Diez mujeres fascinantes de la ficción actual

Los cinco personajes femeninos por Otto Buendía

Con motivo de la huelga feminista de este 8M, mis amigos de Fantasy Cloud me propusieron hacer una colaboración en la que hablase de algunos mis personajes femeninos favoritos. Entre ellas se encuentran una madre que quiere volver a su trabajo, heroínas diversas y otras mujeres extraordinarias.

Os dejo con esta pequeña selección de películas y series y los personajes que han llamado especialmente mi atención.

Mirai, mi hermana pequeña – madre

Mirai, mi hermana pequeña, es una película que me cautivó y atrapó desde el primer fotograma. Cada vez que la recuerdo, una sonrisa de oreja a oreja inunda mi cara. La nueva película de Mamoru Hosoda, director de El niño y la bestia, trata sobre los celos de un niño caprichoso hacia su hermana recién nacida.

Este film es una obra de arte llena de virtudes que destaca por encima de todo por presentar de forma natural y directa el tema de la conciliación familiar. En esta película, la madre tuvo que abandonar su exitosa carrera como periodista para poder criar a su primogénito. Tras volver a dar a luz, el matrimonio decide que sea el padre el que se quede en casa cuidando de sus dos hijos para que ella pueda volver a su trabajo. Este tema que empieza a tomar relevancia en los tiempos en los que vivimos es desarrollado a lo largo de la película de forma magistral mostrando las preocupaciones del matrimonio a la hora de hacer frente al mundo laboral y a la vez formar una familia. Y sobre todo, por representar a una mujer real que desea retomar su vida anterior a sus hijos y a la vez vivir feliz con su familia con la ayuda y apoyo de su marido.

Los increíbles 2 – Elastigirl

He de reconocer que la primera parte de Los increíbles nunca me ha acabado de convencer. Siempre pensé que Elastigirl se merecía mucho más que quedarse en casa cuidando de sus hijos mientras su marido salvaba el mundo a sus espaldas. Por suerte, catorce años después, Brad Bird se redimió al traer de vuelta a la mítica familia de superhéroes y darle el protagonismo no solo a Elastigirl sino a una amplia variedad de personajes femeninos fuertes.

En Los increíbles 2, Elastigirl es reclutada para salvar al mundo, por lo que Mr. Increíble debe quedarse en casa cuidando de sus hijos. Esta situación creará un desequilibrio en la familia al volver a sentirse ella libre y fuerte, y él ver cómo su éxito y masculinidad han quedado anclados al pasado por la fama actual de su mujer.

A pesar de que en la película de Pixar el tema de la conciliación familiar es tratado de forma superficial al verse el hombre obligado a cuidar de sus hijos y no ser una decisión propia realizada por amor y compromiso hacia su esposa, se agradece que una superproducción de este calibre trate un tema tan importante como este.

Para saber más sobre Los increíbles 2 puedes leer mi crítica aquí.

El atlas de las nubes – Somni

El atlas de las nubes es una joya incomprendida de la ciencia ficción que lo tiene todo, y también una de mis películas favoritas. En sus casi tres horas de duración asistimos a uno de los mayores cantos a la libertad que nos ha dado el cine.

La penúltima película de las hermanas Wachowski cuenta con un mensaje incendiario y una amplia variedad de personajes de diversas razas y tendencias sexuales. Pero sobre todo posee uno de los personajes femeninos más fuertes y potentes que he visto en mi vida en el cine, Somni. Este personaje interpretado por Doona Bae es un cíborg que plantará cara al sistema en el que vive y hará todo lo posible por cambiar la lamentable situación en la que viven sus semejantes. Su destino final es de los que hacen que te levantes del asiento y aplaudas.

Mad Max: Furia en la carretera – Imperator Furiosa

Ya han pasado casi cuatro años del estreno de Mad Max: Furia en la carretera, película que cambió el paradigma del cine de ciencia ficción y que nos entregó uno de los personajes femeninos más poderosos de la historia del cine, Imperator Furiosa.

Esta película supuso el inicio de un movimiento a favor de una mejor representación y mayor protagonismo de las mujeres en el cine que se vio enturbiada por campañas machistas que trataron de boicotearla (algo que sucedió posteriormente con Las cazafantasmas o recientemente con Capitana Marvel). A pesar de ello, la película fue un absoluto éxito comercial y de crítica, por no hablar de los numerosos premios que recibió.

Mad Max: Furia en la carretera presenta la lucha de un grupo de mujeres contra un sistema patriarcal opresivo que las somete a todo tipo de vejaciones. La líder de este valiente grupo es Imperator Furiosa, una mujer que ha sufrido mucho y que está dispuesta a lo que sea para poder ser libre. Si esto es de por sí feminista más lo es el final en el que ella rechaza el amor de un hombre para liderar a las mujeres cerrando la película con una Charlize Theron espectacular que mira por encima del hombro a su compañero masculino.

Killing Eve – Eve Polastri y Villanelle

Killing Eve es una de las mejores series que he visto en mi vida, tanto que la he disfrutado dos veces entera en menos de una semana.

Esta serie llena de humor negro y suspense presenta la típica caza del gato y del ratón en clave feminista. En ella, Eve Polastri, una detective del MI5, interpretada por una magnífica Sandra Oh, sigue la pista de una astuta asesina en serie, Villanelle, la cual derrumbará su mundo y su forma de entenderlo.

Killing Eve es una serie que destaca principalmente por su representación de las mujeres. En ella, los personajes femeninos son los absolutos protagonistas de la función quedando relegados los hombres a roles interesantes pero siempre secundarios. La fuerza y la profundidad de todos los personajes femeninos pocas veces se ha visto en una serie o en una película como en esta.

Tanto Eve como Villanelle son personajes fascinantes y modelos a seguir. Mujeres inteligentes que luchan contra un mundo en el que mandan los hombres y en el que son por méritos propios mejores que ellos. Además, la serie muestra a un grupo de mujeres que disfruta de la compañía de los hombres pero que no los necesitan para ser personas plenas.

Por todos estos motivos, Killing Eve es una de las series más potentes del panorama actual y uno de los mejores ejemplos de serie feminista.

Los cinco personajes femeninos por Ana A.

En mi caso, como siempre tiendo a ver y disfrutar más de los productos audiovisuales procedentes de Japón, voy a inclinarme más por ese lado de la balanza, logrando un buen equilibrio entre la lista anterior y esta. Como ya me explayé sobre muchos de estos arcos femeninos en otras entradas, intentaré ser breve.

Final Fantasy IX – Garnet von Alexandros

Final Fantasy tiene en su haber varios títulos con una representación femenina más que correcta (y otros no tanto), destacando seguramente por ello las entregas sexta (con Terra y Celes), duodécima (Ashe era básicamente la trama principal) y trigésima (con Fang, Vanille y especialmente Lightning). Otras féminas emblemáticas son Aeris y Tifa (Final Fantasy VII) y Yuna (Final Fantasy X).

Sin embargo, queremos hacer un especial hueco a Final Fantasy IX porque, como explicamos más detalladamente en su momento, contiene uno de los arcos narrativos en torno a un personaje femenino (el de Garnet, claro) más logrados, habla del crecimiento y de la obtención de independencia sin traicionar por ello tus principios, tiene a un ejército compuesto por guerreras muy pro, una villana que (en principio) cumple muy bien su papel y por supuesto a Bellatrix.

NieR: Automata – 2B y A2

También hemos escrito en el pasado sobre la construcción de los roles de género en esta obra de Yoko Taro, donde por lo general las mujeres («fan service» aparte) salen muy bien paradas. Además, A2 y especialmente 2B son dos de los iconos recientes más representativos.

Dororo

Queremos hablar de algún título más actual (de hecho su última adaptación de anime se encuentra en emisión) a la par que uno clásico (la obra original de Osamu Tezuka comenzó a publicarse en 1967), por lo que hemos llegado a Dororo. Y habrá SPOILERS.

Dororo se caracteriza por, entre otros, narrar sin remilgos la crudeza del Japón feudal (con elementos de la fantasía y mitología niponas), casi constantemente en guerra entre distintos señores o «daimyo». En esta vorágine de crueldad surge la protagonista (sí, es una niña), Dororo, que sobrevive como puede, echándole bastantes agallas y encanto personal, hasta que se topa con Hyakkimaru, lo que cambiará sus destinos para siempre.

Tanto Tezuka como esta adaptación al anime del estudio MAPPA hacen especial hincapié en las dificultades añadidas que tienen que superar las mujeres por el simple hecho de serlo: abandono y ostracismo social por intentar salir adelante ellas solas, prostitución, abusos… De hecho, Dororo se hace pasar por varón por el simple hecho de querer sobrevivir. Al final, el agarre casi desesperado a la vida es lo que mueve tanto a ésta como a Hyakkimaru y ella es a su vez su principal vínculo con la humanidad.

Slayers – Lina Inverse

Bendita aquella época en la que los canales de televisión emitían anime. Televisión Española hacía lo propio con Slayers (aquí Reena y Gaudy), anime basado en una serie de novelas ligeras escritas por Hajime Tanzaka.

En un mundo fantástico de magos y demonios sobresale la protagonista indiscutible de esta historia, una joven llamada Lina Inverse. Su personalidad descarada y despreocupada junto a su carisma y su enorme potencial la tornan en icono indiscutible. Al finalizar la serie es sin duda uno de los seres humanos más poderosos, capaz de hacer frente a demonios del más alto nivel y ganándose el respeto (que en realidad no necesita, de hecho uno de los rasgos del personaje es que suele ir de sobrada) de personajes masculinos como Gourry, Zelgadiss o Xellos (y siendo quizás solamente superada por su hermana Luna).

En este rincón del mundo – Suzu Urano

Se me ocurren varias historias de personajes femeninos que me han impactado en cintas de animación japonesa. Por supuesto, ahí tenemos a Hayao Miyazaki y el Studio Ghibli (Nausicaa, Mononoke, Nicky, Chihiro, Fio, Sophie, Arrietty), a Satoshi Kon (Paprika, Chiyoko, Mima) o a Mamoru Hosoda (la citada Mirai, Makoto, Hana); pero ninguna me ha llegado tan a lo hondo como la de Suzu Urano en la cinta dirigida por Sunao Katabuchi.

Katabuchi, que ya venía de dirigir Princesa Arete y la adaptación al anime de Black Lagoon, no es ningún novato a la hora de narrar arcos argumentales femeninos fuertes y con mensaje. También hemos hablado con más detalle del caso de Suzu (y Lin) y lo mucho que hemos tendido a ignorar las historias de nuestras abuelas y antepasadas en épocas de guerra en pos de mensajes más heroicos y masculinos (no por ello ni menos ni más importantes) en las trincheras.

En este rincón del mundo: «Incluso en la guerra cantan las cigarras y vuelan las mariposas»

En este rincón del mundo (この世界の片隅に «Kono Sekai no Katasumi ni») es una película de los estudios MAPPA y producida por Genco Inc. estrenada en noviembre de 2016 en Japón y a lo largo de 2017 en otros países como España (gracias a Selecta Visión). Aunque la reseña y análisis llegan un poco tarde, no quiero dejarla pasar por la honda impresión que ha dejado en servidora esta absoluta maravilla de la animación (japonesa y no japonesa).

Dirigida y escrita por Sunao Katabuchi (Princesa Arete), un antiguo trabajador de Studio Ghibli que tuvo sus más y sus menos con Hayao Miyazaki, basada en el manga de mismo título de Fumiyo Kôno, la cinta ha sido premiada en numerosos festivales y ha recibido aclamación por parte de la crítica. Entendemos perfectamente el porqué.

La historia nos sitúa en Hiroshima en el año 1938, siguiendo el día a día de una preadolescente bastante despistada y muy creativa llamada Suzu Urano, quien ayuda a su familia con su negocio de algas. Un día, es secuestrada por un «zashiki warashi» junto a otro muchacho, pero gracias a su ingenio ambos escapan. Saltamos a 1943, cuando un misterioso joven llega junto a su padre a la casa de los progenitores de Suzu para pedir su mano, a lo que acceden. Como la familia del futuro esposo vive en Kure (ciudad al sur de Hiroshima), Suzu se traslada hasta allí, donde poco a poco va acostumbrándose a su nueva vida y familia, con la Segunda Guerra Mundial de fondo.

«Las manos de una chica pueden trabajar para esta gran nación»

Sin dar mayores detalles del argumento, una de las numerosas virtudes de En este rincón del mundo es su protagonista: acompañamos a Suzu a través de su madurez (a veces forzada), en los momentos felices, otros de tragedia, sus debilidades y sus nuevas amistades. Al lograr empatizar con ella, entendemos perfectamente cuándo se deprime y por qué, cómo es que se va enamorando de un marido que inicialmente le vino semi-impuesto (Shusaku es simplemente amoroso a su vez), las decisiones que toma… Además, su natural encanto e imaginación sin límites nos muestran una resiliencia que, en medio de un suceso tan dramático como la guerra y lo que ésta conlleva, no es más que de agradecer. Por ello, aunque la película trate un tema tan duro (y hay momentos terribles), similar a La tumba de las luciérnagas, en (casi) ningún momento se hace tan deprimente como aquélla y acabamos con cierto regustillo de esperanza y optimismo a pesar de todo. Todo esto sin perder su mensaje claramente antibelicista y sin ocultar los traumas de un Japón profundamente herido y tocado por el desenlace del conflicto.

En este rincón del mundo es sobre todo (y aparte de antibelicista) feminista, siempre dentro de los límites del realismo. No vamos a ver a Suzu luchando contra los norteamericanos ni nada remotamente similar, es un relato costumbrista (sí, incluso teniendo en cuenta el momento «zashiki warashi» que hemos citado) de cierta región nipona durante la Segunda Guerra Mundial; pero en cuyo argumento no dejaremos de toparnos con mujeres fuertes y que, aún con su limitación a la hora de poder tomar decisiones (ah, otra de las bases del relato), unas más y otras menos, todas logran salir adelante. «Nuestra lucha es sobrevivir con lo que tenemos», le dice Suzu a Shusaku en un momento dado.

Teniendo en cuenta que Katabuchi ha dirigido, además de Princesa Arete, la adaptación al anime de Black Lagoon (dos títulos de corte feminista); y de que la mangaka tras la historia original es una mujer; la cosa se vuelve nítida: En este rincón del mundo nos ofrece a personajes femeninos que no se amedrantan, a pesar de la época y el lugar en el que les ha tocado vivir. Salen adelante, es una muestra más de esa resiliencia que comentábamos. Por supuesto, siguen siendo humanas y sufren, a veces tropiezan, se deprimen, se sienten solas… Juntas (la fortaleza de grupo, tan importante para los nipones) logran mirar hacia el frente. Al igual que suele ocurrir con los títulos de Ghibli, da gusto toparte con personajes femeninos así.

«El pasado, los caminos que no tomamos… todo es pasajero, como un sueño»

Como decíamos, el mensaje base argumental de En este rincón del mundo es la capacidad que tenemos para tomar decisiones y lo que hacemos (o no) con ellas. Shusaku tiene más libertad de acción que Suzu (pero tampoco es completamente libre, como se intuye en su pasado con Lin); su hermana Keiko, aunque mujer, también admite ante la protagonista que ella ha tenido más opciones. Sin embargo, nadie ha tenido menos posibilidades que Lin.

Nacida mujer y pobre, lo cual nos anuncia un fuerte mensaje determinista («No es tan fácil perder tu sitio en este mundo», le comenta a Suzu), Lin sirve, sobre todo en el manga (la película nos deja unos curiosos créditos finales que nos resumen su historia), de otra cara de la moneda a la protagonista. Lin podría fácilmente haber ocupado el lugar de Suzu, pero la frustración de ciertos planes lo impide. El destino nuevamente juega sus cartas.

Los japoneses tienen un importante acervo cultural en la expresión «shoganai» (しょうがない), algo así como nuestro «¡qué le vamos a hacer!», que hace referencia a no perder tiempo en lamentaciones ante acontecimientos que no vamos a poder cambiar. Lo que puede ser visto como conformismo por parte de los occidentales es en este caso una especie de filosofía y forma de supervivencia. Ver a los personajes pasando por las penurias propias de la guerra puede ser una de las máximas expresiones de «shoganai». Por supuesto, esto no borra las huellas que dejan ciertos episodios vitales.

Al final de En este rincón del mundo se respira un mensaje esperanzador, de que con nuestras decisiones y actos podemos hacer un mundo mejor; aunque sea un poquito. La suerte también puede sonreír a los que les ha tocado el peor reparto en la vida.

«Gracias por encontrarme en este rincón del mundo»

No podemos finalizar este análisis sin hacer hincapié en todo el apartado artístico de la película. La animación, aunque de trazo y dibujo simple, es simplemente maravillosa. Otro de los medios con los que logramos empatizar con Suzu es a través de sus dibujos, que no paran de impregnar el metraje, siempre con estilos diferentes según sea su estado anímico o los sucesos que representan. Si encima eres de a los que también les apasiona pintar, el mensaje calará aún más hondo.

Los planos de Hiroshima y Kure en la época, con sus calles, los detalles occidentales que ya se habían introducido en la sociedad japonesa, la Cúpula Genbaku (antes y después de la bomba atómica), los acorazados… la cinta se preocupa en detallarnos cómo era Japón en aquellos años y lo logra sobradamente.

Por ponerle un «pero», se nota que la película ha pasado por varios recortes, siendo la más perjudicada Lin. Esto es algo que al parecer ha lamentado el propio Katabuchi, pero teniendo en cuenta que la duración final es de más de 2 horas y media, tampoco podemos pedir mucho más.

En definitiva, En este rincón del mundo no es solo una cinta para ver y disfrutar de una historia costumbrista sobre la vida de una joven y su nueva familia en la región de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial; también es un producto que nos hace reflexionar sobre nuestra capacidad de decisión y cómo esto influye en nuestra vida y la de los demás, e incluso si nuestros antepasados (sobre todo ellas) no pasaron acaso por algo similar. Todo ello aderezado con una animación sobresaliente y una banda sonora (compuesta por la artista Kotringo) que no hace más que sumarle melancolía y ciertas dosis de optimismo. Imprescindible.