Kimetsu no Yaiba, narrativa y animación sobresalientes de la mano de Ufotable

Kimetsu no Yaiba, traducida al inglés como Demon Slayer o Guardianes de la noche en español, es uno de esos títulos que reúne todas las características posibles que hacen a un shônen: un protagonista que en el fondo es un prodigio, bueno y atento con todos, que se fortalece a cada entrenamiento o confrontación; un grupo de combatientes que le hacen la comparsa; un villano malísimo (que quizás tenga redención, esto es un shônen); y muchas batallas, a cada cual más épica, donde la acción se detiene siempre unos segundos para que el personaje pueda explicarle la técnica al espectador.

Sin embargo, la mangaka Koyoharu Gotôge ha sabido darle a su obra un estilo artístico y una ambientación muy propios, casi como si imitara las pinturas de Katsushika Hokusai, especialmente sus trazos y colorido. Y he aquí que ha llegado el estudio Ufotable, ha cogido todas estas virtudes de la autora, y las ha multiplicado por veinte.

La historia nos cuenta cómo Tanjirou Kamado (voz de Natsuki Hanae), un joven que vive con su madre y  hermanos, se libra fortuitamente una noche del ataque que un demonio lleva a cabo sobre su familia, matándolos a todos menos a su hermana Nezuko (Akari Kitou). Sin embargo, ésta es convertida a su vez en demonio, logrando mantener a raya algo de su humanidad. Desde entonces, Tanjirou decide convertirse en cazador de demonios con el firme propósito de vengarse y revertir a su hermana a su forma humana.

Uno de los grandes logros de Kimetsu no Yaiba no es lo original de su premisa, la cual, como decíamos, reúne todos los elementos característicos de un shônen. Lo mejor es cómo consigue crear un entorno ciertamente inquietante y siniestro, pero a la vez hermoso, donde se conjugan algunos rasgos del cine de terror con la lírica tan sutil y evocadora de los japoneses.

A ello se suman unos personajes simpáticos, como el propio Tanjirou, que es pura dulzura; hasta Nezuko, que sin poder hablar logra resultar uno de los personajes más comunicativos y enternecedores; pasando por un atractivo elenco de secundarios como el maestro Urokodaki (Houchuu Ootsuka), Tamayo (Maaya Sakamoto) o Yushirou (Daiki Yamashita). Sin duda, uno de los subidones en el ritmo de la serie lo causa la entrada en acción de Inosuke Hashibira (Yoshitsugu Matsuoka), un torbellino hilarante que vendría a ser una vuelta de tuerca a Son Goku en un entorno más oscuro y dramático (y con más de jabalí que de mono).

Por el otro lado, poco antes de la llegada de Inosuke se nos presenta otro de los personajes principales, Zenitsu Agatsuma (Hiro Shimono). Si bien Inosuke puede resultar inicialmente molesto por lo hiperactivo, Zenitsu lo resultará a la larga por ser ese prototipo de personaje (al menos en parte) cobarde y obsesionado con las mujeres, cuyo acoso es utilizado como recurso humorístico (sin entender muy bien dónde está la gracia en estas cosas). Eso sí, los tres juntos, Tanjiro, Inosuke y Zenitsu ofrecen una gran química por sus contrastes y momentos realmente frescos y divertidos.

Por ello, Kimetsu no Yaiba equilibra bastante bien el drama, la acción y la comedia (incluyendo los «sketches» del final de cada capítulo). La adaptación de Ufotable posee un ritmo endiablado en sus 26 episodios y solo da un respiro momentáneamente para que nuestros protagonistas se recuperen de tanto trajín (dicho incluso por ellos mismos). Si le añadimos la energía de Inosuke en el tramo final, solo podemos sentir una narrativa vigorosa y vivaz, tan entusiasta como el personaje citado sin por ello perder su estilo ni su belleza.

Por supuesto, gran parte de la culpa de esta hermosura la tiene todo el apartado artístico, que bien ha sabido plasmar los dibujos de Gotôge en la pantalla; así como el técnico, sin que la animación pierda un ápice de su calidad en los 26 capítulos; y obviamente el musical, con una banda sonora compuesta por Yuki Kajiura que añade muchas de las emociones que transmiten las imágenes y que supone un 80% de las logradas atmósfera y ambientación.

Se me hace complicado encontrarle un punto negativo a este anime (salvo quizás y ocasionalmente el citado Zenitsu), y es que lo engloba todo: una historia que mezcla drama, terror, acción y comedia; unos personajes con gran química entre ellos; una narrativa con buen ritmo; y unos apartados técnico y artístico no menos que espectaculares. Quizás para alguien no muy fanático del shônen se encuentren algunos elementos repetitivos y no excesivamente originales, por ponerle un «pero». Nos hallamos ante posiblemente el anime del año.

Norihiro Naganuma, director de The Ancient Magus Bride: «Estoy trabajando en algo muy interesante, pero no puedo decir el qué»

El director de la adaptación a anime de The Ancient Magus Bride (Mahou Tsukai no Yome), Norihiro Naganuma, ha pasado por la última Japan Weekend en Madrid, donde ha participado en firmas de autógrafos, una conferencia tras la proyección de dos episodios de la serie y en entrevistas a los medios. Ha admitido encontrarse trabajando actualmente «en algo muy interesante, pero no puedo decir el qué». Preguntado además durante su intervención si está en mente la continuación del título de Kore Yamazaki, ha añadido que «lo vamos a pensar. Hay un capítulo especial (un cortometraje) sobre el arco de la academia. Si las cosas van bien, seguiremos».

El animador, que ha trabajado además dirigiendo la película Yowamushi Pedal Movie o en proyectos como La chica que saltaba a través del tiempo (Toki wo Kakeru Shōjo), Death Note o Shingeki no Kyojin, ha contado que dos de sus principales influencias a la hora de decidir dedicarse a la animación las encontramos en El castillo en el cielo (Estudio Ghibli) o Bambi (Disney), ya que en ambas «los dibujos eran muy bonitos».

Uno de los factores que más tiene en cuenta a la hora de decidir hacer un trabajo es que en él no mueran muchos personajes, por ello solo aceptó participar en la realización de episodios de Shingeki no Kyojin «donde nadie muriera».

Otra característica que Naganuma tiene en consideración a la hora de empezar a dirigir animación es «cómo hacer el proyecto interesante. No basta con copiar y pegar del manga original. También hay que fijarse en que el original sea acorde a uno mismo. En la animación tienes que abordar tanto a la fuente como al fan«.

Norihiro Naganuma, director de «The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome»), durante la entrevista en Japan Weekend Madrid 2019. Foto de Fantasy Cloud.

«No es necesariamente bueno ni malo preguntarle al autor de la obra (fuente), ya que el guión que se crea para el anime es original». En el caso de Kore Yamazaki, Naganuma ha asegurado que «estaba muy contenta con esta versión».

Lo más complicado para él a la hora de realizar una adaptación a anime es cómo traspasar lo que se cuenta en el manga, donde «tienes mucha información en solo una página. Lo difícil es hacer entender toda esa información». Por ello le otorga una gran importancia a los sonidos e imágenes, ya que «aunque no se puedan comprender las palabras, las imágenes traspasan barreras».

«En el manga, por ejemplo, no hay nada de color ni sonido, algo a tener muy en cuenta en el anime». Por ello, para la realización de The Ancient Magus Bride «buscamos mucho la imagen de fantasía, buscamos imágenes y sonidos que pudieran quedarse en la mente de la gente», ha añadido Naganuma durante la conferencia.

Con esa intención el equipo de desarrollo viajó a Reino Unido, a Londres y alrededores y al sur, ya que «lo mejor es ir al sitio en cuestión, más que quedarte en tu escritorio dibujando».

Otra de las fuentes de las que bebieron para la realización de The Ancient Magus Bride eran libros de ilustraciones en japonés, para lo que además iban a museos para verificar lo que habían visto en ellos y los detalles. «Era muy interesante desde la perspectiva de un extranjero estudiar estos libros, verlos desde el otro lado de la cámara», ha contado Naganuma.

Norihiro Naganuma, director de «The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome»), durante la entrevista en Japan Weekend Madrid 2019. Foto de Fantasy Cloud.

Naganuma tenía claro el final del anime de The Ancient Magus Bride desde el principio

El actual presidente de Wit Studio, Takeshi Wada, le preguntó a Naganuma si quería dirigir la adaptación a anime de The Ancient Magus Bride y le dio el manga, ha contado el director, ya que «el estudio suele hacer obras con mucha acción, pero lo que querían para esta serie era algo más visual«, por ello lo eligieron.

Inicialmente lanzaron los tres OVAs sobre la historia de Chise antes de la narración principal, pero «el público estuvo muy interesado en ellos y decidimos hacer una serie. Los productores dijeron que adelante».

Curiosamente, los 24 episodios de The Ancient Magus Bride se dividen en tres bloques y realizaron primero los capítulos 1, 12 y 24 (es decir, el primero, la mitad y el último).

«Primero nos preguntamos «¿qué está pasando?», luego «¿qué se ha decidido?» y por último «¿cuál es el final?». Por ello, primero decidimos que al final Chise y Elias estarían casados, pero para llegar hasta ahí tenían que subir y bajar. Tenían que crecer y Chise creció. Por eso, del episodio 1 al 12 es el punto de vista de Chise. Del 13 al 24 son los puntos de vista de Chise y Elias. El final de esta serie de 24 capítulos es que ellos están casados y quizás lo que vendrá después de que se hayan casado… o quizás no».

Una de las intenciones al narrar la historia de este título era mostrar a personajes con claroscuros. «Para crear a los personajes de esta obra nos dimos cuenta de que todos tenemos cosas negativas dentro, y al ir conociendo a más gente caemos en que aunque esas cosas negativas no se van a ir, vamos a poder compartirlas y superarlas», ha explicado Naganuma.

«Es lo que les pasa a Chise y Elias. Elias tiene en su propio corazón mucha oscuridad. La gente ve también que es un personaje fuerte, aunque yo creo que es más bien débil».

«The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome»), dirigida por Norihiro Naganuma. Wit Studio.

Naganuma: «Hay mucha cantidad de anime, lo que baja la calidad»

El animador ha trabajado en muchos otros proyectos antes de The Ancient Magus Bride. Uno de ellos fue La chica que saltaba a través del tiempo, del aclamado Mamoru Hosoda y estrenada en 2006. Naganuma lo recuerda como «muy buena experiencia. Era el animador más joven y Hosoda se fijaba mucho en los detalles. Si cometías un error, por pequeño que fuera, él te decía que tenías que arreglarlo, te explicaba detenida y técnicamente porqué. Era muy claro».

La situación en la industria del anime ha cambiado desde entonces y Naganuma ha afirmado que «la animación japonesa es aclamada en todo el mundo y Japón continúa promocionándola, lo que es genial. El problema es la cantidad, lo que baja la calidad. Muchas de estas series duran una sola temporada y se cancelan».

«Los salarios y las condiciones sin embargo han mejorado», ha comentado el animador respecto a épocas pasadas, como cuando él empezaba, ya que «si te ponías malo no tenías para pagar las medicinas, vivías en un pequeño cuarto y comías solo ramen y fideos instantáneos. Es importante hablar sobre salarios».

«También trabajo como productor e intento que los salarios suban. La parte mala es que a veces sacrificamos otros salarios más altos y los bajamos para igualar».

Finalmente, tanto en la conferencia como en la entrevista a la prensa Naganuma solo ha tenido palabras de agradecimiento hacia el público español y ha asegurado que su vista a España (la primera a Madrid, ya que estuvo hace años en Barcelona) le ha resultado «genial, divertida y cálida».

Norihiro Naganuma, director de «The Ancient Magus Bride» («Mahou Tsukai no Yome») en Japan Weekend Madrid 2019. Foto de Fantasy Cloud.

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Fruits Basket, una adaptación tan dulce como su título

Natsuki Takaya lanzó hace unos cuantos años al mercado un manga bajo el título de Fruits Basket y con varias características propias de un shôjo: protagonistas que iban al instituto, una chica como personaje principal que (aparentemente) sería cortejada por varias muchachos (todos ellos de buen ver), ausencia de padres y un dibujo estilizado y simple. Sí, estábamos ante un shôjo. Sin embargo, Fruits Basket consigue enseguida desmarcarse de su género, darle la vuelta a ciertos tópicos y, en definitiva, sobresalir, bajo un argumento en el que abundan la introspección y varios manuales de auto-ayuda que se cuecen a través de su dulce protagonista.

Tohru Honda (voz en esta adaptación de Manaka Iwami) vive en una tienda de campaña tras haber perdido a su madre, con quien vivía, en un accidente. Tras una noche de fuertes tormentas, al prepararse para intentar ir al instituto, se topa con una casa tradicional en medio del terreno, en la que resulta que vive uno de sus compañeros de clase más populares y, a la vez, misteriosos: Yuki Sohma (Nobunaga Shimazaki). Los dos pronto se hacen amigos y, al conocer su precaria situación, la invita a vivir a la casa, donde ya vivía Shigure Sohma (Yuuichi Nakamura) y a la que pronto se les une otro pariente, Kyô (Yuuma Uchida). Pero resulta que los Sohma cargan con una misteriosa maldición…

Efectivamente, vemos que tiene todos los ingredientes del clásico shôjo; no obstante, la trama pronto avanza y vamos conociendo que cada miembro de los Sohma carga con su propio trauma, que será canalizado y mostrado al espectador a través de Tohru. Por ello, lo que inicialmente puede parecer como un harem de chicos guapos que se van reuniendo en torno a la protagonista, en realidad va bastante más allá (de hecho Tohru no empieza a mostrar signos evidentes de interés romántico hasta bien entrada la obra) y se yergue como un relato sobre los distintos tipos de abuso (desde el maltrato en el hogar hasta la violencia callejera, pasando por el bullying y por supuesto el psicológico) y sus nefastas consecuencias.

«Fruits Basket» 2019. TMS Entertainment

Centrándonos ahora en esta última adaptación a anime (ya hubo una, de 24 episodios, en 2001), a cargo del estudio TMS Entertainment y dirigida por Yoshihide Ibata, solo podemos decir que hasta la fecha han realizado un trabajo sobresaliente. No solo el estilo de dibujo y diseños de los personajes (de Kayoko Ishikawa y Yuu Shindô) es más fiel a su versión en papel, sino que la narrativa, que aspira a abarcar los 23 tomos de la fuente original, sigue de forma bastante fidedigna los pasos de aquélla.

La paleta de colores, otro de los grandes aciertos, donde abundan los tonos pastel y ayudan a transmitir esa sensación de calidez y dulzura. La banda sonora, compuesta por Masaru Yokoyama, juega asimismo un papel esencial en este aspecto, añadiendo aún más sensibilidad al conjunto y en momentos puntuales.

La gran virtud de Fruits Basket reside no obstante en sus personajes, ya que es una obra que carece de acción y que, como decíamos, se apoya en la psique de su elenco. En esta adaptación también se realiza aquí un buen trabajo, no solo en los diseños, como hemos dicho, sino a la hora de plasmar sus sentimientos y las distintas químicas y dinámicas. Mención especial merece Tohru, alma mater de la obra y que va creciendo en el espectador al igual que en los Sohma, deseando que no le pase nada malo y que todo le vaya bien en la vida.

«Fruits Basket» 2019. TMS Entertainment

En definitiva, Fruits Basket no es un título para todo el mundo, ya que a quienes no les guste especialmente el shôjo (al fin y al cabo sus principales características sí están ahí) o una trama carente de acción, probablemente se aburran o mueran de sobredosis de azúcar tras los primeros episodios.

Advertimos, eso sí, que se estarían perdiendo una adaptación moderna (aunque hay algunos temas que no han envejecido del todo bien) y técnicamente bastante limpia (pequeños altibajos aparte), con personajes generalmente entrañables que aborda temas con los que uno puede sentirse más o menos identificado y que deja un regustillo dulce, como el de una cesta de frutas.

P.D.: La trama del original continuará en una segunda temporada, confirmada ya para 2020. Evidentemente los 25 episodios que conforman la primera no dan para tanto.

Bakemonogatari, psicología y juegos de palabras

La editorial Milky Way tuvo la brillante idea y gran gentileza de traer a España la adaptación al manga de uno de los títulos considerados de culto en el nicho en los últimos años: Bakemonogatari. Con el dibujo de Oh! great y bajo el guión de Nishio Ishin (escritor de la serie de novelas en las que se basa), ya sabíamos que teníamos ante nosotros una obra de gran calidad.

Digamos primero que esta etiqueta de culto se la ha ganado toda la saga que ha creado Ishin bajo el nombre de Monogatari, ya que éste es el sufijo del título de cada una de las novelas que conforman esta serie. Cada uno de los acontecimientos que ocurren en ellas afectan a la siguiente y se podría decir que el hilo conductor es el encuentro de un estudiante con personajes femeninos asociados a una característica animal (cangrejo, caracol, mono, etc.) que a su vez los relaciona con un poder (sobrenatural).

La historia narra cómo un estudiante japonés de preparatoria aparentemente de lo más mundano, Koyomi Araragi, se topa accidentalmente durante unas vacaciones con una poderosa vampiresa agonizante. Para salvarse la vida, ésta lo muerde y lo transforma a su vez en uno de los suyos, siendo salvado en su desesperación por un misterioso hombre con pinta de vagabundo llamado Meme Oshino. Araragi comienza entonces un recorrido donde va conociendo casos de «anomalías», como los llama él, partiendo de compañeras de su misma clase, como la peculiar Hitagi Senjôgahara.

Aunque la premisa de Bakemonogatari puede sonar a priori a otra clásica obra de adolescentes con poderes sobrenaturales, nada más lejos de la realidad. Bajo las anomalías acabamos encontrando (al menos en todos los casos vistos hasta ahora) ingeniosos casos que fusionan muy eficazmente juegos de palabras (si se sabe japonés es todo un plus) con psicología y hasta algo de filosofía. En resumidas cuentas, las anomalías sirven como medio para profundizar en el pasado y psique de los personajes y no al revés.

Bakemonogatari. Milky Way Ediciones

Se nos dibujan así personajes muy atractivos, tanto en el dibujo (pues la pluma de Oh! great es excelente y preciosista), como en lo psicológico), como es el caso de Senjôgahara, una auténtica «robaescenas» y uno de los mejores personajes femeninos que he tenido el gusto de conocer recientemente.

Lo que destaca además de esta adaptación manga sobre la de anime (muy recomendable a su vez) es, como adelantábamos, el fantástico dibujo de Oh! great. No solo en los personajes, sino en los fondos y en los juegos de perspectivas, el mangaka logra introducirnos con sus esquemas en esa psique y mundo de las ideas que es Bakemonogatari.

Hallamos otra virtud en la gracia que tiene Ishin para introducir bastantes de los puntos cómicos, expresados muchos de ellos a partir de la excelente química que se desarrolla entre Araragi y Senjôgahara. Hay asimismo momentos más dramáticos, especialmente cuando nos introducimos de lleno en la psique del personaje al mostrarnos abiertamente su vulnerabilidad. Lo cierto es que todos estos elementos surgen de forma natural y están muy equilibrados.

Quizás, si le buscásemos algún punto negativo (en lo personal hasta la fecha no se lo hemos encontrado), sería la sobredosis de fanservice (en algunos casos un pelín perturbador, aunque se haga con un enfoque cómico) y que no es un título para todo el mundo, en el sentido de que su narrativa es algo dispersa (hecho así a propósito, como el pensamiento de una persona) y que, nuevamente, se disfrutaría más conociendo algo de japonés.

Bakemonogatari. Milky Way Ediciones

Debemos agradecer aquí la enorme labor de la editorial asturiana, pues traducir Bakemonogatari no ha de ser tarea fácil. La calidad del encuadernado y lo bonitos que les están quedado los tomos, cada uno con su correspondiente marcapáginas y lámina de personaje incluidos, es asimismo para destacar y causa que los lectores españoles podamos disfrutar de esta obra aún con mayor deleite.

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The Ancient Magus Bride, un cuento de hadas sobre crecimiento personal

No soy muy de empezar entradas contando experiencias personales, pero en este caso no se me ocurría otra forma de hacerlo, ya que lo experimentado con The Ancient Magus Bride (Mahô Tsukai no Yome en japonés y al español vendría a ser La esposa del hechicero) no me suele pasar.

Este es uno de esos casos donde conocí el manga cuando todavía no tenía adaptación a anime (ni tan siquiera lo había traído aún Norma Editorial a España), me enganchó, por supuesto esperé a la versión animada y llegó un punto, hacia el final de la trayectoria de ésta última, que la trama alcanzó al manga. Y me cabreé muchísimo. De pronto, viendo los capítulos semanales del anime y leyendo mensualmente los del manga, me pareció que todos los personajes se habían vuelto idiotas o quizás la autora (Kore Yamazaki) había perdido el juicio y control sobre su obra. Todo ello causó que, una vez terminado el anime y finalizado el arco de Cartaphilus, dejase de leer el manga (además el arco de la academia no me resultaba nada prometedor al traerme demasiadas reminiscencias de Hogwarts).

Sin embargo, he aquí que Netflix trajo hace unos días el anime completo de The Ancient Magus Bride (lo que hay hasta ahora, quiero decir, que a todas luces habrá más cuando el manga tenga más capítulos acumulados) y me entró una extraña sensación de morriña (será el temporal). Me encontré viéndomela entera en un fin de semana. Y gozándola. Se puede decir que me he reconciliado con la obra.

Por ello quiero iniciar este análisis con una conclusión: The Ancient Magus Bride se disfruta mucho más de tirón (e incluso en la versión animada que en la de papel, ya que su salida mensual es casi agonizante). Tiene un ritmo lento y pausado, eso se percibe desde sus inicios y conforma parte del encanto y personalidad de la obra, pero es que la evolución de Chise, otro de sus pilares, puede resultar inconexa, forzada y hasta surrealista a un ritmo de capítulo por mes. Admito que incluso había malinterpretado la relación entre la pelirroja y Elias durante los primeros episodios del manga porque, simplemente, se me habían olvidado los matices y detalles (y este título está repleto de ellos respecto a la psique de sus personajes).

The Ancient Magus Bride. Estudio Wit

The Ancient Magus Bride se yergue sobre una premisa complicada

La historia da comienzo con la subasta de una adolescente japonesa, Chise Hatori (voz de Atsumi Tanezaki), que ha perdido las ganas de vivir (de hecho estaba a punto de suicidarse antes del inicio). Un misterioso ser con cuerpo humano y cabeza en forma de calavera animal que responde al nombre de Elias Ainsworth (Ryôta Takeuchi, y los nombres ya juegan con las palabras en varios idiomas) la compra por un precio desorbitado para convertirla en su aprendiz… y esposa. Resulta que Chise es una «sleigh beggy», un extraño ser de extraordinario poder mágico que atrae, para bien o para mal, a todo tipo de criaturas del otro lado. Por eso, qué mejor que situar la narrativa en Reino Unido, país con amplia historia y folclore al respecto.

Como se puede apreciar, la premisa de la historia no es la que diríamos la ideal para un cuento de hadas (o sí, si tenemos en cuenta los de antaño). Sin embargo, Yamazaki le da la vuelta al tropo. No convierte a Elias en héroe ni en villano, no le da a la chica pero tampoco se la quita. Desde el primer momento, aunque Chise, por su nula autoestima, caiga en una absoluta relación de dependencia con Elias, se es advertido que eso no está bien: a los humanos no se los compra, no hay que volcarse exclusivamente en una persona y es necesario ir creando una relación de confianza y bienestar mutuos, así como ir construyendo la propia vida (que incluye, evidentemente, a un círculo más o menos amplio de experiencias y conocidos).

Si bien hay algún chiste de ligero (MUY ligero) innuendo sexual, tanto Chise como Elias se comportan emocionalmente como dos niños, pues ninguno ha tenido la oportunidad de crecer junto a sus congéneres (a Chise no la dejaron, Elias en parte no quiso) y por ello su vínculo va evolucionando y enredándose en el de maestro-aprendiz, padre-hija, madre-hijo, amigos y matrimonio. Por ello, tanto la evolución de Chise como la de Elias son troncales en esta obra.

The Ancient Magus Bride. Estudio Wit

Un envoltorio mágico

The Ancient Magus Bride nos recuerda ocasionalmente a Fruits Basket en relación a que ambas son obras que se adentran mucho en la psique de unos personajes dañados y traumatizados, donde el abuso (emocional y físico) está presente por doquier, donde la protagonista es una adolescente que se sobrepone y ofrece soporte emocional a (casi) todos, donde se dan vuelta a ciertos tropos (románticos) y donde la figura materna está MUY presente. Pero  tanto drama no es tal y la sangre no llega al río gracias en buena parte a dos puntos: los dos son títulos que, al fin y al cabo, pueden ser disfrutados por un público juvenil, por lo que los momentos dulces y románticos abundan a su vez; y a que las tramas tienen un trasfondo mágico (utilizado muchas veces como metáfora o hilo conductor), mucho más presente en The Ancient Magus Bride.

Magia es un vocablo que debería ir unido intrínsecamente a esta obra. Hay magia en el argumento, pero y sobre todo en el anime lo hay en todo el apartado audiovisual. Es un trabajo que se goza por los ojos y oídos durante sus 24 episodios de duración (y esto ya es un logro). Por ello debemos agradecer la enorme labor adaptativa que ha realizado Norihiro Naganuma (uno de los invitados a la próxima Japan Weekend, por cierto), pasando del papel a la pantalla unos escenarios, personajes y situaciones maravillosas (muy británicas, claro está); así como la excelente partitura de Junichi Matsumoto, donde podremos deleitarnos en el sonido de gaitas y flautas, entre otros.

El estudio Wit en definitiva pone aquí toda la carne en el asador y se marca un trabajo que, en cuanto a serie de anime se refiere, solo hemos visto superado en hermosura por Kyoto Animation y su Violet Evergarden (que tiene menos de la mitad de episodios, todo sea dicho). El anime de The Ancient Magus Bride es para verlo dejándose llevar, sin prisas, disfrutando de su paleta de colores y de los mundos en los que habitan Chise, Elias, Ruth, Shilky y los demás.

En conclusión, The Ancient Magus Bride es una título para ver de forma continuada para no perder detalle sobre la evolución de los personajes, pero deleitándose en sus momentos hermosos, mágicos y pausados. Es una obra en la que vale la pena sobreponerse a una premisa inicial que luego no es tal y así poder disfrutar de una historia que tiene más matices de los que parece y de unos personajes carismáticos y profundos (especialmente sus dos protagonistas).

En su décimo aniversario, la Japan Weekend saca sus mejores cartas

Tres días quedan para que la Japan Weekend Madrid cumpla diez años desde sus inicios. El fin de semana del 21 y 22 de septiembre tendremos las cita en IFEMA Madrid, donde se dará lugar, entre otros, una competición internacional, 11 países de todo el mundo, 33 participantes, invitados internacionales referentes en el mundo del cosplay… El International Cosplay League.

Enayla, una de las invitadas, es una «cosplayer» y «popmaker» de Estados Unidos que, inspirada por los disfraces llamativos de su evento más cercano, compró una máquina de coser en un mercadillo de garaje y aprendió lo básico. Hasta este momento, ha aparecido en una gran variedad de publicaciones, ha organizado paneles sobre cosplay y ha juzgado concursos tanto a nivel local como internacional.

Desde Roma, contaremos con la participación del camaleónico Manuel D’Andrea. El italiano sorprende con su virtud para calcar a cualquier personaje que se propone.

Hikarin se hizo conocida por su interpretación de Mikaela de Owari no seraph. Especializada en interpretar personajes masculinos con una historia trágica, su capacidad para interpretar personajes tanto masculinos como femeninos le ha conducido a convertirse en un referente.

La cosplayer Hikarin

Con motivo del aniversario y para estar a la altura de la circunstancia, en esta oportunidad hay varios invitados de renombre. Entre ellos:

RJ Palmer, el artista que ha dado vida a los pokémon de Detective Pikachu. El ilustrador se hizo viral en todo el mundo gracias a sus «fanarts» de estilo realista de estos seres de Nintendo. Años más tarde, su talento como artista conceptual le ha llevado hasta la película de imagen real.

En Japan Weekend ofrecerá una masterclass sobre su proceso creativo y una charla con preguntas y respuestas sobre Detective Pikachu. Además, se podrán conseguir sus ilustraciones firmadas.

Los directores de Bakemonogatari y The Ancient Magus Bride, entre los invitados

Quien también ha confirmado su presencia es Akio Watanabe, el diseñador de personajes y director de animación de la saga Monogatari, estará en el evento presentando, gracias a Front Wing, el anime de Grisaia: Phantom TriggerBakemonogatari, Nekomonogatari, Nisemonogatari, Kizumonogatari, Owarimonogatari… La implicación de Watanabe en el anime de Monogatari es total: es la piedra angular que da vida a sus personajes.

Akio Watanabe ofrecerá un show en directo donde realizará uno de sus dibujos en vivo. Asimismo, tanto sábado como domingo el dibujante asistirá a una sesión de firmas para todo aquel interesado en el diseñador.

También tenemos a Renji «Range» Murata, un artista y diseñador japonés, conocido en gran medida por su trabajo de diseño conceptual en las series Last Exile y Blue Submarine No. 6.  Comenzó su carrera haciendo trabajos de diseños de videojuegos y ha publicado más de una docena de libros de su trabajo, siendo algunos de los más notables Robot, Rule y Futurhythm. 

Murata celebrará un encuentro con sus seguidores y todo aquel interesado en su trayectoria profesional y asimismo asistirá a una sesión de firma de autógrafos.

El furor que causa The Ancient Magus Bride trae aparejado la visita del director de su versión animada, Norihiro Naganuma, quien también ha trabajado en La chica que saltaba a través del tiempo, El monstruo de al ladoDeath Note Welcome to the NHK. También ha dirigido la película de Yowamushi Pedal

Naganuma hará una sesión de preguntas y respuestas el sábado tras una proyección de The Ancient Magus Bride durante el evento.

Por último, pero no por ello menos importante este año contaremos con la presencia de:

  • Sunstroke Project (grupo eurovisivo):  El grupo que encandiló a todo internet tras pasar por Eurovisión gracias a Epic Sax Guy.
  • Gabriel Picolo (Ilustrador): El artista detrás de Icarus and the Sun y las obras de Teen Titans con Raven y Beast Boy para DC Comics.
  • Creators Expo (Youtubers): Andrea Compton, Hermoti, Keunam, Bleda y Vuldarde, El rincón de Ani… Conócelos en un nuevo espacio espacio creado para la ocasión
  • Salvador Espín (Dibujante): El dibujante de Deadpool y personajes de Marvel en series como X-Men o Hulk estará en nuestro 10º aniversario.
  • Maki Itoh (Luchadora): La que dicen es la luchadora más irreverente de Tokyo Joshi Pro llega a Madrid para ponerlo todo patas arriba.
  • Cyarin (Artista): Las ilustraciones de la artista, popularizadas en todo el mundo a través de redes sociales, en Madrid.
  • Masaaki Hasegawa (Artista):  El afamado artista nipón realizará una pintura de 36 metros cuadrados el sábado ante el público.
  • Elena Casagrande (Dibujante): La dibujante de los cómics de Doctor Who estará en Madrid gracias a la editorial Fandogamia.
  • Álvaro Arbonés (Autor): Conoce al autor de Tú (no) necesitas ser un héroe, el genial libro sobre Evangelion de la editorial Héroes de Papel.
  • Miyu Yamashita (Luchadora): ¡La profesional de Tokyo Joshi Pro Wrestling y ganadora del título Princess Of Princess Champion!
  • Hyemin 혜민 · K-POP (Cantante): La surcoreana se une al cartel musical y podremos escuchar sus nuevos temas en Madrid.
  • Valentín Lorén (Exboxeador): El representante de España en Tokio 1964 rescata sus vivencias como boxeador de los Juegos Olímpicos.
  • Kamidaiko y Kokeshi (Taiko y folk): El grupo de taiko, el tambor tradicional japonés, y el de folk completan la oferta musical de Japan Weekend.
  • Makiko Sese (Artista de danza): La japonesa interpretará el domingo la obra de danza y pintura «Dance & Ink» junto a Kumiko Fujimura.

Algo característico de este tipo de eventos que nunca pueden faltar  son los concursos, las actividades de diversa índole y exposiciones, entre los que encontraremos algunos clásicos y otros nuevos:

  • Asian Cover Dance
  • International Cosplay League
  •  China Cosplay Super Show
  • Pop Culture Hiroshima
  • Japan Weekend Cosplay Show
  • Pasarela Cosplay
  • X Japan Weekend Idol Festival
  • Concurso de CMV (Cosplay Music Video)
  • Concurso de Cosplay Infantil
  • Espacio Umami, dedicado a la gastronomía japonesa.
  • Madrid Weekend Live
  • Exposición: El Olimpismo en Tokyo 1964
  • Espacio Umami
  • Creators Expo
  • Paneles de Cosplay
  • Firmas de Cosplayers

Japan Weekend Madrid ya tiene disponible la venta de entradas a través de su página web.

Un éxito de crítica y taquilla: todo lo que sabemos de Tenki no Ko (sin spoilers)

Makoto Shinkai ha regresado tras el éxito apabullante que fue Kimi no Na wa (Your Name), su última película hasta el estreno, el pasado julio, de la cinta que nos ocupa, Tenki no Ko o Weathering With You (por estos lares parece que se titulará El tiempo contigo).

Según ha publicado el portal nipón Kai-You hace unos días, el último trabajo de Shinkai ha alcanzado recientemente la recaudación de 10.000 millones de yenes (más de 85.000 euros al cambio) en taquillas japonesas, récord que alcanzó a su vez Your Name y que solo han logrado unos pocos títulos de anime.

Esto a su vez la ha posicionado entre las diez películas más exitosas en la historia del país del sol naciente. Y su carrera cinematográfica solo acaba de empezar, pues aún falta por estrenarse en el resto de continentes. A España llegará por primera vez el próximo 5 de septiembre en el Festival de cine de San Sebastián y Selecta Visión ha anunciado su estreno nacional en algún momento de 2019.

Tenki no Ko. CoMix Wave Films.

Éxito de crítica tras Your Name

Pero Tenki no Ko no está siendo únicamente un éxito en cifras, sino también en lo respectivo a las críticas. Con un 100% hasta la fecha en RottenTomatoes (si bien es cierto que solo lleva cinco críticas acumuladas), todos los medios han alabado el trabajo de Shinkai, si bien las (odiosas) comparaciones con Your Name pueden leerse por todas partes. Hagamos un inciso aquí en que, si bien ésta es la cinta más famosa del director japonés, no es la única, y por lo que hemos podido leer en un par de reseñas Tenki no Ko se acerca más a El jardín de las palabras que a aquélla.

De hecho, uno de los aspectos más llamativos de El jardín de las palabras, su melancolía y su introspección (una de las mayores características del cine de Shinkai que en Your Name estaba más ausente), parece estar presente aquí. Por no hablar, claro está, de la casi constante presencia de la lluvia, perfectamente animada (como todo lo demás) y que supone un elemento base del argumento.

Tenki no Ko. CoMix Wave Films.

La lluvia y el cambio climático en Tenki no Ko

Otro de los rasgos predominantes del cine de Shinkai y que también está presente en Tenki no Ko es el realismo de sus escenarios, en este caso el lluvioso Tokio; así como la cantidad notable de marcas reales que pululan por el metraje (el patrocinio debe de haber sido generoso), como McDonalds. La búsqueda de localizaciones para la película llevó dos meses, ya que algunas partes de su topografía, como las parcelas de tierra cerca de la playa de la capital nipona, son importantes para la historia.

Curiosamente, el estreno de la cinta coincidió con uno de los períodos más lluviosos en la historia reciente de Tokio, con apenas más de cinco horas acumuladas de luz solar en la primera quincena del pasado julio, según ha recogido Japan Times.

«Japón solía tener cuatro estaciones bien diferenciadas y eso era una fuente de orgullo» ha comentado el director, pero en años recientes «el tiempo se ha vuelto algo hostil a los humanos y para lo que debemos estar preparados. Es aterrador».

Por ello, Tenki no Ko toca el cambio climático y si éste es realmente causado por los humanos o forma parte de una escala temporal y global mucho mayor (que el tiempo de vida de un ser humano), o ambas cosas.

Tenki no Ko. CoMix Wave Films.

La historia de un chico que rompe con la sociedad

En Tenki no Ko seguimos a Hodaka (voz de Kotarou Daigo y posibles referencias a Holden Caulfield, protagonista de El guardián entre el centeno, novela que vemos en el tráiler, aparte), un joven que huye de su isla remota para adentrarse en el grandioso, lluvioso y mucho más caótico Tokio. Tras la impresión inicial, al no conseguir trabajo pronto se queda sin ahorros y se ve obligado a mendigar. En estas conoce a una misteriosa muchacha llamada Hina (Nana Mori) y que se presenta a sí misma como «una chica 100% del buen tiempo».

Esta es la premisa de la cinta, un «chico conoce a chica» que es otro de los rasgos de la filmografía de Shinkai. Pero a juzgar por las críticas esta vez la relación ocupa mucho más metraje que en Your Name, los protagonistas interactúan más; si bien la trama se abre en varias vertientes más allá del incipiente romance, como el mencionado cambio climático, lo complicado que lo tienen los jóvenes en los últimos años, la diatriba tan japonesa de perseguir el bien común frente a los intereses propios, el reflejo de un Tokio mucho más sórdido a como nos tienen acostumbrados en el anime, o el desfile de varios personajes secundarios, como Suga (Shun Oguri) o Natsumi (Tsubasa Honda).

Para Shinkai, Tenki no Ko es «la historia de un chico que rompe con la sociedad«, según ha publicado en una entrevista The Japan News, donde ha añadido que en su opinión «el ser humano aprende a caminar derecho mientras lucha contra la sociedad y se choca contra una pared. Pero no todo el mundo camina derecho. Tengo la sensación de que yo mismo me he desviado irremediablemente del camino adecuado, así que me siento unido a este tipo de gente».

El director es consciente de que sus protagonistas han ido perdiendo en introspección, volviéndolos más activos. Para él, el punto de inflexión fue el gran terremoto de 2011, tras lo cual cree que «el vago sentimiento de que la vida continúa así para siempre desapareció». Al parecer, tanto Hodaka como Hina miran cómo pueden cambiar el rumbo de los acontecimientos.

Como curiosidad, Shinkai, que es licenciado en Literatura y fan confeso del escritor Haruki Murakami, ha comparado Tenki no Ko con Kafka en la orilla, en el sentido de que ambas tramas giran en torno a un adolescente que huye de casa y que van conociendo a todo tipo de personajes singulares; así como la posible influencia (inconsciente) entre Hina y la protagonista del cuento Sobre encontrarse a la chica 100% perfecta una bella mañana de abril.

Demasiadas tramas secundarias

En el apartado negativo, las reseñas han señalado que algunas de las tramas secundarias quedan en tierra de nadie o que la película argumentalmente no acaba de encontrar su lugar.

Shinkai no es ajeno a las críticas, las cuales empezó a sufrir de manera mucho más predominante tras el estreno de Your Name, de la cual el aclamado director de cine Hirokazu Kore-eda llegó a escribir que se sentía «demasiado recargada» de elementos propios de un «blockbuster» y que era hora «de pasar página del tropo de la escolar que viaja en el tiempo» tan típico del anime. El creador de Mobile Suit Gundam, Yoshiyuki Tomino, añadió que tenía serias dudas de que «alguien la esté viendo en cinco años».

Para el animador, la creciente atención llegó a resultar agobiante y afectó a la producción de Tenki no Ko, ha publicado Japan Times.

«El odio que rodeó a Your Name me ayudó de hecho a que entendiera lo que quiero realizar como creador«, a la vez que quiso «crear una historia completamente diferente. Tenía que crear distancia entre mi persona y lo que había conseguido con Your Name«, ha comentado al medio.

Tenki no Ko. CoMix Wave Films.

Hablemos del final de Dororo

Dororo ha terminado su última adaptación a anime, al cargo de estudios MAPPA, tras 24 episodios de emisión. Aunque su final dista de ser perfecto (la obra original, de Osamu Tezuka, prácticamente carecía de él), la verdad que nos ha dejado bastante satisfechos y, al contrario de lo que pueda parecer inicialmente, ha cerrado todos los frentes. Evidentemente, habrá SPOILERS de la serie.

Empecemos por la familia (biológica y adoptiva) de Hyakkimaru, ya que el destino que le ha deparado a su hermano menor Tahomaru es probablemente de lo más comentado.

Lo que hay que entender primero es que todos ellos han tenido un arco claro a lo largo de la serie, que en los casos de Jukai y Nui («las madres» de Hyakkimaru) han estado marcados por el sentimiento de culpa (Jukai por su anterior trabajo como verdugo, Nui por haber permitido que los demonios engulleran a su primogénito y luego se lo llevaran) y por la búsqueda de redención. Si bien Jukai cree haber encontrado su propósito al criar a Hyakkimaru y al haberlo salvado de una muerte segura, no lo tenía tan claro al comprobar que éste estaba perdiendo su humanidad y que era incluso capaz de matar (lo que él más detestaba) a otras personas. Es solo al final, cuando Hyakkimaru entiende lo vacuo de la venganza y su entrada en razón que Jukai lo tiene claro: le entrega su estatua de Buda y le pide como último favor que sea un buen tipo, algo que respalda silenciosamente Nui.

Es al comprobar ambos que al fin Hyakkimaru ha nacido que ellos pueden morir en paz. Es el ciclo de principio y fin y de vida y muerte. También hay que entender que en Japón (y especialmente antaño) la muerte no era entendida como lo hacemos en Occidente con su rupturismo y sentido de gran tragedia griega. Muchas veces piensan que es mejor morir que vivir con deshonra, o que su ciclo vital simplemente ha finalizado (por no hablar de las creencias en la reencarnación o en otras vidas).

Dororo. Estudios MAPPA y Tezuka Productions.

Esto nos lleva a Tahomaru, quien se ha dado cuenta, al igual que Hyakkimaru, que la venganza y constante batalla, las muertes de Hyogo y Mutsu, carecen de sentido. Todo es nimio en este mundo (Hyakkimaru vislumbra a Tahomaru con un hueco vacío a la altura del corazón) y Hyakkimaru no es el culpable de un castigo que no ha pedido y nunca mereció. Movido al final también por la culpa y por el sentido de compensación, Tahomaru se deja morir, ya que todas las tierras de Daigo han sido creadas sobre una injusticia y una gran mentira. En el momento en que Hyakkimaru gana un propósito, Tahomaru lo pierde.

Si bien no se ven las muertes de estos personajes de forma clara, dan a entender que fallecen y pensamos que al fin y al cabo, llegado el final del camino, era lo mejor para ellos (y sí, tanto Jukai como Nui querían morir, el primero no lo llevaba en secreto y la segunda ya se había intentado suicidar a mitad del anime).

En cuanto a Daigo, su escena final con Hyakkimaru ha sido para nosotros de las más satisfactorias. El personaje que más merecía morir no lo hace, vivirá sus días solo, abandonado, sin tierras y lleno de remordimientos. ¿Qué mejor para alguien como él? Su hijo además le da una lección: al contrario que él, que intentó matarlo haciendo un pacto con los demonios, será humano dejándolo vivir y consiguiendo las cosas con sus propias manos (lección del episodio 23 y que el propio Daigo parecía haber empezado a comprender entonces).

Dororo. Estudios MAPPA y Tezuka Productions.

Y al final… un arrozal

La segunda mitad del último capítulo nos lleva a los supervivientes del incendio en el castillo, esto es, el monje Biwamaru, Dororo y Hyakkimaru. 

El bonzo, que hace las veces de narrador tan al estilo «Biwa Hôshi» (琵琶法師), sirve asimismo de ventana del espectador. Sabe que Hyakkimaru buscará su camino y que Dororo ya ha hallado el suyo, por lo que no queda más que dejarlos y proseguir su recorrido. El entrañable personaje hace antes de irse una última revelación: él también era un samurái, aportando un poco de luz positiva a este grupo social y especialmente desde la perspectiva de Dororo, quien no los tenía precisamente en alta estima. La escala de grises de la que hace gala toda la serie se extiende hasta aquí.

En cuanto a Dororo, ya ha averiguado qué quiere hacer con el tesoro de sus padres: ayudará a los campesinos y a recuperar las maltrechas tierras de Daigo, ya libres del yugo de un señor feudal, dando así inicio a una etapa de libertad y más autogestión para el campesinado.

Este objetivo de Dororo no casa con el que asimismo ha hallado Hyakkimaru, que es recorrer mundo (al fin ha recuperado todos sus sentidos, ¡qué menos!) y conocerse a sí mismo. Al contrario que las quejas, a nosotros nos ha parecido acertadísima la decisión de separar a Hyakkimaru y Dororo. No solo porque es casi el final en prácticamente todas sus adaptaciones (y en el original), sino porque Hyakkimaru, que ha vivido siempre en una burbuja y que había empezado a relacionarse y ver el mundo como lo haría un niño (no estamos hablando de sus capacidades cognitivas, que son muy normales), estaba desarrollando un vínculo de excesiva dependencia con Dororo. Al tomar ambos caminos separados, con la intención de lograr sendos objetivos, queda pautado que es posible que vivan el uno sin el otro (aunque al final vuelvan a encontrarse, cosa que saben) y que además se respetan y se ven como iguales. Y que ambos necesitan crecer.

Dororo. Estudios MAPPA y Tezuka Productions.

Antes de irse, Hyakkimaru se acuerda de las semillas de arroz que pertenecían a Mio, personaje que dejó una profunda huella en su camino. Tal como quería la muchacha, el joven las planta con el objetivo de crear allí un arrozal. Esto confirma que la intención de Hyakkimaru, a pesar de su partida, es la de regresar, pues evidentemente no va a estar cuidando de un arrozal mientras lleva una vida nómada.

Por eso, y a pesar de que pueda prestarse a confusión, es Hyakkimaru el que planta las semillas, pero Dororo (previsiblemente) quien las cuida. Este arroz, planta y base alimenticia característica por excelencia de Japón (y a cuyo alrededor giran teorías sobre el nacimiento del pensamiento colectivo y bases de la japonesidad), simboliza asimismo la madurez de Hyakkimaru y Dororo. Semillas plantadas, se reencuentran cuando ya han crecido en una última escena de lo más emotiva.

Esta última escena no nos habla solo del reencuentro entre Hyakkimaru y Dororo, ya crecidos como el arrozal que se vislumbra de fondo, sino que además sucede en un puente (final del camino, unión entre dos mundos) y es Dororo quien corre hacia Hyakkimaru, quien la espera sonriente. Quizás una de las mayores pegas de este final, aparte de que sucede todo demasiado rápido y a trompicones (hay mensajes que aborda la serie que quedan un poco en el aire, como el que Hyakkimaru quisiese al final más su cuerpo para ayudar a otros que para sí mismo), es que vemos MUY poco de este reencuentro, lo que nos hace imaginar cómo será la vida y relación de Dororo y Hyakkimaru a partir de ahora.

Todo nos hace pensar que por supuesto llevarán una existencia pacífica y tranquila (dentro de las posibilidades del Japón feudal), primero porque se lo han ganado y segundo por las señales que envían el arrozal abundante (el sueño de Mio) y la liberación del campesinado gracias al dinero de Dororo (quien además es rica). Lo demás, queda a la imaginación del espectador.

P.D.: El manga original no tiene un final más cerrado y avanzado que este, más bien al contrario. En él, Hyakkimaru se separa de Dororo para recuperar el resto de su cuerpo y no se vuelve a saber de él. En este aspecto, debemos agradecerle a MAPPA una conclusión mucho más satisfactoria para una adaptación que por lo general supera a su predecesor.

Dororo, al final del camino siempre hay luz

Dororo es una de las numerosas obras creadas por «el dios del manga» Osamu Tezuka, prolífico autor que sin embargo dejó a este título sin un final propiamente dicho, ya que lo dio por finiquitado de forma bastante abrupta en 1969.

Este es uno de los motivos por el que, a pesar del paso de los años y de las distintas adaptaciones (a saber, el anime que versiona directamente al manga, un videojuego de PlayStation 2 y una película en acción real dirigida por Akihiko Shiota), Dororo no pierde el interés, simplemente no sabemos cómo va a acabar esta vez.

Además de esto, Tezuka toca aquí varios temas universales pero adaptados al microcosmos tan particular (desde la perspectiva de un occidental al menos) de Japón, como lo son la vida y la muerte, la bondad y maldad (especialmente en el ser humano), el (mal)uso de la religión, los intereses colectivos versus individuales, el desarrollo de lazos familiares y el amor entendido como tal, en su máxima expresión.

Para irnos orientando, Dororo trata sobre un muchacho, Hyakkimaru (voz de Hiroki Suzuki), cuyo padre, un damyo (señor feudal) llamado Daigo (Naoya Uchida), lo ofrece a los demonios a cambio de prosperidad en sus tierras. Por ello, Hyakkimaru nace sin extremidades, nariz, ojos, oídos, piel, espina bífida, sentido del tacto y voz. A pesar de todo, sobrevive abandonado por todos y rescatado solo por un médico, Jukai (Akio Ootsuka), quien lo cría como a un hijo. Pasado el tiempo, Hyakkimaru crece y decide viajar matando a los demonios y recuperando así y poco a poco su cuerpo robado. De este modo conoce a un ladronzuelo llamado Dororo (Rio Suzuki), quien decide seguirlo…

«Dororo». MAPPA y Tezuka Productions.

En lo primero que se distancia esta nueva adaptación, dirigida por Kazuhiro Furuhashi (con los OVAs de Rurôni Kenshin en su haber), de la obra de Tezuka es en su tono más dramático y realista, empezando por el propio Hyakkimaru, mucho más mundano (salvando las distancias) y serio que su contraparte del manga (quien hasta hacía uso de telepatía). En este sentido, el protagonista masculino es un ser que padece y sufre lo que le ha tocado vivir de forma bastante similar a como lo haría una persona que ha nacido con una discapacidad. Por ello, Hyakkimaru se frustra y sufre, lo que lo lleva ocasionalmente a caer en un abismo del que no sabemos si logrará salir, este último punto en el cual se profundiza más en esta segunda tanda de episodios (del 12 al 24). Qué tipo de personaje llegará a ser el protagonista, quien parece irse volviendo menos humano a medida que va recuperando su cuerpo, es una de las paradojas e incógnitas argumentales más interesantes.

En lo particular he agradecido este cambio respecto al manga, ya que se aprovecha asimismo para imbuir al relato de un estilo mucho más japonés, como ya detallamos, algo que le va como anillo al dedo a esta obra.

El personaje de Dororo por su parte también pierde parte de su vis cómica y se hace mucho más soportable que en el manga. Lo que unido a lo de Hyakkimaru y en general a la ambientación y el estilo vuelven a la obra más evidentemente madura. Lo que por ejemplo ya habíamos vislumbrado con Mio y los niños en la primera parte se profundiza aquí con la masacre de la aldea, Itachi o Saburota.

«Dororo». MAPPA y Tezuka Productions.

Lamentablemente, esta nueva adaptación de Dororo, si bien llega a superar al original, no está carente de fallos, especialmente en una segunda parte donde se vuelven más prominentes las irregularidades y los «experimentos» (famoso es ya el episodio 15 dirigido por el polémico Osamu Kobayashi). Esto se nota particularmente en la animación, la cual puede llegar a pecar de pobre y hasta chapucera (visto cómo anda el panorama de la industria, tampoco nos extraña). En este sentido, Dororo es una serie en la que prevalece claramente el estilo de dibujo, con sus fondos en acuarelas y los colores tenues, sobre las imágenes en movimiento

A nivel narrativo, podríamos resumir a la obra como una «road movie» (con toques de «buddy movie») con elementos sobrenaturales del folclore japonés y buenas dosis de drama. Esta estructura de «road movie» conlleva que algunos arcos argumentales se sientan más inconexos y forzados que otros, algo que le ocurría ya al manga de Tezuka.

A pesar de todo, una de las constantes de todo el título y su mayor logro es el desarrollo de Hyakkimaru y Dororo como personajes y la evolución de su vínculo, el cual adquiere una fortaleza que poco antes habíamos visto en un anime (o que al menos se nos hiciera tan creíble). Su espinoso recorrido por el difícil Japón feudal los pone en contacto con otras personalidades que, si bien no llegan a calar tan hondo, nos ofrecen un vistazo a otras realidades, algunas de ellas bastante impactantes.

Dororo es, como ya adelantamos, un relato muy japonés en forma, estilo, lo que cuenta y cómo lo cuenta. Su estilo, como ya hemos dicho, sumado a la efectiva banda sonora compuesta por Yoshihiro Ike (monumentos a esos opening de Ziyoou-vachi y Asian Kung-Fu Generation y especialmente a los ending de amazarashi y Eve, por favor) y a los matices de la historia junto a su emoción contenida la convierten en un producto que puede gustar o no, pero al que sin duda merece la pena darle una oportunidad. A nosotros ya se nos ha hecho un hueco en el kokoro para Hyakkimaru y Dororo.

Madrid Otaku regresa este fin de semana a Madrid con varios artistas japoneses entre sus invitados

La cuarta edición de Madrid Otaku, el evento de manga, anime, videojuegos y cultura japonesa, se celebrará los días 15 y 16 de junio en el Pabellón de Cristal del Recinto Ferial de la Casa de Campo en Madrid.

El cartel está diseñado, como ya es tradición, por el japonés Makoushi, que también estará presente en esta cuarta edición.

Según han asegurado desde la organización, la Asociación Cultural Nippon, uno de los platos fuertes de la cuarta edición son los invitados, entre quienes se encuentra el productor y DJ japonés Tomotaka Misawa, quien ha realizado trabajos de anime, películas, series y anuncios para televisión, además de ser uno de los DJ de «anisong» más relevantes del momento en Japón. Misawa también es responsable de la producción y planificación de la serie anime Urawa no Usagi-chan, cuyo objetivo es promover Urawa en la prefectura de Saitama, Japón. La serie se estrenó en el país nipón el 9 de abril de 2015 y debido a su éxito contribuyó significativamente en el desarrollo regional.

El cosplayer Knitemaya es el segundo invitado. De origen griego y residente en Australia, cuenta con una prolífica carrera profesional como modelo además de «ser un importante referente internacional en el mundo del cosplay», han asegurado.

El compositor y novelista japonés Sunamori Taketeru es el cuarto invitado. En el año 2013 publicó su primer disco en la discográfica Flying Dog. También ha escrito las novelas ligeras y el guion del manga basado en su obra sonora, Kakusei Love Survivor, publicado por Kadokawa Dengeki. Recientemente ha compuesto bandas sonoras para videojuegos, incluyendo el éxito de Square Enix Grimmsnotes.

La banda de metal japonés IRON ATTACK!, que ya estuvieron presentes en la edición anterior, son los quintos invitados, trayendo con ellos sus nuevos disco. Grupo otaku especializado en arreglos de piezas musicales que aparecen en la franquicia Touhou Project y activos desde 2007, ha sido grupo invitado al Japan Expo de París y realizado un exitoso tour mundial en países como Japón, Alemania, Suiza, Francia, China, Taiwan, etc. Las ventas de discos en Japón ascienden a más de 4000 copias por título.

La cosplayer Yumi Akai es la sexta invitada, habiendo recibido varios premios nacionales por sus actuaciones y trajes. También ha sido invitada en eventos celebrados fuera de España.

El profesor, escritor y humanista Carlos Gracia es el séptimo invitado, además de ser autor de las novelas El factor Raudive, Río de enero y de la antología El horror que vino de Japón, entre otras.

It’s FandubTime es el octavo invitado. Fran Cruz es un actor de doblaje profesional y cantante amateur nacido en Sant Joan d’Alacant. Su canal de YouTube comenzó en 2012, donde se dedica a hacer doblajes caseros y a versionar canciones de anime al español. Fue a partir de su participación en canales como iTownGameplay y su participación como «Fred» en la webserie de Edd00chan & MrDsaster INC que fue creciendo hasta contar con cerca de 200 mil suscriptores. En 2017 comenzó su trayectoria profesional como actor de voz. Desde entonces, ha tenido la oportunidad de interpretar a personajes como «Free de la Hoya» en la serie de Beyblade Burst Evolution retrasmitida en Boing, «Nibi» en la serie anime de Netflix Kujira no Kora wa Sajou ni Utau (Hijos de las ballenas) y el papel de «Baki Hanma», protagonista en la serie Baki, de la misma plataforma.

Hellyon White es una ilustradora y artista conceptual que trabaja asimismo como ilustradora de portadas para Games Tribune. Está creando su propio manga Waltz of Veri y un libro ESP food Gijinka con diseños de personajes basados en la cocina española.

Jill Styler comenzó en el mundo del cosplay en el año 2009 y es cosplayer profesional desde el año 2016. La mayoría de sus fans son españoles y de América latina. Ha sido modelo y cosplayer para Capcom, Blizzard, Meridiem Games, Namco Bandai y Mercury Steam entre otros para promocionar diversos lanzamientos de videjuegos. También ha sido invitada en diversos eventos de toda la geografía nacional además de eventos de América Latina en países como Argentina. Jill Styler formará parte del jurado de los concurso de Cosplay del Madrid Otaku 2019, dará una charla y tendrá un stand de venta de «prints».

Las siguientes invitadas son Heroic Knight, conformado por Hinamiya y Kakai, dos cosplayers procedentes de la prefectura de Shizuoka, Japón. Tuvieron su primer contacto con “Odottemia Dance” (Dance Cover) mediante youtube y NicoNico Douga. Aunque no tenían experiencia anterior con el baile presentaron su primer actuación desde en el escenario de “Mt. Fuji Cosplay World Conference” en 2015. Además crearon Heroic√Knight’ en 2016. Su equipo de cosplay es activo en Shizuoka y Kanto. Hicieron uso de su experiencia en el evento de cosplay y organizaron el evento ‘Fuji Perform’, que se centró principalmente en el rendimiento de cosplay, primero en septiembre de 2016 en la prefectura de Shizuoka. Como equipo acaban de ganar el concurso preliminar de World Cosplay Summit 2019 en Marzo de este año y participarán como participantes de Japón el 19 de Mayo de 2019.

En la línea de cosplay vendrán también Mikado Izumi y Yuuhiouji, que conforman WizUs. Desde 2014, incluyen nuevos métodos como el baile moderno, Tate (lucha de espadas japonés), bailes con espadas y baile tradicional japonés en sus actuaciones con cosplay. Recientemente han realizado una actuación propia de “Tauken Ranbu” y “Fate/Grand Order” en el escenario de distintos eventos de cosplay en la región de Kanto, Japón. También han ganado el 3 lugar en el Japan Representative Contest in World Cosplay Summit en 2018.

La cantante de j-pop y «anisong» Nana Okabe es la siguiente invitada, que trabaja con la discográfica japonesa Haf Records bajo varios registros, desde las «power ballads» hasta el rock o la electrónica. Nana Okabe dará un concierto en Madrid Otaku 2019.

Madrid Otaku contará asimismo con charlas adaptadas con intérprete LSE (Lengua de Signos) para que sean accesibles a las personas sordas durante las distintas conferencias y eventos, entre los que se encontrarán el típico karaoke, charlas sobre Ghibli o viajar a Japón de parte de instituto Kojachi, o sorteos sobre conocimientos de anime, entre otros.

Las entradas al Madrid Otaku 2019, de 8 euros un día y 14 euros los dos, ya se encuentran a la venta a través de su página web.