Siete títulos de anime y manga de samuráis para ver y leer

Los samuráis (侍) son una de esas figuras provenientes del país del Sol Naciente que tan fascinantes y atractivas nos resultan desde la perspectiva occidental, mezcla de exotismo, dura disciplina, habilidades prodigiosas y cierta perdurabilidad y cercanía en el tiempo.

El anime y el manga no han sido ajenos a este atractivo, y son varios los títulos que han versado sobre el «bushidô» (武士道) o camino del guerrero, o que han tenido como protagonista a un samurái. Vamos a hacer nuestro listado de cuáles son nuestros preferidos y los motivos, tarea que no ha sido sencilla por la cantidad, calidad o simplemente lo adictivo de varios de ellos (sí, somos conscientes de Gintama).

Rurôni Kenshin (るろうに剣心)

El clásico por excelencia, al menos dentro de los títulos de manga y anime surgidos en la década de 1990. A partir del manga de mismo título creado por Nobuhiro Watsuki, la adaptación al anime de Rurôni Kenshin, llevada a cabo por los estudios Gallop y Deen nos cuenta las vivencias de un «ronin» o samurái vagabundo llamado Kenshin Himura tras encontrarse accidentalmente con la dueña del «dôjô» del estilo Kamiya, Kaoru.

Animación de calidad, personajes carismáticos, acción trepidante (Watsuki es un declarado fan de los cómics norteamericanos) y una banda sonora insuperable  (compuesta por Noriyuki Asakura) logran en conjunto una obra que ha quedado en el recuerdo de muchos de los que crecimos viéndola (en España con el título de El guerrero samurái y en América Latina con Samurai X).

Los OVAs de esta serie (sobre todo los primeros, Tsuiokuhen 追憶編) son además de una sensibilidad y apartado técnico exquisitos, de lo mejor que servidora ha visto en anime y en general en todo el ámbito de lo audiovisual.

Samurai Champloo (サムライチャンプル)

El nombre de Shinichiro Watanabe (Cowboy Bebop, Zenkyou No Terror) es sinónimo de calidad para cualquier seguidor de anime. Su segunda obra como director es la que nos ocupa, siguiendo la estela dorada dejada por su predecesora, el considerado ya clásico Cowboy Bebop. Al igual que ésta, Samurai Champloo se encarga de mezclar géneros tan dispares como la música hip-hop con el cine de samuráis «chanbara» (チャンバラ).

Animada por el estudio Manglobe, que lleva a cabo un trabajo excepcional durante los 26 episodios que la componen, la serie nos cuenta el fortuito encuentro entre la joven Fuu, que busca al samurái que huele como los girasoles, el impulsivo Mugen y el sensato Jin, generándose así una «road movie» con dinámicas muy curiosas, especialidad de Watanabe.

Samurai Deeper Kyo (サムライ ディーパー キョウ)

Volviendo al shônen puro y duro, en 1999 comenzó a publicarse esta obra de Akimine Kamijô, que pronto tendría su adaptación a anime al cargo otra vez del estudio Deen (que abarcaría únicamente una parte de la historia del manga).

La historia parte del vendedor de medicina Kiyoshiro Mibu, quien se encuentra con la cazarrecompensas Yuya Shiina, que desconoce que en realidad dentro del aparentemente inofensivo Kyoshiro vive el alma de Kyo «Ojos de ogro», un samurái famoso por haber matado a más de 1.000 rivales en una sola batalla. El resto de la narrativa se centra en la búsqueda del verdadero cuerpo de Kyo y, de forma muy similar a Rurôni Kenshin, mezcla fantasía y acción a raudales con acontecimientos y personajes históricos verídicos, esta vez ambientados en el período Sengoku (Kenshin lo hacía en el Meiji).

Peace Maker Kurogane (PEACE MAKER 鐵)

Peace Maker Kurogane, manga de Nanae Chrono que empezó a publicarse en 1999, podría tratarse (casi) perfectamente de un «spin off» de Rurôni Kenshin, ya que comparten episodios históricos y hasta personajes que fueron reales como Sanosuke Sanada, Hajime Saito o Souji Okita (retratados aquí de forma muy distinta).

El manga de Chrono tuvo una adaptación al anime por Gonzo Digimation que abarcaba la primera parte argumental y que, si bien se mantiene bastante fiel, ofrece una animación algo más regulera (el dibujo y expresividad de la mangaka simplemente nos parecen espectaculares). Se estrenó además una película, con el sobretítulo Yûmei, en cines japoneses el pasado noviembre.

La narrativa cuenta los últimos días del Shinsengumi (新選組), una especie de cuerpo de policía samurái durante el período final del shogunato en Japón, a través de la llegada de su nuevo miembro, Tetsunosuke Ichimaru, a medida que va topándose con personajes históricos reconocidos en el país nipón como Hijikata Toshizô o los citados Okita y Saito.

La espada del inmortal (無限の住人)

Manga de Hiroaki Samura que se publicó entre los años 1993  y 2012, cuenta con una adaptación al anime de 13 episodios desarrollada por Production I.G. y con una película de imagen real dirigida por Takashi Miike que puede verse en Netflix.

La historia, ambientada esta vez en la era Edo, cuenta las desdichas (porque esta obra está repleta de ellas) de la joven Rin Asano, que busca vengar el asesinato de sus padres. Por suerte para ella, se topa con el samurái Manji, en realidad inmortal debido al hechizo de una monja/bruja, sin importar la cantidad de heridas que reciba. Para librarse de esta «maldición», Manji debe asesinar a otros mil hombres malvados.

Este título es de corte más maduro que los anteriores (salvando quizás los OVAs de Rurôni Kenshin), por lo que es habitual ver en él vísceras y sangre por doquier (la película de Miike también es buen ejemplo de ello). Sin embargo, y a pesar de un final bastante precipitado y edulcorado a mi juicio, ofrece momentos muy de la sensibilidad nipona, y los antagonistas Anotsu y Makie merecen todo tipo de reconocimientos.

Dororo (どろろ)

La última adaptación al anime de Dororo, publicada originalmente por el «dios del manga» Osamu Tezuka entre 1967 y 1968, está siendo (para nosotros, al menos) la revelación de esta temporada. Elaborada por el estudio Mappa, este título, considerado un clásico en Japón, no deja de sorprendernos, a pesar de su historia archi conocida (pero con un final algo inconcluso, ya que Tezuka la terminó precipitadamente y bajo presión).

La narrativa, de nuevo en el período Sengoku, nos cuenta cómo un «daimyo» o señor feudal decide hacer un pacto con los demonios: ofrece a su primogénito a cambio de paz y prosperidad en sus dominios. Así se hace y los entes demoníacos se quedan con las extremidades, piel, nariz, boca, ojos, oídos y sentido del tacto de Hyakkimaru (que así se llamará el recién nacido). Pasan los años y Hyakkimaru, que había sido dado por muerto, crece y busca recuperar todo lo que le han robado a la par que asesina a estos demonios. En su camino se encuentra con Dororo, un joven ladronzuelo muy vivaz.

Aunque la animación está siendo un pelín inconstante, los diseños de monstruos y los personajes, el ritmo y nuevamente sensibilidad de la historia, el reflejo de un Japón feudal con elementos de su mitología y religión y, sobre todo, la dinámica entre Hyakkimaru y Dororo, hacen de este título un imperdible.

Vagabond (バガボンド)

Llegamos a Vagabond, la obra magna de Takehiko Inoue (que todo lo que dibuja, lo dibuja MUY bien), que empezó a editarse en 1998 y todavía se encuentra en publicación.

Vagabond es una obra compleja (de hecho, Inoue siempre se ha negado por ello a que tenga adaptación a anime), por lo que cuenta y por cómo lo narra. Sigue los pasos de Musashi Miyamoto, «el Cid Campeador» de los japoneses, en su periplo por el «bushidô» y su encuentro con personajes asimismo emblemáticos como Kojiro Sasaki.

Nos quedaríamos cortos buscando adjetivos que halaguen este título, partiendo de su dibujo lleno de vida y repleto de detalles, la introspección que hace en la psique de los personajes (Rindo y Baiken…) y la representación (aparentemente bastante fiel) del Japón de los períodos Azuhi-Momoyama y Edo. No por nada, ha sido galardonado con varios premios, como la Condecoración Cultural Tezuka Osamu y la Condecoración Kodansha por Mejor Manga.

Enlaces de interés:

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La importancia de Nana Shimura o la ausencia de mentoras

La figura del mentor ha sido siempre esencial en el camino del héroe, ya que partimos de la base de que uno no nace héroe, sino que se hace. Casos conocidísimos son los de Luke Skywalker en Star Wars (Anakin antes que él y Obi-Wan precedente a ambos); Harry Potter en la saga de mismo nombre; Batman y Superman en DC o SpiderMan en Marvel. Disney también tiene su puñado de héroes, viniéndonos su particular versión de Hércules a la cabeza. En el manga y anime, tenemos por supuesto a Son Goku, a Naruto, a Ichigo y prácticamente a cualquier protagonista de «shônen» que se precie.

Todos ellos, en su recorrido por el camino del héroe tienen (al menos) una figura mentora que los enseña y guía. Y todos estos mentores son masculinos. Así es, nos quedamos atónitos al pensar en la (casi) absoluta ausencia de féminas como maestras del protagonista.

Maestro Yoda y Luke Skyalker en Star Wars: El imperio contraataca

Mentoras… de otras mujeres

Es cierto que hay excepciones, como Tsunade en Naruto… pero estas mentoras tienen a su vez como aprendices a otras mujeres que en ningún caso son la protagonista. Así, Sakura, el miembro menos relevante de todo el Equipo 7 y la única chica de éste, es la elegida para ser la alumna de Tsunade. En ningún caso Naruto, el personaje principal, que se va con un señor, Jiraiya; ni mucho menos Sasuke. Cuando los tres forman un equipo, el principal tutor es nuevamente un hombre, Kakashi. Por supuesto, la labor de Sakura (y por ende Tsunade) en el campo de batalla se centra en la sanación, quedándose así en la retaguardia.

Algo similar ocurre con Hippolyta y Diana en Wonder Woman. Otra vez la mentora femenina tiene como alumna a una mujer, no a un hombre. Al menos en este caso sí se trata del personaje principal.

Otras heroínas destacables tienen como maestros a hombres. Así, Rey es la aprendiz de Luke Skywalker (no de Leia, que asume ese rol de forma muchísimo más desdibujada con Poe Dameron); Capitana Marvel (la de los cómics, al menos, además de novia) lo es de Mar-vell; Lara Croft de Werner Von Croy; y Beatrix Kiddo en Kill Bill de Pai Mei.

Diana e Hippolyta en Wonder Woman

De este modo, hallamos estupefactos un vacío enorme de mujeres mentoras, especialmente de los protagonistas y más aún si éstos últimos son hombres.

La anciana sabia y las maestras

Como en todo, hay (poquísimas) excepciones. Por un lado, tenemos la figura, algo más presente en la ficción, de la «anciana sabia», que tampoco es que se trate de una mentora. De hecho, muchas veces su papel va intercalado con el de la bruja (por goleada, el rol femenino más asumido aparte del de interés amoroso, princesa o madre).

Así, tenemos dentro de esta construcción literaria a personajes como  Zeniba y Yubaba en El viaje de Chihiro, la abuela-sauce en Pocahontas, Baba en Dragon Ball, Galadriel (que con lo que ha vivido, como si fuera una anciana) en El señor de los anillos, Gentiana en Final Fantasy XV (ídem que la anterior) o la tortuga Morla en La historia interminable, entre unos pocos ejemplos.

Yubaba en El viaje de Chihiro

Luego tenemos, un poco más cerca, a la figura de la maestra, pero que lo es a modo general de grupo, como las profesoras de clase, sin llegar a ser figura mentora propiamente dicha del héroe. Son ejemplo de esto Minerva McGonagall en Harry Potter, donde a pesar de ser jefa de la casa Gryffindor y la que se mantiene al frente de la defensa de Hogwarts cuando todo parece perdido, no logra un lugar especial en el recuerdo de Harry. Sí lo hace Severus Snape, profesor que le hizo la vida imposible durante toda su estadía escolar (se redime en el último momento), pero no McGonagall.

Otro ejemplo similar es Mavis en Fairy Tail, que como lleva muerta décadas antes de que empiece la historia, se la honra como fundadora del gremio, pero poco más. Reaparece posteriormente, pero en lugar de asumir un papel de mentora para Natsu o los demás, se centran más en su trágico romance con el villano, Zeref.

Minerva McGonagall y Harry Potter

Ahora sí: mentoras del héroe

Entonces llegamos a las pocas mentoras que hay, y resulta que la mayor parte tienen «peros». Es el caso de la Anciana en la película de Doctor Strange, que resulta que en realidad es un personaje masculino en los cómics (el cambio de sexo fue además criticado por una parte del público). O el de Marín el Águila en Saint Seiya, que se ve obligada a «ocultar su feminidad».

Estamos ya más cerca, nos topamos con uno de los personajes femeninos más emblemáticos de la ficción: Sarah Connor de la franquicia Terminator. Madre del líder de la resistencia contra las máquinas, John Connor, ejerce a su vez (especialmente en los inicios de la vida del muchacho) de maestra. A pesar de todo, no se le puede quitar el rasgo de «madre», y al final es más conocida en el imaginario colectivo con esta faceta que con la de mentora.

Es otra obra considerado de culto en la ciencia ficción, Neon Genesis Evangelion, la que nos presenta a Misato Katsuragi, mujer que hace de tutora y luego amiga del protagonista, Shinji Ikari, con quien no guarda ningún tipo de parentesco. Misato es además coordinadora de los EVAs, capitana y posteriormente mayor dentro de NERV.

Sarah y John Connor en Terminator II: El juicio final

Llegamos finalmente a Nana Shimura de Boku No Hero Academia (de la cual comentaremos SPOILERS). Ahora sí. AL FIN nos encontramos a una mentora del héroe por antonomasia que es All Might/Toshinori Yagi, que es claramente mujer y nadie lo oculta (tampoco es que deba hacerse hincapié en ello). Además, su legado es esencial en la historia actual del manga y anime y Toshinori Yagi se encarga de protegerlo como un mantra, exponiéndolo orgulloso.

Nana es asimismo el referente original (al menos hasta la fecha, ya que sabemos que hubo 6 portadores antes que ella) del poder «One For All», es antepasada de uno de los principales antagonistas, Tomura Shigaraki, sin embargo su rol no está definido por una maternidad (si acaso, la que simboliza con Toshinori a través de su relación mentor-alumno).

La naturalidad con la que Nana es introducida en la historia, lo «cool» que resulta su diseño y escenas como la de su muerte y la profunda impronta que deja en personajes de la historia y en el lector a pesar de lo poco que ha aparecido demuestran que es posible la existencia de mentoras tan inolvidables como Yoda, Miyagi, Mutenroshi o Gandalf. 

Lástima que no se aplique más y que se dé por hecho este vacío literario en el mundo de la ficción, que sigue recordándonos que, a pesar de todo, sigue molestando (aunque sea en el subconsciente o imaginario colectivo) la presencia y acción de mujeres de cierta edad y que incluso (cómo osan) puedan llegar a ser modelo de aprendizaje y referente de un hombre sin necesidad de que sea su madre.

Nana Shimura en Boku No Hero Academia

Taniguchi asegura que habrá más Code Geass en el futuro

El director de Code Geass, Goro Taniguchi, ha asegurado en unas entrevistas recientes (traducidas al inglés gracias a Kusaja en Reddit y a Mononoke No Ko en Tumblr), celebrando el estreno el pasado 9 de febrero en cines de Japón de la última película de la franquicia: Fukkatsu No Lelouch, que la idea es que haya Code Geass para rato.

De hecho, ese fue uno de los motivos por los que decidieron continuar con la historia de Lelouch y C.C. El argumento narrado en las dos temporadas originales de Code Geass, cerrado con uno de los mejores finales que se recuerdan en el anime, parecía completo. Sin embargo, ha asegurado, les ponía en una complicada situación tanto a él como al resto de figuras creativas que quisieran abordar el proyecto nuevamente.

«Cuando eso ocurra, qué ocurre con el mundo tras «R2″, cómo viven su vida los personajes, cómo ha evaluado la historia al hombre llamado Lelouch… La serie de televisión finalizaba con casi ninguna de estas preguntas en mente, así que era necesario crear algún tipo de camino con cierta lógica desde este punto».

Suzaku en Code Geass: Fukkatsu No Lelouch. Estudio Sunrise.

Será el comité de producción el que se encargue de decidir cómo continuará la franquicia (ya sea en forma de anime, manga, novelas, etc.), mientras que a Taniguchi le gustaría que fuesen distintos directores los que abordasen la historia desde varias perspectivas, ya sea siguiendo la narrativa actual o en unos hipotéticos 10.000 años en el futuro, entre otros.

Aunque le pidieron a él que continuase con la historia de Code Geass, se ha encargado de rehacer el argumento del anime en tres películas recopilatorias y «ponerle límite a la historia de Lelouch». Ha puesto como ejemplo las franquicias de Star Wars y Gundam en cuanto a su ideal de abordaje para con esta serie. A partir de aquí, avisamos de SPOILERS de la serie y de Fukkatsu No Lelouch.

Bases de la narrativa en Fukkatsu No Lelouch

Taniguchi ha contado además que tanto él, como el guionista Ichiro Okocuhi y el resto del equipo debatieron bastante sobre cuál sería la mejor forma de traer a la vida a Lelouch; aunque le importaba más cómo y por quién alcanzaría el protagonista el perdón tras su resurrección, algo que cuenta asimismo Fukkatsu No Lelouch.

Preguntado sobre si les preocupaba que los fans hubieran ido percibiendo pistas sobre una posible supervivencia (o no) de Lelouch, el director ha respondido que es algo que ya no les preocupa y ha puesto como ejemplo la última trilogía de Star Wars. Aunque los episodios VII y VIII puedan ofrecer pistas sobre el final del IX, no sería motivo para cambiarlo. Aún así, para él el final del anime original sigue siendo de libre interpretación por parte de los espectadores.

La evolución y los cambios que sufren Lelouch y el resto de personajes son una constante en Code Geass, algo que su director considera esencial para que no sean considerados como meros «personajes» y sí «personas». Por eso, el protagonista ya no muestra su faceta rebelde, no hay necesidad para ello (ya había conseguido su objetivo al final de la serie/anteriores películas); Taniguchi incluso le dio instrucciones al «seiyuu» de Lelouch, Jun Fukuyama, para que sonara más relajado.

El director también ha aclarado que Lelouch sabía desde el principio de su rebelión que no podría vivir tranquilamente con Nunnally. Fukkatsu No Lelouch pretende mostrar esta otra cara de él donde puede tomar decisiones pensando en su vida, no en la resistencia ni en su plan contra Britannia.

Otra consideración importante para él era que aparecieran a su vez personajes secundarios; aunque fuera por poco tiempo.

A la hora de crear al nuevo reino de Zilkistan, Taniguchi había pensado antes en explorar los restos del Sacro Imperio de Britannia, los Caballeros de la Mesa Redonda o los supervivientes del culto al «Geass»; sin embargo quisieron crear finalmente nuevos personajes que dejaran presencia, algo que lograron gracias a los nuevos «seiyuus» Toda Keiko (Chamna), Ayumu Murase (Shario) y Takagi Wataru (Bitu). Okouchi fue quien tuvo la idea del nuevo poder «geass»de la enemiga.

Chamna en Code Geass: Fukkatsu No Lelouch. Estudio Sunrise.

Aunque quisieron hacer más uso de la a animación tradicional en los combates, al final fue inevitable (por cuestiones de tiempo y contextualización en la película, fundamentalmente) echar mano al 3D, más de lo que Taniguchi hubiera deseado. Al igual que ocurriera con los OVAs de Code Geass: Akito The Exiled, parece que esta tendencia irá a más en un futuro.

Sin embargo, sí se preocuparon especialmente en mostrar con más detalles la expresividad y lenguaje corporal de los personajes, como en los casos de Suzaku y C.C., ya que el cine sí permite realizar esto con mayor capacidad que el medio televisivo.

Por ello, y porque la perspectiva de la narrativa ya no parte solo de Lelouch (como sí ocurre en el anime y en las películas anteriores), sino además de los personajes femeninos y especialmente de C.C., el ritmo se ha ralentizado en comparación con la serie/cintas. Por ejemplo, Taniguchi ha señalado que fue consciente de que C.C. evitase mirar directamente hacia Lelouch y Kallen cuando se reencuentran, por lo que las emociones expresadas por éstos últimos en ese momento los deja a la imaginación del espectador. Sin embargo, ha indicado que la relación entre el protagonista y la pelirroja se acerca a la amistad.

Para el director de Code Geass: Fukkatsu No Lelouch, ésta podría ser interpretada como una historia de amor entre Lelouch y C.C., ya que había una intencionalidad ahí. Por eso, el tema de apertura «Kono Sekai De» de Leo Leiri habla de los sentimientos de C.C. y el de cierre, «Revive» de UNIONE, es la respuesta de Lelouch hacia el mundo y la peliverde. No exclusivamente en el sentido de amor entre un hombre y una mujer, sino en el de amor por el mundo, el cual Taniguchi considera que es «la historia de amor más verdadera dentro de mis trabajos».

C.C. en Code Geass: Fukkatsu No Lelouch. Estudio Sunrise.

Alita: Ángel de combate, la mejor adaptación de un manga hecha por Hollywood

Tras no pocos intentos y amagues, la película que hoy nos convoca, Alita: Ángel de combate, vio la luz a través de la visión de Robert Rodríguez, encargado de la dirección, y la producción de James Cameron, siendo éste último no ajeno a los personajes femeninos fuertes.

En primer lugar, tenemos a Linda Hamilton, la primera y mejor interpretación de Sarah Connor, heroína por antonomasia e instalada profundamente en el «zeitgest» cultural de los últimos 30 años, luego continuamos con Jessica Alba y Max de Dark Angel para finalmente terminar con la muy lograda Alita, impecablemente interpretada por Rosa Salazar y basada en el personaje creado por Yukito Kishiro en su manga GUNNM.

La historia nos sitúa en el siglo 26, más precisamente en el año 2563, donde tras una guerra postapocalípitica, el mundo como lo conocemos queda dividido en dos partes: Zalem y la Ciudad de Hierro. Divisiones tales de clase alta y baja, y es en el vertedero de ésta última donde el doctor Ido (Christoph Waltz) encuentra a una maltrecha Alita, olvidada trescientos años después del conflicto. Sabiendo su potencial, la lleva a casa donde gracias a un nuevo cuerpo le da vida, propiciando así que Alita se involucre en nuevas aventuras en base a su curiosidad y su inconformismo, ya que ella misma intuye que está destinada a grandes acontecimientos.

Alita: Ángel de combate. 20th Century Fox.

Si bien es cierto que James Cameron estuvo años detrás del proyecto de llevar el manga GUNNM a la pantalla grande, fue Robert Rodríguez quien dio la puntada final a esta obra de arte, ya que el director de Terminator reconoció que va a terminar su carrera dirigiendo la saga de las películas de Avatar.

La visión de un fan confeso de este cómic como lo es Robert Rodriguez por suerte no se vio empañada, en opinión de quien esto suscribe, por los vicios y los lugares comunes en los que suelen pecar las películas de este género.

Se agradecen este tipo de películas de acción actualmente, ya que aportan una variedad que corta lo monótono y mecánica aceitada de productos de Marvel y secuelas varias, que salen como panes para una audiencia aletargada en productos seguros y de repetida fórmula. No me malinterpreten, personalmente a mí me encanta Marvel, pero queda demostrado que otras opciones como también puntos de vista puedan ser aceptados.

El argumento deja abierta la posibilidad de una secuela (el manga de Kishiro abarca varios arcos argumentales) que esperamos se confirme pronto.

Alita: Ángel de combate. 20th Century Fox.

POSITIVOS:

  • Casting: La cinta tuvo un acierto en el casting con la mismísima Alita: Rosa Salazar. Es ella quien carga en sus hombros el argumento de una forma tan convincente que nada malo se puede objetar. Christoph Waltz aporta su usual y probada solvencia en un papel que personalmente me resulta raro, ya que siempre retrata a un antagonista en la mayoría de sus películas anteriores.
  • Argumento: Desde mi humilde óptica, creo que la velocidad argumental se mantiene a un ritmo normal sin altibajos, sin permitir que la acción decaiga en ningún momento. Teniendo en cuenta lo que intenta abarcar a nivel narrativo esta cinta de poco más de dos horas, es todo un logro.
  • Variedad: Alita ofrece, como ya mencionamos anteriormente, una nueva visión y nuevas opciones frente a lo que Marvel y DC nos tienen acostumbrados. Esto se nota asimismo en su apartado artístico, la Ciudad de Hierro cobra vida.
  • Los efectos especiales: Nada nuevo bajo el sol en un título como este. A pesar de los enormes ojos de Alita, uno acaba acostumbrándose. Y se entienden las batallas, algo de agradecer.

NEGATIVOS:

  • Jennifer Connelly: Sentimos que de alguna manera el personaje, y ergo la actriz, está desaprovechado, ya que creemos que su arco argumental tenía muchísima más tela para cortar.
  • Tiempo: Alita, Ángel de Combate no fue indemne a uno de los más usuales errores que se cometen con películas de este género. Aunque se puede decir que está muy bien adaptada desde el manga, cierto es que comprimieron demasiados hechos y arcos argumentales en tan poco tiempo como lo son dos horas (la forma de solucionarlo es un citado punto positivo, pero puede pecar de demasiado compacta e incluso confusa o superficial).
  • Continuación: Como ya mencioné anteriormente, el abanico de posibilidades que se ofrece tras el final es tan grande que una secuela es necesaria. Ojalá se confirme pronto.

Alita: Ángel de combate, como toda película futurista, deja evidencia una vez más de la paradoja de Michael Crichton, que reza que más temprano que tarde somos  y seremos víctimas de la tecnología reinante en el mundo actual que paulatinamente crece a pequeños pasos en lapso de tiempo, pero agigantados en lo que a innovación se refiere.

Historias de amor que (nos) marcaron para siempre versión 2019

Día de San Valentín, ese que los grandes centros comerciales nos han vendido como el del amor romántico por excelencia, en el que hay que regalarle algo (si es comprado en sus instalaciones, mejor) a tu media naranja.

Los mundos del anime, cine, videojuegos y series de ciencia ficción y fantasía también nos han regalado a nosotros historias de amor inolvidables, de esas que nos hacen suspirar y se quedan grabadas en nuestro «kokoro». Nosotros hicimos un listado de nuestras favoritas hace unos años, por lo que va siendo hora de actualizarla:

Las cinco parejas elegidas por Otto Buendía:

Hiccup y Astrid en la saga Cómo entrenar a tu dragón

Cómo entrenar a tu dragón llegó hace unos años a nuestras vidas y desde entonces muchos hemos deseado saber cómo acabará la historia de Hiccup y Desdentado, pero también la del entrenador de dragones y Astrid, la chica de la que se enamora en la primera película.

La relación entre ellos es maravillosa. Ella es una chica fuerte que teme a pocas cosas y él un tirillas con un gran cerebro. Al principio entre ellos no hay química, hasta que se dan cuenta de la admiración y amor que se profesan.

Cómo entrenar a tu dragón 3: El mundo perdido

Tiffany y Chucky en La novia de Chucky

La saga de El muñeco diabólico dio un giro que le sentó muy bien al crear una novia al famoso muñeco asesino. Tiffany es una muñeca psicópata, gamberra y sexualmente muy activa. La relación entre ambos personajes es pura dinamita dándonos algunos de los mejores momentos de humor negro que hemos visto en pantalla. 

Tras esta película, la saga de El muñeco diabólico no ha vuelto a levantar cabeza y no es de extrañar al introducir un personaje tan interesante y divertido como Tiffany. Ojalá hicieran una película con ella como absoluta protagonista.

La novia de Chucky

Nemo y Anna en Las posibles vidas de Mr. Nobody

Hace años que vi Las posibles vidas de Mr. Nobody, una particular revisitación de Los amantes del Círculo Polar en clave de ciencia ficción. A día de hoy sigo sin poder quitarme de la cabeza esta película poco conocida.

En ella, un hombre cuenta sus posibles vidas y amores. De todas sus relaciones sentimentales, la mejor es el romance en el tiempo que mantiene con Anna, la única mujer a la que llegó a amar pero que el destino decidió separar.

Las posibles vidas de Mr. Nobody

Fry y Leela en Futurama

Pocas parejas me han llamado tanto la atención y me han hecho llorar como Fry y Leela (SPOILERS de Futurama). Los archiconocidos personajes de Futurama estaban destinados desde el comienzo a no estar juntos, a pesar de haber episodios en el que nos daban esperanzas para luego quitárnoslas de un plumazo. Y cuando parece que por fin van a ser felices todo se pone en su contra rompiendo las ilusiones de los espectadores en uno de los finales más redondos, lacrimógenos y duros de la historia de la televisión.

Futurama

William Gelb y María González en Código 46

Código 46 cuenta una de las historias de amor que más me han hecho llorar y cuyo final me sé de memoria. La película de Michael Winterbottom habla de un futuro en el que las relaciones de pareja están legalmente controladas debido a la mezcla de genes entre las personas que pueblan el mundo mostrado en la película. En este contexto, el director británico nos habla de un amor imposible entre un hombre y una mujer y de cómo intentan escapar del sistema para poder estar juntos.

Código 46

Las cinco parejas elegidas por Ana A.:

5. Zero Two y Hiro (Darling in the FranXX)

Fue uno de los «anime sensación» de la última temporada, aunque claramente iba de más a menos. Uno de sus ejes centrales era el romance entre los dos protagonistas, Hiro y Zero Two (aunque ésta última comenzaba más bien como antiheroína).

Los motivos por los que la incluimos es porque su historia nos mantuvo enganchados, al menos hasta el episodio 15 (luego la narrativa toma otros derroteros, incluyendo ese otro amorío que al contrario nos parecía forzado entre Mitsuru y Kokoro). El culmen de la serie y de la historia Hiro-Zero Two se alcanza en esa maravilla que es el capítulo 13.

Darling in the Franxx

4- El Doctor y Rose Tyler (Doctor Who)

Doctor Who es una de esas series MUY longevas (ha sido emitida de forma interrumpida desde la década de 1960) que es considerada título de culto dentro de la temática de la ciencia-ficción. Mucho le ayudó para ello su regreso por todo lo alto en 2005, con un equipo (Russell T. Davies a la cabeza) y un elenco renovados.

El Doctor (Christopher Eccleston y David Tennant es a los que hacemos referencia en esta ocasión) regresa como el único señor del tiempo con vida, solitario, arisco y deprimido. En su camino se topa accidentalmente con Rose Tyler (Billie Piper), una joven inglesa con una vida muy normal.

Lo que empieza (y sigue) como una serie de aventuras entre ambos desemboca en una especie de romance (casi nunca es del todo explícito, ciertos momentos aparte) cuyo final resultó algo alargado y un poco «WTF».
Sin embargo, la química entre Piper-Eccleston/Tennant es indudable y se sostiene de forma constante en un «¿llegarán a ese punto o no llegarán?». El hecho de que Rose sea el principal motivo que haga que el Doctor vaya volviendo a su «yo habitual» resulta enternecedor. Además, por algo suele ser considerada la compañera más popular en las encuestas del Doctor, aunque como bien se sabe, esto es algo muy subjetivo.

3- Shôya Ishida y Shôko Nishimiya (Koe No Katachi, A Silent Voice)

Estábamos dudando de si poner aquí a estos dos o a Mitsuha y Taki (Kimi No Na Wa, la cual por cierto es desde un punto de vista romántico mucho más obvia); sin embargo y en lo personal la historia de Ishida y Nishimiya al final nos conmovió más.

Con la relación entre Ishida y Nishimiya se abarcan muchos temas de rabiosa actualidad y que resultan dramáticos y complejos a partes iguales, como lo son el «bullying», el suicidio o la discapacidad. Nishimiya llega a una escuela pública con la idea de integrarse y ser una más, a pesar de su sordera. El problema, sus compañeros, con Ishida a la cabeza, le hacen la vida imposible hasta que la madre de la muchacha se ve obligada a cambiarla de escuela. El acoso que Ishida ejercía sobre Nishimiya se vuelve entonces en su contra, dándose cuenta de las causas que sus actos han conllevado y cayendo a su vez en una depresión.

Este es el punto de partida de esta relación, el cual no es muy prometedor. Sin embargo, su desarrollo está bien llevado y con bastante buen gusto, lo que nos hace desear que al final todo les vaya bien a ambos (y sobre todo a ella).

Koe No Katachi/A Silent Voice

2- 2B y 9S (NieR: Automata)

Empezaremos diciendo (por enésima vez) que NieR: Automata es un JUEGAZO. Aparte de eso, tenemos en nuestros dos protagonistas a un par de androides que van aprendiendo a sentir (en ocasiones, muy a su pesar).

9S y 2B son dos androides que trabajan para Yohra, protegiendo a la humanidad que queda refugiada en la Luna de las máquinas de procedencia alienígena que han invadido la Tierra. Avisamos que a partir de aquí habrá SPOILERS del juego.

Lo que empieza como una relación de mera camaradería va evolucionando en algo más para, al final, descubrirse el pastel: 9S y 2B en realidad llevan trabajando juntos mucho tiempo, pero como él es un modelo escáner siempre acaba descubriendo la verdadera situación de la humanidad y 2B se ve obligada a tener que matarlo. Así una y otra vez. Lo cual se vuelve aún más trágico debido al hecho de que desarrollan sentimientos el uno por el otro y entran en un bucle de desesperación y destrucción.

En realidad, la relación entre 2B y 9S no es meramente romántica, o desde luego no es un romance al uso. No solo por la falta de besitos y esas cosas a las que nos tienen tan acostumbrados en Hollywood (esto procede de Japón, ¿qué esperáis?), sino porque abarcan emociones de diversa índole (aparte de la romántica) y porque rayan un poquito en la obsesión y la locura. En cualquier caso, la obra de Yoko Taro se encarga de explorar precisamente la naturaleza de las emociones y sentimientos, nuestras formas de expresarlos y si son éstas las que nos hacen humanos. Por lo tanto, resulta complicado no sufrir y conmoverse con estos dos en el juego y materiales oficiales complementarios, a la vez que nos regocijamos con su conclusión del final E/parte 5 de la gira de conciertos.

1- Lelouch Lamperouge y C.C. (Code Geass)

Hace solo unos días de la salida de la última película/secuela de Code Geass en Japón, Fukkatsu No Lelouch, y estamos emocionados: da enorme orgullo y satisfacción que al final a la pareja/personajes favoritos de uno les vayan las cosas bien (como el final E de NieR: Automata, pero a lo bestia). Avisamos de SPOILERS.

El anime original y las películas más recientes (que sirven de recopilatorio/remake) nos presentan a C.C. como una mujer misteriosa con apariencia juvenil y pelo verde, mientras que Lelouch es un estudiante de la élite de Britannia, en realidad hijo del emperador y que ha jurado venganza contra éste y su reinado.

Accidentalmente se topa con C.C., que le otorga el poder del «geass». Así, la relación entre ellos surge como la de meros compañeros por conveniencia, evoluciona a cómplices (muy similar a Próspero y Ariel en La Tempestad de Shakespeare) y finalmente en una amistad con posibilidades de romance (la química y tensión sexual desde el inicio entre ellos es innegable). La última película finalmente los deja viajando juntos y dando su relación por hecha.

Lo que más nos gusta de este dúo es que se tratan en todo momento como a iguales, es decir, Lelouch nunca subestima a C.C. ni viceversa (aunque ella lo suele vacilar a él con más frecuencia) y se entienden sin necesidad de comunicarse explícitamente. Sin embargo, y a pesar de que ella es uno de los poquísimos personajes de toda la serie que conocen todo sobre él y de su álter ego Zero (y él es el único que descubre su verdadero nombre, por ejemplo), NUNCA se traicionan ni dudan el uno del otro (aunque C.C. tiene inicialmente la manía de ocultar información). La evolución de su relación es además progresiva y creíble. Como decimos, estamos ante dos iguales.

Code Geass

Menciones de honor: no podemos poner aquí a todas la parejas más o menos recientes que nos llegan al corazoncito, por lo que simplemente citaremos aquéllas que nos gustan, pero no tanto como las que hemos desarrollado en el artículo, o que no llegan a ser oficiales (al menos por ahora).

Así, tenemos que mencionar a Shuusaku y Suzu (En este rincón del mundo), Sora y Riku (Kingdom Hearts… Sí, sabemos que no son oficiales en este sentido, pero su relación es la que para nosotros tiene mejor química y está más desarrollada en toda la saga), Dazai y Odasaku (Bungou Stray Dogs), Akira y Miki (Devilman Crybaby) y nuestro «guilty pleasure» que es Kylo Ren y Rey (Star Wars… Miedo da lo que pueden hacer con estos dos en el Episodio IX, en cualquier caso).

Qué sabemos por ahora de Code Geass: Fukkatsu No Lelouch (SPOILERS)

Hoy es 9 de febrero, día del estreno en cines de la secuela del aclamado anime Code Geass (2006-2008), que supondrá un nuevo punto final a la trama: Fukkatsu No Lelouch. Sí, los que sabéis algo de japonés habéis leído bien: Lelouch of the Resurrection, o lo que es lo mismo, la resurrección de Lelouch. Por cierto, que acaban de anunciar su estreno el 5 de mayo en América del Norte con un nuevo tráiler en IGN.

Para los olvidadizos o los más perdidos, Code Geass (estudio Sunrise) nos sitúa en una realidad alternativa/futuro cercano distópico donde el Santo Imperio de Britannia controla una tercera parte del mundo, dentro de la cual se halla Japón, a la que denominan colonia o «área 11». Lelouch Lamperouge es un misterioso joven procedente de la más alta nobleza de Britannia que jura vengarse del imperio. Un día, se topa accidentalmente con una misteriosa muchacha que le otorga el poder del «Geass», el cual le permite manipular los actos (bajo ciertas circunstancias) de las personas con tan solo mirarlas directamente a los ojos. De este modo, Lelouch usa esta nueva habilidad y crea al alter ego Zero, última gran esperanza de los grupos de resistencia japoneses frente a la ocupación.

Uno de los grandes aciertos de Code Geass (diseños de personajes de Clamp aparte) se encuentra en su mezcla de anime de mechas o robots gigantes con el thriller político. Lelouch, al más puro estilo Light Yagami, se yergue como protagonista-antihéroe con un fuerte carisma pero con una forma de actuar cuanto menos dudosa. Para él, el fin justifica los medios.

Al final de la serie, se nos mostraba al amigo de la infancia (a veces rival) de Lelouch, Suzaku, asesinando a éste ante la muchedumbre con el traje de Zero puesto, desvelando que todo formaba parte de un acuerdo entre ambos para acabar de una vez por todas con Britannia y aportar un nuevo comienzo a la sociedad en Japón, dentro de un mundo que se espera más justo (ya que Lelouch, como nuevo emperador, había reunido en torno a sí mismo cualidades no muy deseadas).

Pasan los años y Sunrise anuncia que Code Geass tendrá una continuación. Al principio se rumorea que sería una serie, posteriormente la confirman en forma de película de casi dos horas de duración. El director vuelve a ser Gorô Taniguchi, mientras que detrás del guión regresa a su vez Ichirô Okouchi.

Antes del estreno de Fukkatsu No Lelouch, el equipo lanza una serie de cintas-recopilatorio de la serie que adaptan nuevas escenas y decisiones (como eliminar el arco argumental de Mao y con ello evitar la muerte de Shirley, entre otras cosas),

Teniendo en cuenta que la última película lleva apenas unas horas proyectada en Japón, los detalles sobre su argumento y si ha cumplido o no las expectativas van saliendo con cuentagotas. A no ser que nos llevemos una (positiva) sorpresa (como ha ocurrido en Norteamérica), no creemos que salga por estos lares hasta pasados unos cuantos meses.

Por lo tanto, avisamos nuevamente de SPOILERS y, gracias principalmente a usuarios de los foros en 4Chan, Reddit, MyAnimeList y Discord, podemos ir conociendo lo siguiente:

  • La duración es de 115 minutos.
  • La trama se sitúa dos años después de la muerte de Lelouch (que sí, está muerto).
  • Suzaku sigue siendo Zero, como al final de las anteriores películas/serie. Los villanos (Shario, Chamna y Bitu del reino de Zilkistan) averiguan su identidad y lo persiguen.
  • C.C. recupera el cuerpo de Lelouch y lo resguarda con Shirley en una granja (uniéndolo al final de la película anterior, muy similar al de la serie, pero no idéntico). Sin embargo, no ha logrado recuperar su mente, así que el protagonista está como sin recuerdos/con la mentalidad de un niño (similar a la propia C.C. durante un determinado periodo en la serie). Shirley es la persona idónea para llevar su cuerpo debido a que como civil no está vigilada. C.C. busca la manera de traer a Lelouch completamente de vuelta a través de las ruinas de los Geass, lo cual la lleva asimismo a Zilkistan, junto al cuerpo «vacío» de Lelouch. 
  • Nunnally, quien está completamente involucrada en la política y sigue cerca la problemática de los refugiados, es retenida junto a Suzaku por los nuevos villanos en Zilkistan. Buena parte de la cinta trata sobre su huida.
  • Kallen (ahora una figura pública), Sayoko y Lloyd también acuden a Zilkistan. Son atacados por un portador del «geass». Se encuentran con C.C. y Lelouch. Kallen queda bastante impactada al verlo en semejante estado.
  • Aparece el mundo de C. Al parecer es ahí donde se encuentra Lelouch. C.C. y el cuerpo del susodicho se adentran en él. 
  • Hacia el minuto 40 de la película vuelve el verdadero Lelouch. C.C. le da la bienvenida. Se reúnen con Kallen y los demás. También con Suzaku, que ha logrado liberarse por sí solo. Al principio Suzaku queda impactado al ver a Lelouch, tras una escena ciertamente tierna comienza a golpearlo.
  • Lelouch ve un vídeo donde se ve a Nunnally y los demás disfrutando en una boda, parece darse cuenta de que Nunnally ha sabido apañárselas bien sin él. Suzaku le pregunta qué piensa hacer una vez la hayan rescatado. Mientras tanto, Kallen y C.C. tienen una conversación similar, la peliverde parece triste.
  • Ohgi intenta suicidarse por sentir que había traicionado a Zero, Lelouch lo detiene.
  • Chamna (de Zilkistan) resulta ser también una portadora de «Geass». Su poder es rebobinar el tiempo 6 horas cada vez que muere, volviéndola a su vez prácticamente inmortal. Además mantiene sus recuerdos.
  • Lelouch y C.C., vestidos de nuevo para la batalla, pilotan juntos un mecha similar a un modelo «Zeong» del anime Gundam. C.C. lleva un nuevo traje (imagen de abajo).

  • Lelouch y C.C. entran en una serie de bucles, ya que Chamna siempre acaba causando su muerte. Lelouch empieza a desesperarse y C.C. lo tranquiliza. El protagonista logra engañar a Chamna y, en lugar de causar su muerte, la obliga a dormir con su «Geass». Así no puede retroceder en el tiempo.
  • Mientras, Kallen se enfrenta a Bitu, quien pilota un mecha con forma de escorpión, y Suzaku a Shalio. Los dos protagonistas matan a sus oponentes.
  • Lelouch y C.C. vuleven al mundo de C. a través de Chamna, donde se encuentra Nunnally. Lelouch rescata a su hermana.
  • El «código» de Lelouch procede de Charles, pero se encuentra incompleto o corrupto. De ahí la nueva marca en el cuello.
  • Todos regresan. Nunnally le pide a su hermano volver a vivir juntos como antes, pero Lelouch le responde que sería demasiado peligroso y que además ya no lo necesita. Nunnally se entristece, pero lo entiende y sonríe. 
  • Kallen y Suzaku se marchan, él lleva el traje de Zero consigo.
  • C.C. se dispone a marcharse sola entre un grupo de refugiados. Lelouch corre tras ella, le dice que quiere que vayan juntos. C.C. le responde que mejor se vaya con Nunnally o Shirley, él le contesta que no es necesario. Lelouch aún no sabe mucho sobre el mundo de C., ni si se encuentran en otra retrocesión temporal, o si pudiera morir en cualquier momento. C.C. le espeta entonces que no tiene un nombre (ya que como Lelouch Lamperouge lo reconocerían). Él dice que a partir de entonces será L.L. La muchacha se emociona y asiente, ambos se van juntos de la mano.
  • Shirley aparece más bien poco. Durante los créditos se ve cómo recibe una llamada (aparentemente de Lelouch para indicarle que está con vida).
  • La película deja bien claro que es el cierre definitivo de la historia de Lelouch y C.C. (pero no de otras posibles tramas). Hay un epílogo con ambos vestidos de forma similar a la ilustración de Clamp (abajo) y Lelouch haciendo una especie de «proposición», en palabras de Taniguchi.

Por ahora, a los afortunados que la han visto les está gustando. Al parecer el ritmo es bueno y mantiene bastante la «esencia» de Code Geass. Al menos hasta la fecha, con casi 200 votos, lleva una nota de 8,52 (sobre 10) en MyAnimeList. 

Dragon Ball Super: Broly, una auténtica gozada para los seguidores de la franquicia

Dragon Ball Super se estrenó hace ya más de tres años con muchas expectativas sobre sus espaldas, pues no hemos sido pocos los que hemos crecido viendo la serie ideada por Akira Toriyama, la mayoría de nosotros ya bien maduritos. Como suele pasar con todo lo que es excesivamente esperado, esta nueva entrega dejó con varias quejas y decepciones (algunas bien infundadas) y al fandom dividido. Pero lo cierto es que Toei ha sabido (por norma general) hacerse eco de estos reclamos y, con el paso de los episodios, ha ido mejorando sustancialmente algunos de estos aspectos, sobre todo en lo concerniente al apartado técnico y la animación.

Llega 2019 y con él la última entrega de la franquicia, Dragon BallSuper: Broly, a cines españoles (ya ha pasado por los americanos). Este supone el culmen de esta nueva etapa que aparentemente (todos sabíamos que sería temporal) había finalizado en marzo de 2018.

Especialmente en lo que a animación se refiere. Dargon Ball Super: Broly tiene altibajos en este apartado durante sus casi dos horas de duración, pero ésta nunca deja de ser buena (salvo cierta escena, en la que se nota bastante más el bajón). Hay combinaciones de estilos distintos, unos relucen más (esa batalla entre Broly y Vegeta) y otros menos (la citada escena, ciertos momentos CGI durante los combates Goku-Broly y el final). Pero lo que no se puede negar es que te llega a dejar boquiabierto. Hay coreografías, dinamismos y movimientos en algunos de los enfrentamientos que nunca antes habíamos visto de igual manera en toda la serie. El director de animación, Naohiro Shintani, ha conseguido en definitiva un muy buen trabajo. Lejos quedan los episodios bochornosos y con animación estática de los inicios de Dragon Ball Super.

Quiero citar asimismo el nivel de detallismo al que se llega con la animación en muchas de las escenas, especialmente en los elementos secundarios. Es decir, no solamente vemos en perfecto movimiento al personaje que se enfoca, sino también a un fondo vivo. Por ejemplo el movimiento de la cola de Freezer (que me tenía hipnotizada) o el detalle de Goku lanzándole juguetonamente nieve a Bulma al bajar de la nave (cuando el enfoque está en que los hombres de Freezer han detectado la presencia de saiyans).

En lo referente al sonido y banda sonora, compuesta por Norihito Sumitomo (con el tema principal, «Blizzard», cantado por Daichi Miura), si bien se extrañan los característicos elementos sonoros que desprendían ciertos ataques y golpes en la serie original, no hay tampoco nada que objetar, ya que en ningún momento distraen de la acción. Algunos de los temas más electrónicos puede que lleguen a chirriar en algunos oídos más acostumbrados a los temas instrumentales más propios de Dragon Ball, mientras que otros, como «Broly´s Rage and Sorrow», sí nos recuerdan esa esencia.

A nivel narrativo, pues esto es Dragon Ball. Que no vamos a pedir que se marque un Shinichiro Watanabe, vaya. Sin embargo, teniendo en cuenta que es la cinta más duradera de la franquicia y que el ritmo apenas cae en todo su recorrido, nos encontramos ante un logro. El guión lo ha escrito el propio Akira Toriyama, quien comentó que originalmente duraba más de tres horas, algo que sí se nota especialmente en el tramo inicial, el cual contiene saltos más abruptos y escenas que se intuyen han sido recortadas (¿quizás de cara a una versión extendida?).

Resumidamente (nada que no se haya visto en los tráilers), la historia comienza hace 41 años en el Planeta Vegeta, narrando la llegada al poder de Freezer, la expulsión de Broly del planeta por parte del rey Vegeta, cómo los padres de Kakarotto lo salvan enviándolo de incógnito a la Tierra y la posterior destrucción de su hogar. Mientras tanto, el padre de Broly, Paragus, sale detrás de su hijo, quedando ambos atrapados en un inhóspito planeta, jurando venganza contra los causantes de sus desdichas. De ahí saltamos al presente, que se sitúa después de lo acontecido en Dragon Ball Super. Bulma es avisada de que unos soldados de las tropas de Freezer se han llevado las bolas de dragón que estaba reuniendo, lo que les pone a ella, Goku y Vegeta en alerta y se disponen a ir a recuperarlas.

Este es el punto de partida de una historia que, sin ser en absoluto compleja, contiene los giros suficientes como para mantenernos atentos en nuestras butacas durante las mencionadas casi dos horas. No obstante, el gran logro de todo este tinglado lo hallamos en el propio Broly. Mis sospechas se confirman y Toriyama nos brinda una nueva versión (esta vez oficial) del personaje con el que simpatizamos, empatizamos y sufrimos. Deseamos que al final sobreviva y le vaya todo bien, lo que lo aleja sustancialmente de su otro-yo original (del cual yo admito no haber sido especialmente fan tampoco).

Asimismo, esta cinta nos ofrece otros hitos significativos dentro de la cosmografía de Dragon Ball, a saber: la introducción oficial más duradera de Bardock (recordamos que Toriyama solo había hecho canónica su existencia a través de una única viñeta en su manga) y de la madre de Goku, Gine, en versión anime. Hasta ahora, solo los habíamos tenido así a ambos en el capítulo especial (también hecho por Toriyama) Dragon Ball Minus, por lo que la primera parte de la película puede confirmarse como una adaptación prolongada de éste. También se confirman la existencia oficial del hermano de Vegeta, Table; y nos deja en el aire la posibilidad de supervivencia de otros saiyan (sin revelar nada más al respecto).

Otro de los puntos fuertes dentro de este apartado es el nivel de detallismo que se logra a la hora de intentar atar bien los puntos con lo establecido en el manga, como Raditz asegurando que su madre le ha contado que su hermano ha sido enviado a la Tierra (lo cual le preocupa más bien poco). Teniendo en cuenta que Toriyama ha admitido en varias ocasiones su mente despistada y olvidadiza, es algo a tener en consideración.

Mención especial al equipo de doblaje (al menos al español, que es la versión que hemos visto) dirigido por Mercedes Hoyos, con José Meco (Broly, quien se ha dejado el alma y la garganta en el personaje), Pablo Domínguez (Goku), Paco Prieto (Vegeta) y Ángel Corpa (Freezer) a la cabeza. Además, ¡han recuperado a Antonio Villar (Bardock) para volver a darle voz al personaje!

En definitiva, nos hallamos ante una película de Dragon Ball que hará las delicias de los seguidores de la franquicia y que probablemente al menos entretendrá a los que no son tan fanáticos por su buen ritmo, personajes bien llevados (las nuevas incorporaciones, Lemo y Cheelai, son fresquísimas), escenas dramáticas y ciertos momentos de humor bien intercalados. Si es la mejor o no de la serie nos parece algo tan subjetivo (¡máxime teniendo en cuenta que el resto de casi todas las cintas las vimos desde la óptica de la niñez!) que no seremos nosotros quienes lo afirmemos (o neguemos). Eso sí, merece la pena absolutamente ir a verla en pantalla grande. La animación brutal durante las batallas y algunos hitos dentro de la historia lo confirman.

En este rincón del mundo: «Incluso en la guerra cantan las cigarras y vuelan las mariposas»

En este rincón del mundo (この世界の片隅に «Kono Sekai no Katasumi ni») es una película de los estudios MAPPA y producida por Genco Inc. estrenada en noviembre de 2016 en Japón y a lo largo de 2017 en otros países como España (gracias a Selecta Visión). Aunque la reseña y análisis llegan un poco tarde, no quiero dejarla pasar por la honda impresión que ha dejado en servidora esta absoluta maravilla de la animación (japonesa y no japonesa).

Dirigida y escrita por Sunao Katabuchi (Princesa Arete), un antiguo trabajador de Studio Ghibli que tuvo sus más y sus menos con Hayao Miyazaki, basada en el manga de mismo título de Fumiyo Kôno, la cinta ha sido premiada en numerosos festivales y ha recibido aclamación por parte de la crítica. Entendemos perfectamente el porqué.

La historia nos sitúa en Hiroshima en el año 1938, siguiendo el día a día de una preadolescente bastante despistada y muy creativa llamada Suzu Urano, quien ayuda a su familia con su negocio de algas. Un día, es secuestrada por un «zashiki warashi» junto a otro muchacho, pero gracias a su ingenio ambos escapan. Saltamos a 1943, cuando un misterioso joven llega junto a su padre a la casa de los progenitores de Suzu para pedir su mano, a lo que acceden. Como la familia del futuro esposo vive en Kure (ciudad al sur de Hiroshima), Suzu se traslada hasta allí, donde poco a poco va acostumbrándose a su nueva vida y familia, con la Segunda Guerra Mundial de fondo.

«Las manos de una chica pueden trabajar para esta gran nación»

Sin dar mayores detalles del argumento, una de las numerosas virtudes de En este rincón del mundo es su protagonista: acompañamos a Suzu a través de su madurez (a veces forzada), en los momentos felices, otros de tragedia, sus debilidades y sus nuevas amistades. Al lograr empatizar con ella, entendemos perfectamente cuándo se deprime y por qué, cómo es que se va enamorando de un marido que inicialmente le vino semi-impuesto (Shusaku es simplemente amoroso a su vez), las decisiones que toma… Además, su natural encanto e imaginación sin límites nos muestran una resiliencia que, en medio de un suceso tan dramático como la guerra y lo que ésta conlleva, no es más que de agradecer. Por ello, aunque la película trate un tema tan duro (y hay momentos terribles), similar a La tumba de las luciérnagas, en (casi) ningún momento se hace tan deprimente como aquélla y acabamos con cierto regustillo de esperanza y optimismo a pesar de todo. Todo esto sin perder su mensaje claramente antibelicista y sin ocultar los traumas de un Japón profundamente herido y tocado por el desenlace del conflicto.

En este rincón del mundo es sobre todo (y aparte de antibelicista) feminista, siempre dentro de los límites del realismo. No vamos a ver a Suzu luchando contra los norteamericanos ni nada remotamente similar, es un relato costumbrista (sí, incluso teniendo en cuenta el momento «zashiki warashi» que hemos citado) de cierta región nipona durante la Segunda Guerra Mundial; pero en cuyo argumento no dejaremos de toparnos con mujeres fuertes y que, aún con su limitación a la hora de poder tomar decisiones (ah, otra de las bases del relato), unas más y otras menos, todas logran salir adelante. «Nuestra lucha es sobrevivir con lo que tenemos», le dice Suzu a Shusaku en un momento dado.

Teniendo en cuenta que Katabuchi ha dirigido, además de Princesa Arete, la adaptación al anime de Black Lagoon (dos títulos de corte feminista); y de que la mangaka tras la historia original es una mujer; la cosa se vuelve nítida: En este rincón del mundo nos ofrece a personajes femeninos que no se amedrantan, a pesar de la época y el lugar en el que les ha tocado vivir. Salen adelante, es una muestra más de esa resiliencia que comentábamos. Por supuesto, siguen siendo humanas y sufren, a veces tropiezan, se deprimen, se sienten solas… Juntas (la fortaleza de grupo, tan importante para los nipones) logran mirar hacia el frente. Al igual que suele ocurrir con los títulos de Ghibli, da gusto toparte con personajes femeninos así.

«El pasado, los caminos que no tomamos… todo es pasajero, como un sueño»

Como decíamos, el mensaje base argumental de En este rincón del mundo es la capacidad que tenemos para tomar decisiones y lo que hacemos (o no) con ellas. Shusaku tiene más libertad de acción que Suzu (pero tampoco es completamente libre, como se intuye en su pasado con Lin); su hermana Keiko, aunque mujer, también admite ante la protagonista que ella ha tenido más opciones. Sin embargo, nadie ha tenido menos posibilidades que Lin.

Nacida mujer y pobre, lo cual nos anuncia un fuerte mensaje determinista («No es tan fácil perder tu sitio en este mundo», le comenta a Suzu), Lin sirve, sobre todo en el manga (la película nos deja unos curiosos créditos finales que nos resumen su historia), de otra cara de la moneda a la protagonista. Lin podría fácilmente haber ocupado el lugar de Suzu, pero la frustración de ciertos planes lo impide. El destino nuevamente juega sus cartas.

Los japoneses tienen un importante acervo cultural en la expresión «shoganai» (しょうがない), algo así como nuestro «¡qué le vamos a hacer!», que hace referencia a no perder tiempo en lamentaciones ante acontecimientos que no vamos a poder cambiar. Lo que puede ser visto como conformismo por parte de los occidentales es en este caso una especie de filosofía y forma de supervivencia. Ver a los personajes pasando por las penurias propias de la guerra puede ser una de las máximas expresiones de «shoganai». Por supuesto, esto no borra las huellas que dejan ciertos episodios vitales.

Al final de En este rincón del mundo se respira un mensaje esperanzador, de que con nuestras decisiones y actos podemos hacer un mundo mejor; aunque sea un poquito. La suerte también puede sonreír a los que les ha tocado el peor reparto en la vida.

«Gracias por encontrarme en este rincón del mundo»

No podemos finalizar este análisis sin hacer hincapié en todo el apartado artístico de la película. La animación, aunque de trazo y dibujo simple, es simplemente maravillosa. Otro de los medios con los que logramos empatizar con Suzu es a través de sus dibujos, que no paran de impregnar el metraje, siempre con estilos diferentes según sea su estado anímico o los sucesos que representan. Si encima eres de a los que también les apasiona pintar, el mensaje calará aún más hondo.

Los planos de Hiroshima y Kure en la época, con sus calles, los detalles occidentales que ya se habían introducido en la sociedad japonesa, la Cúpula Genbaku (antes y después de la bomba atómica), los acorazados… la cinta se preocupa en detallarnos cómo era Japón en aquellos años y lo logra sobradamente.

Por ponerle un «pero», se nota que la película ha pasado por varios recortes, siendo la más perjudicada Lin. Esto es algo que al parecer ha lamentado el propio Katabuchi, pero teniendo en cuenta que la duración final es de más de 2 horas y media, tampoco podemos pedir mucho más.

En definitiva, En este rincón del mundo no es solo una cinta para ver y disfrutar de una historia costumbrista sobre la vida de una joven y su nueva familia en la región de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial; también es un producto que nos hace reflexionar sobre nuestra capacidad de decisión y cómo esto influye en nuestra vida y la de los demás, e incluso si nuestros antepasados (sobre todo ellas) no pasaron acaso por algo similar. Todo ello aderezado con una animación sobresaliente y una banda sonora (compuesta por la artista Kotringo) que no hace más que sumarle melancolía y ciertas dosis de optimismo. Imprescindible.

Lo mejor de 2018, el año del anime

Ya ha finalizado 2018 y, de hecho, llevamos casi tres días de 2019. Como llevamos haciendo desde 2016, hemos enumerado lo que ha sido para nosotros mejor del año dentro del sector de fantasía y ciencia-ficción en el cine, manga, anime, series y videojuegos. Sinceramente, hemos tardado un poco más porque siento que este 2018 no ha sido especialmente bueno (en vistas de un 2019 repletísimo de estrenos); aunque eso no significa que haya carecido de estrenos que nos han llegado en mayor o menor medida al «kokoro». Empezamos.

5- Vengadores: Infinity War

Estrenada el pasado 27 de abril, la que se anunciaba como primera mitad del épico desenlace del grupo de superhéroes provenientes de Marvel no defraudó. Con más de 2.000 millones de dólares recaudados y gran aceptación por parte de la crítica (84% en Rotten Tomatoes por parte de la prensa y 91% del público), la cinta se coronó como la mayor agrupación de personajes emblemáticos de la saga, desde Tony Stark (Robert Downey Jr.) hasta Capitán América (Chris Evans), pasando por Spider-Man (Tom Holland), Thor (Chris Hemsworth), Pantera Negra (Chadwick Boseman) o los guardianes de la galaxia, solo por nombrar a unos pocos, sabiendo equilibrar los hermanos Russo el tiempo y la trama para que todos ellos brillen.

Pero es que además Infinity War nos trajo un elemento al que la dupla Marvel-Disney nos tiene poco acostumbrados: un villano carismático y amenazante en la forma de Thanos (Josh Brolin). Si a todo ello le sumamos un ritmo trepidante (casi 3 horas que se pasan en un suspiro) y un final que te deja con los pelos como escarpias, no sale un producto (casi) redondo. Infinity War es simple y llanamente una muy buena película de los géneros fantástico y ciencia-ficción.

Vengadores: Infinity War, Marvel Studios y Disney

Puedes leer aquí nuestra crítica de Vengadores: Infinity War sin spoilers.

4- Octopath Traveler

El videojuego desarrollado por Square Enix y Acquire (mismo equipo que hay detrás de la saga Bravely Default) para Nintendo Switch se nos ha presentado como mejor JRPG («Japanese Role-Playing Game») del año, siendo conscientes de que probablemente este puesto iría para Dragon Quest XI si hubiésemos tenido ocasión de disfrutarlo con más tiempo.

Octopath Traveler nos lleva de vuelta a la esencia de los JRPG de las décadas de 1980 y 1990 con mucha maestría y buen gusto, un apartado artístico precioso, una banda sonora muy emotiva compuesta por Yasunori Nishiki, unos personajes en apariencia atractivos y un sistema de combate ultra adictivo. Lamentablemente, peca de no llegar a profundizar más en una historia que ofrece bastantes más posibilidades que las que acaban explotando (y algún desenlace bastante forzado).

Puedes leer aquí nuestra crítica de Octopath Traveler sin spoilers.

Octopath Traveler, Square Enix y Acquire

3- Bumblebee

Quizás porque la tenemos bastante reciente en el recuerdo, lo cierto es que la última cinta del universo cinematográfico de Transformers nos ha encantado. Desde la banda sonora repleta de temazos de los 80 hasta la emotiva relación que establecen Bumblebee y Charlie (Hailee Steinfeld) y que tan bien saben explotar el guión de Christina Hodson y la dirección de Travis Knight, o la sensación de querer volver a vivir en esos años tras salir del cine, o la del mimo con el que se aproximan a la serie animada de 1984-1987.

Lo cierto es que Bumblebee deja con una buenísima sensación después de haberla visto, más aún teniendo en cuenta que proviene de una saga tan desgastada como la de Transformers.

Puedes leer aquí nuestra crítica sin spoilers de Bumblebee.

Bumblebee, Paramount

2- Violet Evergarden

Ha tenido que venir Netflix a salvar este año con dos estrenos de anime que rebosan calidad por todos sus costados. El primero del que hablamos es Violet Evergarden, desarrollada por el estudio Kyoto Animation (sinónimo de calidad al menos en la animación) y basada en las novelas de Kana Akatsuki.

No solo nos hemos encontrado con una animación HERMOSA (en serio, de lo mejor que hemos podido ver en este aspecto en una serie televisiva), sino también con una historia conmovedora y una protagonista con la que empatizamos desde el primer momento, además de una variedad bastante rica de personajes secundarios. El final del primer episodio ya te deja en un mar de lágrimas. 

Por eso mismo, quizás haya gente a la que le pueda parecer que Violet Evergarden es «pornografía emocional» (en ese sentido, no sería un título recomendado); pero desde luego a nosotros nos ha dejado huella y además te hace pensar sobre la importancia de las palabras escritas, los sentimientos y nuestra capacidad (o no) para entenderlos y comunicarlos.

Puedes leer aquí nuestra crítica sin spoilers de Violet Evergarden.

1- Devilman Crybaby

Netflix también se ha hecho cargo de esta última adaptación al anime que conmemora el aniversario de la emblemática Devilman (Gô Nagai). Solo leer el nombre de Masaaki Yuasa en la dirección ya te lleva a pensar en un título de calidad (o cuanto menos «único»).

Efectivamente, Devilman Crybaby nos ofrece su mayor virtud y pecado en lo extraña que es, siempre siguiendo la trama central de la obra original. Nosotros hemos ido pasando de la perplejidad al espanto y de ahí a maravillarnos en cuestión de segundos y durante varias ocasiones en sus 10 episodios. Pasados sus dos primeros capítulos repletos de sexo y violencia bastante explícitos, lo cierto es que Devilman Crybaby guarda un mensaje bastante complejo y universal sobre la verdadera naturaleza del ser humano como ser racional e irracional y la religión. Akira, Ryô y las dos «Mikis» son perfectos ejemplos de ello.

La animación no podía ser menos y también es «rara» (muy del estilo de Yuasa), pero no por ello carente de genialidad.

Puedes leer aquí nuestra crítica sin spoilers de Devilman Crybaby.

Menciones de honor

Somos conscientes y hemos estado a punto de poner en alguno de los puestos videojuegos que aún estamos gozando como Red Dead Redemption 2 (PlayStation 4) o Pokémon Let´s Go: Pikachu/Eevee (Nintendo Switch). También estamos pendientes de Dragon Ball Super: Broly, que sí se ha estrenado este año en cines de Japón, pero aún no en estos lares (en enero en América Latina y el 1 de febrero en España), y que a todas luces está maravillando a los seguidores de la franquicia creada por Akira Toriyama.

Este ha sido también el año en el que hemos descubierto JOYAS como Made in Abyss, Bungô Stray Dogs o The Legend of Zelda: Breath of the Wild (éste último uno de los mejores videojuegos que hemos podido disfrutar en los últimos años). Pero ninguno de ellos es de 2018.

Cinco títulos que tratan el especial vínculo entre un chico (o chica) y un robot (o alienígena)

Bumblebee (Travis Knight) se estrenará en cines de España el próximo 28 de diciembre y lleva hasta la fecha acumuladas una apabullante mayoría de críticas positivas (94% a día de hoy en Rotten Tomatoes, con un 7,1 de media y un 4 sobre 5 entre el público), lo que la convierte en la cinta del universo Transformers con mejor recibimiento hasta la fecha (algo que tampoco es que sea muy complicado, siendo sinceros).

Las críticas suelen estar de acuerdo en que el gran punto fuerte de la cinta es el vínculo que se establece entre el «autobot» protagonista, Bumblebee, y la joven Charlie (Hailee Steinfeld), algo que hemos visto ya en un buen puñado de títulos de diversa índole, lo que no deja de demostrar que un buen relato sobre amistades y lazos especiales inesperados siempre será bien recibido y generará cierta fascinación por parte del gran público.

Hagamos un repaso de los cinco títulos que ya han tratado este tema y que se encuentran entre nuestros favoritos (sin especial orden de preferencia), teniendo en cuenta que uno de los protagonistas sea un robot o alien (o ambas), como el caso de Bumblebee.

. El gigante de hierro (Brad Bird, 1999)

Este título dirigido por Brad Bird antes de unirse a Pixar supone hoy en día una cinta de culto para los amantes del cine de animación. Basado en la novela El hombre de hierro de Ted Hughes (1968), la historia cuenta cómo el preadolescente Hogarth Hughes se topa accidentalmente con un extraño ser gigantesco y con apariencia de robot en medio del bosque. Ambos van haciéndose cada vez más amigos mientras el Gobierno de los Estados Unidos (que ha detectado la entrada de un objeto no identificado en la atmósfera terrestre) se dedica a seguir sus pasos, ya que el gigante resulta ser un ser venido del espacio.

La película supuso un fracaso en taquilla pero todo un éxito de crítica, especialmente a posteriori, por lo alejado que se mantiene Bird de los tópicos Disney de aquel entonces y por la multitud de referencias a la Guerra Fría y a la literatura y cine de ciencia-ficción más clásicos, sobresaliendo el vínculo que se crea entre Hogarth y el robot.

. E.T., el extratesrrestre (Steven Spielberg, 1982)

Qué podemos decir de E.T. que no se haya escrito ya en multitud de ocasiones. Una de las cintas más comerciales de Spielberg, absoluto éxito de taquilla y también de crítica que, además, no ha envejecido nada mal. Para los que hayan vivido en una cueva. E.T. cuenta la historia de Elliott (Henry Thomas), un niño que vive con su madre, su hermano mayor y su hermanita en una casa típica de la clase media en Estados Unidos y que un día se topa (también accidentalmente, claro) con un alienígena al salir a buscar pizza fuera de su casa. Al principio aterrado, el muchacho se va dando cuenta de que el ser es inofensivo y además posee inteligencia (más avanzada que la humana, de hecho), por lo que decide esconderlo en su cuarto hasta averiguar cómo demonios poder devolverlo a su planeta (ya que se ha perdido). E.T. establece un vínculo de amistad y psíquico con Elliott, lo que le sirve para ir descubriendo más sobre su entorno y que supone asimismo que ambos sientan lo mismo bajo ciertas circunstancias.

Este título de Spielberg nos ha dejado escenas para el recuerdo y que se han establecido en la cultura popular, como la de las bicis volando con la luna de fondo o la popularísima frase «teléfono, mi casa», por no hablar de la banda sonora de John Williams. Un clásico indiscutible.

. Terminator 2: El juicio final (James Cameron, 1991)

De un clásico saltamos a otro, esta vez uno mucho más adulto y con temática y escenas más crudas. Cameron ya se dio sobradamente a conocer (al igual que Arnold Schwarzenegger) con la primera Terminator (1985), creando una segunda parte que se sitúa unos cuantos años atrás de aquélla, con un John Connor adolescente (Edward Furlong) y una Sarah Connor (Linda Hamilton) entre rejas. El muchacho es ahora perseguido por el T-1000 (Robert Patrick), un modelo enviado del futuro mucho más avanzado y letal. Para contrarrestarlo, la resistencia envía a un modelo T-800 para protegerlo, estableciéndose, cómo no, un estrecho vínculo entre el joven y la máquina.

A medio camino entre la ciencia-ficción, la acción y el terror, esta segunda parte logra incluso superar a su antecesora y nos regalo auténticos momentazos. Mención especial se merecen los efectos especiales (que han envejecido estupendamente) la banda sonora de Brad Fiedel.

. Dragon Ball (Akira Toriyama, 1984)

Tampoco podemos escribir mucho sobre la obra magna de Toriyama (y una de las más importantes dentro del género shônen en el manga y anime) que no se haya escrito ya. Planteada como una adaptación bastante libre del relato clásico chino Viaje al Oeste (luego reconvertido más en un Superman a la japonesa), la historia parte de una adolescente llamada Bulma que se topa accidentalmente (cómo no) con un extraño muchacho que responde al nombre de Son Goku (de Sun Wukong, el Rey Mono), criado en el bosque y que ha carecido de contacto social alguno, con la excepción de su fallecido abuelo. Bulma se da cuenta rápidamente de la increíble fuerza del chico y, a pesar de sus rarezas, lo convence para acompañarla a buscar las bolas de dragón, que reunidas invocan al dragón Shenron, capaz de conceder cualquier deseo. De más está decir que Goku y Bulma acaban estableciendo una amistad de lo más entrañable (y duradera) y que él acabará protegiendo a la Tierra de numerosos peligros, aún cuando descubre su verdadera identidad como «saiyan», un ser de otro planeta.

Dragon Ball continúa hoy en día siendo uno de los títulos más populares dentro de todo el mundo del manga y anime, con más de 30 años a sus espaldas y aún produciendo series (Dragon Ball Super) y películas (Dragon Ball Super: Broly, que se estrenará el próximo 1 de febrero en España).

. Chobits (Clamp, 2002)

El grupo de mangakas conocido como Clamp se dio a conocer especialmente a finales de los 90 con sus obras X-1999 y Cardcaptor Sakura. Más tarde llegarían Tsubasa Reservoir Chronicles y su participación en el diseño de personajes de Code Geass. Entre medias, se atrevieron con títulos de diversa índole como Chobits, que mezcla el clásico «slice of life» con elementos de la ciencia-ficción. En ella, un joven llamado Hideki Motosuwa se muda a Tokio, donde numerosos habitantes cuentan con «persocons», robots con apariencia humana y orejas como de gato (por donde establecen la conexión a la base de datos) que sirven de ordenadores y también como compañía. Un día, Hideki se encuentra con una de estas «persocon», con apariencia de chica, tirada en la basura y tapada con vendas. Se la lleva a su casa, donde consigue arreglarla, pero la muchacha solo puede comunicarse diciendo «chii», por eso la bautiza con ese nombre. Poco a poco, Chii e Hideki irán estableciendo una relación que va más allá de la clásica entre humanos y máquinas y que lleva a pensar hasta qué punto los robots son incapaces de desarrollar sentimientos.

A pesar de que el manga y anime tienen su propio género protagonizado por robots («mechas»), normalmente pilotados por jóvenes, lo cierto es que Chobits explora un terreno algo más íntimo y que no se centra en las clásicas batallas entre máquinas y «kaijus» (monstruos gigantes), narrando otro tipo de relación establecido entre robots y humanos.

Por supuesto, nos dejamos muchos títulos en el tintero, incluyendo varios que versan sobre amistades o vínculos inesperados que no son necesariamente con robots y/o alienígenas, como El viaje de Arlo, Cómo entrenar a tu dragón, The Last Guardian, entre muchos otros. ¿Vosotros con cuáles os quedáis?