Historias de amor que (nos) marcaron (para siempre)

En el día y mes del amor, no podemos dejar pasar un artículo dedicado a este tema tan universal y abarcado en todas las ramas del arte, desde la antigüedad hasta nuestros días: el amor (romántico, claro).

Así que me he puesto a pensar en las cinco (para hacer un recorte) romances que más me han impacatado, y así en general, he llegado a las siguientes conclusiones:

  • Me interesa más el amor platónico, lo espiritual, que el carnal y más obvio (es decir, la parte más emocional del amor).
  • Todas tienen un final triste.
  • Ergo, soy masoca.
  • He intentado que cada historia de amor provenga de un soporte diferente (videojuegos, literatura, anime, cine).
  • He decidido poner historias que ya estén «conclusas» (siempre que no decidan hacer más secuelas/remakes/loqueseaparasacarpasta (te miro a ti, Square Enix). Por eso he optado por no meter algunas como el YatoxHiyori (Noragami), o el ZerefxMavis (Fairy Tail). Por mucho que me puedan gustar, no se sabe aún qué va a pasar con ellas (aunque el ZerefxMavis ya sea oficial). También he tenido en cuenta el factor tiempo, y lo que estas historias trascienden en el mismo.
  • AVISO: Todas contienen SPOILERS de sus respectivas series, claro (así como los vídeos del final).

Pasemos, entonces, con la clasificación:

5- Heathcliff y Catherine Earnshaw

¿Quién no conoce a Heathcliff, el protagonista absoluto de Cumbres Borrascosas? La emblemática novela de Emily Brontë trata sobre cómo la pasión absoluta que este personaje siente por su hermanastra, Catherine, lo destruye a sí mismo y a todos los que le rodean. Heatcliff es adoptado de niño por el dueño de una finca (de ahí las Cumbres Borrascosas del título), quien lo cría junto a sus otros dos hijos, Hindley y Catherine. Como Heathcliff tiende a ser un niño solitario y taciturno, al principio no causa buena impresión en los niños. Pero con el paso del tiempo, acaba congeniando (y enamorándose) de Catherine. El señor Earnshaw fallece, lo sucede su hijo Hindley (que sigue sin soportar a Heathcliff, esforzándose por humillarlo). Catherine, a su vez, conoce a otro muchacho rico vecino, Edgar Linton, y acepta su propuesta de matrimonio (no obstante, Catherine admite aquí amar verdaderamente a Heathcliff, no pudiendo casarse con él debido a su diferente posición social). Heathcliff, oyéndolo todo, decide huir, lleno de odio y resentimiento, de Cumbres Borrascosas, regresando tres años más tarde convertido en un hombre rico, y decidido a vengarse. Con ello, destruye la vida de los Linton y de los Earnshaw, haciéndose propietario de Cumbres Borrascosas. Las cosas sólo empeoran con la muerte de Catherine, ya que Heathcliff taslada sus traumas a su descendencia. Finalmente, y pasados los años, se deja morir para poder estar eternamente junto a Catherine.

La historia de Heathcliff y Catherine ha llegado a ser increíblemente popular, con numerosas adaptaciones cinematográficas (con menor o mayor éxito). Sin embargo, representan ese amor destructivo, egoísta, pasional, muy propio del romanticismo del siglo XIX. Solo los hijos de Heathcliff (si bien Hareton no es su hijo biológico, él sí lo llega a visualizar como padre) y Catherine (también llamada Cathy) logran romper la barrera de odio que Heathcliff ha creado en torno a Cumbres Borrascosas.

Cathy-Heathcliff

4- Severus Snape y Lily Evans

Qué vamos a contar de ellos que no hayamos hecho ya (en dos entradas anteriores, por ejemplo). Snape y Lily ocupan este puesto, nuevamente, no por ser un ejemplo de amor modélico y relación sana, sino más bien lo contrario. El amor que Severus siente hacia la madre de Harry Potter no es correspondido, pero pudo haberlo sido si éste no hubiera tomado ciertas decisiones en su vida (como la propia Rowling confirma en cierta entrevista). Es este abanico de posibilidades, que nunca se dieron, lo que convierte esta historia de amor, y al personaje de Snape más particularmente, en toda una tragedia.

snape lily3

3- Edward y Kim

Los protagonistas de Eduardo Manostijeras, la película que Tim Burton dirigiera (con Johnny Depp y Winona Ryder haciendo sendos papeles) en 1990. Siempre he sentido debilidad por la película, por Johnny, y por el personaje. Y siempre que veo su final (y cierta escena de baile), lloro. Quizás sea la banda sonora de Danny Elfman. El caso es que Edward, hombre-robot que vive solo en una torre derruida a las afueras del típico suburbio estadounidense (lleno de marujas y demás fauna), es encontrado de pura casualidad por una vendedora ambulante de cosméticos, quien no tiene mejor idea que llevárselo a su casa. Allí, Edward conoce a toda la mencionada fauna y a Kim, la hija de la vendedora, enamorándose de ella casi a primera vista. Con Edward hay un pequeño problema sin mucha importancia: está inacabado (su creador murió), y por lo tanto sus manos tienen forma de cortadoras de lechuga (de ahí las tijeras del título). Kim al principio tiene novio, el típico chuloplayas del insti, con peinado de Nick Carter, quien por supuesto no tolera la presencia de Edward (a no ser que pueda manipularlo a su antojo). Pero ay amiga, Kim acaba viendo la ternura y sensibilidad que derrocha Edward por todos sus costados, enamorándose también de él y mandando al novio a freír espárragos. La historia acaba mal, claro (ya lo avisábamos), ya que un ser como Edward no puede vivir entre tanta maruja, y se ve obligado a huir de vuelta a la torre, haciéndose pasar por muerto y quedándose allí (solo) para siempre. Pasan los años y Kim, ya anciana y con nietos, aún recuerda a Edward, y la historia que compartieron.

En este caso, lo llamativo es la sensibilidad del personaje de Edward y de la historia: es un hombre demasiado amable como para poder integrarse en la sociedad. No será olvidado: Kim lo recuerda cada vez que baila baja la nieve. Y Edward a su vez la recuerda a ella, esculpiéndola en hielo con sus manos de tijera.

edward kim

2- Jintan y Menma

El número 1 y 2 están complicados, así que opto por un empate técnico. Al fin y al cabo, las historias son similares.

Jintan y Menma (o Jinta Yadomi y Meiko Honma, respectivamente) son los protagonistas de Anohana, anime de 11 episodios (más una película) con el que no pararás de llorar. La historia (a medio camino entre Ghost y Cuenta conmigo) nos sitúa (en el Japón actual) en la vida de Jintan, un adolescente hikikomori (gente que vive autorecluida en Japón, ya que no pueden soportar la presión social), a quien un día de verano se le aparece el fantasma de Menma, una amiga de la infancia que murió hace años en un accidente. Menma, a pesar de su forma incorpórea, ha crecido (físicamente) y puede interactuar con el entorno, pero solamente Jintan puede verla y hablar con ella (de ahí que en principio él crea que se trata de una alucinación causa del estrés). Menma tiene una petición: está para que «todos» (los miembros del grupo cuando eran niños, que en la actualidad cada uno va por su lado) cumplan un deseo que tenía antes de morir… pero no recuerda cuál es. De ahí, la historia va progresando mientras Jintan va intentando averiguar cuál es el deseo de Menma, reuniendo de vuelta a todos los amigos en el proceso (y dejando de ser un hikikomori). Mientras tanto, va redescubriendo sus sentimientos hacia Menma, llegando a plantearse un debate interno: ¿debería cumplir el deseo de Menma, provocando así que ésta vuelva a marcharse, o estaría mejor que ella se quedara para siempre a su lado (aunque fuera en forma de fantasma)?

La historia de Jintan y Menma no solo resulta tierna (en especial por su vínculo de cuando eran niños), sino que además muestra lo que vendría a ser (en contraposición al HeathcliffxCatherine que comentamos anteriormente) amor de verdad y del bueno. Jintan tiene dudas, sí, son dudas egoístas, pero finalmente el bienestar de Menma y sus deseos están por delante de los suyos (aunque le duela). Tres cuartas partes de lo mismo sucede con Menma: ella quiere a Jintan (lo quiere «como para querer ser su esposa»), pero sabe que quedarse en forma fantasmal solo causaría daño y sufrimiento a ambos (Jintan nunca podría pasar página, y ella «viviría» sin poder interactuar con nadie más, salvo con él). Toda la serie es una muestra de ello: mientras Jintan piensa en Menma, sus miedos, alegrías y tristezas; Menma piensa en los de Jintan. Es por eso que no podemos dejar de llorar al final <3

jintan menma

1- Cloud y Aerith

Cloud y Aerith, o Cloud y Aeris, los protagonistas del Final Fantasy más popular (para bien o para mal): el Final Fantasy VII (además de participaciones varias en juegos como Kingdom Hearts, Final Fantasy Tactics, Itadaki Street o Final Fantasy Dissidia). Sí, somos conscientes de que el romance dentro de este jego puede ser optativo (y también nos gusta el CloudxTifa), pero es el CloudxAerith la historia de amor que más nos ha marcado, y es por la famosa muerte de la florista, y el trauma (bueno, el trauma que se suma a los múltiples traumas que ya tenía) que esto causa a Cloud, por lo que nos hemos decantado. Al fin y al cabo, el tema que se quería abarcar con Final Fantasy VII es el de la vida, y con la muerte de Aerith (y su trascendencia) este tema es cuando se vuelve esencial.

Por el principio, Aerith es la última de los Cetra (una raza que habitaba anteriormente en Gaia, que podían comunicarse con el planeta) y a la vez una florista que vive en los suburbios de Midgar. Un día conoce a Cloud, un ex soldado de Shinra que ahora trabaja como mercenario, y juntos terminan embarcándose en una aventura donde tendrán que hacer frente a la todopoderosa corporación y a Sephiroth. Hasta que éste último acaba hartándose de Cloud (a quien ya le tenía ojeriza por cierto episodio anterior) y decide matar a Aerith delante de sus narices. No por ello Aerith desaparece del mapa. Como buena Cetra que es, es capaz de controlar el flujo de la Corriente Vital (flujo de almas de los seres que una vez vivieron en el planeta) y además de invocar a Sagrado (la única magia capaz de detener al Meteorito invocado por Sephiroth para acabar con Gaia), siendo así ella la que finalmente salva al planeta (no obstante, su rostro es lo primero y último que vemos en el juego).

Su historia con Cloud emociona porque, como decíamos, trasciende la vida y la muerte. Podría decirse que es similar al JintanxMenma, o a Jack y Rose en Titanic, pero en esta ocasión el tema se aborda dando un paso más allá: Cloud cree, al final del juego, que puede reencontrarse con Aerith en la Tierra Prometida (lástima que nunca quede del todo claro qué es esto; aunque para Aerith es una muestra de la subjetividad de la Tierra Prometida misma: es el lugar de suprema felicidad para quien la encuentra). En Advent Children, secuela del juego (se sitúa dos años después), Cloud sigue deprimido por la muerte de Aerith, viviendo en solitario en la iglesia donde la conoció, pero esto esto no es lo relevante. Lo relevante es que, al final de Advent Children, Cloud vuelve a darse cuenta (¿otra vez?) de que la felicidad reside en poder vivir plenamente con los seres queridos… y que Aerith, no por estar muerta, va a dejar de acompañarlo. Ella está presente dentro de él, dentro de los recuerdos de los demás, está presente en la Corriente Vital y en la lluvia sanadora que invoca para curar a todos (incluido al propio Cloud) del Geostigma, está en la iglesia (donde siempre crecen flores) y está en Denzel (no obstante, Cloud cree que Aerith fue quien le mandó al niño).

cloud aerith

Las mujeres en Final Fantasy VII

Ríos y ríos de tinta han corrido sobre el que es aún considerado “mejor JRPG (Japanese Rol Player Game) de la historia” (aunque las opiniones son como los traseros, claro, y cada uno tiene la suya). Hay muchos elementos que explican esto: Final Fantasy VII fue, ya se ha dicho hasta la saciedad, toda una innovación en su época (para los despistados, salió en 1997 para Play Station). Primer JRPG de la saga numérica principal de Squaresoft en salir al mercado occidental, y primer videojuego de la ya mítica franquicia en salir para la consola de Sony (los anteriores, todos habían ido para Nintendo). Asimismo, su historia con cierta complejidad y profundidad, su estética cyberpunk, sus carismáticos personajes y su mítica banda sonora hicieron el resto.

De personajes de este videojuego venimos a hablar hoy, especialmente de los femeninos. En todo Final Fantasy que se precie (veremos el XV…) hay personajes femeninos dentro del grupo principal. Hasta el VI, siempre había habido alguna princesa o damisela en apuros, casta y pura, delicada como flor, tan típica en las historias de rol “de toda la vida”. Con la llegada de Final Fantasy VI, la cosa cambió. Terra, Celes y Relm (esta última, una niña) distan de ser princesas, damiselas, y de estar en apuros. La primera es la última superviviente de su especie, usada como arma por el ejército; la segunda es una reconocida y curtida guerrera, que acaba traicionando al imperio; y la tercera es, bueno, una niña que dibuja, pero que al menos no se encuentra en apuros y tampoco estorba para nada.

¿Por qué empiezo con Final Fantasy VI? Porque mucho me temo estos personajes tendrán algo que ver en lo que acabaremos viendo en el VII, su directo sucesor. En Final Fantasy VII, tampoco hay princesas. Es un mundo inspirado en el actual (la idea original era ambientar la historia en Nueva York) y con algunos toques futuristas-tecnológicos. Así, la gran urbe de donde parte la historia, Midgar, y sus suburbios, pueden llegar a recordarnos a los suburbios de otra gran ciudad como, por ejemplo, Nueva Delhi (aunque a Naora, artista conceptual de este juego, se le ocurrió la singular forma de Midgar mientras comía una pizza). Así, en medio de este mundo, no hay lugar para princesas. Aquí nos presentan a Aerith (o Aeris en Occidente, como se la conocía antaño), Tifa y Yuffie. Todas ellas recogen parte del legado de sus directas predecesoras.

Aerith Tifa Yuffie

Aerith, por ejemplo, es la última superviviente de su especie (los Cetra o Ancianos), por lo que Shinra (la super corporación gubernamental que gobierna el mundo a golpe de explotación industrial y capitalista en el mundo de Final Fantasy VII) va tras ella. Su diseño es delicado y femenino. Vestida de rosa, con enormes ojos verdes y el pelo recogido en una larga trenza, parece una perfecta damisela. En cierta forma lo es, puesto que en un par de veces habrá que protegerla (de hecho, Cloud acuerda hacerle de guardaespaldas). Sin embargo, su personalidad contrasta con su apariencia. Aerith (la del juego original) es desinhibida, flirtea abiertamente con Cloud, está acostumbrada a tratar con los bajos fondos y es directa en sus comentarios (por lo que en ocasiones puede llegar a parecer hasta fría o cínica –ejem, Barret-). Naturalmente, es bondadosa y amable (hasta el punto de llegar a sacrificar su vida por la de los demás, al más puro estilo Jesucristo), pero lejos queda el prototipo de chica dulce y pasiva. Cuando Cloud le dice que no puede acompañarle, porque es demasiado peligroso y ella “es una chica”, Aerith salta ofendida y se pasa por donde cubren los cerros las precauciones de Cloud. Toma rienda de su propio destino y papel en la historia, sin que tenga que depender de algún otro personaje masculino (no por ello deja de ser el interés amoroso de Cloud, en el original; y de Zack, en el Crisis Core). Incluso, en Advent Children vuelve a ser la salvadora de la humanidad, aun estando muerta y sin verle la cara. Por desgracia, en Crisis Core Aerith aparece como un personaje algo más pasivo y “tímido”, cuyo papel sí depende del de un personaje masculino (Zack). Pero bueno, quizás pueda “excusarse” en que en Crisis Core Aerith es más joven que en Final Fantasy VII y secuelas.

En cuanto a diseño, Tifa sirve como contrapunto de Aerith. Es más, Nomura cuenta que originalmente estaban diseñados Cloud, Aerith y Barret, y que Tifa fue planeada cuando se había decidido que Aerith muriera en medio de la historia, para poder tomar ella el peso de la misma (Cloud aparte). Así, Tifa aparece como una joven explosiva, de largas piernas, abundante pecho, pelo largo y moreno; una curtida luchadora de artes marciales. A simple vista, es el personaje perfecto para el fanservice. Sin embargo, y como pasara con Aerith, la personalidad de Tifa contrasta con su físico: ella es más insegura, tímida y prudente que la del vestido rosa. Enamorada de Cloud desde su adolescencia, nunca se atreve a confesárselo, y en cuanto aparece Aerith ella misma se relega a un segundo plano, como pensando que quizás no tiene nada que hacer en este “duelo” (otro dato a tener en cuenta, es que lejos de representar la típica “pelea de gatas”, Tifa y Aerith se respetan y hasta se hacen amigas, más allá del interés romántico común). No por ello Tifa deja de ser un personaje fuerte (no sólo con sus puños): también es equilibrada, bromista y cálida. Es por esto, que Tifa deja de ser “un personaje diseñado para el fanservice” y adquiere profundidad, rompiendo nuevamente barreras. Probablemente, Tifa no tiene tanto peso por sí misma como Aerith en la historia; pero sin ella Cloud seguiría sumido en un mar de confusiones (en la famosa escena de la Corriente Vital, que por algo es la favorita de Kitase), y de hecho nunca se habría unido a Avalancha (son Tifa y Barret los ecologistas que quieren cambiar el mundo, y no Cloud, al menos al inicio de la historia). En pocas palabras, está para servir de nexo entre los miembros del grupo y para mantener un punto de cordura entre ellos. En Advent Children, Tifa sigue representando este papel, añadiéndole un toque (aún más) maternal mientras cuida de Marlene y Denzel (y de Cloud, si nos ponemos). SquareEnix se ha encargado muy mucho de representar a Tifa como la heroína principal dentro de la Compilation de Final Fantasy VII, al menos a nivel merchandising. Y todo esto lo escribe alguien que, cuando se pasó el juego por primera vez, se consideraba anti-Tifa.

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No vamos a dejar a Yuffie para lo último, ya que hay más personajes femeninos (no jugables, en el juego original) dentro del mundo Final Fantasy VII. Yuffie, al ser un personaje optativo, fue añadido casi en el último momento, por lo que no aparece en ninguna de las cinemáticas del juego. No por ello pierde este personaje su chispa. Yuffie es la más joven del grupo (16 años), por lo que es impulsiva y alocada. Al ser ninja, también sabe luchar, y además y como nos descuidemos, nos robará toda nuestra materia (más algo de dinero). Elena forma parte de los Turcos (una especie de inteligencia secreta de Shinra), siendo “la novata” dentro del grupo principal que lo conforma. Posee rasgos similares a los de Tifa, siendo tímida, prudente, y estando enamorada en secreto de su jefe (Tseng). No por ser la única mujer dentro del equipo compuesto por Reno, Rude y ella misma, ocupa un papel pasivo, sino que al contrario es en ocasiones ella quien toma la iniciativa o les para los pies a los impulsivos de sus compañeros (o más bien, Reno es el impulsivo y Rude le sigue). Escarlata es una de los altos mandos de Shinra. Fría y calculadora, no duda en llevarse a quien sea por delante con tal de cumplir sus objetivos. Mítica es la escena en la que se gana (a buen pulso) la somanta de guantazos que le propina Tifa. De la familia de Cloud, tan sólo se nos presenta a su madre (su padre murió cuando él era muy pequeño); y Aerith heredó su sangre Cetra por parte de su madre Ifalna. También es una mujer que vive sola, Edelmyra, con quien Aerith sigue criándose una vez huérfana. Y Marlene, la hija (adoptiva) de Barret, es la voz de la razón dentro de la “familia” que forman ella, Barret, Cloud, Tifa y Denzel después de Final Fantasy VII.

Si nos pasamos a la Compilation, la plantilla aumenta; aunque no siempre de la forma deseada (al menos para quien esto escribe). Aún me sangran los ojos viendo a Tifa vestida de stripper-cowboy en Crisis Core (sí, ya aparecía vestida así en el flashback de Final Fantasy VII, ¿pero había que hacerlo TAN evidente?). Y Aerith, como ya mencioné, pasa a ser el mero objeto amoroso del aspirante a héroe que es Zack en el mismo título. Lucrecia, la madre biológica de Sephiroth y amada de Vincent, abandona su posición ambigua dentro del juego original para presentárnosla como poco más que una panoli que no para de equivocarse con todos los hombres que la rodean en Dirge of Cerberus. Y hasta le aparece un clon en el mismo juego. Sin embargo, también tenemos personajes como Cissnei, una especie de Elena más joven y segura de sí misma en Crisis Core. Y Shelke, a pesar de todo, desarrolla un papel bastante activo en Dirge of Cerberus.

Para concluir este (extenso) artículo, hay que resaltar el papel que los personajes femeninos desarrollan en Final Fantasy VII. Teniendo en cuenta que es un juego japonés del año 1997, sorprende ver a mujeres con personalidad y papeles propios, que se separan de estereotipos. Es de agradecer que el triángulo amoroso del juego no acabe en culebrón venezolano, sino que se lleve de forma natural y secundaria, con Aerith y Tifa cooperando entre ellas y hasta haciéndose amigas. Porque, en definitiva, es de agradecer que también en los videojuegos podamos ver papeles femeninos fuertes e independientes, no porque se pongan a dar guantazos a diestro y siniestro, o porque sean unas bordes de mucho cuidado (Lightning, te miro a ti), sino porque, y a pesar de todo, dejan a un lado la amplia sombra de la figura del “macho alfa y protector” y pasan a ser recordadas por ellas mismas dentro del colectivo de fans.

P.D.: Los fan arts de este artículo no son nuestros. Ya nos gustaría.

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¿Luna vs. Stella? El papel del personaje femenino principal en Final Fantasy XV

Muchos ríos de tinta han corrido sobre el futuro papel de las féminas que poblarán por el mundo de Final Fantasy XV, desde que se anunció su salida allá por el año 2006. Si bien algunas personas tienden a olvidarlo, fue Nomura quien ya avisó que la historia se centraría en las relaciones, especialmente en las habidas entre el cuarteto protagonista (todo hombres jóvenes). En cuanto a posible heroína, anunció al personaje de Stella NoxFleuret, una princesa del reino de Tenebrae, que al parecer sería amiga de Noctis de la infancia, durante la cual ambos sufrieron un incidente que les hizo “ver la luz” y tener poderes (dados por la diosa Etro). Stella se presentó en un tráiler y en un vídeo conceptual. En el tráiler, aparecía enfrentándose a Noctis con una especie de florete, y poco más. En el vídeo, aparecía una conversación entre ella y Noctis en medio de una fiesta. Y poco más. Según Nomura en una entrevista, Stella sería un personaje consciente de su posición social, pero que por ello habla de forma directa y sin preocuparse mucho por ocultar lo que piensa. Al parecer, sería una especie de “enemiga contra su voluntad” de Noctis y compañía.

Pasaron años y se cambió el equipo directivo. En los tráilers ya no había rastro de Stella, sino de una chica (de diseño muy similar al de Stella; aunque con algunos cambios) a la que se referían como Luna. No fue hasta un tiempo después cuando el nuevo director, Tabata, confirmaría lo que muchos temían: Stella había sido reemplazada por el personaje de Luna. ¿Motivo? Tabata aclaró en una entrevista que en el guión original Stella estaba proyectada como un personaje incompleto, de cara a posibles secuelas y spin offs. Al cambiar el concepto del juego a que fuese uno solo, Stella pasó a ser Luna, un personaje “más fuerte y decidido” que su predecesora. Aparte de los (pocos) cambios en el diseño y el nombre (LunafreyaNoxFleuret), poco más se nos ha mostrado de Luna. Al parecer, sigue siendo amiga (o conocida) de la infancia de Noctis, además de su (oh, sorpresa) prometida (por motivos más bien políticos, ya que el matrimonio formaría parte del –falso- tratado de paz entre Niflheim y Lucis).

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Pero si nos fijamos bien, hay más cosas que pueden deducirse de Luna. Para empezar, en el tráiler del E3 del 2014, aparecer solamente sentada en una silla, pero se pueden apreciar unas lucecitas revoleando a su alrededor (¿poderes? ¿almas?). Tras completar la demo de Episodio Duscae, puede verse un arte conceptual donde aparece Luna (muy similar a como iba vestida Stella en el vídeo donde aparecían ella y Noctis hablando en la fiesta), herida y huyendo de lo que parece ser el ataque de Niflheim a Lucis, mientras la narración nos dice que se la ha dado por muerta. En el último tráiler presentado en la Gamescom 2015, aparece Luna de niña, siendo atacada por alguien cuyo rostro no se ve (¿su padre?). Resulta curioso este contraste con el Noctis niño en el mismo tráiler, siendo abrazado y cobijado por su progenitor. ¿Va a servir Luna como contraparte de Noctis? Mientras éste último siempre aparece rodeado de gente, como sus amigos o su padre, Luna siempre ha aparecido hasta ahora sola o siendo atacada. En palabras de Tabata, Luna va a ser un personaje más fuerte que Noctis, quien, dice, “quizás necesite ser protegido”. Si bien las relaciones de amor romántico no van a formar parte del argumento central del videojuego, ¿quién nos dice que la relación de Luna y Noctis no va a seguir siendo de cierta enemistad (como la de Stella y Noctis)? Al fin y al cabo, ambos se encuentran en bandos contrarios en la guerra. Y un dato curioso: el Leviatán que puede verse en el tráiler del E3 2013 luchando contra Noctis seguirá estando en el videojuego, y Tabata aclaró que sería invocado por una mujer. ¿Qué mujer? No quiso decirlo. Otro dato más: Leviatán aparece en la ciudad de Altissia, y a Altissia es a donde se dirige el grupo de amigos de Noctis pare encontrarse con Luna.

En mi (modesta) opinión, el papel de “enemigo” que iba a desempeñar Stella quizás siga desempeñándolo Luna; aunque con una agenda más individual y propia que la de la primera. Por ejemplo, dudo que Luna vaya a ayudar a Niflheim ciegamente cuando éstos la han utilizado para sus propios propósitos, e incluso la han dado por muerta. Yo también estaría cabreada si el lugar para el que trabajo me manda a un sitio al que piensan atacar estando yo allí, sin importarles esto para nada (incluso si yo muero en el proceso). Así pues, es posible que, si bien Luna y Noctis están oficialmente en bandos enfrentados, que ella vaya algo de por libre y buscando sus propios objetivos (especialmente y si además sigue teniendo poderes, como así parece).

¿No será una estrategia de marketing la de mostrar a Luna (en principio) como una aparente damisela en apuros, en contrapunto a la Stella que enfrentaba a Noctis? Al fin y al cabo, tenemos muy pocos datos de ella como para poder dar nada por cierto.

La verdad, sólo el tiempo la dirá. ¿Tú con qué visión te quedas: Luna o Stella?

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