Avengers Endgame: Un digno final para muchos caminos

Llegar al final, la cima o el cenit es una satisfacción tanto por el  objetivo conseguido pero también por todo lo que se logra y asimismo se pierde en el camino. Como siempre, el paralelismo entre DC y Marvel y el cuento de la liebre nos viene en esta oportunidad como anillo al dedo, demostrado  en el final de un camino, o como reza el dicho, el descanso del guerrero, o guerreros en este caso, con esta muy digna y épica Avengers: Endgame.

La factoría de Kevin Feige y Stan Lee vuelve a la carga para dejar su última gran huella en la llamada Fase 4 del Universo Marvel, con un elenco estelar como el tridente de los tres Chris…estos son Evans, Hemsworth y Pratt, Tilda Swinton, Robert Downey Jr., y un largo etcétera.

Una de las características de todo el universo de la factoría de Stan Lee es dejar en la mayoría de sus películas una sensación de vacío en cada final o más bien el quid flotante de «¿qué va a ocurrir ahora?». Muchos fans de los cómics se pueden dar una idea, pero para mortales que no solemos leer Marvel como un servidor, todo puede pasar. Y esta película es el cúmulo tal vez de todas esas preguntas sin respuesta, aunque todavía quedan algunas cuestiones en el aire.

Avengers: Infinity War dejaba un escenario desolador, en el cual solo sobreviven unos pocos de los Vengadores, y es gracias al regreso de alguien inesperado que las cartas se ordenan en la mesa para la jugada final. Pero todo lleva su tiempo y estas cartas tardan en acomodarse.

Como se preveía en el final del tanque cinematográfico anterior, los viajes en el tiempo están a la orden del día y son de necesidad para detener a Thanos. Esto propicia un recuento y revisión de situaciones y momentos memorables en algunas de las películas anteriores en búsqueda de las gemas del infinito. Muchos de estos momentos dejan una sensación flotante de «¿Qué hubiese pasado si…?». Asimismo permite ver a algunos personajes en circunstancias que no hubiésemos imaginado.

Una vez más y como siempre, Marvel cumple y con creces pero a expensas de no arriesgar y quedarse con su fórmula mágica de entretenimiento seguro y sin sobresaltos a nivel argumental. En contrapartida, si bien siempre se le achaca a Warner y DC que la cosa no termina de cuajar del todo, podemos inferir en que estos últimos siempre intentan innovar aunque sea solo un poco.

Algo que le debemos reconocer a Marvel es que a través de todas sus películas ha tocado diferentes temáticas y realidades, tales como la no discriminación, el empoderamiento de la mujer, la necesidad de dialogo, no importa cuál sea el conflicto, permitiendo que en una sociedad donde la aceptación y la tolerancia se abre en muchos ámbitos, son estos superhéroes un modelo a seguir.

PUNTOS POSITIVOS:

  • Punto épico: Como última película, donde culminan varias líneas argumentales, la película da un digno cierre con sus buenas dosis de enfrentamientos, entre buenos y malos , considerando así un (buen) fan service en toda regla.
  • Menor foco en la acción: Como todo relato que debe tener su cierre, relegaron acertadamente las escenas de acción a un segundo plano, dando lugar al dialogo y así enfocarse en los personajes y sus respectivos arcos argumentales; en este caso para explicar los múltiples eventos que suceden en un film de estas características.
  • Más emoción: Creemos que esta resultó, a diferencia de anteriores entregas, una película catártica, introspectiva, lo cual tal vez nos lleva a deducir un viraje de estilo más profundo en futuras entregas. ¿Tal vez?

PUNTOS NEGATIVOS:

  • Exceso de bromas: No sabemos si es porque Marvel pertenece a Disney con todo lo políticamente correcto, que debe tener cierto chiste o gag para salir en cualquier dialogo, pero sentimos que así denostan o eliminan la seriedad o la carga emotiva de algunas de las escena donde había  estos chascarrillos.
  • Personajes sin mucho brillo: Se entiende que en un largometraje de tal envergadura se hagan sacrificios en función del tiempo y metraje, pero hay personajes que irónicamente no obtuvieron la buena justicia que realmente se merecían (el caso más polémico, y con cierta razón, sea probablemente el de Thor).
  • Agujeros de guión: Hay cosas que no están debidamente explicadas y dejan al espectador con mucha confusión más que emoción… Por otra parte, algo habitual en argumentos que giran en torno a los viajes temporales.

En conclusión…

Consideramos que la película es causa y efecto de todo este tiempo que transcurrió desde el comienzo del Universo Cinematográfico de Marvel, allá por 2008, cuando no pocos apostaban a esta fórmula para toda la familia de cine de superhéroes, no sin sus tropiezos pero con un resultado en general más que satisfactorio.

Capitana Marvel: Una líder necesaria

Originalmente, el nombre de Capitana o Capitán  Marvel fue usado por distintos superhéroes de la editorial Marvel Cómics. Entre los muchos que supieron llevar el nombre y legado, los siguientes son los más destacados:

  • Mar-Vell
  • Mónica Rambeau
  • Genis-Vell
  • Phyla-Vell
  • Khn’nr
  • Noh-Varr
  • Carol Danvers.

Aunque está demostrado  que es un personaje con muchas encarnaciones y no falto de cierto grado de polémica, es por ahora su última y más conocida etapa la que hoy nos convoca.

Hay un dicho  en el folclore popular que reza que a veces es bueno dar dos pasos para atrás para luego dar uno hacia adelante. Esta película lo confirma, ya que funciona tanto como una precuela así como paso inicial de un universo en ciernes que es hoy una aceitada máquina, un reloj suizo del entretenimiento sin más.

Capitana Marvel. Disney y Marvel

Capitana Marvel propone, un atractivo y apetecible viaje en el tiempo no solo para conocer el comienzo de todo, sino también un retorno a la  década de 1990, la cual humildemente un servidor considera idílica por varias razones.

Brie Larson aterriza en el papel de Carol Danvers con credenciales destacadas anteriores tales como The Room, Scott Pilgrim contra el mundo o Tienda de Unicornios, ésta última donde además de encarnar a la protagonista también dirige.

El puntapié inicial de su historia se apoya en que Carol Danvers, excelente piloto cuya necesidad de probar que es capaz para hacer todo lo que se propone es relegada o rechazada por su entorno, se propone a sí misma para acompañar a la doctora Lawson (una sorprendente Annette Benning) en un vuelo de pruebas para el proyecto PEGASUS. Sufriendo un accidente tras una trepidante persecución, Carol es víctima de una explosión donde le son legados sus poderes.  Muy malherida después de esto, ella es salvada gracias Yon-Rogg (Jude Law), quien la toma bajo su tutela para entrenarla, siendo consciente del gran poder que ella heredó. Es así como Carol Danvers pasa a ser Vers, una soldado principiante, quien no pierde la chispa y las ganas para demostrar de lo que es capaz.

Capitana Marvel. Disney y Marvel

En una misión, donde las cosas no salen como se esperaba, Vers tiene un aterrizaje forzoso en la tierra, más precisamente en el techo de una tienda de Blockbuster (un guiño en pos de Netflix, productora a su vez de su debut como directora).

Es en la Tierra donde paulatinamente se desvelan los no pocos misterios de este personaje, que al igual que su cronología en el universo cinematográfico de Marvel, viene a reivindicar no solo el hecho de ser mujer, sino además que son las mujeres quienes pueden perfectamente liderar en tiempos de crisis.

La película es la guinda en el pastel del «UCM» por muchas razones:

  • Dar a la mujer el espacio que le corresponde no solo para pelear, sino también para liderar.
  • Que sea ejemplo de temple y confianza para muchas personas en los tiempos tan agitados que corren.
  • Brinda un mensaje feminista (con el que Disney no ha sido nada sutil), dando la pauta de que los tiempos pueden y deben cambiar.

Capitana Marvel. Disney y Marvel

Puntos positivos

  • Aunque DC se haya adelantado reclutando a Patty Jenkins para dirigir Wonder Woman, por parte de Marvel esta es su primera película dirigida por Anna Boden, una prometedora directora del círculo indie.
  • El regreso a la década de los 90’s tanto en ambientación como a través de la música se agradece, con canciones de bandas como No Doubt, Nirvana y Garbage, entre otros, es algo que un servidor ha encontrado nostálgico a la par que gratificante.
  • Brie Larson brinda una interpretación compacta y reivindicativa, habiendo mostrado sus credenciales en películas tales como The Room y hasta recibiendo saludos y felicitaciones por parte de Gal Gadot. Su química con Samuel L. Jackson es de lo mejorcito de la película.
  • Goose.

Puntos negativos

  • El guión presenta ciertas lagunas que luego no se explican y creo que toda película de este tipo debe ser clara para la gente que tal vez no haya leído los cómics.
  • Creo que Marvel podría haber adelantado todo mensaje feminista positivo ya a través de la Viuda Negra (Black Widow), interpretada en varias ocasiones dentro de su universo cinematográfico por Scarlett Johansson, pero sin haber tenido todavía una película en solitario, hecho que está pautado en un futuro no tan lejano (y desde hace varios años).
  • Las precuelas sirven para introducir nuevos personajes, explicar cosas inconclusas o para darle más relevancia a cierto hecho determinado, pero como a todas las de su tipo le falta la epicidad que derrochan por ejemplo las últimas de Los Vengadores y algunos elementos quedan en el aire (probablemente de cara a futuras secuelas).

Humildemente creo que la película se apoya demasiado en dar un mensaje positivo y lo logra con creces a expensas de dejar puntos demasiado ambiguos y un guión que cae demasiado en lugares comunes. Dicho de otro modo, la cinta cumple como punto de partida y nos brinda a un prometedor personaje, pero habiendo visto ya más de diez títulos de este calibre entre Marvel y DC, uno siente que se queda a medio gas.

La importancia de Nana Shimura o la ausencia de mentoras

La figura del mentor ha sido siempre esencial en el camino del héroe, ya que partimos de la base de que uno no nace héroe, sino que se hace. Casos conocidísimos son los de Luke Skywalker en Star Wars (Anakin antes que él y Obi-Wan precedente a ambos); Harry Potter en la saga de mismo nombre; Batman y Superman en DC o SpiderMan en Marvel. Disney también tiene su puñado de héroes, viniéndonos su particular versión de Hércules a la cabeza. En el manga y anime, tenemos por supuesto a Son Goku, a Naruto, a Ichigo y prácticamente a cualquier protagonista de «shônen» que se precie.

Todos ellos, en su recorrido por el camino del héroe tienen (al menos) una figura mentora que los enseña y guía. Y todos estos mentores son masculinos. Así es, nos quedamos atónitos al pensar en la (casi) absoluta ausencia de féminas como maestras del protagonista.

Maestro Yoda y Luke Skyalker en Star Wars: El imperio contraataca

Mentoras… de otras mujeres

Es cierto que hay excepciones, como Tsunade en Naruto… pero estas mentoras tienen a su vez como aprendices a otras mujeres que en ningún caso son la protagonista. Así, Sakura, el miembro menos relevante de todo el Equipo 7 y la única chica de éste, es la elegida para ser la alumna de Tsunade. En ningún caso Naruto, el personaje principal, que se va con un señor, Jiraiya; ni mucho menos Sasuke. Cuando los tres forman un equipo, el principal tutor es nuevamente un hombre, Kakashi. Por supuesto, la labor de Sakura (y por ende Tsunade) en el campo de batalla se centra en la sanación, quedándose así en la retaguardia.

Algo similar ocurre con Hippolyta y Diana en Wonder Woman. Otra vez la mentora femenina tiene como alumna a una mujer, no a un hombre. Al menos en este caso sí se trata del personaje principal.

Otras heroínas destacables tienen como maestros a hombres. Así, Rey es la aprendiz de Luke Skywalker (no de Leia, que asume ese rol de forma muchísimo más desdibujada con Poe Dameron); Capitana Marvel (la de los cómics, al menos, además de novia) lo es de Mar-vell; Lara Croft de Werner Von Croy; y Beatrix Kiddo en Kill Bill de Pai Mei.

Diana e Hippolyta en Wonder Woman

De este modo, hallamos estupefactos un vacío enorme de mujeres mentoras, especialmente de los protagonistas y más aún si éstos últimos son hombres.

La anciana sabia y las maestras

Como en todo, hay (poquísimas) excepciones. Por un lado, tenemos la figura, algo más presente en la ficción, de la «anciana sabia», que tampoco es que se trate de una mentora. De hecho, muchas veces su papel va intercalado con el de la bruja (por goleada, el rol femenino más asumido aparte del de interés amoroso, princesa o madre).

Así, tenemos dentro de esta construcción literaria a personajes como  Zeniba y Yubaba en El viaje de Chihiro, la abuela-sauce en Pocahontas, Baba en Dragon Ball, Galadriel (que con lo que ha vivido, como si fuera una anciana) en El señor de los anillos, Gentiana en Final Fantasy XV (ídem que la anterior) o la tortuga Morla en La historia interminable, entre unos pocos ejemplos.

Yubaba en El viaje de Chihiro

Luego tenemos, un poco más cerca, a la figura de la maestra, pero que lo es a modo general de grupo, como las profesoras de clase, sin llegar a ser figura mentora propiamente dicha del héroe. Son ejemplo de esto Minerva McGonagall en Harry Potter, donde a pesar de ser jefa de la casa Gryffindor y la que se mantiene al frente de la defensa de Hogwarts cuando todo parece perdido, no logra un lugar especial en el recuerdo de Harry. Sí lo hace Severus Snape, profesor que le hizo la vida imposible durante toda su estadía escolar (se redime en el último momento), pero no McGonagall.

Otro ejemplo similar es Mavis en Fairy Tail, que como lleva muerta décadas antes de que empiece la historia, se la honra como fundadora del gremio, pero poco más. Reaparece posteriormente, pero en lugar de asumir un papel de mentora para Natsu o los demás, se centran más en su trágico romance con el villano, Zeref.

Minerva McGonagall y Harry Potter

Ahora sí: mentoras del héroe

Entonces llegamos a las pocas mentoras que hay, y resulta que la mayor parte tienen «peros». Es el caso de la Anciana en la película de Doctor Strange, que resulta que en realidad es un personaje masculino en los cómics (el cambio de sexo fue además criticado por una parte del público). O el de Marín el Águila en Saint Seiya, que se ve obligada a «ocultar su feminidad».

Estamos ya más cerca, nos topamos con uno de los personajes femeninos más emblemáticos de la ficción: Sarah Connor de la franquicia Terminator. Madre del líder de la resistencia contra las máquinas, John Connor, ejerce a su vez (especialmente en los inicios de la vida del muchacho) de maestra. A pesar de todo, no se le puede quitar el rasgo de «madre», y al final es más conocida en el imaginario colectivo con esta faceta que con la de mentora.

Es otra obra considerado de culto en la ciencia ficción, Neon Genesis Evangelion, la que nos presenta a Misato Katsuragi, mujer que hace de tutora y luego amiga del protagonista, Shinji Ikari, con quien no guarda ningún tipo de parentesco. Misato es además coordinadora de los EVAs, capitana y posteriormente mayor dentro de NERV.

Sarah y John Connor en Terminator II: El juicio final

Llegamos finalmente a Nana Shimura de Boku No Hero Academia (de la cual comentaremos SPOILERS). Ahora sí. AL FIN nos encontramos a una mentora del héroe por antonomasia que es All Might/Toshinori Yagi, que es claramente mujer y nadie lo oculta (tampoco es que deba hacerse hincapié en ello). Además, su legado es esencial en la historia actual del manga y anime y Toshinori Yagi se encarga de protegerlo como un mantra, exponiéndolo orgulloso.

Nana es asimismo el referente original (al menos hasta la fecha, ya que sabemos que hubo 6 portadores antes que ella) del poder «One For All», es antepasada de uno de los principales antagonistas, Tomura Shigaraki, sin embargo su rol no está definido por una maternidad (si acaso, la que simboliza con Toshinori a través de su relación mentor-alumno).

La naturalidad con la que Nana es introducida en la historia, lo «cool» que resulta su diseño y escenas como la de su muerte y la profunda impronta que deja en personajes de la historia y en el lector a pesar de lo poco que ha aparecido demuestran que es posible la existencia de mentoras tan inolvidables como Yoda, Miyagi, Mutenroshi o Gandalf. 

Lástima que no se aplique más y que se dé por hecho este vacío literario en el mundo de la ficción, que sigue recordándonos que, a pesar de todo, sigue molestando (aunque sea en el subconsciente o imaginario colectivo) la presencia y acción de mujeres de cierta edad y que incluso (cómo osan) puedan llegar a ser modelo de aprendizaje y referente de un hombre sin necesidad de que sea su madre.

Nana Shimura en Boku No Hero Academia

Lo mejor de 2018, el año del anime

Ya ha finalizado 2018 y, de hecho, llevamos casi tres días de 2019. Como llevamos haciendo desde 2016, hemos enumerado lo que ha sido para nosotros mejor del año dentro del sector de fantasía y ciencia-ficción en el cine, manga, anime, series y videojuegos. Sinceramente, hemos tardado un poco más porque siento que este 2018 no ha sido especialmente bueno (en vistas de un 2019 repletísimo de estrenos); aunque eso no significa que haya carecido de estrenos que nos han llegado en mayor o menor medida al «kokoro». Empezamos.

5- Vengadores: Infinity War

Estrenada el pasado 27 de abril, la que se anunciaba como primera mitad del épico desenlace del grupo de superhéroes provenientes de Marvel no defraudó. Con más de 2.000 millones de dólares recaudados y gran aceptación por parte de la crítica (84% en Rotten Tomatoes por parte de la prensa y 91% del público), la cinta se coronó como la mayor agrupación de personajes emblemáticos de la saga, desde Tony Stark (Robert Downey Jr.) hasta Capitán América (Chris Evans), pasando por Spider-Man (Tom Holland), Thor (Chris Hemsworth), Pantera Negra (Chadwick Boseman) o los guardianes de la galaxia, solo por nombrar a unos pocos, sabiendo equilibrar los hermanos Russo el tiempo y la trama para que todos ellos brillen.

Pero es que además Infinity War nos trajo un elemento al que la dupla Marvel-Disney nos tiene poco acostumbrados: un villano carismático y amenazante en la forma de Thanos (Josh Brolin). Si a todo ello le sumamos un ritmo trepidante (casi 3 horas que se pasan en un suspiro) y un final que te deja con los pelos como escarpias, no sale un producto (casi) redondo. Infinity War es simple y llanamente una muy buena película de los géneros fantástico y ciencia-ficción.

Vengadores: Infinity War, Marvel Studios y Disney

Puedes leer aquí nuestra crítica de Vengadores: Infinity War sin spoilers.

4- Octopath Traveler

El videojuego desarrollado por Square Enix y Acquire (mismo equipo que hay detrás de la saga Bravely Default) para Nintendo Switch se nos ha presentado como mejor JRPG («Japanese Role-Playing Game») del año, siendo conscientes de que probablemente este puesto iría para Dragon Quest XI si hubiésemos tenido ocasión de disfrutarlo con más tiempo.

Octopath Traveler nos lleva de vuelta a la esencia de los JRPG de las décadas de 1980 y 1990 con mucha maestría y buen gusto, un apartado artístico precioso, una banda sonora muy emotiva compuesta por Yasunori Nishiki, unos personajes en apariencia atractivos y un sistema de combate ultra adictivo. Lamentablemente, peca de no llegar a profundizar más en una historia que ofrece bastantes más posibilidades que las que acaban explotando (y algún desenlace bastante forzado).

Puedes leer aquí nuestra crítica de Octopath Traveler sin spoilers.

Octopath Traveler, Square Enix y Acquire

3- Bumblebee

Quizás porque la tenemos bastante reciente en el recuerdo, lo cierto es que la última cinta del universo cinematográfico de Transformers nos ha encantado. Desde la banda sonora repleta de temazos de los 80 hasta la emotiva relación que establecen Bumblebee y Charlie (Hailee Steinfeld) y que tan bien saben explotar el guión de Christina Hodson y la dirección de Travis Knight, o la sensación de querer volver a vivir en esos años tras salir del cine, o la del mimo con el que se aproximan a la serie animada de 1984-1987.

Lo cierto es que Bumblebee deja con una buenísima sensación después de haberla visto, más aún teniendo en cuenta que proviene de una saga tan desgastada como la de Transformers.

Puedes leer aquí nuestra crítica sin spoilers de Bumblebee.

Bumblebee, Paramount

2- Violet Evergarden

Ha tenido que venir Netflix a salvar este año con dos estrenos de anime que rebosan calidad por todos sus costados. El primero del que hablamos es Violet Evergarden, desarrollada por el estudio Kyoto Animation (sinónimo de calidad al menos en la animación) y basada en las novelas de Kana Akatsuki.

No solo nos hemos encontrado con una animación HERMOSA (en serio, de lo mejor que hemos podido ver en este aspecto en una serie televisiva), sino también con una historia conmovedora y una protagonista con la que empatizamos desde el primer momento, además de una variedad bastante rica de personajes secundarios. El final del primer episodio ya te deja en un mar de lágrimas. 

Por eso mismo, quizás haya gente a la que le pueda parecer que Violet Evergarden es «pornografía emocional» (en ese sentido, no sería un título recomendado); pero desde luego a nosotros nos ha dejado huella y además te hace pensar sobre la importancia de las palabras escritas, los sentimientos y nuestra capacidad (o no) para entenderlos y comunicarlos.

Puedes leer aquí nuestra crítica sin spoilers de Violet Evergarden.

1- Devilman Crybaby

Netflix también se ha hecho cargo de esta última adaptación al anime que conmemora el aniversario de la emblemática Devilman (Gô Nagai). Solo leer el nombre de Masaaki Yuasa en la dirección ya te lleva a pensar en un título de calidad (o cuanto menos «único»).

Efectivamente, Devilman Crybaby nos ofrece su mayor virtud y pecado en lo extraña que es, siempre siguiendo la trama central de la obra original. Nosotros hemos ido pasando de la perplejidad al espanto y de ahí a maravillarnos en cuestión de segundos y durante varias ocasiones en sus 10 episodios. Pasados sus dos primeros capítulos repletos de sexo y violencia bastante explícitos, lo cierto es que Devilman Crybaby guarda un mensaje bastante complejo y universal sobre la verdadera naturaleza del ser humano como ser racional e irracional y la religión. Akira, Ryô y las dos «Mikis» son perfectos ejemplos de ello.

La animación no podía ser menos y también es «rara» (muy del estilo de Yuasa), pero no por ello carente de genialidad.

Puedes leer aquí nuestra crítica sin spoilers de Devilman Crybaby.

Menciones de honor

Somos conscientes y hemos estado a punto de poner en alguno de los puestos videojuegos que aún estamos gozando como Red Dead Redemption 2 (PlayStation 4) o Pokémon Let´s Go: Pikachu/Eevee (Nintendo Switch). También estamos pendientes de Dragon Ball Super: Broly, que sí se ha estrenado este año en cines de Japón, pero aún no en estos lares (en enero en América Latina y el 1 de febrero en España), y que a todas luces está maravillando a los seguidores de la franquicia creada por Akira Toriyama.

Este ha sido también el año en el que hemos descubierto JOYAS como Made in Abyss, Bungô Stray Dogs o The Legend of Zelda: Breath of the Wild (éste último uno de los mejores videojuegos que hemos podido disfrutar en los últimos años). Pero ninguno de ellos es de 2018.

Spiderman de PS4, un auténtico «quemadedos»

Finalmente llegó el día. El 7 de septiembre pasado, el tan ansiado y esperado juego de Spiderman llegó a las bateas de todas las tiendas del sector y en formato digital para PlayStation 4, lógicamente en calidad exclusiva. Esta entrega supo valer su espera, sorprendiendo a los jugadores con un nivel de gráficos impresionante y una jugabilidad completa, diversa y muy intuitiva.

Un sinfín de experiencias aguardan al jugador en este título. Desde subirse a lo más alto de un edificio, hacer volteretas en el aire o caer en picado con la sensación y velocidad correspondientes.

Este nuevo Spiderman, con un diseño gráfico y fidelidad de su entorno que realmente son para sacarse el sombrero, deberá luchar con jefes de la talla de Kingpin, Shocker y Taskmaster, entre muchos otros.

La trama que envuelve al joven trepamuros esta vez tiene que ver en el contexto de su vida universitaria, entre ayudar a su tía May con el centro de desamparados y por otro lado a un Otto Octavius que no encuentra llevar a buen puerto sus bienintencionadas invenciones

Marvel hizo una copia disImulada del sistema de pelea de la saga Arkham de Batman, más allá de obvias variaciones. El sistema de mejoras de artilugios, trajes y golpes por puntos de experiencia tiene un notable tufillo con olor a imitación. Ya que estamos en el tren de admitir copias u homenajes no podemos dejar de lado al Spiderman 2 de Treyarch, que es una filial de Activision.

Los minijuegos, que se van revelando según se avanza en la historia, van desde descubrir nuevos elementos químicos con el espectógrafo, reparar circuitos averiados, perseguir pichones, y muchos desafíos más, los cuales desbloquean distintas mejoras en los trajes y los artilugios del joven arácnido. A pesar de no ser muy relevantes en cuanto a dificultad, complementan un poco más la trama. También es cierto que si no estuvieran no cambiaría mucho el panorama.

Mención aparte merece el entorno gráfico logrado para el icono de Sony. La movilidad y soltura de Spidey balanceándose entre edificios y rascacielos resulta ser muy realista y envolvente. La fluidez de los gráficos aporta una sensación muy real tanto de velocidad como de gravedad.Aunque, como todo en la vida, nada es perfecto, y a veces Peter Parker parece depender de ángulos un tanto imposibles para mecerse correctamente e impartir justicia.

En lo personal, me ha gustado mucho el contexto, el cómo se ha llevado la adaptación del mundo de Spiderman a un entorno juvenil, con sus lógicos problemas e inseguridades propios de la edad. Utiliza las redes sociales para estar en contacto con sus fanáticos, manda mensajes, utliza el móvil, en fin, un millennial en toda regla. Con la ayuda de la capitana de policía Yuriko Watanabe, Peter va lentamente descubriendo que aquellos en los en que confía no son lo que realmente decían ser.

Si puedo decir algo que no me ha gustado de este juego es que es secuencial y, si bien es una trama que toma lugar en un mundo abierto, hay que lograr desbloquear ciertos desafíos u objetivos para avanzar en la historia en vez de que estos funcionen de forma más independiente. El sistema de juego ni siquiera engaña al jugador dándole tal vez una falsa sensación de libertad, sino más bien el desarrollo del juego es un tanto convencional.

Un tema que ha resultado ser un secreto a voces es la poca duración del juego y ese es un hueso duro de roer que no le gusta a ningún jugador promedio de plano, siendo aproximadamente un total de cuarenta horas incluyendo todos los objetivos y coleccionables. Creo que Imsoniac  se equivocó y apeló más al fanatismo y al engaño con las ansias que conlleva la espera.

En conclusión, el trepamuros nos entrega un nuevo capítulo de su vida llena acción trepidante, momentos heroicos y también emotivos, así como enfrentamientos con enemigos que no dan respiro, una fidelidad gráfica de envidia, y un montón de puntos positivos más. En contraparte, encuentro que Inmsoniac de alguna manera jugó al punto seguro reciclando en gran parte un juego de 2004 como lo es Spiderman 2. El juego peca de ser secuencial y por momentos previsible. Pero dicho todo esto, aun así, es una apuesta segura al entretenimiento. El juego promete tanto que ya se vislumbra una secuela.

Avengers: Infinity War, primera y épica mitad del arco final

Con el estreno de Iron Man en 2008, el productor de Estudios Marvel Kevin Feige inició el Universo Cinematográfico de la susodicha, el cual, con la primera parte de Avengers: Infinity War, comenzó a colocar la guinda en un pastel que, lejos de terminarse, apenas está en sus comienzos.

Con un elenco coral, Avengers: Infinity War, dirigida por los hermanos Anthony y Joe Russo, en mi humilde opinión cumple con creces toda expectativa, ya que siendo el principio del final, juega con el as en la manga de dividir un mismo largometraje en dos partes.

Con actores de la talla de Josh Brolin (Thanos), Benedict Cumberbatch (Doctor Strange), Scarlett Johansson (Viuda Negra), Mark Ruffalo (Hulk), entre muchos otros, este film es lo que todos esperábamos y también temíamos, el fin de una saga de 19 películas, , dando lugar a lo que en Marvel Studios se denominó la cuarta fase. Si bien es cierto que el Universo Marvel no se acaba, este evento sí significa la despedida de actores como Robert Downey Jr., Chris Evans y Chris Hemsworth, quienes terminan su contrato con la productora (al menos previsiblemente).

La acción toma lugar en un contexto aciago para todos los integrantes de los Avengers (Vengadores en estas tierras), ya que el grupo se encuentra separado debido a los acontecimientos ocurridos en Capitan América: Civil War., donde por una sutil guerra de egos y desencuentros nadie supo mantener el contacto con ningún antiguo compañero del equipo. Todo esto cambia cuando Hulk regresa malherido a la tierra luego de un fallido encuentro contra Thanos, empezando la historia en donde nos dejó el final de Thor: Ragnarok.

El dios del trueno, por su parte, habiendo perdido el Mjolnir, va en busca de Eitiri, el enano que forjó su martillo, para que acuñe el Hacha Rompe Tormentas, y es allí donde se cruza con los Guardianes de La Galaxia. Estos son ejemplos de los muchos frentes que se abren en esta cinta. Fácilmente se puede pensar que, al tener varias subtramas, la velocidad del relato puede decaer y fragmentarse, pero este por suerte no es el caso. Este es un punto a favor en comparación con las películas de DC.

Cameos, sorpresas y eventos no calculados, se sortean por doquier en una acción trepidante y de las que te dejan pegado al asiento y comiéndote las uñas, cuando las palomitas se terminaron ya. Marvel cumple y supera toda expectativa con un argumento claro y sin agujeros. Thanos se materializa en en un Josh Brolin que mete miedo y deja de ser ese terror que, aunque esté oculto, es omnipresente. Su misión en esta ocasión es la búsqueda de las seis gemas del infinito (la del poder, la mente, la realidad, el tiempo, el espacio, y el alma) con el fin de cumplir su gran objetivo, la destrucción de la la mitad del universo porque los recursos sencillamente no alcanzan para todos.

El común denominador de las películas de Marvel es que suelen ser para toda la familia, simples y conciliadoras con una fórmula, si se quiere repetitiva pero no por ello menos efectiva. Aunque hay ejemplos donde existe un nivel de complejidad,es con esta primera parte donde los guionistas se redimen al ofrecernos un villano de calidad y con un bagaje emotivo y dramático de alto impacto.

Como nada es perfecto en esta vida y siempre hubo, hay y habrá algo de lo que quejarse, como punto ambiguo podemos comentar que nos hubiese gustado que hubiesen guardado lugar para resolver los temas inconclusos de las entregas anteriores. Pero también entendemos que el tiempo no es solamente tirano en el mundo de la televisión, sino también en el del celuloide, y probablemente no tuvieron lo suficiente en esta primera parte.

La oscuridad del guión puede palparse en que nadie sale indemne en el transcurso del relato, donde todos los personajes, con mayor o menos participación en pantalla, se enfrentan al dilema de tener que perder algo, incluso el villano Thanos.

Marvel da buen cierre y recoge los frutos de lo que supo construir lenta y concienzudamente durante estos 10 años. A nivel personal, me encuentro más identificado con las historietas del universo DC, pero sé muy bien cuándo reconocer que las cosas se han hecho de forma excelente. Si bien el universo extendido cinematográfico de DC no es malo, se nota que todavía tiene mucho ejemplo que tomar de su más directa competencia.

La discapacidad en la ficción

Con La forma del agua (The Shape of Water, Guillermo del Toro) acercando su estreno a carteleras españolas (el próximo 16 de febrero), observamos una cualidad de la cinta que, lamentablemente, no es habitual en nuestro día a día ficticio: la protagonista tiene una discapacidad, concretamente es muda. Lo que no le impide llevar una vida funcional y llegar a comunicarse con una misteriosa criatura marina, con la que entablará relación. Aunque el caso de Elisa (así se llama la susodicha, interpretada por Sally Hawkins) no es habitual, tampoco es aislado. ¿Qué otros casos representativos hemos tenido en el mundo de la fantasía y de la ciencia-ficción?

Koe no Katachi (A Silent Voice, Yoshitoki Ôima)

La protagonista de este manga de ocho tomos, con una reciente adaptación al anime en forma de largometraje (que se estrenará en cines españoles el próximo 16 de marzo), es sorda de nacimiento. Como tal, tiene que lidiar con su discapacidad y con los problemas de comunicación con quienes le rodean desde que es una niña, lo que no es fácil.

Shoko Nishimiya no es la única que muestra tener una discapacidad en esta historia, y es que el coprotagonista, Shoya Ishida, sufre de ansiedad social y depresión desde el minuto uno (la película arranca con un intento de suicidio frustrado). Tanto Shoya como Shoko empeoran su condición anímica y emocional por casos de bullying que muestran que, lamentablemente, aún queda camino por recorrer a la hora de la inclusión cotidiana de personas con este tipo de problemas.

https://www.youtube.com/watch?v=ZYHmIdFpu54

Sin embargo, aunque la historia sea bastante deprimente, siempre hay lugar para la esperanza, y es que nuestros dos protagonistas acaban acompañándose en sus heridas en un camino que recorre además ese lapso que va de la adolescencia a la madurez.

Cómo entrenar a tu dragón (Chris Sanders y Dean DeBlois)

Probablemente sea el título más conocido de todo este artículo, y es que no se le puede agradecer suficiente a Dreamworks el haber creado (bueno, en realidad adaptado de los libros escritos por Cressida Cowell) un protagonista con una discapacidad física notoria que no le impide llevar una vida normal y hasta tener sus momentos de heroicidad.

Hipo empieza la historia como el inadaptado hijo del jefe de la isla Mema, un muchacho inteligente pero carente de habilidades físicas excepcionales que sin embargo se acaba valiendo de su ingenio para salir del paso de forma más que victoriosa en la mayoría de las ocasiones. En el camino de Hipo se cruza el dragón Desdentado (Toothless y/o Chimuelo), el cual queda inválido para volar por sí mismo debido a un disparo del propio chico.

En buena parte por culpabilidad y también como forma de saciar su curiosidad, Hipo idea y fabrica un mecanismo que, con su ayuda, permite que el dragón pueda emprender el vuelo como si nada. El karma y la justicia poética quieren que Hipo acabe también con una pierna menos… lo que no le impide seguir adelante con su vida y en sus aventuras con Desdentado.

Zatoichi

La mayoría conocerá a este personaje por la interpretación que hizo del mismo Takeshi Kitano en su adaptación cinematográfica de 2003, pero lo cierto es que se trata de una conocidísima figura literaria en Japón creada por el escritor Kan Shimozawa.

Zatoichi es un masajista samurai ciego errante de finales de la era Edo que además ejerció de yakuza en su juventud. Por lo tanto, no son pocos los maleantes y personas que lo persiguen, a pesar de lo cual Zatoichi siempre escapa, en buena parte gracias a su increíble habilidad con la katana.

Lo cierto es que servidores solo hemos visto hasta la fecha la versión de Kitano, por lo que en ésta se nos muestra un Zatoichi despreocupado, que no parece detenerse en su problema de visión (mensaje final incluido), a pesar de lo cual es un auténtico monstruo con la espada (y guarda un pasado turbio). Salvando las distancias, un Kenshin con ceguera, más o menos.

Legión (Noah Hawley)

Al contrario que la discapacidad física, que no es tan habitual encontrarla en el mundo de la ficción, sí tenemos una buena parte de representaciones (más o menos acertadas) de discapacidad psíquica o mental, la cual por cierto puede tener tantísimas variedades que en realidad es como si solo nos hubiesen mostrado un 1%.

En el caso de trastornos como la depresión, ataques de ansiedad o esquizofrenia tenemos, por ejemplo, Mr. Robot, El club de la lucha, Shigatsu wa Kimi no Uso (Your Lie in April) o Una mente maravillosa, mientras que de autismo hemos visto Rain Man o la reciente serie de Netflix Atípico.

Rescatamos el caso de Legión (cuya segunda temporada se estrenará el 3 de abril) porque, siguiendo un estilo muy de El club de la lucha, nos muestra cierta variedad de estos trastornos y su protagonista, David Haller (Interpretado por Dan Stevens y basado en el personaje Legión de Marvel), es el emisor de un poder nunca antes visto, que todavía no se sabe si es en parte producto de su estado mental (y sus genes), o viceversa, o si una es independiente de la otra. El detonante final viene cuando David conoce a Syd (Rachel Keller), una joven que sufre de ansiedad social y que no permite que nadie la toque, y ambos se enamoran.

Los trailers para este año 2018 que nos dejó la Super Bowl

Como todos los años, la Super Bowl de la NFL nuclea a los mejores auspiciantes y esta resulta ser una inmejorable oportunidad para que los grandes estudios de Hollywood muestren sus mejores galas a través de sus más que esperados productos, ya sean películas o series.

¡¡Esta es la lista de los nuevos y esperados trailers de 2018!!

Westworld

Esta serie, que ofrece un concepto original y fresco frente a la oferta repetitiva y un  tanto aletargada  a las que nos tiene acostumbrados la meca de Hollywood, resultó una gran revelación en su primera temporada. Pero para calmar las ansias, aquí tenemos el trailer de la segunda tanda de episodios, que llegarán el 22 de abril.

Han Solo: Una Historia de Star Wars

Director: Ron Howard

Elenco: Alden Ehrenreich, Than1die Newton, Woody Harrelson, Emilia Clarke

Esta precuela nos adentra en los inicios  de Han Solo en su vida como piloto, su encuentro con Chewbacca y cómo pasa a convertirse en el icónico contrabandista del universo Star Wars.

Avengers: Infinity War

Directores: Anthony Russo, Joe Russo

Elenco: Robert Downey Jr., Chris Evans, Chadwick Boseman, Chris Hemsworth, Chris Pratt, Josh Brolin

Esta es la primera parte de la última entrega de Los Vengadores que cierra la fase 3 del Marvel Cinematic Universe con Josh Brolin como Thanos. Esperemos que sea un digno principio del fin apoyándose en la reunión tan esperada de todos los superhéroes de Marvel.

Skyscraper (Rascacielos)

Director: Rawson Marshall Thurber

Elenco:  Dwayne The Rock Johnson; Neve Campbell, Byron Mann

Esta película que resulta ser una  conjunción de conceptos desde «El Coloso En Llamas», «La Jungla de Cristal» y «Misión Imposible», parece estar hecha a medida del protagonista, quien campa a sus anchas ofreciendo y dando  justicia a todo aquel que la necesite… o no.

Gorrión Rojo

Director: Francis Lawrence

Elenco:  Jennifer Lawrence, Joel Edgerton, Ciarán Hinds

Una chica es reclutada contra su voluntad por el servicio de inteligencia ruso para ser entrenada como un arma letal. Pero su lealtad es puesta a prueba tan pronto como sucede su primera misión.

Jurassic World: El Reino Caído

Director: J.A. Bayona

Elenco:  Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Jeff Goldblum

El galadornado director español J.A Bayona nos lleva a nueva entrega de esta saga que ya comienza a apagarse un poco y caer en los lugares comunes propios de una franquicia que ya comienza a repetirse a sí misma.

Un lugar tranquilo

Director: John Krasinski

Elenco:  Emily Blunt, John Krasinski

Thriller de suspense que toma lugar en un bosque aislado, donde los protagonistas no pueden ni deben hacer ruido alguno sin tener que atenerse a escalofriantes consecuencias.

Misión Imposible: Fallout

Director: Chistopher McQuarrie

Elenco:  Tom Cruise, Rebecca Ferguson, Henry Cavill, Alec Baldwin

Esta es la sexta y ¿última entrega? de esta trepidante saga, con sus más y sus menos a través de los años, pero que al fin y al cabo resulta ser un buen entretenimiento. Veremos qué as tiene Ethan Hunt bajo la manga.

Esperemos que este año esté a la altura de la circunstancias en lo que a calidad, duración y audiencia se refiere. En un mundo donde la oferta de cine y de televisión sobra, cuesta distinguir encontrar estas gemas ocultas y no tanto de las que que conforman el repetitivo montón de conceptos ya usados hasta el hartazgo y la mediocridad.

Lo mejor del año 2017 en cine, series y videojuegos

Al igual que hiciéramos en el 2016, este año ya va llegando a su fin y toca hacer reflexión y recopilación de lo que, desde nuestra experiencia, ha sido lo mejor en los ámbitos de cine, series y videojuegos. Admito que yo al menos no tenía muchas esperanzas puestas en este 2017 cuando echaba un vistazo a la lista de estrenos, pero lo cierto es que las expectativas han sido superadas con creces, y creo que lo mejor de este año ha superado en calidad al anterior.

5- Logan (James Mangold)

El cierre al personaje interpretado desde hace más de una década por Hugh Jackman es también su mejor película, y con diferencia (incluyendo a las de X-Men donde aparece). Logan es pura crudeza y melancolía del cine crepuscular, con un Jackman en estado de gracia acompañado por unos también carismáticos Patrick Stewart (Charles Xavier) y Dafne Keen (X-23, Laura).

La cinta se sitúa en un futuro postapocalítico, con un Logan desencantado con la vida y cuidando de un avejentado (y casi senil) profesor Xavier, a la vez que se esconden de la caza de mutantes surgida a raíz de cierto incidente. En su camino se topará con una misteriosa mujer que le suplicará ayuda para una niña que la acompaña y que resultará estar bastante vinculada a nuestro protagonista.

En Logan confluyen una dirección espectacular, con un ritmo que no decae, unas interpretaciones carismáticas y, sobre todo, mucha llorera, especialmente para los que hemos amado al personaje desde su nacimiento en las viñetas. Para mí, la mejor cinta de superhéroes hasta la fecha (admitiendo que no soy especialmente fan del género).

Puedes leer nuestra crítica de Logan aquí.

4- Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve)

Había muchos recelos ante la confirmación de una secuela de una obra de culto como lo es Blade Runner (Ridley Scott, 1982), por mi parte también, aunque al proyecto fuesen sumándose nombres como Denis Villeneuve, Ryan Gosling y los propios Ridley Scott y Harrison Ford. El resultado despejó todas mis dudas, topándome con una película que conserva lo mejor de su antecesora y atreviéndose a dar unos pasos más allá.

Es cierto que esos contados atrevimientos son casi lo peor de la cinta, ya que dejan entrever la idea de expandir un universo que, aunque atractivo, mejor dejarlo como está por si acaso la cagan.

Centrándonos ahora en Blade Runner 2049, lo mejor es sin duda su cinematografía (Roger Deakins merece un Oscar), seguido de un guión que trae temas de rabiosa actualidad y que te dejan pensando (como su predecesora) y unos personajes que, al menos a mí, me resultaron bastante atractivos.

En su contra juegan una historia demasiado larga y que se desinfla por momentos y, como decíamos, esas tramas abiertas con planteamientos de secuelas (innecesarias, sí). Lamentablemente, Blade Runner nunca fue un producto que atrajera al público mayoritario, algo que se ha visto reflejado en los número de taquilla.

Puedes leer nuestra crítica y análisis de Blade Runner 2049 aquí.

3- Coco (Lee Unkrich)

El tándem Disney-Pixar suele resultar (casi siempre) una apuesta seguro por el entretenimiento de calidad, de la animación que es capaz de divertir a los niños y emocionar a los adultos. Lamentablemente, la casa de Flexo llevaba unos últimos productos que no lograban calar tan hondo como algunos de sus clásicos (Toy Story, Monstruos S.A., Wall-E). Coco parecía que iba a ser más de lo mismo, oliendo además a refrito de El libro de la vida.

No pude alegrarme más de estar equivocada. Coco es simplemente maravillosa, con una animación espectacular, un respeto reverencial y cándido hacia la cultura mexicana y una historia con unos personajes que te sacan las lágrimas en más de una ocasión. Y por supuesto la música, aquí especialmente importante, también en homenaje a México.

Puedes leer nuestra crítica de Coco aquí.

2- Star Wars: Los últimos jedi (Rian Johnson)

La gente todavía está hablando bastante de la última película perteneciente a la saga Star Wars… lo cual ya de por sí es bueno, aunque no siempre sea en buenos términos. Para nosotros, el octavo episodio no es perfecto, pero es lo más cercano a una película de la franquicia creada por George Lucas que nos ha tenido entre obsesionados y perturbados durante días, tras un séptimo capítulo con mayor adrenalina, pero también más calcado y «sobre seguro».

Los últimos jedi es una historia fundamentalmente sobre personajes, sobre su psique, a lo que ayuda el contar con un actor de la categoría de Adam Driver (Osacr Isaac, Laura Dern, Benicio del Toro y Domhnall Gleeson están más desaprovechados), un «Anakin bien hecho», en contraposición a un Hayden Christensen que no tenía el respaldo de un guión con diálogos al menos aceptables.

La cinematografía es el otro gran componente de esta cinta, con planos que quedan grabados en la retina (sin querer hacer spoiler, cierto momento con una nave y otro frente a unos AT-AT y soles) y otros que te dejan los pelos como escarpias.

El hecho de que esté levantando tanto odios como pasiones deja en claro algo: Los últimos jedi ha ido a arriesgar, algo que no hizo su predecesora y que recuerda a las reacciones guardadas de algunos espectadores tras los primeros visionados de El imperio contraataca. Solo esperamos que J.J. Abrams sepa estar a la altura para poder ponerle un broche de oro.

Puedes leer nuestra crítica sin spoilers de Star Wars Los últimos jedi aquí.

1- NieR Automata (Yoko Taro)

Y llegó NieR. Lo cierto es que servidores no habíamos jugado ningún juego de NieR ni de Drakengard con anterioridad, por lo que llegábamos a Automata con la mente en blanco y atraídos por una estética muy de anime y una jugabilidad entre la acción y el RPG adictiva. Y qué MARAVILLA nos encontramos.

NieR Automata no es la mejor experiencia de ocio de este 2017, lo es desde hace varios años. Su poderosa narrativa, con momentos que te hacen reír y llorar, cuestiones existencialistas, personajes que te llegan al alma y un (o varios) final que te dejará estupefacto y con sonrisa bobalicona durante días (¡incluso semanas!). Si le añades la citada jugabilidad y una banda sonora compuesta por el siempre espectacular Keiichi Okabe hallamos esta OBRA MAESTRA.

Su director, Yoko Taro, no quiso quedarse ceñido a las barreras que ofrece un videojuego al que Square Enix apostó tras varias paupérrimas inversiones en el pasado, y decidió expandir aún más el universo de Yohra, los androides y su eterna guerra contra las máquinas a través de novelas, conciertos y videoclips que también dejan huella. Hasta ahí llegan 2B, 9S y A2, los tres personajes principales que, espero, me acompañen durante mucho más tiempo, aún con toda su melancolía. Y que Yoko Taro nunca los mate.

Puedes leer nuestra crítica de NieR Automata aquí.

Puedes leer nuestro análisis sobre NieR Automata y las construcciones de género por este otro lado.

Y puedes leer todos los conciertos traducidos e historietas cortas de NieR Automata en nuestro blog dedicado.

Menciones de honor

Por supuesto, la segunda temporada de Stranger Things (crítica aquí) hubiese entrado fácilmente en este top5, pero como ya incluimos a su también extraordinaria primera parte en la lista de 2016 no queríamos parecer demasiado repetitivos.

En cuanto a anime y manga, han habido varios descubrimientos en este 2017, destacando a mi parecer Koe no Katachi (análisis aquí) y La pequeña forastera (Totsukuni no Shoujo, análisis también por aquí), pero ninguna es realmente de este año, por lo que aquí lo dejamos.

Spiderman Homecoming: Un héroe con ruedines (crítica sin spoilers)

Reza la frase: «la tercera es la vencida”. Creemos que con esta nueva versión del joven arácnido por parte de Tom Holland (futuro Nathan Drake en la versión cinematográfica de Uncharted) han dado en el clavo. Pero nada ni nadie es perfecto, sino que son los matices entre lo bueno y lo malo los que hacen la diferencia en la vida. Y este Spiderman Homecoming de Jon Watts (Clown) alcanza bien la tonalidad de grises.

Personalmente, creo que el protagonista logra captar la torpeza y la distracción intrínsecas al personaje. Otro punto a destacar es que no repite la moraleja famosa sobre la responsabilidad que este conlleva. El interés amoroso, afortunadamente, pasa a un segundo plano, para luego sorprender con un ingenioso giro.

Como villano, Michael Keaton (Batman, Birdman) realmente se luce encarnando al Buitre (Adrian Toomes), papel reservado en su momento para John Malkovich en una supuesta cuarta entrega en el universo de Sam Raimi y Tobey Maguire. Quien supo ser Batman en la versión de Tim Burton en los años ’90, retrata ahora a un antagonista con rasgos antisistema, pero que aún así, le gusta la buena vida sin altibajos, y es por eso que se dedica a robar para sostener su buena posición económica.

Marisa Tomei (El luchador) da vida a una fresca versión de la tia May, pero con algunos rasgos de Rosemarie Harris y Sally Field, las antiguas parientas de Peter Parker en el mundo del celuloide.

Como puntos negativos, no podemos obviar que, desde que Marvel se encuentra bajo el ala protectora de la gigante Disney, hay una constante necesidad o alusión de todo aquello que engloba lo políticamente correcto. Enfrentamientos de Spiderman donde podemos recordar sin equívoco a Steven Seagal y sus películas, ya que por más que reciba miles de golpes de objetos de todo tipo y condición, ni se despeina ni sangra en forma notoria.

Desde que Spiderman se integró al universo de Los Vengadores, hay una necesidad de equiparar los equipos y recursos similares a los ya vistos en otras películas de otros superhéroes. Hablamos específicamente de Iron Man (un como siempre solvente Robert Downey Jr.). Realmente no vemos la necesidad de complementar el traje del trepamuros con émulo al de J.A.R.V.I.S. En esta nueva versión, Tony Stark tiene un papel de figura paternal, quitándole quizás un poco de libertad y decisión a la araña de Marvel. Sin embargo y por suerte, no aparece demasiado en pantalla.

Pros:

  • Generalmente, las nuevas versiones de un personaje famoso y querido por todos generan cierta e inevitable reticencia (más siendo su tercera versión en 15 años), pero para nosotros no es el caso, ya que Tom Holland logra un Spiderman, a diferencia del encarnado por Andrew Garfield, completo y sin fisuras.
  • Por fin vemos un Spiderman más humano, con sus torpezas y distracciones típicas del transcurso adolescente. En realidad, es bastante torpe a lo largo de toda la película.
  • Se respira una notoria frescura, donde no vemos una necesidad imperante de la búsqueda del amor adolescente, en contraposición como las anteriores entregas de Marc Webb y Sam Raimi.
  • Michael Keaton es inoxidable y eterno. Ya es la tercera vez que encarna un personaje alado, siendo Batman el primero, Birdman el segundo y en este caso el Buitre. El otrora murciélago de Tim Burton logra destacar como villano, siendo esta una posición donde Marvel y Disney llevan haciendo agua en reiteradas oportunidades.

Contras:

  • Si bien las apariciones de Tony Stark y su Iron Man son contadas y precisas en momento y lugar, parece ser que su misión es coartar las libertades y el albedrío del joven arácnido. Todo sea por integrar al personaje al universo Avengers de cara a la futura tercera entrega, pero no nos termina de gustar este encuadre.
  • La necesidad de todo aquello que sea políticamente correcto suele quitar espontaneidad y sorpresa al personaje. No vemos mal la inclusión de elementos que respondan a este tendencia, solo observamos que el abuso de esto tiene consecuencias no siempre positivas a la hora de contar una historia.
  • Adyacente a esta tendencia arriba mencionada, vemos con sorpresa y cierta desazón que Spiderman no sangra a pesar de recibir incontables golpes y zamarreos.

Concluimos que esta nueva entrega tiene una buena dosis de frescura y espontaneidad con actores que destacan sobradamente, pero aún así, el imperio Disney le impone ciertas reglas, tales como lo políticamente correcto, la necesidad de constantes gags y que el argumento de la película dependa en forma global del universo de Los Vengadores.