don Corneo y ésta flirteando mientras engancha el brazo de Cloud, éste y Tifa cagados de miedo mientras tanto).

¡Minijuegos!

Final Fantasy VII y minijuegos significa Gold Saucer, si bien Midgar ya nos ofrecía alguna diversión con la huida en moto o la competición de las sentadillas. Ésta última la vemos en el tráiler con el correspondiente lavado de cara, pero es que además parece que podremos volver posteriormente al gimnasio para entrenar con Tifa (¿y demás personajes?). También tendremos algún entretenimiento lanzando dardos.

¿Don Corneo con la voz de Mark Hamill?

Vemos aparecer a su vez a Don Corneo en este último avance, previendo la llegada de uno de los momentos más divertidos del original. Pero es que además… ¡¿tiene  la voz de Mark Hamill?! Que nos aspen si no es el actor que da vida a Luke Skywalker en Star Wars y que pone la voz del Joker en la serie animada de Batman (prácticamente idéntica a esta del Don, por cierto). Hamill además ya ha trabajado con Square Enix poniéndole voz al maestro Eraqus en Kingdom Hearts.

(Más) novedades en la historia

A los denominados «guardianes del destino», una especie de sombras que ya pudimos ver rodeando a Cloud y Aeris y que aquí regresan para asaltar el Séptimo Cielo (desconocemos por ahora el motivo), se suma un nuevo personaje que persigue a Avalancha en moto haciendo uso de piruetas al más puro estilo Advent Children. ¿Un nuevo Soldado o trabajador de Shinra?

Nomura le hace guiños a Final Fantasy XV

En el mundo de los mitos urbanos reside ya todo lo que envuelve al accidentado desarrollo de Final Fantasy XV, dirigido por Hajime Tabata y anteriormente proyecto de Nomura bajo el nombre de Final Fanasy Versus XIII. Muchos son los que piensan que ambos hombres se detestan y que Nomura nunca le perdonará a Tabata semejante afrenta en su ideario. Pues bien, al menos aquí vemos fugaces guiños dedicados a la quinceava entrega, como la caída de Reno sobre Cloud para pelear (prácticamente igual a la de Aranea sobre Noctis) y el colgante que lleva Aeris cuando se arregla en Mercado Muro, con una estrella colgando (en referencia a Stella) y muy similar al de Luna.

EXTRA: Un final hermoso, pero triste

Finalmente, este tráiler nos deja una de las estampas más hermosas y desoladoras que hemos podido ver de este juego: Cloud, Tifa y Barret contemplando la destrucción del Sector 7 bajo el atardecer. Momento especialmente trágico en esta ocasión porque (SPOILERS de Final Fantasy VII), además de todas las muertes que tal acontecimiento supone, aquí fallecen Jessie, Wedge y Biggs, personajes que a todas luces nos van a acompañar durante una buena cantidad de horas en este remake. Id preparando los pañuelos.

Recordamos que la primera entrega de Final Fantasy VII: Remake, que constará de dos CDs blu-ray, saldrá al mercado el 3 de marzo de 2020. No podemos esperar.

En defensa de Squall Leonhart (Final Fantasy VIII)

El protagonista de uno de los Final Fantasy más incomprendidos (aunque también adorados, pues tuvo la desgracia o suerte de ir entre medias de dos de los absolutos favoritos como son la séptima y novena entrega) es asimismo uno de los más criticados por los seguidores. Hablamos de Squall Leonhart. Avisamos de SPOILERS de Final Fantasy VIII y Final Fantasy VII.

Sucesor de Cloud Strife en el rol de protagonista, hereda algunas de las características de éste, pero a su vez tanto Yoshinori Kitase (director) como Tetsuya Nomura (diseñador de personajes) quisieron crear una distancia palpable entre ambos, así como entre uno y otro juego. Del rubio heredó su aparente soberbia inicial y aires de indiferencia hacia lo que lo rodea, pero que en el fondo esconde algo más, como el miedo a fracasar socialmente. Esto último algo que irónicamente Cloud consigue siendo una especie de marginado en Nibelheim y «don nadie» en Soldado; pero Squall no, en realidad él resulta bastante popular siempre dentro de la historia, aunque no lo busque.

De ahí parte la principal diferencia, y es que Squall atrae a la gente (le guste o no) por su aparente calma y buen sentido común incluso en situaciones críticas. Es por ello que resulta tan buen líder, como en el ataque contra el jardín de Balamb e incluso en spin offs como Kingdom Hearts o los Dissidia, donde sigue dando muestras de ese sosiego y decisiones acertadas. La primera vez que lo vemos derrumbarse es cuando Rinoa cae inconsciente, es precisamente este el momento en el que no sabe qué hacer.

Por ello, al igual que su tema principal «The Oath» (compuesto por el siempre genial Nobuo Uematsu) y el león que figura en su nombre y que lo representa, Squall da muestras de solemnidad y y cierta fiereza (cuando lo molestan, que en ocasiones puede ser bastante frecuente); pero todo eso esconde a un niño abandonado en un orfanato y con un miedo terrible a que le vuelva a pasar lo mismo.

A pesar de las críticas, Squall es un prototipo de personaje que puede apreciarse a menudo en medios audiovisuales, no solo provenientes de Japón. El personaje interpretado por Matt Damon en El indomable Will Hunting guarda varias similitudes con él, bastantes más que Cloud. Es el joven brillante que esconde sus traumas y temor al abandono tras una fachada arisca, es su barrera protectora para impedir crear lazos y que éstos puedan así romperse.

Otra de las acusaciones que más se leen sobre Squall es que resulta «emo» porque se considera que este temor al abandono y su actitud antisocial no se corresponde con un pasado TAN traumático y triste como los que estamos acostumbrados a ver incluso en la propia saga (tras el desfile de pasados horripilantes que era Final Fantasy VII pues claro, el VIII parecía un tema baladí).

Squall y su «yo de joven». Final Fantasy VIII.

Es verdad, comparado nuevamente con Cloud, Squall no vio su ciudad natal ardiendo y a su madre asesinada por su ídolo. Tampoco fallece su mejor amigo ni su posible interés romántico. Ni es objeto de horribles experimentos por parte de una multinacional energética. Pero colocando todo en su contexto, teniendo en cuenta que por la octava entrega pululan personajes más jóvenes que en la séptima (de los 17 años a los 21 SÍ hay diferencia; de hecho más de la mitad de las tragedias de Cloud ocurren en ese intervalo), que todos ellos viven en un mundo en guerra por unas brujas y que prácticamente nacen huérfanos, el pasado de Squall es bastante horrible. Caramba, yo diría que en la vida real ser huérfano y que tu único pariente conocido, tu hermana, sea arrancada de tu lado a temprana edad resultaría en un trauma a tener en consideración.

Pero es que además Squall no lloriquea, más bien al contrario. Es un tipo independiente y resoluto que, eso sí, resulta antipático porque lo hace a propósito. Ni tan siquiera comprende su popularidad. Está bastante alejado en realidad del concepto de «emo» y lo que eso conlleva. No hace aspavientos, no monta numeritos, no cuenta penas y no quiere llamar la atención. Y, si es por su diseño, se ha confirmado hace tiempo que está inspirado en el fallecido River Phoenix, quien básicamente existió antes que el término «emo» (al menos tal como lo conocemos hoy en día y se utiliza en este caso).

Esta otra vertiente de Squall, la de su propia diseño basado en una leyenda de la cultura pop, refleja la de una juventud desencantada (no olvidemos nuevamente que tiene 17 años). Aquella «Generación X » que ahora se empeñan en hacer desaparecer entre «Baby Boomers» y «Millennials» y que fue reflejada en varios títulos, hoy considerados de culto, como The Warriors (en cuyo protagonista, Swan, también podremos ver algún destello de Squall); Cuenta conmigo (donde River Phoenix tenía un papel principal); o El club de los cinco; por citar unas pocas. No es ningún secreto además que Nomura es un fan declarado de Hollywood.

Al igual que Swan en The Warriors, que al principio es áspero con Mercy pero luego se va ablandando respecto a ella (y acaban juntos), la historia principal de Final Fantasy VIII gira en torno al incipiente romance entre Squall y Rinoa. Otra de las grandes críticas que recibe nuestro protagonista es por su aparente cambio de actitud hacia la muchacha, que puede ser visto como brusco, forzado o poco creíble. Es cierto que quizás resulte extraño en un principio, pero es cuestión de fijarse. Desde el primer momento hay señas de que Squall está interesado en Rinoa, solo que, como con todos, se esfuerza sobremanera para no demostrarlo. Aparece en la escena del baile, donde claramente se «irrita» cuando Rinoa se marcha «ipso facto» (pagándolo posteriormente con Quistis); también cuando se van conociendo y él se muestra molesto, ergo curioso, con la forma de pensar de ella; etcétera.

Esta actitud aparentemente contradictoria (que en realidad no lo es tanto), Squall la muestra a su vez con Seifer, su «otra cara de la moneda» (partiendo del mismo diseño) y con quien mantiene una relación de rivalidad que parece partir más bien exclusivamente del rubio hacia él. Seifer es otro ejemplo de «protagonista de cinta sobre adolescentes desencantados», solo que él ocupa el papel del impulsivo y rebelde sin causa. Squall se muestra aparentemente indiferente hacia Seifer (lo que frustra a éste), pero en realidad se fija bastante en él y es de los más afectados (sino el que más) por su supuesta ejecución. Lamentablemente, esto es cierto, el arco argumental de esta especie de antagonista no está del todo bien ejecutado en el juego, difuminándose en la segunda mitad. Lejos quedó la potentísima introducción con el «Liberi Fatali» de fondo.

Para finalizar, es una pena que no se profundizara asimismo en el vínculo entre Squall y Laguna, otro de los personajes principales y cuyo pasado Squall es forzado a vivir en forma de sueños. Estas escenas sirven para mostrarnos algunos de los momentos más hilarantes, pero también tiernos, de todo el juego. Los pensamientos de Squall (una constante durante todo el guión y que se agradecen sobremanera por lo que añaden a la psique del personaje) se ven intensificados en estos pasajes, dando más fuerza a esa conexión que se va descubriendo a posteriori.

Admito que Squall tampoco fue mi personaje favorito cuando jugué por primera vez a Final Fantasy VIII, en plena adolescencia. Quizás porque me incomodaba reconocer las actitudes tan propias de aquella edad o porque no entendía lo «estirado» de su actitud inicialmente; pero me fue ganando en partidas posteriores y con el paso del tiempo. Hoy, Squall genera en mí una mezcla de gran simpatía y ternura, a pesar de sus «momentos». Por esto y por mucho más, felicidades, Squall Leonhart.

Hablemos de Cloud Strife (Final Fantasy VII)

Cloud Strife es, para mí, el personaje favorito por encima de todos los que he ido conociendo en la ficción a lo largo de mi vida, y esto es así desde que jugué a Final Fantasy VII por primera vez allá por 2002. Por eso, no me es tarea sencilla expresar con palabras lo que Cloud significa para quien esto suscribe. Avisamos de que habrán SPOILERS de Final Fantasy VII.

Como epítome del héroe «perdedor», Cloud ha sido y es malinterpretado por una parte de los seguidores de la saga de Square Enix (antes Squaresoft) como un personaje anodino y aburrido, una mera sombra de Zack y del Cloud que nos ha ido llegando en secuelas, precuelas y spin offs. Sin embargo, allá donde el diseño de Zack está hecho con la idea en mente de agradar a las masas, Cloud es un personaje mucho más arriesgado.

Surgido antes que Squall (Final Fantasy VIII) o Lightning (Final Fantasy XIII), personajes que le cogen prestados algunos rasgos, quizás con algún elemento de Cecil (Final Fantasy IV) sobre sus espaldas, Cloud es el primer GRAN protagonista de la franquicia, en el sentido de ser el personaje principal del primero de los juegos de la serie numerada que salieron a Occidente bajo el soporte de PlayStation.

Originalmente, Cloud iba a ser un simple terrorista en una historia con tintes de cine negro que perseguiría a un detective llamado Joe en una especie de Nueva York. Cuando la historia fue tomando más la forma que conocemos actualmente, a Cloud lo acompañaron Aeris y Barret, los primeros personajes creados para la séptima entrega y que forman parte del primer trabajo importante de Tetsuya Nomura (como diseñador) para Squaresoft.

La idea era tener un protagonista que fuese en principio como un papel en blanco y cuya verdadera identidad se fuese descubriendo a la par que lo hacía el jugador. Así, los problemas identitarios y psicológicos de Cloud se hacen patentes desde el inicio, lo que lo vuelve un personaje frágil y bastante más humano que el prototipo habitual de héroe (al fin y al cabo, el descubrimiento de la identidad es una de las grandes cuestiones que recorre prácticamente todo el mundo a lo largo de su vida). Y de paso, será uno de los temas recurrentes de Nomura.

Para que la revelación de la verdadera identidad de Cloud no quedase demasiado forzada se creó a Tifa, amiga de la infancia que sirve de nexo, y posteriormente a Zack, quien en principio serviría como una especie de avatar idealizado del propio Cloud.

Frente al héroe Zack tenemos entonces al mucho más mundano Cloud, quien a medida que vaya rompiendo este falso avatar se irá volviendo más y más vulnerable hasta alcanzar el cénit de la crisis identitaria, tras la cual ya solo se irá asentando más y más.

Sin embargo, el verdadero Cloud es el vulnerable. Niño huérfano de padre, introvertido y prácticamente marginado desde la infancia, su ingreso a Soldado únicamente suma a la indiferencia que ha ido padeciendo en su vida, quedándose lejos del ideal que él mismo buscaba. Desde luego, a una gran distancia de su admirado Sefirot y hasta de Zack, prototipo éste último a todas luces de muchacho popular, extrovertido y con don de gentes. Por eso, cuando llega la locura de Sefirot, la destrucción de Nibelheim y la posterior huida de Shinra (de la cual Cloud no sale con todos sus cabales tras 5 años de experimentación), al morir Zack en su lugar, el rubio ya desarrolla (al principio sin ser consciente de ello) un gran síndrome del superviviente. Sobrevive él, el paria, el débil y el renegado; y no Zack, el carismático, adorable, Soldado de primera clase y a quien cuya novia esperaba.

Hablando de la susodicha, la cual posteriormente se topará accidentalmente por Cloud, de quien, tras un estupor inicial por las historias tan similares tras él y de Zack (Cloud asume subconscientemente su rol, el ideal no alcanzado), acabará desarrollando fuertes sentimientos por el rubio. Hemos aquí ya una primera brecha: Cloud también es capaz de llegar a ser tan merecedor de admiración y afecto como Zack.

Los síntomas de la brecha comienzan a percibirse cada vez más y es Aeris, durante la cita en Gold Saucer, quien le confiesa a Cloud su confusión inicial y el hecho de que se ha percatado de que son personas diferentes, queriendo llegar a su verdadero él (tanto en The Maiden Who Travels The Planet como en On the Way to a Smile: Case of the Lifestream se confirma que la florista ya había asimilado totalmente esta diferenciación entre Cloud y Zack):

«Al principio, creyó que guardaba algunas similitudes con su primer amor. Aún así, su apariencia, voz y personalidad no eran parecidas y también le hizo pensar que se trataba de alguien misterioso (…)

Cuando ella dejó a sus compañeros para dirigirse a la Capital Olvidada, el corazón de Cloud era como un huevo a punto de resquebrajarse (…) Era su mente la que iba a romperse» (The Maiden Who Travels The Planet, Benny Matsuyama)

Cuando Cloud finalmente recuerda todo gracias en parte al empujoncito de Tifa, su personalidad, que siempre había tendido hacia la inseguridad (que al inicio del juego disfraza con aparente apatía y soberbia, pero que se deja entrever especialmente en escenas con Aeris, Tifa o Sefirot), se vuelve más insegura aún. La culpabilidad por la muerte de Aeris se suma a la de Zack, ya asumida. De este modo, una vez saciadas las ansias de venganza y salvado el planeta, Cloud se hunde en una profunda depresión, lo que nos sitúa en Advent Children.

Las novelas de On the Way to a Smile, que sirven como nexo entre el juego original y la película-secuela, explican bien esta caída de Cloud hasta el punto de recluirse de todos y huir de los problemas en la iglesia donde conoció a Aeris.

Durante la propia cinta, el rubio va saliendo del bache y al final comprende que lo que sucedió no es su culpa. Aeris y Tifa son nuevamente quienes aprietan la tecla más directa: el que necesita perdonarse es él a sí mismo. La depresión misma, de nuevo Cloud con toda su mundanidad.

El protagonista de Final Fantasy VII ha recibido (y recibe) gran cantidad de atención en buena parte por el título del que proviene, haciendo así aparición en otros productos como la saga Kingdom Hearts, Final Fantasy Tactics, todas las entregas de Dissidia, Ehrgeiz, World of Final Fantasy, etc. En casi todos ellos (los que tienen algo de historia), Cloud sigue mostrándose como un personaje introvertido y no muy ducho en habilidades sociales.

Por ello, consideramos una gran injusticia que muchas veces se intente limitar a Cloud a una mala copia de Zack. Cloud asume recuerdos y rasgos de Zack, no su personalidad. Nunca se muestra como un tipo especialmente sociable, expresivo y habilidoso, sino todo lo contrario. Allí donde el moreno escenifica al héroe en su expresión más clásica e idealizada, Cloud es básicamente un pequeño yo que todos hemos tenido en algún momento: el que se deja aprisionar más por sus miedos y demonios internos, el que no sabe expresar sus emociones correctamente, el que aspira a alcanzar a su figura admirada pero que no puede (y la consecuente caída del mito en forma de Sefirot), el que sufre las pérdidas, el que se siente solo, el que se deprime.

Aún así, Cloud nunca pierde su papel de héroe de Final Fantasy VII, pues claramente lo es, pero no recoge tanto los estereotipos propios del término.

Dicho todo esto, parece ser que el propio Nomura le guarda bastante cariño al personaje y no ha querido representarlo como una versión idealizada, ahora con gráficos preciosistas y detallados, de cara al Remake (somos sabedores de que el diseño de Cloud ha sido ligeramente modificado respecto al del tráiler de 2015), mostrándolo aún así como un tipo más fibroso que musculoso y a quien él y Kitase describieron como «socialmente inepto» durante la presentación del nuevo y definitivo diseño.

Teniendo en cuenta esto, creemos que aún hay Cloud para rato, a pesar de las críticas y malinterpretaciones sobre su personaje. Desde luego, tanto él, como Sefirot o Aeris han ingresado ya en el podio de esos personajes que son conocidos y recordados por jugadores más allá de los fans del JRPG (películas como Rompe Ralph, series como El increíble mundo de Gunball o Robot Chicken o juegos como Super Smash Bros. son buena muestra de ello). Hoy y siempre, felicidades, Cloud.

Cloud vestido de mujer seguirá estando en Final Fantasy VII: Remake

El director de Final Fantasy VII: Remake, Tetsuya Nomura, ha afirmado en una entrevista en el último número de la revista Famitsu que la escena de Cloud vistiéndose de mujer para poder infiltrarse en la mansión de Don Corneo y la Posada de la Abeja seguirán apareciendo en el juego, pero lo han hecho de forma más acorde a nuestros tiempos para evitar que se vuelva una escena incómoda debido a los mejores gráficos.

Nomura ha comentado asimismo que habrá varias opciones de diálogo, los cuales irán cambiando según las elecciones del jugador (como en el original), lo que ha conllevado que el volumen de conversaciones se haya visto incrementado. Seguramente esto haga referencia a la posibilidad de que Cloud/el jugador vaya eligiendo tener más afinidad con Aeris o con Tifa.

Éstas últimas han sido rediseñadas con la idea de dos tipos distintos de heroína en mente: Aeris tiene una apariencia más del oeste/caucásica y Tifa más del este. El contraste entre las dos féminas es más evidente en sus respectivas personalidades, ya que, tal como Nomura las ha descrito, Aeris tiene «una inocencia más femenina» y es «preciosa» en su diseño… lo que no refleja su verdadera personalidad fuerte y directa. Por el contrario, Tifa revela más carne, pero es mucho más insegura y reservada que Aeris. Para el director, esto es lo que las hace tan atractivas a ambas.

El equipo de desarrollo quiso hacer que Tifa tuviese un cuerpo más atlético donde se intuyeran abdominales, mientras que el «departamento ético» avisó de la reducción de pecho respecto al original para que su modelo no se viera desproporcionado y poco natural en las batallas.

Nomura ha asegurado además que la historia original sigue ahí, pero han añadido bastantes elementos nuevos, sino el primer juego no ocuparía dos discos blu-ray.

Una de estas novedades son as nuevas figuras negras que rodean a Cloud y Aeris en el tráiler. El director y diseñador de personajes las ha denominado «vigilantes del destino» y se aparecerán ante el equipo a donde quiera que vayan.

La idea de añadir la ralentización al abrir el menú de comandos en la batalla es que el jugador no se estrese y se sumerja en la experiencia, pudiendo jugar más por turnos.

También dentro del sistema de combate, Nomura ha informado de que cada personaje tendrá diferentes afinidades con los enemigos. Con la idea de que se pueda subir de nivel (ya que todo el primer juego abarcará solo la parte de MIdgar), están diseñando a nuevos enemigos en zonas necesarias. Finalmente, ha asegurado que será necesario el uso de un objeto para la recuperación de MP.

La parte de Final Fantasy VII: Remake en Famitsu acapara doce páginas, por ello, hemos ACTUALIZADO con las fotos nuevas (gracias a A Story of a Love y al usuario @HDKirin en Twitter), incluyendo dos render de cuerpo completo de Cloud y Aeris, con Cloud diciendo «No me incluyas en tu lista de amigos. Me iré en cuanto haya acabado el trabajo» y Aeris “No quiero vivir arrepintiéndome de lo que podría haber hecho» (gracias a @FFSpain en Twitter).

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Final Fantasy VII: Remake sigue dando que hablar tras su paso por el E3 hace ya una semana. Para intentar amenizar un poco la espera hasta la salida de su primer juego, el 3 de marzo de 2020, vamos a dilucidar qué se nos ha ido mostrando de los personajes más queridos por todos a través de los avances que han salido hasta ahora, especialmente en lo relativo a su psique. Avisamos que habrán breves SPOILERS del juego original.

Cloud, el (anti)héroe que arrastra varios traumas

El protagonista de esta historia se caracteriza por tener una psicología algo compleja (para lo que estamos habituados a este tipo de personajes), lo que en varias ocasiones ha llevado a que varios seguidores lo hayan tachado de «emo», aburrido o soso (si ya intentan hacer ver en contraposición que Zack es mejor estos adjetivos se intensifican).

En realidad, Cloud es un tipo introvertido, tímido, con escasas habilidades sociales y traumatizado, lo que le ha llevado a asumir los recuerdos de otra persona durante ciertos acontecimientos decisivos, en buena parte fuente de su trauma.

Debido a que cuando da comienzo la historia de Final Fantasy VII Cloud no sabe muy bien dónde ubicarse ni qué hacer con su vida, va a lo fácil: el dinero. Así se nos muestra al principio como un tipo desapegado y con cierta carga nihilista que aparenta prepotencia… pero nada más lejos de la realidad.

En los avances de Final Fantasy VII: Remake ya se nos deja ver algo de esto, con un Cloud que frente a Avalancha aparenta desinterés, también ante lo que le pueda pasar al Planeta. Con Barret, con quien casi siempre está a la gresca por su choque de personalidades (e intereses), sigue mostrando ese pelín de desdén y hasta condescendencia e incluso lo vacila un poco durante la batalla contra jefe Escorpión.

Con Tifa, Cloud parece algo más interesado por lo que le pueda estar pasando y también vemos en una nueva escena cómo aparentemente le salva la vida a Jessie, lo que confirmaría el posterior interés de ésta por el rubio (que en el original solo se intuía). Con Aeris, como sabemos, Cloud conecta de forma casi inmediata, lo que se ve reforzado con el hecho de que Cloud ahora acepte su flor (es literal) de forma no opcional y con la nueva escena en la que los rodean los ¿clones de Sefirot? ¿almas de los muertos?.

Como sucediera en el original, Cloud parece que en el Remake va a volver a ser un imán para las mujeres sin comerlo ni beberlo, simplemente por su buen fondo tras su apariencia torpe y dura y porque no deja de ser un niño perdido.

Para finalizar con Cloud, pero no por ello menos importante, parece que se profundizará más en su relación antagónica con Sefirot (también tienen que justificar de alguna manera las apariciones del albino antes de su entrada oficial en el flashback de Kalm, ya que el primer juego abarcará solo Midgar). Respecto a esto, nos ha llamado la atención que las frases que Sefirot le espeta al rubio en el tráiler del E3 son muy similares a las que le dice Zack antes de morir, jugando ya así con su psique y torturándolo un poco, algo que habitúa a hacer.

Cloud y Sefirot en Final Fantasy VII: Remake. Square Enix

Aeris, la damisela en apuros que en realidad no (¿o sí?)

Aeris es para mí uno de los personajes ficticios más fascinantes (la del Final Fantasy VII original y si acaso la de Advent Children, no lo que han hecho con ella en el resto de la Compilación), entre otros, porque tras su diseño más del estilo «dama y princesa», cuyos colores vivos contrastan con el mundo generalmente apagado del juego, se esconde una personalidad emocionalmente muy fuerte y descarada, que flirtea abiertamente con Cloud y que, a pesar de lo que ella misma ha pasado, no se deja amilanar.

Podemos ver algo de esa fortaleza de Aeris en los avances cuando Cloud le dice en las cloacas de la mansión de Don Corneo que se retire y ella lo mira desafiante; y del flirteo nada más ver a Cloud (un completo desconocido que inevitablemente le recuerda a alguien por sus ropas y arma idénticas, así como el brillo Mako en los ojos) y ofrecerle una flor. Sin duda también parece que seguirá siendo una persona básicamente alegre, ya que apenas hemos visto hasta ahora un plano de ella en el que no sonría, salvo…

Sí, la nueva intro. Donde Aeris se arrodilla para recoger una de sus flores, quizás marchitada por la contaminación de Shinra o incluso por la influencia de Jenova o Sefirot (en el primer teaser allá por 2014 se veía una pluma negra cayendo sobre una flor, aunque esto puede ser algo meramente conceptual).

El hecho de que Aeris ya perciba una amenaza desde el minuto uno y que esta amenaza aparentemente la persiga (los «dementores» que la rodean a ella y a Cloud) nos daría a entender que se va a establecer un vínculo más temprano y fuerte entre la muchacha y el villano, cuya ausencia vemos como uno de los aspectos negativos del original.

Esos espíritus y la comunicación de Aeris en la intro con la Corriente Vital, sumado al hecho de que van a dedicarle mucho más tiempo narrativo a este Remake, nos llevan a pensar que se profundizará en el pasado (bastante traumático) de Aeris, así como en su condición de Cetra, algo que también pecaba de (casi) ausente en Final Fantasy VII.

Por lo demás, que Aeris va a ser resaltada antes de su fatídico final es algo que damos por hecho, y una de las partes donde más se luce la florista (Templo de los Ancianos aparte) es en Midgar, por lo que previsiblemente aquí tendremos Aeris para rato. De paso, servirá para asentar las bases de la relación con los otros personajes y especialmente con Cloud, ya que como hemos dicho en alguna ocasión esto de hacer que el jugador y todos los personajes se encariñen en demasía con alguien que se sabe la va a palmar es un recurso narrativo muy eficaz (ya aplicado con Zack en Crisis Core).

Lo que más tememos de lo visto de Aeris es que acabe destacando por su faceta de damisela en apuros, cuando justamente en el original uno de sus rasgos más memorables es que, si bien a veces caía en ese papel, ella personalmente se negaba a cumplirlo. Que nada más encontrarse con Cloud se lance a él pidiéndole ayuda o que el rubio le diga que se retire de la batalla y ella acepte (con mirada desafiante y sin saber el contexto, eso sí) nos hacen saltar las alarmas.

Cloud y Aeris en Final Fantasy VII: Remake. Square Enix

Tifa y los problemas comunicativos (y emocionales)

Tifa ha sido la gran revelación de Final Fantasy VII: Remane en este E3. De su nuevo diseño no podemos tener objeción (al igual que con el resto, todos son bellísimos), pero además se han mostrado pequeños matices interesantes.

Por ejemplo, en la escena del bar donde aparece tomando una copa con Cloud se nos da a entender que se va a indagar más en las motivaciones de Tifa, algo que nos parece estupendo, ya que en el original estaba como demasiado creada por y para Cloud y su historia se limitaba a la de aquél. Con este breve avance, podemos esperar que Tifa ahora sea su propio personaje. Tenemos ganas asimismo de saber más sobre cómo conoció a Barret y se unió a Avalancha, algo a su vez ausente en el original (¿e incluso de su entrenamiento con Zangan?).

El vínculo de gran camaradería entre Tifa y Barret se siente de hecho muy vago en Final Fantasy VII, salvo escenas puntuales como la huida de Junon. Está ahí pero no sabes muy bien por qué y cómo es que dos personas tan dispares llegan a confiar tanto el uno en el otro.

La escena del bar nos deja caer además los problemas comunicativos entre Cloud y Tifa (dejando un asiento vacío de espacio entre ambos), una de las bases sobre las que gira su relación en el original y más allá. Tímidos, introvertidos e inseguros ambos, tienen un largo camino por recorrer hasta llegar a la famosa escena de la Corriente Vital (que a saber en qué capítulo caerá).

Tifa y Cloud en Final Fantasy VII: Remake. Square Enix.

En contraste, durante la batalla es donde se ve la mejor compenetración de los dos, dando muestras de una plena confianza y (ahora sí) la cercanía física que no mantienen en escenas pausadas como la del bar.

Esperamos que Square Enix aproveche la mayor longitud del Remake para ahondar en la buena relación entre Aeris y Tifa, la cual se daba a entender en el original y que va más allá del triángulo amoroso que ambas forman con Cloud. Es bastante probable por lo mostrado hasta ahora que Aeris será mucho más cercana, abierta y directa con Cloud (su personalidad se presta a ello), algo que puede llegar a incomodar a la morena.

Poco más se puede añadir por ahora a este respecto, salvo que… ¡Barret (y Cloud) maldice! No vamos a detenernos en Barret porque esto nos está quedando más largo que un día sin pan y porque lo visto de su dinámica con Cloud sigue básicamente todos los patrones del original (a la gresca todo el tiempo, como ya hemos comentado). No sería de extrañar que el Remake se extendiese más en cómo se unió también este a Avalancha (algo que se tocaba vagamente en Before Crisis) y en su pasado como minero de Corel.

Probablemente la larga espera hasta el 3 de marzo de 2020 nos irá añadiendo más matices sobre estos personajes, los cuales conforman uno de los elencos con más carisma de toda la franquicia.

Barret, Marlene y Tifa en Final Fantasy VII: Remake. Square Enix.

Edición coleccionista de Final Fantasy VII: Remake y remaster de Final Fantasy VIII, entre las novedades de Square Enix

La conferencia de Square Enix ha finalizado en el E3 de este año y nos ha tráido jugosas y emocionantes novedades, algunas más inesperadas que otras.

Empezando por la joya de la corona, Final Fantasy VII: Remake, Yoshinori Kitase (ahora productor del juego, otrora director del original) y Tetsuya Nomura (director) han salido a presentar un nuevo avance completo, donde hemos podido ver (finalmente) el nuevo diseño de Tifa y a su personaje en acción, además de Marlene, más de Sefirot, Cloud, Barret y Aeris… también de Avalancha, por lo que se confirma (también lo ha dicho Kitase) que se profundizará más en la historia y en los personajes en esta ocasión.

Otra cosa que se ha confirmado es que el proyecto, como así lo denominan en la web, estará dividido en partes y la primera abarcará todo Midgar. Estará dividido en dos blu-rays y ya se pueden reservar distintas ediciones en la tienda online de Square Enix: la «Deluxe» por 90 euros al cambio y la «First Class» por 299,99 (en las imágenes que añadimos abajo vienen detalladas).

También han aprovechado para mostrar más del sistema de combate a través de la batalla contra el primer jefe del juego: el robot Escorpión. Siguiendo las pautas del original (el enemigo, por ejemplo, levanta la cola para lanzar un ataque final más potente, durante el cual conviene cubrirse y aprovechar para curarse), parece que han sabido adaptarlo a las nuevas tecnologías. Así, el combate será más rápido y dinámico, pero podremos ralentizarlo si así lo deseamos para pensar la estrategia. Podremos interactuar con los distintos compañeros de batalla y con el escenario (por ejemplo, Cloud avisa de que hay que cubrirse tras los escombros cuando Escorpión ataque).

Las barras ATB serán las que marquen la pauta y ritmo de los combates, mientras que las opciones que tendremos durante el combate seguirán siendo prácticamente las mismas que en el original (atacar, cubrirse, magia, objeto), así como habilidades especiales y, por supuesto, los límites.

Como ya sabemos, la fecha de lanzamiento a nivel mundial es el 3 de marzo de 2020 e incluirá doblajes al japonés, inglés, francés y alemán con subtítulos en inglés, francés, alemán, español, español latino, italiano, portugués y portugués basilero.

No solo de Final Fantasy VII: Remake vive Square Enix. Otro de los grandes anuncios, muy comentado en los últimos días, ha sido la de la llegadade Final Fantasy VIII remasterizado para la nueva generación de consolas. Su fecha de salida está fijada para algún momento de este 2019.

Otros clásicos que llegarán con lavado de cara a Occidente serán Romancing Saga 3 y Saga Scarlet Grace Ambitions, unas joyitas que al fin podremos disfrutar.

El director de Final Fantasy XIV, Naoki Yoshida, ha salido asimismo al escenario para presentar un nuevo avance de la expansión Shadowbringers, que estará disponible desde el 2 de julio.

Siguiendo con Final Fantasy, han anunciado un nuevo juego descargable para móviles (primero en Japón, posteriormente llegará a Occidente), War of the Visions: Final Fantasy Brave Exvius, que nos ha parecido muy en la línea de Final Fantasy Tactics.

Por otro lado, Square Enix no ha tenido reparos en mostrar nuevos avances de Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido para Nintendo Switch, que estará disponible este otoño; y de Dragon Quest Builders 2 para la última consola de Nintendo (con demo disponible desde el 27 de junio).

Para los seguidores de los JRPG nos llegará también a Nintendo Switch, PlayStation 4 y Steam la nueva entrega de los desarrolladores de I am Setsuna y Lost Sphear, Oninaki, disponible el 22 de agosto.

Por supuesto, Square Enix ha dedicado además una parte de la conferencia al videojuego de Avengers, el cual tendrá asimismo fecha de lanzamiento mundial el 15 de mayo de 2020 para PlayStation 4, Xbox One y PC.

Dejamos galería con resto de títulos anunciados. Actualizamos añadiendo los «render» de Cloud, Tifa, Aeris y Barret de Final Fantasy VII: Remake que acaba de subir Square Enix.

Cambio de perspectivas a medida que creces con Final Fantasy VII

Final Fantasy VII, un clásico en el sector de los videojuegos, salió al mercado allá por 1997. A la espera actual de la llegada de su Remake, cuya vuelta todavía sigue causando sensación (y se espera mucho más para el próximo E3), se asume que los que lo jugaron en el momento de su salida (quizás de niños o adolescentes) ahora ya son evidentemente adultos. Puede que incluso tengan a su vez hijos que disfrutan de este título.

En el caso que nos ocupa, Final Fantasy VII es una de esas obras que marcan, que consideras (con sus imperfecciones) de una calidad superior a otros productos audiovisuales por lo hondo que ha calado. Esta sensación no ha cambiado, pero hemos ido observando con el paso de los años que otros aspectos que lo rodean sí lo han hecho, quizás por ser capaces (con la madurez y la repetición de la historia) de percibir más matices, quizás por el cambio propio que experimenta uno al crecer e ir acumulando experiencias. Enumeremos algunas. Avisamos de que habrá SPOILERS de Final Fantasy VII.

Final Fantasy VII hubiese sido (aún) mejor con otro final

La conclusión de Final Fantasy VII es bastante abierta y puede dejar a los jugadores confusos la primera vez que lo experimentan. ¿Mueren o viven todos? ¿Qué pasa con el planeta? ¿Qué son las risas de esos niños y de dónde vienen? ¿Cómo ha tenido descendencia Red XIII?

Red XIII y su descendencia frente a Midgar. Final Fantasy VII: Advent Children

Aunque la Compilación, años más tarde, se ha encargado de responder con más o menos éxito algunas de estas preguntas, son varias las que siguen en el aire. Es más, algunas de las respuestas de la Compilación casi que mejor no se hubieran dado.

El equipo de desarrollo ya admitió que tuvieron la idea de que todo el elenco moría originalmente en el juego (inicialmente, durante la caída sobre Midgar para detener a Arma). No es descabellado pensar que este fuese el planteamiento inicial con un final tan abierto.

Personalmente pensaba que una conclusión trágica iba más acorde con Final Fantasy VII, y la Compilación en principio no me hizo cambiar de opinión. Sin embargo, parece que con la edad nos sensibilizamos más con estos temas y actualmente disfruto más de finales agridulces e incluso felices, siempre que vaya al compás de la historia y no se muera de diabetes en el proceso. Además, sintiendo un mundo y a unos personajes tan cercanos como estos, con los que llegas a identificarte tanto, al final no vas a desear que sigan pasando penurias.

Cloud y Tifa durante el final de Final Fantasy VII

Un mundo muy como el nuestro

La fecha de lanzamiento de Final Fantasy VII es relativamente cercana y muchos de los temas que aborda ya nos afectaban en la vida real. Lo cierto es que esto se ha acentuado con el paso del tiempo: el cambio climático, la supremacía mundial de las multinacionales (el Ibex35 en el plano nacional), la manipulación de los medios, el desarrollo tecnológico imparable que busca (supuestamente) acomodarnos a cambio de taparnos los ojos sobre determinados asuntos incómodos. Así como en lo visual Final Fantasy VII no ha envejecido tan bien como otras entregas, en el aspecto de historia sí lo ha hecho excepcionalmente.

El elenco de este título, gran culpable en parte de su éxito, también es lo suficientemente mundano. Diseños repletos de colores apagados y grises, personajes complejos con crisis existenciales con los que es fácil que nuestras generaciones se identifiquen.

Hay un miembro del grupo que destaca, Aeris. Esto me lleva al siguiente punto, uno sobre los que mi perspectiva más se ha ido modificando con el paso de los años.

Las guerras de parejas

Ya hemos hablado más detalladamente sobre este punto hace bastante tiempo (lo cuál prueba la intención de esta entrada sobre el cambio de perspectiva con los años), por lo que no voy a expandirme mucho más. Sí lo voy a hacer respecto a mi perspectiva en la relación de Cloud y Tifa y la de Cloud y Aeris, y cómo ambas son igualmente bellas e importantes respecto al personaje (ante todo me declaro fan del rubio y esto sí que no ha cambiado nunca).

Es evidente con el diseño de Aeris que este personaje ya fue concebido para ser especial. Colores excesivamente vivos en un entorno oscuro, flores por todos lados (cuando no crecen en ningún otro sitio en todo Midgar), una personalidad optimista y que mira hacia el futuro… Todo en Aeris rezuma vida y creación. Lo que evidentemente causa que su muerte tenga un mayor impacto sobre el jugador y que, posteriormente, se note su vacío.

Es una estrategia narrativa muy eficaz que Square Enix repetiría posteriormente con Zack (salvo el diseño, por motivos obvios) en Crisis Core con similares resultados, y que no nos extrañaría nada que lo hicieran de forma aumentada y exagerada en el Remake.

La relación que Aeris establece con Cloud sigue esta misma estrategia. La suya es la tragedia griega, la que busca hacer llorar a moco tendido a los espectadores. De nuevo, repitieron fórmula con Zack y la propia Aeris en la precuela. Y de nuevo la gente lloró.

Cloud y Aeris en el último tráiler de Final Fantasy VII: Remake

Frente a esto, Cloud y Tifa pasan como algo mucho más mundano, pero esto es para mí lo más hermoso de su vínculo. Tifa es en este aspecto mucho más realista que Aeris, que resulta casi celestial. Es fácil identificarse con ella, al igual que lo es con Cloud, pues ambos son tímidos, inseguros (a pesar de poseer habilidades que no tendrían personas normales) y, cuando Kazushige Nojima (guionista) lo hace bien, vamos viendo cómo van logrando salir adelante a pesar de los obstáculos externos y de los demonios internos.

Lamentablemente, así como en varios casos Aeris es recordada meramente por su muerte, Tifa lo es por el tamaño de su «corazón», simplificando a estos personajes hasta el extremo y entrando en batallas sobre cuál es más o menos importante o sobre cuál pinta mejor o peor con Cloud (en un juego que de forma evidente dejaba que el jugador fuera eligiendo según simpatías y hasta como recurso humorístico, a pesar de las estrategias narrativas que hemos mencionado).

Aeris es en definitiva el romance pasajero que te marca, Tifa es la persona que siempre va a estar ahí. Las dos importantes no solo por separado, sino además de forma complementaria.

Cloud y Tifa en la cita de Gold Saucer. Final Fantasy VII

Red XIII, ese gran compañero

Cuando jugué a Final Fantasy VII por primera vez contaba con 13 años. Me alucinaron enseguida los aspectos cyberpunk aderezados de rabiosa actualidad del juego, un tono muy melancólico y personajes arrebatadoramente carismáticos. Sin embargo, poca atención le presté a Red XIII, también conocido como Nanaki.

Con el paso de los años, Red XIII ha sido el arquetipo de personaje que ha ido creciendo en mí hasta convertirse en uno de mis favoritos. Similar a Tifa, en él conjugan una personalidad insegura con arrebatos de falsa confianza (véase cuando lo encontramos en el laboratorio de Hojo frente a la confrontación de su pasado en Cañón Cosmo) bajo una apariencia feroz. No por nada, es la morena quien más «confronta» al animal, intentando a la vez reconfortarlo, cuando todos están sumidos en la tristeza y el temor tras los acontecimientos protagonizados por Cait Sith en Gold Saucer.

Es otro de esos personajes con lo que es increíblemente fácil identificarse (máxime si estás en edad de crecer), ¡pero es que además tiene forma de león/lobo parlante con cola de fuego! ¿Qué puede haber más molón que eso?

Episode Ardyn, la tragedia de un sino inevitable

El pasado día 26 salió a la venta el que es último contenido descargable de Final Fantasy XV: Episode Ardyn, por 9,99€ en PlayStation y Xbox One. Como muchos sabréis, con este capítulo la entrega número quince de la saga llega a su punto final, a la espera únicamente de un libro recopilatorio de historias que narrarán lo que iba a suceder en el resto del contenido descargable que fue cancelado.

Pero estamos aquí para hablar de Ardyn. Mucho hemos especulado con el pasado del que es, para nosotros, personaje más interesante de Final Fantasy XV y uno de los mejores (sino el mejor) villanos de la franquicia. Para regocijo nuestro, casi todo lo que habíamos teorizado se ha ido cumpliendo. Y es que las pistas estaban ahí, pero había que hacer un ejercicio de observación llamativo (y lamentablemente el desarrollo de este videojuego de Square Enix sí debió de resultar bastante accidentado). Primero avisamos de que habrá SPOILERS de Final Fantasy XV y de Episode Ardyn. Segundo, de que somos conscientes de ciertas incongruencias en los distintos guiones de Final Fantasy XV y lo que lo rodea, siendo (para nosotros) lo más complicado todo lo concerniente a Ifrit (que no vamos a tratar aquí).

Para el caso, se ha reforzado aún más la idea de que Ardyn se equipara a una especie de «Jesucristo oscuro» en la historia de Eos. No solo el propio diseño y su pasado (más el hecho de resultar al final inmortal): Ardyn tiene además 33 años en el momento de «morir» y es asignado como chivo expiatorio de los pecados de la humanidad por el dios Bahamut.

Ardyn «Jesucristo» Lucis Caelum en Episode Ardyn: Prologue

También hemos acertado en la existencia de una primera oráculo que guarda un especial vínculo con Ardyn, la figura clave del hermano usurpador y Bahamut como villano en las sombras. De ello hablaremos a continuación.

Aera, la primera oráculo

Empezamos por uno de los personajes a los que al fin podemos poner rostro y que es definitivo para el «lore» de Eos, similar al papel que tenía Lucrecia en Final Fantasy VII.

La familia de oráculos Nox Fleuret es básica para mantener el equilibrio en Eos, ya que se comunican con los sidéreos y transmiten al pueblo sus designios, ocupando la parte religiosa de esta historia.

La primera oráculo fue Aera Mils Fleuret, quien además era prometida de Ardyn y estaban enamorados, en claro reflejo de Noctis y Luna años más tarde. Gracias a lo que podemos ver en Episode Ardyn y en Episode Ardyn: Prologue, la relación entre Ardyn y Aera está más desarrollada que la de los protagonistas (algo que sinceramente no era difícil). Por un lado, ambos tienen una base de amistad y entendimiento mutuo y están en claro y estrecho contacto desde hace tiempo (como se percibe por el hecho de que Aera se lamente de llevar días sin ver a su prometido y salga por ello a su encuentro); frente a la mera relación epistolar (idealización de la infancia además) de aquéllos.

Por eso es comprensible el lamento y frustración que produce la cancelación del episodio dedicado a Luna, que ya había sido anunciado junto al que nos ocupa, al de Aranea y el de Noctis. Sin embargo, si nos ponemos escépticos, el equipo de desarrollo ya había añadido un par de escenas nuevas en actualizaciones posteriores y en la Royal Edition que tampoco habían podido arreglar al personaje y mostrar su potencial.

Ardyn y Aera en Episode Ardyn

Volviendo a Aera, su papel es clave también en quien es la que recibe el mensaje de Bahamut, el cual cambia totalmente el sentido de esta historia, y el hecho de haber tenido que ocultárselo a Ardyn la llena de culpa. Esto quizás puede parecer algo confuso al principio, por ello vamos a resumirlo aquí:

  • Ardyn es asignado por los sidéreos para ser el salvador de la humanidad ante la «plaga de las estrellas», otorgándole para ello el arma Raksasha, similar a la espada del Místico que porta Somnus. A su vez, Aera es nombrada oráculo.
  • Aera recibe en Episode Ardyn: Prologue el verdadero designio de Bahamut, que es que Ardyn, contaminado por la plaga que él mismo está intentando curar (tal como el propio sidéreo buscaba para erradicar así la «plaga de las estrellas» de una vez), sirva de chivo expiatorio de la humanidad corrompida. Aera queda consternada ante este descubrimiento y se lo cuenta a Somnus, ya que Ardyn no está presente y se intuía que sería el primer rey de Lucis al haber sido asignado inicialmente como salvador.
  • Somnus (hablaremos con más detalle de él), que se ha visto es ante todo un tipo pragmático y severo que piensa que el fin justifica los medios, entiende con este mensaje que debe deshacerse de Ardyn y coronarse él como rey «por el bien mayor».
  • Vuelve Ardyn y Aera no se ve capaz de confesarle la verdad. Somnus lo ataca y la muchacha defiende a su prometido, muriendo en el procedo. Ardyn empieza a ser consumido por la corrupción y cae ante Somnus y sus hombres, quienes lo encarcelan de por vida en una isla y pasa a ser conocido para la posteridad simplemente como «Adagium» (saben que Ardyn no puede morir hasta que no lo mate un «recipiente de luz», el Elegido, acabando así con este desequilibrio, según Bahamut).
  • Aera muere reconcomida por la culpa y Somnus, más entero y frío, se vuelve primer rey de Lucis. Dos mil años más tarde, uno de sus descendientes, Noctis, será quien acabe con Ardyn.

Hay diversas opiniones sobre si la oráculo siguiente a Aera sería la que aparece reflejada en «Cosmogonía» al lado de Ardyn o de si se trata de otros personajes. También existen teorías sobre si Aera en realidad sobrevive al episodio fatídico (y que incluso de a luz a un hipotético descendiente de ella y Ardyn, de ahí que los poderes de Luna sean parecidos a los de éste y al vínculo extraño que el pelirrojo busca con ella y con Ravus, que por otro lado también puede ser explicado desde una perspectiva de venganza y resquemor hacia lo existente). Debido a que Final Fantasy XV se ha terminado oficialmente, y a no ser que algún miembro de Square Enix diga lo contrario, lo que se deja más claro es que Aera fallece víctima del ataque de Somnus.

El asombroso parecido de Aera con Luna (parentesco aparte) y el que Ardyn acabe herido y enloquecido (más aún) tras la revelación de Bahamut aportan explicación al ataque a la muchacha en Altissia y la mirada que Ardyn le dirige momentos antes.

Tanto Aera como Ardyn y Somnus son así peones de los dioses, algo que detallaremos más adelante.

Somnus, un villano… pero no tanto como parece

Tanto Episode Ardyn: Prologue como Episode Ardyn retratan a Somnus el 98% del tiempo básicamente como a un capullo… Hasta la pelea final con Ardyn en su episodio, donde muestra más culpa y desasosiego por lo ocurrido con su hermano. ¿Por qué es esto?

Por un lado, como decíamos, Somnus es retratado como un joven pragmático para quien el fin justifica los medios. Sorprendentemente, parece haber pasado a la posteridad como un buen monarca y fundador. Por otro, Somnus es un tipo joven durante los acontecimientos de Prologue, seguramente mucho más impulsivo que su versión fallecida hace milenios y ahora protector de Insomnia.

Es desde la perspectiva de Ardyn cuando vemos al Somnus más sádico y retorcido, algo lógico teniendo en cuenta que es el causante principal de su situación actual. Lo sencillo para la dolida mente de Ardyn, quien además es descrito como idealista y soñador (antes de volverse loco), es ver a su hermano como un usurpador celoso y cruel, que no se detiene a pensar en los demás cuando se trata de lograr sus objetivos. Por eso mismo, Ardyn es el más desconcertado ante la actitud de Somnus para con él tras la batalla. Viéndose derrotado, es cuando se muestra más vulnerable y su verdadera cara.

Con la revelación de Somnus hay todavía un misterio que queda aparentemente sin resolver: ¿Quién es Izunia?

Tal como se ha anunciado en el último número de «Famitsu», Izunia, cuyo significado en japonés es comadreja, no es más que un alias escogido arbitrariamente por Ardyn de entre todos los recuerdos que fue absorbiendo al corromper a sus víctimas. Tal como se indica en la narración de Episode Ardyn, estas vivencias llegan a confundirse con las suyas propias. Esta explicación entraría en conflicto con algunas traducciones de Final Fantasy XV. Por otro lado, podríamos verlo como una especie de «origen del Joker» (con quien Ardyn guarda no pocas similitudes), en el sentido de que éste está tan ido de la olla que ya ni recuerda cuál es su verdadero pasado, inventándose (o recordando) varios en el camino.

En cuanto a Adagium, resulta ser el nombre en clave para Ardyn durante el largo proceso de desarrollo, el cual rescataron para la ocasión.

¿Quién es entonces el verdadero villano y causante de las desdichas no solo de Ardyn, sino de todos los personajes?

El verdadero villano: Bahamut

Tras el cambio de actitud de Somnus aparece Bahamut y le revela la dura verdad a Ardyn, una que ni Aera se había atrevido a contarle: todo era un plan de los propios sidéreos para acabar con el enorme desequilibrio que originalmente había causado uno de los suyos, Ifrit.

Para ello, Bahamut, quien ve en los humanos a meros peones, había ideado convertir a Ardyn en el recipiente principal de toda esa oscuridad producida por la plaga y habría de ser finiquitado por otro ser que en contraposición irradiara luz, de ahí que Noctis fuera el elegido. Ambos son chivos expiatorios que acabarían junto a ellos mismos con toda esta desigualdad, generándose así una nueva era de armonía.

Que Ardyn estaba corrompido era algo sabido tanto por Aera como por Somnus, por lo que ambos intuirían que solo era cuestión de tiempo este final. Lamentablemente, los hechos no se dieron exactamente como preveían.

Que Bahamut se intuya como figura amenazante e incluso maligna no es algo nuevo en Final Fantasy XV. Ya se percibe al final de Omen, donde Regis aparece hablando con una voz (claramente la del draconiano), que en su momento llegó a teorizarse que fuera la del propio Ardyn por su carácter amenazante.

Bahamut le cuenta a Ardyn un secretito al final de Episode Ardyn

En el avance de Dawn también se prevé algo de esto (de hecho la ilustración de Regis con el niño Noctis en brazos se deja ver en Episode Ardyn). Las figuras que se yerguen sobre ellos son los reyes del pasado y guardianes de Lucis (se supone que por ahí debe de andar Somnus), en el momento que se intuye le ha sido revelado al monarca que su hijo es el Elegido, con tintes claramente dramáticos.

En definitiva, los verdaderos villanos de Final Fantasy XV son los sidéreos, más concretamente Bahamut, ya que son los que manipulan los acontecimientos (y a los personajes) con la búsqueda de un objetivo (por un mal que en cierto modo ellos mismos crearon). No es la primera vez en la saga que una fuera sobrenatural o ajena a este mundo se esconde detrás del que ha sido antagonista durante casi todo el juego, revelándose como jefe final (ahí tenemos a Jénova en Final Fantasy VII, Artemisa en Final Fantasy VIII, Tiniebla Eterna en Final Fantasy IX, etc.).

Los remanentes de Final Fantasy Versus XIII

Esto nos lleva al siguiente punto, y es que la base de la historia resulta entonces bastante similar a la de Final Fantasy XIII, pero con la diferencia de que en aquél los protagonistas se revelaban contra el designio de los dioses y peleaban contra ellos. Ardyn puede intentar también negarse a seguir los designios de Bahamut, pero en dicho caso el sidéreo lo castiga brutalmente.

Recordamos que inicialmente Final Fantasy XV iba a ser Final Fantasy Versus XIII, la otra cara de la moneda de Final Fantasy XIII que compartiría la misma mitología. Como sabemos, el proyecto no acabó viendo la luz, pero los remanentes pueden percibirse especialmente en estas bases argumentales.

Otro de los elementos que iban a caracterizar a Versus XIII, en palabras de Tetsuya Nomura (su director original), era su sentido de tragedia y cierta influencia de las obras de William Shakespeare, algo que asimismo continúa vislumbrándose con Noctis y Ardyn como víctimas inevitables de su destino ya predeterminado.

Finalmente, el otro rasgo que queda perfectamente perfilado a través de la historia de Ardyn es que, quitando quizás a Bahamut, no hay un villano real en la historia. Un tráiler de Versus XIII daba inicio precisamente con una cita de Shakespeare: «No existe el bien ni el mal en sí mismos, sino es la misma mente humana la cual los genera«.

Ya está disponible Final Fantasy XV: Episode Ardyn Prologue

Square Enix ya ha subido a su canal oficial el capítulo completo de anime (de poco más de 15 minutos) dedicado al principal villano de Final Fantasy XV: Ardyn Izunia, titulado Episode Ardyn: Prologue.

Como su nombre indica, sirve de anticipo a los acontecimientos que sucederán en Episode Ardyn, el último contenido descargable que la compañía nipona lanzará al mercado el próximo 26 de marzo sobre Final Fantasy XV. De hecho, no cerréis la ventana en cuanto acabe el capítulo, ya que detrás vendrá un nuevo avance de este DLC con varias sorpresas incluidas.

Para los más despistados (o para los que no se hayan pasado el juego, avisamos de SPOILERS), Ardyn Izunia es en realidad Ardyn Lucis Caelum, aspirante original al trono de Lucis hace 2.000 años. Sin embargo, su hermano Somnus (antepasado lejano de Noctis) usurpó su puesto y lo condenó a una eternidad de sufrimiento y al olvido, ya que Ardyn a su vez había sido contaminado con la plaga de las estrellas mientras intentaba acabar con ella.

La historia nos presenta también por primera vez a Aera (¿guiño a Aeris de Final Fantasy VII?) Nox Fleuret, la primera oráculo y un antepasado lejano de Luna y Ravus.

Episode Ardyn: Prologue está dirigido por Takefumi Terada, mientras que Toru Osanai se encarga del guión y Yuji Shinoda de la producción.

Sin más dilación, a continuación os dejamos Episode Ardyn: Prologue: